
La alopecia es la caída prematura o ausencia de pelo en una o varias partes del cuerpo. Sus causas son múltiples y los tipos de alopecia se clasifican de la siguiente manera:
Alopecias no cicatriciales:
Son muy comunes y pueden mejorar o curarse por medio de tratamientos e incluso algunas se revierten espontáneamente sin necesidad de ser tratadas. En este tipo de alopecias el folículo piloso tiene un comportamiento patológico pero sigue con vida a menos que la alopecia se extienda por períodos muy largos (alopecia común o androgenética).
Podemos clasificarlas de la siguiente manera:
* Alopecia androgénica: se la conoce también como alopecia androgenética, prematura o calvicie común. Afecta a muchos hombres y rara vez a las mujeres.
Si padeces alopecia androgenética -como la mayoría de los hombres- te recomiendo echar un vistazo a la izquierda y chequear en la Escala Norwood qué tipo/grado de alopecia tienes.
Te será muy útil para saber si algún tratamiento puede darte resultados. Si tu grado es muy avanzado (5, 6 o 7 tendrás que pensar en una intervención quirúrgica o simplemente aceptar que eres calvo. No hay tratamientos que hayan demostrado ser efectivos en grados tan avanzados.
Los andrógenos son las hormonas responsables de la caída del cabello y es por eso que muchos de los tratamientos actuales inhiben lo producción de las mismas.
Si la calvicie continúa avanzando y los folículos pilosos mueren, el proceso se torna irreversible y no existe tratamiento para restablecer la situación. Solamente puede repararse trasplantando folículos vivos de otras zonas hacia la coronilla y las entradas; un microtrasplante capilar. Lo ideal por supuesto, es combatir la caída mientras los folículos tienen vida.
La mujer es más afortunada que el hombre ya que la alopecia androgenética solamente aparece en la parte delantera de cuero cabelludo dejando el cabello más ralo pero en raras ocasiones llega a tener zonas totalmente despobladas como en el hombre.
* Alopecia areata: se desconoce la causa pero sus síntomas son claros: parches redondos en la cabeza totalmente despoblados de cabello. Alopecia total (AT) es cuando se pierde completamente el pelo del cuero cabelludo. En los casos de Alopecia universal (AU), se pierde el pelo de todo el cuerpo.
Aún no existen tratamientos totalmente efectivos para este tipo de alopecia. Las terapias que se utilizan con medianos resultados son: luz ultravioleta, corticosteroides tópicos, inyecciones de esteroides o agentes irritantes para excitar a los folículos estimulando el crecimiento del cabello.
* Alopecia traumática: puede ser provocada por el uso de secadores de pelo, peines metálicos o cualquier otro elemento capaz de generar lesiones en el cuero cabelludo. También puede generarse cuando el paciente -en un estado maníaco- se arranca los pelos a sí mismo. A esta patología se la conoce como tricotilomanía.
* Alopecia difusa (Efluvio telogénico crónico): el término “Efluvio telogénico” fue acuñado por Kligman en el año 1961. Es la pérdida aguda del pelo tras enfermedades sistémicas crónicas, estrés emocional, enfermedades febriles o parto. En éste último, el efluvio telogénico puede durar hasta 6 meses para luego recuperarse totalmente.
* Alopecia por drogas o fármacos: la vitamina A en grandes dosis, los citostáticos, antitiroideos, anticoagulates, el mercurio y el ácido valproico son capaces de producir alopecia. Cuando la droga se suspende la alopecia desaparece.
* Alopecia por enfermedades sistémicas: de origen endocrino, infeccioso, Lupus eritematoso o déficit nutricional.
* Alopecia por síndromes hereditarios: en el caso de la atriquia congénita, el individio carece de pelo.
También la encontramos en la alopecia triangular temporal, en el síndrome de la pérdida del cabello en anagén, en la hipoplasia del pelo y el cartílago, en el síndrome de Menkes, en la displasia ectodérmica anhidrótica y en el síndrome tricorrinofalángico.
