"Es ridículo. Estoy sentado en mi pequeña habitación, yo, Brigge, de veintiocho años y no conocido de nadie. Estoy aquí sentado y no soy nada. Y sin embargo, esta nada se pone a pensar y en su quinto piso, en esta gris tarde parisiense, piensa esto:
¿Es posible, piensa, que no se haya aún visto, reconocido ni dicho nada verdadero e importante? ¿Es posible que haya habido milenios para observar, reflexionar y escribir, y que se haya dejado transcurrir esos milenios como un recreo escolar, durante el cual se come una rebanada de pan y una manzana?
Sí, es posible.
¿Es posible que a pesar de las invenciones y progresos, a pesar de la cultura, la religión y el conocimiento del universo, se haya permanecido en la superficie de la vida? ¿Es posible que se haya, incluso, recubierto dicha superficie -que, después de todo aún habría sido algo-; que se la haya recubierto de un tejido increíblemente aburrido, que la hace parecerse a muebles de salón en vacaciones de verano?
Sí, es posible.", R.M.Rilke