InicioApuntes Y MonografiasGermany Must Perish!



Germany Must Persih!, es el título de un muy controvertido libro aparecido en julio de 1941, tengamos en cuenta esta fecha, que es el inicio de Barbarroja, su autor llamado Theodore Nathan Kaufman, es un Judío norteamericano, quien era presidente de una ignota Federación Estadounidense para la Paz, la publicación del libro corrió por cuenta de su autor, para ello fundó la Argyle Press, imprimiendo y distribuyendo su libro, que no estaba en venta en librerías, sino por medio de el correo estadounidense.

La venta del libro en EEUU tuvo poca repercusión aunque, recibiendo críticas de algunos medios, pero elogios de otros, por ejemplo Times Magazine “Una idea sensacional”, Washington Post “Una teoría provocativa interesantemente presentada”, New York Times “Un plan para la paz permanente entre las naciones civilizadas” Philadelphia Récord “Francamente presenta el espantoso fondo del alma nazi(Alemana)”.




Enterados del contenido del libro en Alemania, las reacciones no se hicieron esperar, Hitler y Goebbels se indignaron, dando a conocer al pueblo alemán el exabrupto de Kaufman, se imprimieron más de un millón de ejemplares, distribuyéndose en el frente, se lo leyó en las radios alemanas, también los diarios alemanes se hicieron eco como Die Frankfurter Zeitung, Münchester Neuesten Nachrichten, Der Stümer y Das Reich y Der Völkische Beobachter titulo el 24 de julio de 1941; “Descomunal programa judío de exterminio (Vernichtungs-Programm): Roosevelt exige la esterilización del pueblo alemán; el pueblo alemán quedará exterminado en el período de dos generaciones"

Y el 14 de septiembre de 1941 el mismo diario titulaba; “Se despoblaran las ciudades de Alemania; asesor de Roosevelt exige destrucción de nuestra economía”




Afiche de propaganda sobre el libro de Kaufman


Para entender de qué hablaban los dirigentes alemanes, sería conveniente transcribir los párrafos más polémicos de dicho libro:

Ahora no queda sino determinar el mejor método, la más práctica y expedita manera, con el cual deba ser arrasada la nación alemana. Y entiéndase bien, la masacre y la ejecución al por mayor debe ser descartada. Además de ser impracticable, cuando se la aplica a una población de unos 70 millones, tales métodos son inconsistentes con la obligación moral y prácticas éticas de la civilización. No queda entonces sino un sólo modo de desembarazar al mundo, para siempre, del germanismo- y esto es detener la fuente de la cual nacen esas almas incontinentes de guerra, impidiendo al pueblo alemán reproducirse para siempre en su especie. Este método moderno, conocido por la ciencia como Esterilización Eugenésica es a la vez práctica, humana y completa. La esterilización se ha convertido en un proverbio de la ciencia, como el mejor método para la raza humana de deshacerse de lo que le sienta mal: los degenerados, dementes, el criminal hereditario.

La esterilización no debe ser confundida con la castración. Es una operación segura y simple, completamente inocua y sin dolor, que ni mutila ni priva del sexo al paciente. Sus efectos son, lo más a menudo, menos penosos que la vacunación y no más graves que una extracción dental. También, la operación es extremadamente rápida, requiriendo no más de 10 minutos para completarla. El paciente puede reemprender su trabajo inmediatamente después. Incluso, en el caso de la hembra, la operación, aunque más prolongada, es tan fácil como simple. Realizada miles de veces, ningún historial indica casos de complicación o muerte. Cuando uno se percata que medidas sanitarias, como la vacunación y los tratamientos de suero, son consideradas como un beneficio directo para la comunidad, ciertamente la esterilización del pueblo alemán no puede ser considerada sino como una gran medida, promovida por la humanidad, para inmunizarse a sí misma, para siempre, contra el virus del germanismo.

La población de Alemania, excluyendo territorios conquistados y anexados, es aproximadamente de 70.000.000, casi igualmente dividido entre varones y hembras. Para alcanzar el proyecto de la extinción germánica sería necesario esterilizar a unos 48.000.0000-una cifra que excluye, a causa de la limitada capacidad para procrear, a machos de más de 60 años de edad y a hembras de más de 45 años.

