Desde la independencia misma, la situación social y política de nuestro territorio se ha por caracterizado por una constante inestabilidad, y por la división radical de dos ideologías o formas de aplicar la política.
PROVINCIAS UNIDAS DE NUEVA GRANADA (1811 - 1816)
LA GRAN COLOMBIA
Hasta 1820, tras las victorias en las batallas del Pantano de Vargas y el Puente de Boyacá, se da el final definitivo del dominio de la metrópoli Española en nuestro territorio. Estos triunfos permitieron que se diera inicio a la Gran Colombia¸ con el congreso de Angostura (1820) y la Constitución de Cúcuta (1821), que se forma de la unión del Virreinato de la Nueva Granada, la Capitanía General de Venezuela y la Presidencia de Quito, al igual que la Provincia Libre de Guayaquil. Con esta gran unión de territorios, el «Libertador» Bolívar intentaba crear un país modelo, un imperio latinoamericano que compitiera y pudiera estar a la par de los ya existentes. Pero este ambicioso sueño no dio frutos, y la Gran Colombia sobrevivió hasta 1830 milagrosamente, con la separación de Ecuador y Venezuela, y con el final de la dictadura de Bolívar. Las causas del fin de la Gran Colombia radican en el excesivo centralismo político, las fuertes diferencias regionales, los enfrentamientos entre los grandes caudillos –como Santander y Bolívar– y las dificultades económicas, que habían llevado a una gran deuda externa con la Gran Bretaña, con la cual se había costeado la guerra de independencia, y la cual al desaparecer la Gran Colombia, a nuestro territorio le correspondía cancelar un porcentaje bastante elevado.
REPÚBLICA DE LA NUEVA GRANADA
En 1830, en el Congreso de Apulo, se redacta una constitución centralista, y surge la república de la Nueva Granada. Esta república presentaba grandes dificultades como el aislamiento regional, ya que las vías de comunicación eran muy escazas, la pobre y atrasada producción agrícola, la inexistencia de buena infraestructura y un gran estancamiento comercial. Este periodo se caracterizó por continuar con el sistema político colonial heredado de los españoles. En 1832 se redacta una nueva constitución, dando inicio a un lento proceso de consolidación del Estado Nacional. En el gobierno de Santander, en cuanto a la hacienda y la economía nacional, fue el primero en empezar a desmontar la estructura fiscal de la Colonia, al eliminar los impuestos de alcabala y los derechos de explotación; si bien se mantuvo el monopolio existente sobre el cultivo del tabaco, se promovió su exportación, así como la de café y algodón, y en menor medida la del resto de productos agrícolas del país. La uniformidad de la moneda y la primera ley que reglamentó la jubilación de los empleados públicos se lograron en 1835.
En 1939, en el gobierno, de el doctor Ignacio de Márquez –primer presidente civil de Colombia– en el que se fomentó del civilismo, el proteccionismo económico, el conservadurismo y la promoción de la educación, estalla la Guerra de los Supremos, que se inicia tras una causa religiosa en protesta de una decisión del gobierno, pero que luego es aprovechada por los caudillos de sur del país, llamados Supremos, para hacer oposición al gobierno de Márquez. El conflicto finaliza en el siguiente gobierno, en el del General Pedro Alcántara Herrán, quien tuvo que dejar encargado del poder a Domingo Caicedo para combatir en dicha guerra.
Superado el sangriento conflicto en 1842, se sanciona una nueva constitución en 1843, conservadora extrema, que se centró en el apoyo de la Iglesia Católica y fortalecimiento del poder ejecutivo, y el debilitamiento del Congreso, frenando así todos los intentos de modernización de los gobiernos anteriores, provocando un estancamiento socioeconómico en todo el territorio nacional.
En esta época se comienzan a gestarse y conformarse propiamente las ideologías que caracterizarían desde ese momento hasta la actualidad a los partidos tradicionales de Colombia: en 1848 se publica el manifiesto del Partido Liberal por Ezequiel Rojas, centrado en la defensa de los derechos y las libertades individuales civiles y económicas; y en 1849, el del Partido Conservador por José Eusebio Caro, que defiende el orden, la legalidad, la unión Iglesia-Estado y la civilización en oposición al barbarie.
