Huesos del cráneo y de la cara Huesos de la cabeza La cabeza está formada por los huesos del cráneo (neurocráneo) y los de la cara (viscerocráneo o esplacnocráneo). El neurocráneo del adulto consta de una serie de 8 huesos unidos por articulaciones fijas o sindesmosis, formando en su interior la cavidad craneal, que encierra al encéfalo. La cara, por su parte, consta de una serie de huesos inmóviles que forman una masa ósea única, soldada al cráneo, y de un hueso móvil que es el maxilar inferior, también llamado mandíbula. Esqueleto de la cabeza visto de frente Esqueleto de la cabeza visto de frente (1). Hueso frontal. (2). Hueso parietal. (3). Hueso temporal. (4-5). (Sphénos = cuña) Esfenoides. (6). Etmoides (Ethmos = criba). (7). Mandíbula o maxilar inferior. (8). Maxilar superior. (9). Arco cigomático. (10). Hueso nasal. (11). Hueso lacrimal. (12). Vómer. Maxilar inferior Maxilar inferior (1). Cóndilo maxilar. (2). Apófisis, donde se insertan los músculos masticatorios. Esqueleto de la cabeza, visión lateral (1). Hueso frontal. (2). Hueso parietal. (3). Hueso temporal. (4). Hueso occipital. (5). Etmoides. (6). Maxilar inferior. (7). Maxilar superior. (8). Hueso malar. (9). Hueso nasal. (10). Hueso lacrimal. (11). Vómer. Huesos del esplacnocráneo (1). Maxilar superior. (2). Arco cigomático. (3). Hueso nasal (pequeño a la izquierda). (4). Esfenoides (detrás del pómulo). (5). Hueso lacrimal. Visión superior de la cara externa de la calota craneal (1). Hueso frontal. (2). Hueso parietal. (3). Hueso occipital. Visión inferior de la cara externa del cráneo (1). Agujero occipital. (2). Cóndilo occipital. (3). Hueso occipital. (4-5). Huesos temporales. (6). Hueso parietal. (7). Hueso palatino. (8). Maxilar superior (paladar). (9). Hueso malar. Entre (7 y 10): Vómer. A los lados del (10): Esfenoides. Sección sagital Obsérvense los surcos que dejaron los vasos sanguíneos superficiales de las meninges craneales en la cara interna de la pared lateral de la calota; los cornetes de la nariz; los senos frontales. Dentición de los maxilares y esquema de un diente En la fotografía se observa la dentición del maxilar superior en sus respectivos alvéolos y la del maxilar inferior, así como el esquema de un diente. Senos paranasales La parte superior de las dos órbitas oculares, así como la parte inferior de la órbita izquierda, han sido resecadas, lo que permite apreciar los senos paranasales. Maxilar inferior con un corte vertical parcial Podemos percibir la forma en que los dientes están insertos en el hueso esponjoso, con los circuitos vasculares y los nerviosos (el canal maxilar se ha respetado). Moldura en yeso de la mandíbula inferior Blanco: nervio; rojo: arterias; azul: venas; (1). membrana tapizando el alvéolo; (2). estado de transición entre la dentición de leche y la definitiva; (3). diente careado; (4). corte vertical de un diente. a) esmalte; b) marfil; c) cemento; d) pulpa dentaria con vasos nutricios y nervio sensitivo. Huesos del tronco y las extremidades Esqueleto del hombre y del chimpancé Al estudiar la evolución de los mamíferos se ve que el hombre es el único que ha conseguido totalmente dejar la posición cuadrúpeda para pasar a la posición erecta. El chimpancé, al andar, necesita apoyarse en los miembros anteriores; obsérvese la mayor longitud de los mismos si los comparamos con los del hombre. Compárense también la longitud de las manos y de los pies, la anchura de la caja torácica y las prominencias de la mandíbula inferior y de los arcos supraorbitales. Esqueleto del tronco El tronco está formado por la columna vertebral y la caja torácica. Obsérvense también las cinturas escapular y pélvica. El esqueleto es una estructura ósea externa o interna del cuerpo de los animales. Externa: exoesqueleto - invertebrado. Interna: endoesqueleto - vertebrado. En los vertebrados, el esqueleto actúa de armazón del cuerpo, protege órganos esenciales y posibilita el movimiento. El esqueleto humano está compuesto por piezas u órganos llamados huesos, articulados a través de cartílagos, tendones, ligamentos y músculos que permiten