Con respecto a los varones, sometidos a esterilización, los grupos del ejercito, como unidades organizadas, serían los más fáciles y rápidos en tratar. Tomando 20.000 cirujanos, como cifra arbitraria y en la asunción de que cada uno de ellos conseguiría un mínimo de 25 operaciones diarias, no se tardaría más de un mes, a lo más, para completar su esterilización. Naturalmente cuantos más médicos disponibles, y muchos más de los 20.000 que mencionamos estarían disponibles, considerando todas las naciones involucradas, menos tiempo sería necesario. El finiquito de la población masculina podría ser despachado en tres meses. Considerando que la esterilización de las mujeres necesitaría algo más tiempo, se podría estimar que la entera población de hembras de Alemania podría ser esterilizada en un período de tres años o menos. La esterilización completa de ambos sexos, y no sólo uno, se considera necesaria en vista de la presente doctrina alemana de que una sola gota de genuina sangre alemana constituye a un alemán.

Desde luego, después de la completa esterilización, cesará la tasa de nacimientos en Alemania. Con una tasa normal de defunciones del 2% anual, la vida alemana disminuiría en 1.500.000 vidas anualmente. Por consiguiente, en un lapso de tiempo de dos generaciones, que cuesta millones de vidas y siglos de esfuerzos inútiles, a saber, la eliminación del germanismo y sus portadores, habrá sido un hecho consumado. Porque en virtud de la pérdida de la auto perpetuación la voluntad alemana se habrá atrofiado y el poder germánico será reducido a uno sin importancia.


Repasando el anterior caso de esterilización, encontramos que varios factores, resultantes de él, firmemente establecen su conveniencia.

Primeramente, ningún dolor físico será impuesto a los habitantes de Alemania por su aplicación, un tratamiento decididamente más humano que el que ellos se habrán merecido. En realidad no es inconcebible que, después de la derrota alemana, los pueblos de Europa pudiesen exigir una venganza marcadamente menos humanitaria que la mera esterilización.

Segundamente, la ejecución del plan no desorganizaría, en modo alguno, la población actual ni causaría ninguna sublevación masiva o dislocaciones repentinas. La consecuente gradual desaparición, de los alemanes de Europa, no dejará más efectos negativos a ese continente que, la que causó aquí, la gradual desaparición de los indios en el nuestro.





Portada del libro de Kaufman



Un detallado programa de la manera con la cual las ultrajadas víctimas, del ataque germánico, podrían hacer seguro, que Alemania no deje ningún vacío, podría ser propuesto hipotéticamente:

Alemania ha perdido su guerra. Ella pide la paz. La imperiosa exigencia del pueblo vencedor: que Alemania debe perecer para siempre, hace obligatorio para los líderes seleccionar la esterilización masiva de los alemanes como el mejor medio de barrerlos permanentemente. Ellos proceden a:

1º. Inmediatamente a desarmar al ejército alemán y a tener todo el armamento suprimido del territorio alemán.

2º. Colocar todos los servicios, y las plantas de industrias pesadas, bajo fuerte custodia y reemplazar a los trabajadores alemanes por los de procedencia aliada.

3º. Segregar al ejército alemán en grupos, concentrarlos separadamente en zonas severamente restringidas y esterilizarlos sumariamente.

4º. Organizar la población civil, machos y hembras, en sectores territoriales y llevar a cabo su esterilización.

5º. Dividir el ejército alemán (después de que su esterilización haya sido completada) en batallones de trabajo, y distribuirlos en servicio de la reconstrucción de aquellas ciudades que ellos devastaron.

6º. Desmembrar a Alemania y repartir sus tierras. El mapa adjunto (al final del libro) da cierta idea del posible reajuste de territorio, que puede ser hecho, en relación con la extinción de Alemania.

7º. Restringir a todos los civiles alemanes el viajar, más allá de las demarcaciones establecidas, hasta que toda la esterilización haya sido completada.

8º. Compeler a la población alemana de los territorios repartidos a aprender el lenguaje de su área, y en un año cesar la publicación de todos los libros, periódicos y noticias en lenguaje alemán, así como restringir la emisión radiofónica del lenguaje alemán y suspender el apoyo de escuelas germano parlante.

9º. Hacer una excepción, a la severamente estricta compulsión de total esterilización, con la exceptuación de tal tratamiento sólo a aquellos alemanes cuyos parientes que, siendo ciudadanos de las diferentes naciones vencedoras, asuman la responsabilidad para su emigración y manutención así como la responsabilidad moral por sus actos.


