Puede haber sido un descuido que el 17 no me haya puesto a escribir, a redactar un saludo a l@s compañer@s como se lo merecen. Pero fue un día para mí, el 17, por primera vez, me saludé a mi misma, reconocida y aceptada en este Proyecto Nacional & Popular, ayer por primera vez entre todas las veces que abarcan mi historia de diecisietes de octubre, me re-encontré con la compañera que llevo en mi misma, porque para mi la asunción vocacional de este movimiento llamado Peronismo, fue nada menos que un movimiento interno, una lucha de genética e ideología que me definió largo tiempo con un mote que no me correspondía, pero un extraño sentimiento me llevaba de la mano a creer en Él, en los pibes, en los pares, en la Morocha que con paso firme, venía a la par para ser ¨la sucesora y la hacedora de esta realidad".
Y redundando en realidad, no se si merezco saludarme en el Día de la Lealtad, porque si de resistir se trata, no he sido más que una renegada del peronismo, pero cuando miro a mi alrededor y veo justicia, paz, amor, soberanía, militancia, apertura mental, igualdad social, independencia económica, entre otros miles y miles de hitos que sería muy largo enumerar; me identifico con el proyecto, con la lucha, con la defensa de los ideales democráticos y los valores políticos, cuando veo que los demás partidos (sensatos) expiden adherencias al Día de la Lealtad, pienso: "esto sí que es una verdadera coyuntura democrática y nosotros somos protagonistas", el simple hecho de sentir que lo que tanto soñé se está cumpliendo, solo ese detalle me hace olvidar que debo hacer mea culpa por haber sido una "mocosa imberbe", de las renegadas de la historia; y siento que en Ella lo estoy reparando, porque soy capaz de salir a la calle para bancarla cuando sea necesario, siento que me lo debo a mi misma, a la memoria de mi abuela - docente sumariada con el causal de” ferviente peronista"- a la de mi abuelo - allanado y golpeado en el ´55-, a mi madre – que lloraba cuando contaba que mi abuelo no la había dejado ir a Ezeiza- y quizá también a mi viejo –radical, que hoy hubiese bancado este proyecto, por valores , por convicciones, por entusiasmo- y también siento que se lo debo a mi hija, por su presente, por su futuro inmediato, y por el mediato también, porque si nos mantenemos en este camino, no solo estaremos criando mejores personas sino que viviremos en igualdad y compromiso con nosotros y con los demás.
Y entonces aquí estoy, reconociéndome peronista, quizá; como alguna vez me dijo un compañero “vos sos peronista, el problema es que todavía no lo sabes”, entonces asumo que merezco decirme “Feliz día de la Lealtad” porque si lealtad es un sentimiento de fidelidad y gratitud, yo siento que con este proyecto estamos recorriendo el camino de la justicia social por la que tanto luché y, en él, estoy viendo sueños convertidos en realidades.
Y si bien no estoy segura de creer en dios, tengo fe en alguna fuerza superior que quizá todo lo pueda, y si me conmueve escucharla pedir a la virgen que bendiga a los necios y a los gorilas, es porque en sus palabras tomo conciencia de que “el amor vence al odio” y recuerdo lo que sentí cuando Él bajó aquel cuadro y luego cuando cerró sus ojos, simplemente acabaron por abrirse los míos.
Entonces, me reconozco en ellos, en vos, en nosotros, en los miles y miles de compañer@s dispuestos a dejar el alma en cada derecho conseguido, en cada bandera agitada, en cada cántico militante, en cada acto de amor cotidiano, en cada emoción al escucharla hablar encendida como una brasa desde una tarima, enfrentada al poder económico que doblegó durante años la lucha y coartó los sueños, cantando con nosotros, los de abajo, los de siempre abajo, que ahora nos estamos empezando a nivelar... Y entonces la banco, y la apoyo, y la admiro... y cada día le mando invisiblemente la fuerza que necesita para seguir adelante, porque la entiendo, porque como mujer siento que soy -un poco- como ella, porque muchas veces siento ganas de pegarle un abrazo fuerte y decirle: Estamos con vos, Morocha! Te estamos cuidando...
Y si tengo ganas de abrazarla y de seguir abrazada al Proyecto, en definitiva, eso es lealtad…
Feliz día para todos los que consideren que este día fue nuestro día y en él se reconocen y se saludan.
Un abrazo!
Luna