
Post dedicado a todos los giles que me pidieron que vuelva :3


¿Pero Hubo Alguna Atlántida?

Aquellos que se aferran a la teoría de que antes de que aparecieran las primeras manifestaciones de una cultura en Egipto y Sumeria existió una civilización mundial altamente desarrollada, han sido considerados cultistas, sensacionalistas o, sencillamente, tontos.

Esto es coherente, cuando tomamos en cuenta que la existencia de una civilización anterior al tercer milenio A.C. trastornaría las muy ordenadas etapas de la historia.
Si realmente existió hace centenares de miles de años, una supercivilización similar a la nuestra...
¿por qué no hay pruebas de ello?
En realidad, hay innumerables pruebas en el mundo antiguo.
Si realmente existió hace centenares de miles de años, una supercivilización similar a la nuestra...
¿por qué no hay pruebas de ello?
En realidad, hay innumerables pruebas en el mundo antiguo.

En todas las antiguas culturas existen abundantes leyendas y documentos relacionados con la existencia de una antigua gran civilización.
Y son leyendas que fueron desarrolladas por pueblos que no tuvieron contacto entre sí.
Los griegos se refierían a Atlántida y los mayas se referían a Atlan.
El parecido en ambos nombres es llamativo, sobre todo teniendo en cuenta que los griegos y mayas no tuvieron contacto.
Y son leyendas que fueron desarrolladas por pueblos que no tuvieron contacto entre sí.
Los griegos se refierían a Atlántida y los mayas se referían a Atlan.
El parecido en ambos nombres es llamativo, sobre todo teniendo en cuenta que los griegos y mayas no tuvieron contacto.

Han salido a la luz hallazgos científicos que se asemejan al mito:
Un gran hallazgo submarino revive el mito de la Atlántida
24 de octubre de 2012
Habrían hallado la Atlántida en el Triángulo de las Bermudas
22 de octubre de 2012
Descubren la Atlántida entre costas de Cuba y Yucatán
24 de octubre de 2012
Un gran hallazgo submarino revive el mito de la Atlántida
24 de octubre de 2012
Habrían hallado la Atlántida en el Triángulo de las Bermudas
22 de octubre de 2012
Descubren la Atlántida entre costas de Cuba y Yucatán
24 de octubre de 2012


Las expediciones arqueológicas realizadas en el Triángulo de las Bermudas han encontrado una inmensa cantidad de ruinas sumergidas en el fondo del mar.
Estas ruinas presentan una complejidad arquitectónica asombrosa. Ruinas semejantes se encontraron en los mares de las Islas Canarias. Ambas comprueban la existencia de una civilización más avanzada que las conocidas.
Tal como indicaba Platón, la Atlántida no sería un continente sino un conjunto de grandes islas que se extendieron desde las Canarias hasta Centroamérica, lo cual alcanza para explicar las semejanzas culturales en posteriores pueblos que estuvieron incomunicados (sumerios y mayas, egipcios y aztecas).
Estas ruinas presentan una complejidad arquitectónica asombrosa. Ruinas semejantes se encontraron en los mares de las Islas Canarias. Ambas comprueban la existencia de una civilización más avanzada que las conocidas.

Tal como indicaba Platón, la Atlántida no sería un continente sino un conjunto de grandes islas que se extendieron desde las Canarias hasta Centroamérica, lo cual alcanza para explicar las semejanzas culturales en posteriores pueblos que estuvieron incomunicados (sumerios y mayas, egipcios y aztecas).
Hacia el año 350 a.C. vieron la luz dos escritos de Platón en los que exponía, en forma de diálogo, algunas de sus ideas filosóficas.

En ambas obras -Timeo y Critias- el sabio griego hacía referencia a una fabulosa civilización, rica y poderosa, que después de haber sostenido una larga guerra contra pueblos vecinos habría desaparecido completamente a causa de un violento terremoto. Su nombre: Atlántida.


Tras estudiar el Critias y el Timeo, los textos de Platón donde se recogen las alusiones a la desaparecida civilización, muchos piensan que se trata de un relato muy coherente que va más allá de la pura fabulación.
De hecho, hay ocasiones en que Platón duda de aspectos de la historia que está contando, lo que daría a entender que su postura era la de plasmar un documento con cierto rigor, no una leyenda.
De hecho, hay ocasiones en que Platón duda de aspectos de la historia que está contando, lo que daría a entender que su postura era la de plasmar un documento con cierto rigor, no una leyenda.