En la década de los 50s, se reforma la Constitución (1853), y comienzan las Reformas Liberales. En el gobierno del general José Hilario López, se realizan reformas muy trascendentales que marcarían el curso de la republica: la abolición de esclavitud, se da inicio al federalismo, que sería un sistema de gobierno que no mejora la situación política y social de la republica, y que por el contrario generó más conflictos armados, ya que los caudillos de cada estado tenían intereses diversos en obtener el poder central del gobierno, por lo que muchos estados le declararon la guerra al gobierno; se da libertad religiosa y administrativa, dándose la polémica separación entre la iglesia y el estado; se eliminan los resguardos indígenas y los censos eclesiásticos. A partir de 1849, el país tuvo una transformación política y económica fuerte ya que empezó a reemplazarse la estructura colonial por la del capitalismo.
Para esta época los liberales se encontraban divididos en dos ramas, los gólgotas, radicales librecambistas; y los draconianos, proteccionistas. En 1854, llega al poder el liberal draconiano José María Melo tras un golpe de estado apoyado por los artesanos. Su gobierno se opuso rotundamente al librecambio, imponiendo el proteccionismo. Esto hizo que los liberales gólgotas le hicieran una férrea oposición y le dieron un golpe de estado a poco de finalizar su único años de mandato, y le exiliaran en México.
LA CONFEDERACIÓN GRANADINA
En 1858, en el gobierno del máximo líder del conservatismo en el momento, Mariano Ospina Rodríguez, oficializa el federalismo en todo el territorio, cambiando el nombre de las republica a Confederación Granadina. Este cambio de estructura sociopolítica desencadenó la cuarta guerra civil oficial en la historia del país en 1860, iniciada con la emancipación del estado del Cauca al mando del general Tomas Cipriano de Mosquera, que venció al gobierno dando fin a la confederación. Este hecho sumado con la dura oposición de los liberales radicales, son la causa de la corta de su vida (cinco años). Con esto se da paso a una estado de transición denominado Estados Unidos de Nueva Granada.
ESTADOS UNIDOS DE COLOMBIA
Con la Convención de Rionegro en 1863, se sanciona una constitución federalista, y nacen los Estados Unidos de Colombia, en donde para evitar la ambición de poder, el periodo presidencial, se redujo a 2 años. Nace así, el periodo del Olimpo Radical de los liberales, caracterizado, por una la separación del estado y la iglesia y por el librecambio.
En 1880, finaliza el gobierno de Julián Trujillo –el útimo liberal radical- y comienza un cambio progresivo para que los conservadores vuelvan a tomar el poder. En 1882 ocurre uno de los sucesos de un claro ejemplo de oposición a un gobierno: el presidente Francisco J. Zaldúa, nunca pudo nombrar ni organizar su gobierno, porque la oposición se lo impedía. En el congreso, todos sus proyectos caían. Zaldúa murió en el mismo año de tomar posesión por causas naturales, siendo el único presidente en la historia de Colombia en morir ostentando en el cargo.
REPÚBLICA DE COLOMBIA
En 1885 se da una nueva guerra civil en la que los liberales son derrotados y pierden el poder. Rafael Núñez que en un comienzo fue un liberal independiente, en 1884, se cambia al Partido Conservador, y comienza así la «Regeneración», periodo en el que se intentaba regenerar al país totalmente. Se redacta la constitución centralista de 1886, en la que se elimina el federalismo, ampliando el poder presidencial a 6 años, con posibilidad de reelección inmediata y declarando la religión Católica como oficial, lo cual es reforzado con el concordato de 1887. De esta manera comenzando una larga hegemonía conservadora que se extendería hasta 1930.