Fin del fragmento del libro.


La motivación de T.Kaufman para escribir su libro no se puede encontrar en el supuesto plan de exterminio contra los judíos, pues las fechas no coinciden, julio del '41 no era fecha para reclamar la venganza, demasiado temprano ¿entonces cual fue el trasfondo de su argumento racista y criminal?, es difícil decirlo, si respondió a una iniciativa individual o representaba la opinión de la comunidad judía-americana, aparentemente no tenía conexión alguna con el gobierno de Roosevelt. Este fue el argumento de Goebbels, que Kaufman sería asesor de Roosevelt; que era colega cercano a Samuel Rosenman, hombre cercano al presidente norteamericano; que el mismo Roosevelt había inspirado las principales tesis del libro, todos los medios alemanes reproducían esta historia, pero parece que Kaufman no tenía ningún nexo con el gobierno, de cualquier manera veremos como la historia reaparecería pero en otro contexto, teniendo los temores de Goebbels un fondo de verdad.


El 19 de agosto de 1941, Goebbels en una conversación con Hitler, presentó la idea de publicar fragmentos del libro de Kaufman, Hitler lo aprobó, se editarían cinco millones de folletos, al decir de Goebbels: ”Este folleto suprimirá de manera total y definitiva los últimos vestigios de una debilidad que todavía existe. Al leer este folleto, hasta el idiota más grande puede comprender lo que nos puede pasar si nos debilitamos”

Wolfgang Diewerge, era director de la división radial del ministerio de propaganda, por encargo de Joseph Goebbels, comento el libro de Kaufman en los folletos antedichos, algunas de sus frases: “la comunidad judía del mundo que se encontraba en New York, en Moscú y en Londres, está de acuerdo en exigir el exterminio total del pueblo alemán”

“¿Quienes deben morir, los alemanes o los judíos? Había “aproximadamente veinte millones de judíos en todo el mundo ¿Qué ocurría si, en lugar de ochenta millones de alemanes, se tratara (esterilizara) a veinte millones de judíos según las propuestas de su camarada racial Kaufman? Entonces se aseguraría la paz. Para todo el mundo, el judío es el que causa problemas y el que destruye la paz”

Adolf Hitler como reacción al escrito de Kaufman, aprobó la introducción de la estrella amarilla para los judíos, además de desterrarlos de los centros urbanos y deportarlos de Berlín.

Goebbels: “Berlín debe convertirse en una ciudad sin judíos….Debemos enfrentar este problema sin sentimentalismo. Hay que imaginarse qué harían los judíos con nosotros si tuvieran el poder para saber qué debemos hacer ahora que tenemos el poder”.

Como vemos Kaufman había logrado poner en guardia al Tercer Reich, sus amenazas fueron tomadas muy en serio, declaraciones de Adolf Eichmann dejan ver las huellas de lo antedicho:

“Kaufman intentó causar el exterminio total de nuestro pueblo por medio de la esterilización total…. Si con este plan pretendía provocar, entonces puede decirse que los judíos lograron su objetivo. Es probable que, en nuestros círculos más selectos de líderes, el plan Kaufman sirviera como factor estimulante para (nuestros) propios planes de exterminio”

Esto es de las memorias póstumas de Eichmann.




Alemania según Kaufman



Henry Morgenthau Jr.

Nació en New York en 1891, fue nieto de inmigrantes germano-judíos, ejerció diversos cargos en el gobierno de su amigo Franklin Delano Roosevelt, hasta llegar a ser el secretario del tesoro Nro. 52 en enero de 1934, cargo que ocupó hasta 1945.

Con este cargo congeló los bienes y capitales japoneses antes de la guerra, tomo medidas también contra los países del eje, llevó a cabo la ley de préstamos y arriendos, agilizó la gestión del departamento del tesoro para proveer de armas a Inglaterra Y Francia durante la guerra y tuvo bajo su control la economía norteamericana durante su participación en la guerra, pero lo que va a ocuparnos de Morgenthau será su célebre plan, que preveía el desmembramiento de Alemania y su conversión de ser una nación industrial a una pastoril:

Nombre oficial: Plan del tesoro para el tratamiento de Alemania (Plan Morgenthau)

Directiva 1067:

Desarme inmediato y completo de Alemania.
Eliminación de la educación alemana hasta que se diseñara un nuevo modelo.
Control internacional de la economía alemana por veinte años.
Desmantelamiento o destrucción de toda la industria alemana en el Ruhr incluyendo plantas de energía.
Descentralización política con la creación de un sistema federal.
Partición de Alemania en dos estados al norte y al sur, más una zona internacional en el Sarre y la cuenca del Ruhr, la costa norte y el canal de Kiel.
Escisión de los territorios de Prusia Oriental y la Alta Silesia a Polonia, transferencia del Sarre y el borde de la región del Rin y el Mosa a Francia.
Ninguna reparación proveniente de la producción, sino desmantelamiento y enajenación de los bienes alemanes en todo el mundo, transferencia de territorios y de mano de obra alemana obligatoria a los países vencedores.
Castigo a los acusados por crímenes de guerra sin mediar investigación.
Roosevelt y Churchill aprobaron en secreto este plan, el primer ministro británico no estaba muy convencido, pero una ayuda norteamericana en dinero fresco terminó por convencerlo.
El New York Times y el Wall Street Journal tuvieron acceso Al plan, se armó un gran escándalo, tanto en el gabinete de Roosevelt como entre sus generales.
Hitler y Goebbels enterados de los pormenores de la visión de Morgenthau, avisaron al pueblo alemán que esto significaba la muerte de cuarenta millones de habitantes, lo que hizo que la resistencia alemana se convirtiera en una feroz lucha por la supervivencia, debemos señalar que la exigencia de rendición incondicional de Roosevelt produjo el mismo efecto, resistencia hasta lo inhumano.


Desmembramiento de Alemania


a división de Alemania se tomó en la conferencia de Teherán en 1943, cuando se enteró Morgenthau, abrazó la idea de forma incondicional.

Stalin propuso en medio de un brindis, el fusilamiento de 50.000 alemanes…o mejor quizás 100.000, Churchill se escandalizó, pero de cualquier manera llegaron a un acuerdo para dividir Alemania.

Roosevelt mientras tanto no informaba al Departamento de Estado, de lo resuelto en Teherán, siendo que este organismo se ocupaba de los planes relativos a la Alemania de pos guerra.

Roosevelt en Teherán propuso dividir Alemania de la siguiente manera:

Cinco estados autónomos a saber:

Prusia (reducida en su extensión)
Hannover y el noroeste alemán
Zona de Sajonia
Hesse-Darmstadt, Hesse Kassel y la región meridional del Rin
Baviera, Baden y Wurtemberg

La región del canal de Kiel y Hamburgo, así como el Ruhr y el Sarre, quedarían bajo control de las Naciones Unidas.



Henry Morgenthau,secretario del tesoro de EEUU


La parte secreta del Plan Morgenthau

Morgenthau se quejó a Roosevelt que Churchill estaba siendo demasiado blando con los alemanes, la reacción presidencial fue apoyar en forma furibunda la castración de los alemanes, que era la parte secreta del plan, cuestión que había sido criticada por la prensa inglesa al enterarse de los siniestros designios.

Al respecto los diarios de Morgenthau son claros “debemos ser duros con Alemania, y me refiero al pueblo alemán, no solo a los nazis. O los tienes que castrar o… tratarlos (esterilizarlos)… de tal modo que no puedan seguir reproduciendo a personas que quieran continuar siendo como han sido en el pasado”



Roosevelt y Morgenthau, esterilizar al pueblo alemán



Roosevelt da marcha atrás


El general George C. Marshall se quejó directamente a Morgenthau de que su plan solo servía para endurecer la resistencia de Alemania a su vez Eisenhower instaba a encontrar una solución a la voluntad alemana de resistir.

Roosevelt sondeo a Churchill para hablar sobre la rendición incondicional.

La respuesta de Churchill fue que eso sería “confesar nuestros errores”

Y agregó que se mantendría firme en la rendición incondicional “que es donde usted me colocó”.

Desde la fecha del pedido de rendición incondicional en Casablanca murieron 8.000.000 millones de personas entre soldados alemanes, rusos, civiles italianos y judíos.

También Cordell Hull, secretario de estado, Henry Stimson, secretario de guerra, Harry Hopkins, mano derecha de Roosevelt, estaban en contra del plan Morgenthau, y finalmente Roosevelt confesó que lamentaba haber accedido a rubricar el plan, claro que esto fue después de todas las críticas recibidas, por esto dijo; “No me gusta hacer planes detallados para un país que no ocupamos todavía”


El plan Morgenthau ¿se cumplió, si o no?