Según los textos de Platón, los atlantes se expandieron desde el golfo de Cádiz hacia el interior de las columnas de Hércules, por casi todo el Mediterráneo, hasta alcanzar los límites de Egipto, Grecia y el Asia Menor (Anatolia).
Para Díaz Montexano, son varias las huellas de la escritura atlante halladas en cuevas de Francia y del norte de España. Asi, en la cueva de Altamira, hay dos signos atlantes a ambos lados del dibujo de un bisonte.
Otros tres signos definen el concepto de un ciervo. Cuando se extrae el valor fonético, éste coincide con el significado del animal en antiguos lenguajes, bien de origen indoeuropeo o bien de procedencia egipcia.
Para Díaz Montexano, son varias las huellas de la escritura atlante halladas en cuevas de Francia y del norte de España. Asi, en la cueva de Altamira, hay dos signos atlantes a ambos lados del dibujo de un bisonte.
Otros tres signos definen el concepto de un ciervo. Cuando se extrae el valor fonético, éste coincide con el significado del animal en antiguos lenguajes, bien de origen indoeuropeo o bien de procedencia egipcia.

Hay infinidad de autores que han escrito y especulado sobre el Continente perdido, vale la pena mencionar:
• Platón (Filosofo, 427 a.C.)
• Macrobio (filosofo, escritor y político, 400 a.C.)
• Plutarco (50 a.C.)
• Proclo (filosofo griego, Constantinopla 412)
• Julio Verne (escritor francés, Nantes 1828)
• Jacinto Verdaguer (poeta español en lengua Catalana, Folgarolas 1845)
• José Ortega y Gasset (filosofo español, Madrid 1883)
• Juan G. Atienza (Filólogo, Valencia 1930)


Al hacer referencia a la arquitectura y los conocimientos astronómicos de los antiguos pueblos, resulta inexplicable que hayan podido crear semejantes obras o alcanzar tanta sabiduría con tan pocos medios disponibles.
Durante años, se especuló con la posible colaboración de "razas extraterrestres".
Hoy en día, se supone que estos pueblos (egipcios, sumerios, incas, aztecas, mayas) en realidad recibieron la herencia y la sabiduría de una civilización anterior, ya extinguida.
Muy poco ha quedado de esa herencia: en el año 300 D.C., los cristianos se encargaron de incendiar la Biblioteca de Alejandría (base de datos de la época), destruyendo muchas pruebas e indicios atlantes.
Asimismo, los conquistadores españoles se encargaron de destruir los escritos y obras precolombinas por considerarlos herejes.
En ambos casos, tanto en Alejandría como en América, la herejía consistía en dar prueba y documentación de una civilización que contradecía el proceso histórico que había instalado el cristianismo.
Durante años, se especuló con la posible colaboración de "razas extraterrestres".
Hoy en día, se supone que estos pueblos (egipcios, sumerios, incas, aztecas, mayas) en realidad recibieron la herencia y la sabiduría de una civilización anterior, ya extinguida.

Muy poco ha quedado de esa herencia: en el año 300 D.C., los cristianos se encargaron de incendiar la Biblioteca de Alejandría (base de datos de la época), destruyendo muchas pruebas e indicios atlantes.
Asimismo, los conquistadores españoles se encargaron de destruir los escritos y obras precolombinas por considerarlos herejes.
En ambos casos, tanto en Alejandría como en América, la herejía consistía en dar prueba y documentación de una civilización que contradecía el proceso histórico que había instalado el cristianismo.


El Mapa de Piri Reis
El Mapa de Piri Reis fue diseñado en la Edad Media en base a mapas originales que lograron salvarse del incendio de Alejandría. Aquí pueden encontrarse amplios territorios que aun no habían sido descubiertos ni explorados, como la Antártida.
Los rasgos salientes de estos mapas tan antiguos son sus exactas coordenas, su conocimiento de la longitud (desarrollada en el mundo moderno a fines del siglo XVIII).
Los rasgos salientes de estos mapas tan antiguos son sus exactas coordenas, su conocimiento de la longitud (desarrollada en el mundo moderno a fines del siglo XVIII).

