Los humanos hablamos graciosamente. Inventamos palabras. Unimos palabras, las separamos, las abreviamos de una manera, y luego otra. Estos es genial y divertido, para los humanos. Pero no es tan genial para una máquina o para quienes programan las máquinas para comprender el lenguaje.
El investigador de IBM Eric Brown pensó que la estructuración formal del lenguaje coloquial podría ser una forma magnífica de enseñarle a “Watson” (la supercomputadora de IBM) a comprender la manera en que las personas se comunican. Para hacerlo diseñaron un programa de Inteligencia Artificial y crearon una Base de Datos con el "Urban Dictionary" o Diccionario Urbano en castellano.
Pero hay un problema, el lenguaje informal tiende a ser un lenguaje sucio y desagradable para algunas personas. Sus insultos y malas palabras, nombres nuevos para groserías viejas, nombres viejos para groserías nuevas, etcétera.
Finalmente nos enteramos que Eric Brown y su equipo tuvieron que eliminar todo el bendito diccionario de la memoria de Watson. En el futuro piensan diseñar un filtro para moderar el lenguaje, algo que algunos políticos y celebridades deberían imitar.