Esta política centralista, y los violentos intentos de cooptación de los conservadores, como los intereses liberales de retomar el poder, provocan el levantamiento de los liberales en la Guerra De Los Mil Días en 1899. El conflicto se da en el gobierno del Miguel A. Sanclemente, en el cual se presenta un vacío del poder, pues el anciano presidente le afectaba el clima frio de Bogotá; esto fue aprovechado por un sector de los conservadores –históricos– para derrocarlo e imponer a su vicepresidente José M. Marroquín. La consecuencia más grave de este conflicto armado, fue la perdida de Panamá, la cual tras la ayuda de Estados Unidos adquiere su independencia en 1903. La Guerra había descuidad al istmo, por su alejamiento geográfico, y esto fue aprovechado por el imperialismo estadounidense. Además se perdió una gran oportunidad de realizar una gran obra en Panamá, pues lo franceses estaban dispuestos construir el canal, pero el proyecto no pasó en el congreso.
La época de posguerra fue difícil. En 1905, Rafael Reyes asume el poder y se dan algunos adelantos en el campo agrícola, minero y comercial, y se comienza a restablecer relaciones con los Estados Unidos, las cuales ataban deterioradas desde 1903. Pero para fortalecer su poder cerró el Congreso y extendió el período presidencial a 10 años para el y cuatro para otra persona. Estos sucesos generaron en muchos sectores del país el rechazo, y para evitar un nuevo conflicto, Reyes decide renunciar y exiliarse.
En 1910, asume el poder el general Ramón González Valencia, quien reforma la constitución y devuelve el periodo presidencial a 4 años. Entre 1910 y 1914 es elegido Carlos E. Restrepo, y se conformó el llamado Partido Republicano, cuya bandera fue la conciliación entre los partidos y la reforma constitucional encaminada a corregir los errores de la Constitución de 1886. El republicanismo se presentó como una síntesis de los partidos políticos, con un espíritu de paz y de unidad política. En este gobierno se elimina el cargo de vicepresidente que venía funcionando desde la independencia, y el cual es restituido con la Constitución del 1991, y puesto en marcha en el gobierno de Samper en 1994.
La hegemonía conservadora termina en 1930, tras una crisis interna del partido, afectado por la Depresión de 1929, y comienza una corta hegemonía liberal, siendo Enrique Olaya Herrera el primer presidente liberal del al Republica de Colombia. En el primer gobierno de López Pumarejo, con su «Revolución en Marcha», impulsó una reforma constitucional, impulsando los sindicatos, la modernización de la educación, la autonomía del Estado y la Iglesia y la reforma agraria. Pero dichas reformas se frenaron en el gobierno de Eduardo Santos y el segundo de López, lo que generó una profunda frustración en la población.
Debido a estos sucesos, se presenta una división entre los liberales, gaitanistas y oficialistas, lo que permite que los conservadores recuperen el poder en 1946, con Mariano Ospina, y comienza la época de La Violencia. El bipartidismo entra en su apogeo, ocurriendo un hecho que partió la historia de Colombia en dos: «El Bogotazo» en abril de 1948, donde es asesinado el caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, el más opcionado para triunfar en las próximas elecciones, y el cual movía masas increíblemente. Esto desató una la locura en la capital colombiana y el surgimiento en el centro del país de las guerrillas liberales. En 1950 y 1953, se registran más de 300000 muertos y miles de desplazados.
La única solución que hubo para menguar la violencia bipartidista, fue la implantación de una dictadura militar, a cargo del general Rojas Pinilla, quien dio golpe de estado al gobierno del ausente Laureano Gómez. Este gobierno es considerado por muchos uno de los mejores, por los grandes progresos y obras que dejo en el país, como darle el voto a la mujer, la traída de la televisión, creación del SENA, la desmovilización de las guerrillas liberales y muchas otras obras de infraestructura. Pero en el segundo año su gobierno se complicó, entre otras cosas, por su prórroga en el poder, la intención de reelegirse, y la modificación arbitraria a la constitución, generaron polémica en la población. Tal presión del pueblo y de los estamentos legales, forzaron a Rojas a huir del país y encargar el poder a una junta militar de gobierno.