Tanto los egipcios como los pueblos precolombinos se encargaron de registrar la existencia de la Atlántida en diversos grabados e ilustraciones donde hacen alusión a objetos voladores, rayos eléctricos y otras proezas tecnológicas.
En las obras de las antiguas culturas precolombinas se encontraron representaciones pictóricas que han sido identificados con aviones o cohetes.
En las obras de las antiguas culturas precolombinas se encontraron representaciones pictóricas que han sido identificados con aviones o cohetes.

En cuanto a la conexión con Egipto, la historia de la Atlántida llega a través de un antepasado de Platón que estuvo en contacto con aquellas tierras. Según explica en sus diálogos, los nombres de las dinastias atlantes son translaciones al alfabeto griego de significados egipcios. Así, bajo esta idea, el nombre para la pirámide de Keops se puede interpretar, según Montexano, como “pirámide de la isla del sol poniente”.
Georgeos Díaz Montexano es un investigador que defiende la existencia de una escritura atlante origen del indoeuropeo y del egipcio.
En la llamada placa de Aha, Montexano interpreta: “Gran catástrofe en el distrito del mar de Ra. La alta ciudad de Ata, la de las casas alineadas sobre la pródiga colina, fue destruida en medio de las aguas y hundida en un solo día”.
Georgeos Díaz Montexano es un investigador que defiende la existencia de una escritura atlante origen del indoeuropeo y del egipcio.
En la llamada placa de Aha, Montexano interpreta: “Gran catástrofe en el distrito del mar de Ra. La alta ciudad de Ata, la de las casas alineadas sobre la pródiga colina, fue destruida en medio de las aguas y hundida en un solo día”.

Albert Slosman fue uno de los grandes defensores de la relación entre la Atlántida y Egipto. Antes de visitar las tierras de los antiguos faraones y analizar sus monumentos, fue en Camerún donde los miembros de la tribu Faku le hablaron sobre un gran cataclismo que había hundido un inmenso continente situado al oeste de África.
Esta misma historia volvió a encontrarla en Egipto, tanto en los textos del Libro de los Muertos, como en los muros pétreos del templo de Dendera.
En los viajes que Slosman realizó a Marruecos, se percató de que algunos lugares geográficos tenían mucha similitud con algunos prefijos y sufijos utilizados frecuentemente en los textos jeroglíficos del Libro de los Muertos, como la Duat y Ta Mana. Si Ta Mana, en los textos jeroglíficos, puede traducirse como el “lugar del Poniente del sol”, el “lugar de los Bienaventurados”, Ta Uz significaría, a su vez, “lugar de Osiris”.
La ciudad de Tamanar se encuentra a sesenta kilómetros al norte de Agadir, y Ta Uz, a la entrada del desierto sahariano. De la misma manera que hicieron los de la tribu Fako, los beréberes contaron a Slosman una historia parecida sobre su ascendencia divina y procedencia lejana, un lugar idílico situado al oeste.
Según Slosman Atlántida se hundió en el 9792 a. C., atendiendo a la lectura e interpretación de los acontecimientos narrados en el planisferio celeste grabado en el techo de una de las salas del templo de Dendera, más conocido con el nombre de “zodíaco”.
Zodiaco de Dendera
Esta misma historia volvió a encontrarla en Egipto, tanto en los textos del Libro de los Muertos, como en los muros pétreos del templo de Dendera.
En los viajes que Slosman realizó a Marruecos, se percató de que algunos lugares geográficos tenían mucha similitud con algunos prefijos y sufijos utilizados frecuentemente en los textos jeroglíficos del Libro de los Muertos, como la Duat y Ta Mana. Si Ta Mana, en los textos jeroglíficos, puede traducirse como el “lugar del Poniente del sol”, el “lugar de los Bienaventurados”, Ta Uz significaría, a su vez, “lugar de Osiris”.
La ciudad de Tamanar se encuentra a sesenta kilómetros al norte de Agadir, y Ta Uz, a la entrada del desierto sahariano. De la misma manera que hicieron los de la tribu Fako, los beréberes contaron a Slosman una historia parecida sobre su ascendencia divina y procedencia lejana, un lugar idílico situado al oeste.

Según Slosman Atlántida se hundió en el 9792 a. C., atendiendo a la lectura e interpretación de los acontecimientos narrados en el planisferio celeste grabado en el techo de una de las salas del templo de Dendera, más conocido con el nombre de “zodíaco”.