Para cuando terminó la guerra, si bien Henry Morgenthau había perdido el favor del presidente Truman, varios ítems del plan subsistieron, el JSC-1067; se cambio un poco el concepto de estado pastoril exclusivamente al de tener un mínimo nivel industrial para Alemania, por ejemplo hasta 1949 no se construyeron nuevas locomotoras, la fabricación de automóviles se redujo al 10 % de la producción de antes de la guerra, la mayoría de las industrias trabajan a la mitad de su capacidad.

En febrero de 1947 había 4.160.000 ex prisioneros, caratulados como DEF (desarmed enemy forces)), 3.000.000 en Rusia, 750.000 en Francia, 400.000 en Gran Bretaña y 10.000 en Bélgica.

Todas las plantas de armamentos fueron desmanteladas, incluso las que podían ser reconvertidas para la industria civil, incluso fábricas de uso civil fueron transportadas a Francia y la URSS.

Todo lo que no pudo ser desmantelado, fue volado o destruido, un ejemplo típico fueron los astilleros Blohm & Voss que fueron destruidos con explosivos en fecha tan tardía como 1949. Hubo un intento por parte de los propietarios y empleados de reactivarlo en 1948, terminando todos en cárceles británicas, recién en 1953 por intermedio del canciller Adenauer, quien les pidió a los altos Comisionados Aliados permiso para activar los astilleros.

Entre tanto la gente empezó a morir de hambre en Alemania, había lugares que la alimentación era de 400 calorías, a veces llegaba a las 1.000 calorías, muchísimo menos que en los peores momentos del hambre holandesa durante la guerra, que fue de 1394 calorías.

James Bacque calcula que por esta causa murieron 9.000.000 de alemanes entre 1945-1950, la producción industrial bajó un 75 %, la agrícola un 65 %, la debacle económica era total.

El censo de 1946 respecto al de 1950 daba 5.700.000 personas menos, sin contar los refugiados del este, los muertos oficiales, los nacimientos.

Hubo reacciones en Inglaterra y en EEUU los senadores Kenneth Wherry y Willian Langer protestaron contra “el brutal y loco plan de Morgenthau”.

El 10 de julio de 1947 fue emitida la JCS 1779, donde se purgaron los elementos más importantes del plan Morgenthau, ya no era el Leiv motiv no hacer nada por la economía alemana, sino dejar que la misma se reactive.




El poderoso secretario del tesoro, Morgenthau



Respecto al alegato expuesto por Kaufman de que todo Alemán debe morir debido a que proviene de una nación de belicistas fanática y bárbara, debemos preguntarnos:

¿Es realmente Alemania tan belicista y despiadada como normalmente se la representa, por la media, la cultura popular, los historiadores o el propio judío Kaufman?

En modo alguno, el capitán Russell Grenfell al servicio de la marina inglesa durante más de treinta años y autor de libros de estrategia como: Sea Power (1941), o The Main fleet to Singapore (1951), nos indica en su libro “Odio Incondicional” pág. 64, que desde 1815 a 1907 Inglaterra había participado en 10 guerras, Rusia en 7, Francia en 5, Austria en 3 y Alemania en otras 3.

Otro autor, Ralph Franklin Keeling, en su obra Gruesome Harvest, pág.132, nos remite al escritor Pitirim Sorokin quién en su volumen III parte II página 352 señala que el porcentaje de años en guerra desde el siglo XII hasta 1925 de los principales países europeos fueron los siguientes:

País % de años en guerra.

España 67
Polonia 58
Inglaterra 56
Francia 50
Rusia 46
Holanda 44
Italia 36
Alemania 28

Creo que esto es lo suficientemente elocuente como para resaltar la tendenciosidad y la mala voluntad de Theodore N. Kaufman que buscaba apoyo moral en el ciudadano Americano para la aplicación de su elaborado plan de exterminio.

Antes que Kaufman ya se habían anticipado otros autores Judíos con planes similares que implicaban el reemplazo de las poblaciones nativas de Europa por otras provenientes de Asia y África, el más célebre fue quizá el geopolítico Austro-Judío Coudenhove-Kalergi, cuyo plan de exterminio para Europa es expuesto por el autor Gerd Honsik en su libro Adiós, Europa .
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