Es algo muy común que, al llegar a casa de unos amigos, les pidamos su contraseña WiFi. Ello sería una manera de ahorrarnos el tráfico por la tarifa de datos y tener una mejor conexión a Internet. Si nosotros marcamos la opción de guardar contraseña, que en la mayoría de nuestros teléfonos Android es una opción predefinida, una vez volvamos a casa de nuestro amigo el smartphone se conectará automáticamente a esta red.
Hasta aquí, no parece haber ningún problema. Pero podríamos preguntarnos, ¿qué hace Google con estas contraseñas? Pues, según algunos expertos en seguridad, las guarda en un gran directorio creado para todos los terminales Android del mundo.
Las contraseñas que Google guarda no las almacena con ningún protocolo de seguridad, sino que son subidas a los servidores Google tal cual. Por ello, Google se está haciendo con prácticamente la casi totalidad de las contraseñas WiFi del mundo. A lo largo de todo el globo, de hecho, es casi imposible que no haya un teléfono Android sin conectarse a una red.
¿Qué problema entraña esta cuestión? Pues que agencias como la NSA puedan intentar acceder a esta información, pidiéndosela al gobierno de los Estados Unidos, por ejemplo. ¿Qué solución barajan los expertos en seguridad? Si no queremos que Google guarde nuestras contraseñas de WiFi, tenemos que cambiarle la contraseña de nuestro router y evitar que en nuestro Android almacene las contraseñas WiFi en las que se conecta. Aunque, ¿merece la pena tal despliegue de seguridad? Tarde o temprano, Google sabrá nuestra contraseña.