Zodiaco de Dendera

Expediciones arqueológicas en Egipto han revelado algunos signos relativos a los principios de vuelo de cuerpos más pesados que el aire, que se habrían conocido en la antiguedad.
Tambien se hallaron, en Bagdad, un serie de objetos que tienen 2000 años de antiguedad. Se trata de pilas secas desprovistas de electrodo, que posiblemente se había evaporado.
Cuando se les agregó un nuevo electrodo (sulfato de cobre) algunas funcionaron perfectamente. Más tarde, se hallaron otras baterías que los museos habían catalogado como "objetos de uso desconocido". Y se encontraron ejemplares similares en Irak y otros rincones de Medio Oriente.
Se trataría de un antiguo conocimiento de la electricidad, heredado de una cultura anterior y luego olvidado, hasta ser redescubierto en el siglo XIX.
Tambien se hallaron, en Bagdad, un serie de objetos que tienen 2000 años de antiguedad. Se trata de pilas secas desprovistas de electrodo, que posiblemente se había evaporado.
Cuando se les agregó un nuevo electrodo (sulfato de cobre) algunas funcionaron perfectamente. Más tarde, se hallaron otras baterías que los museos habían catalogado como "objetos de uso desconocido". Y se encontraron ejemplares similares en Irak y otros rincones de Medio Oriente.
Se trataría de un antiguo conocimiento de la electricidad, heredado de una cultura anterior y luego olvidado, hasta ser redescubierto en el siglo XIX.


Este descubrimiento es llamativo y ha dado pie a innumerables teorías sobre el uso de la electricidad en el Antiguo Egipto, sobre todo teniendo en cuenta que en la antigua Roma usaban lámparas de aceite y antorchas, y aun hoy pueden verse las trazas de humo en los techos de las construcciones romanas.
En cambio, los techos de las construcciones del antiguo Egipto no presenta trazas de humo... porque los antiguos egipcios habían heredado fuentes eléctricas de los atlantes, pero no supieron como mantenerlas ni expandirlas.
En la muralla del Templo de Hathor, hay una representación semejante a bombillas electricas, dotas de cables que están unicos a un interruptor o generador. Todavía se siguen encontrando pruebas del conocimiento de la electricidad en Egipto y Medio Oriente hace miles de años.
Hay quienes van aún más lejos y argumentan que los atlantes habían logrado diseñar aviones y submarinos. Prueba de ello son los textos hindúes que hacen referencia a las "vimanas", unos dispositivos áereos muy bien detallados, con indicaciones de propulsión y aterrizaje.
Muchos arqueólogos siguen sorprendiéndose ante el hallazgo de cadáveres con cientos de miles de años de antiguedad que presentan aberturas que debieron haber sido causadas por proyectiles.
En cambio, los techos de las construcciones del antiguo Egipto no presenta trazas de humo... porque los antiguos egipcios habían heredado fuentes eléctricas de los atlantes, pero no supieron como mantenerlas ni expandirlas.


En la muralla del Templo de Hathor, hay una representación semejante a bombillas electricas, dotas de cables que están unicos a un interruptor o generador. Todavía se siguen encontrando pruebas del conocimiento de la electricidad en Egipto y Medio Oriente hace miles de años.

Hay quienes van aún más lejos y argumentan que los atlantes habían logrado diseñar aviones y submarinos. Prueba de ello son los textos hindúes que hacen referencia a las "vimanas", unos dispositivos áereos muy bien detallados, con indicaciones de propulsión y aterrizaje.
Muchos arqueólogos siguen sorprendiéndose ante el hallazgo de cadáveres con cientos de miles de años de antiguedad que presentan aberturas que debieron haber sido causadas por proyectiles.

En los documentos de razas muy antiguas se encuentran datos astronómicos de gran corrección.
Por ejemplo, el conocimiento de las dos lunas de Marte y su distancia desde el planeta, los siete satélites de Saturno, las cuatro lunas de Júpiter y las fases de Venus.
Incluso se había descubierto la constelación de Escorpión, la cual sólo puede observarse con un poderoso telescopio (los babilonios la llamaban Escorpión y, del otro lado del océano, los mayas también).
A propósito, los mayas calcularon el año solar con la cifra más aproximada que pueda hallarse en cualquier calendario, incluso el nuestro.