Alopecias cicatriciales:
Lamentablemente este tipo de alopecias suele ser irreversible porque existe un daño, malformación o ruptura total de la estructura folicular. No existe un tratamiento o droga que ayude en una cabellera con folículos inertes. Si existieran zonas no dañadas puede recurrirse a un implante capilar.
Las alopecias cicatriciales se clasifican de esta forma:
* Alopecias infecciosas: micóticas (querión, candidiasis, favus); bacterianas (sífilis, lepra, acné necrótico); virales (herpes, varicela); protozoarias (Leishmaniasis).
* Alopecias por agentes físicoquímicos: agentes cáusticos, traumatismos mecánicos, quemaduras y rediodermitis por rayos X. Tengamos en cuenta que los folículos son sensibles a las radiaciones.
* Alopecias tumorales: tumores dérmicos y metástasis. Mastocitos, epiteliomas basocelulares o espinocelulares, linfomas y tumores anexiales.
* Alopecias por dermatosis: síndrome de Graham-Little, dermatomiositis, mucinosis folicular y sarcoidosis.
* Alopecias por enfermedades hereditarias: poroqueratosis de Mibelli, nevus epidérmico, enfermedad de Darier, ictiosis y aplasia cutis.
* Alopecias síndromes clínicos decalvantes: dermatosis pustulosa erosiva, foliculitis decalvante, alopecia parvimaculata y pseudopelada.
Alopecia: supuesta causa

Sin embargo, el “misterio” que cubre al origen de la alopecia ha comenzado a ser develado. Un estudio publicado en las páginas de Journal of Clinical Investigation ha arrojado las primeras luces en torno a este asunto.
Investigadores de medicina pertenecientes a la Universidad de Pensilvania, realizaron un estudio comparativo de los folículos capilares en pacientes calvos, con cabello y en personas sometidas a trasplante de pelo. La conclusión es esperanzadora.
Los resultados dieron como conclusión de que el problema no es que el cabello deje de crecer, sino que lo hace a un nivel microscópico. La causa de este fenómeno, de la alopecia, sería el mal funcionamiento de las células madre que residen en los folículos capilares.
Al comparar las muestras, los especialistas concluyeron que en una misma persona las células madres capilares son las mismas en zonas con calvicie y en zonas con cabello. Sin embargo, los folículos de los hombres que no tienen cabello, las células progenitoras, son muy reducidos.
Como consecuencia de lo anterior los pelos que se generan son de un tamaño muy pequeño, indetectables para el ojo humano.
Este descubrimiento abre la puerta para la fabricación de medicamentos efectivos para el tratamiento de la calvicie y para su prevención.
Tratamiento natural para la alopecia
El berro tiene propiedades muy útiles para la pérdida de cabello. De hecho es uno de los remedios naturales para la alopecia más efectivos. Para realizar la preparación hace falta licuar totalmente, hasta que no queden grumos ni vestigios, unos 100 gramos de berro. Si es necesario, añadir unas gotas de agua para que el licuado quede bien homogéneo. Luego se masajea directamente sobre el cuero cabelludo y se deja que el preparado actúe por el lapso de una hora. Posteriormente, se lava el cabello normalmente. Es recomendable repetir la acción al menos dos veces semanalmente.

Para que tu cabello logre volumen y vigor, pues entonces nada mejor que recurrir a la albahaca. Esta hierba que tiene múltiples propiedades para luchar contra diversos males, también es uno de los perfectos remedios caseros para la alopecia. Puedes preparar con ella una excelente loción de uso diario de la siguiente manera: hierves en un litro de agua una cantidad adecuada de albahaca, la suficiente como para que luego de 15 minutos de hervor quede una buena concentración de la hierba. Luego cuelas normalmente y la pones en un rociador con spray. Aplícala luego de bañarte a diario. Además, puedes recurrir a los trucos de belleza para la caída del cabello y los remedios caseros para la caída del cabello, aunque también es muy importante que consideres los factores que provocan la caída del pelo.