Tras el fin de la dictadura, y tras varias negociaciones entre políticos fuertes del país para la época en España (Laureano Gómez, Mariano Ospina Pérez y Alberto Lleras Camargo), se crea el Frente Nacional, que fue una coalición política y electoral entre los Conservadores y los Liberales, en donde dentro de los posteriores 16 años ambos se alternarían el poder, en donde el congreso estaría divido entre igual número de miembros de ambos partidos. Esta coalición redujo la violencia bipartidista, pero surgen nuevos conflictos en el ámbito político social del país. Las décadas de los 60s y 70s, fueron tiempos de apogeo de las ideologías comunistas en Latinoamérica, y Colombia no fue la excepción. De los integrantes de las antiguas guerrillas liberales, nacen grupos guerrilleros como las FARC, el ELN, el EPL, y el M-19, basadas en los ideales de la triunfante Revolución Cubana. Desde un comienzo estos grupos fueron reprimidos con muchas severidades, pero los tres primeros han sobrevivido hasta la actualidad, logrando subsistir luego de la caída del comunismo en 1991. Estos grupos ya no poseen la misma ideología de un principio, pues han degenerado en terrorismo, y se han convertido en grandes y poderosas mafias, que utilizan el terror para controlar zonas geográficas del país y lucrarse y financiarse del negocio del narcotráfico, junto al secuestro y la extorción.
Finalizado el frente nacional, los dos partidos tradicionales continúan teniendo relevante importancia, frente a partidos de izquierda, muy minoritarios, como el partido Comunista Colombiano que surge en 1930.
En 1991, en el gobierno de César Gaviria, se sanciona una nueva constitución, que remplazaría a la obsoleta de 1886. Esta permite dar gran relevancia a los derechos ciudadanos, como el multipartidismo, la libertad religiosa, la libertad de culto, incluye la acción de tutela, e implanta el sistema neoliberal en el país. Para la época, el país vivía la época del terrorismo del narcotráfico, con los carteles de Cali y Medellín enfrentándose, y con la figura casi mística de Pablo Escobar. Desde el gobierno de Belisario Betancur en 1982, hubo como política de gobierno una negociación dialogada con los grupos subversivos. En ese gobierno se realizaron algunas importantes, pero fracasaron; solo se puedo mostrar la creación de la Unión Patriótica como partido político, tras la negociones con las FARC, pero este partido tuvo corta vida, tras ser sus miembros victimas de múltiples ataques, los cuales dejaron como victimas relevantes a dos candidatos presidenciales. En el siguiente gobierno, el de Virgilio Barco, fue una época muy subvertida, se dan muchos casos de crímenes de estado, de desaparición forzada, de desplazamiento de personas con fines políticos. Los grupos paramilitares y los narcotraficantes hacen una macabra unión para vencer a la guerrilla, y así se gestan una guerra interna que hoy en día no tiene fin. Junto a los dos candidatos de la UP, son asesinados el liberal Luis Carlos Galán, y el líder de la Alianza Democrática M-19; este último partido, nace tras la desmovilización del M-19 en 1991, y es el antepasado del actual Polo Democrático Alternativo.
Más recientemente, se destacan los diálogos fallidos de San Vicente del Caguán y la zona de distención en el gobierno de Pastrana entre 1998-2002, donde el país volvió a creer en que si era posible una solución dialogada al conflicto; la desmovilización de las AUC en 2004, y luego la extradición de sus principales jefes a los Estados Unidos, quedándose todos sus crímenes en impunidad; y la inclusión en 2005 de la reelección presidencial en la constitución.
Para el siglo XX, el panorama político de Colombia gira en torno al multipartidismo –de los cuales no se ha presentado la mayor identificación de la población con ellos como se esperaba–, en donde en un momento llegaron a existir 72 partidos, que luego se fueron reduciendo, según los resultados electorales a los 16 de hoy en día. En realidad, este nuevo siglo, ha mostrado una clara decadencia de los partidos tradicionales, los cuales han perdido su gran hegemonía, siendo partidos de miembros disidentes los que dominen el panorama político de Colombia, como es el caso del Partido Social de Unidad Nacional, Partido de la U, partido con más popularidad, que es creado por antiguos miembros del Partido Conservador. En la actualidad, el partido de oposición es el Polo Democrático Alternativo, de izquierda, mientras que el Conservador, Liberal, Cambio Radical, PIN, entre otros, hacen parte del llamado Pacto de Unidad Nacional propuesto por el actual gobierno de Santos.