La más desusada de todas las indicaciones de una ciencia avanzada en la antiguedad se halla en la Gran Pirámide de Egipto.
Durante miles de años, se creyó que era una tumba, pero la traducción conservada por los coptos (una minoría que descendía de los antiguos egipcios) indicaba que la Pirámide se trataba de una recopilación de conocimientos de Surid, un rey "anterior al diluvio", y que en el futuro todo sería decifrado.
Durante miles de años, se creyó que era una tumba, pero la traducción conservada por los coptos (una minoría que descendía de los antiguos egipcios) indicaba que la Pirámide se trataba de una recopilación de conocimientos de Surid, un rey "anterior al diluvio", y que en el futuro todo sería decifrado.


El final del continente perdido
Sobre el final de la Atlántida se ha especulado mucho y se han adelantado numerosas teorías.
Una de ellas propugna que desapareció como consecuencia del “deslizamiento de la corteza terrestre”, un fenómeno propuesto por el cartógrafo e historiador estadounidense Charles Hapgood capaz de provocar auténticos cataclismos en nuestro planeta.
Pero este fenómeno –hoy conocido como la deriva continental de las placas tectónicas– se produce muy lentamente, a una velocidad de desplazamiento de 16 km cada millón de años.
Es decir, demasiado despacio para hacer desaparecer repentinamente una civilización como la de la Atlántida.
Una de ellas propugna que desapareció como consecuencia del “deslizamiento de la corteza terrestre”, un fenómeno propuesto por el cartógrafo e historiador estadounidense Charles Hapgood capaz de provocar auténticos cataclismos en nuestro planeta.
Pero este fenómeno –hoy conocido como la deriva continental de las placas tectónicas– se produce muy lentamente, a una velocidad de desplazamiento de 16 km cada millón de años.
Es decir, demasiado despacio para hacer desaparecer repentinamente una civilización como la de la Atlántida.

Otra hipótesis es la del geólogo austriaco Otto H. Much, según el cual el 5 de junio del año 8496 a.C. una rara alineación entre la Tierra, la Luna y Venus atrajo un asteroide que chocó contra nuestro planeta y causó una explosión similar a la que provocarían 15 bombas atómicas.

El fin de esta gran civilización se produjo cuando... descubrieron la energía atómica.
El mal uso de esta energía (registrada detalladamente en muchos textos antiguos) derivó en la destrucción de la civilización, con el consecuente hundimiento de las islas.
Esta ha sido una de las explicaciones atribuidas a los misterios electromagnéticos del Triángulo de las Bermudas.
El mal uso de esta energía (registrada detalladamente en muchos textos antiguos) derivó en la destrucción de la civilización, con el consecuente hundimiento de las islas.
Esta ha sido una de las explicaciones atribuidas a los misterios electromagnéticos del Triángulo de las Bermudas.

Hay muchos documentos antiguos que retratan, detalladamente, las explosiones atómicas y sus secuelas.
Los científicos y arqueólogos se asombran al releer el Antiguo Testamento, más precisamente la destrucción de Sodoma y Gomorra, que contiene muchos datos de lo que hoy conocemos como energía nuclear.
Del mismo modo, los antiguos textos de la India hacen alusión a dos ciudades que fueron destruidas por un estallido cuyas características se asemejan a la energía nuclear.
Durante siglos, se creyó que se trataba de una leyenda, pero existieron expediciones arqueológicas que hallaron ciudades con una antiguedad de miles de años que presentaban signos de radioactividad, así como cadáveres carbonizados altamente radioactivos.
Los científicos y arqueólogos se asombran al releer el Antiguo Testamento, más precisamente la destrucción de Sodoma y Gomorra, que contiene muchos datos de lo que hoy conocemos como energía nuclear.
Del mismo modo, los antiguos textos de la India hacen alusión a dos ciudades que fueron destruidas por un estallido cuyas características se asemejan a la energía nuclear.
Durante siglos, se creyó que se trataba de una leyenda, pero existieron expediciones arqueológicas que hallaron ciudades con una antiguedad de miles de años que presentaban signos de radioactividad, así como cadáveres carbonizados altamente radioactivos.


No somos los únicos. No somos los primeros.


• Borro comentarios fuera de lugar.
• Borro comentarios largos (?)
• Me interesan críticas.
• Los que me conocen: Guarden los insultos para el MI.

Espero que les haya gustado, gracias por pasar 