el movimiento de las piezas entre sí pero conservando su mutua relación de posición. El esqueleto se divide en tres partes: cabeza, tronco y extremidades y está formado por 206 huesos rígidos, 22 de los cuales forman el cráneo. Vértebras lumbares Estas dos vértebras de la imagen pertenecen a la región lumbar. (1). Cuerpo macizo de la vértebra. (2). Parte interior del disco, que descansa sobre el arco de la vértebra y abre el agujero vertebral. Este agujero es visible en la vértebra de la izquierda. (3). Apófisis espinosa: observad bien su dirección. (4). Apófisis transversa. (5). Faceta articular. Vértebras dorsales Las vértebras de la imagen están en la región dorsal. Observad la apófisis espinosa: su longitud, su oblicuidad, su dirección. 6. Superficies superior e inferior donde se articulan las costillas. Vértebra dorsal y dos costillas articuladas (3). Apófisis espinosa. (4). Apófisis transversa. (7 y 8). Se muestra, hacia el interior, el lugar donde se articula la vértebra dorsal siguiente. (9). Agujero vertebral. (10 y 11). Costillas (izquierda y derecha). Costilla séptima Las tres superficies articulares de una costilla. En el extremo, dos de estas superficies articulares forman la articulación entre los cuerpos de dos vértebras sucesivas (ver la imagen anterior). Un poco más a la derecha una superficie articular más pequeña se apoya sobre la apófisis transversa (ver la imagen anterior). Columna vertebral La imagen muestra las regiones cervical, dorsal y lumbar de la columna vertebral. Observad atentamente la forma y la posición de las vértebras y sobre todo la sucesión de las apófisis espinosas que forman la espina dorsal. La columna vertebral es el elemento del esqueleto de los vertebrados situado en la parte dorsal del tronco y formado por una serie de huesos cortos llamados "vértebras", unidos entre sí por unas porciones cartilaginosas denominadas "discos intervertebrales". En el hombre, la columna vertebral es el eje vertical del cuerpo y tiene forma de S alargada; está compuesta de 33 vértebras y dividida en cinco regiones: cervical, dorsal, lumbar, sacra y coxígea. Vértebras Arriba a la izquierda, segunda y primera vértebras cervicales (axis y atlas). Arriba, a la derecha, vértebra cervical. Debajo, de izquierda a derecha: vértebras dorsales y vértebras lumbares (se muestra en todas la parte superior y la inferior). Las vértebras son cada uno de los huesos cortos y articulados entre sí que forman la columna vertebral. Cada vértebra está formada por el cuerpo vertebral; un par de proyecciones dorsales que se unen para formar el arco vertebral, que es por donde pasa la médula espinal; una apófisi espinosa o saliente y un par de proyecciones ventrales. Atlas y axis Obsérvense las facetas articulares cóncavas de la vértebra atlas en las que se apoyan los cóndilos del occipital. La vértebra axis debe su nombre al eje vertical que por arriba atraviesa el atlas. Cuando la cabeza oscila de izquierda a derecha, el cráneo, unido al atlas, gira alrededor del axis. Vértebras dorsales Obsérvese la disposición de las vértebras dorsales; las apófisis espinosas, en esta región, descansan una sobre otra: eso explica la rigidez de la columna vertebral en esta región. Vértebras lumbares La hipófisis espinosa tiene una posición horizontal: este hecho explica la gran movilidad de las articulaciones en esta región. Los discos cartilaginosos tienen aquí un importante papel. Sacro Las cinco vértebras sacras, soldadas entre sí, presentan cuatro agujeros. Aquí hay, excepcionalmente, cinco agujeros; se trata, pues, de un sacro formado por seis vértebras. Coxis Está compuesto de 3 a 5 vértebras. La primera vértebra está separada mientras que las restantes están unidas. Es el hueso que constituye la última parte de la columna vertebral. El coxis está articulado en su base con el sacro. Radiografía de la columna cervical Las imágenes de rayos X son en blanco y negro. Las partes densas del organismo, que bloquean el paso del haz de rayos X a través del cuerpo, como los huesos, se ven de color blanco en la imagen. Las partes del cuerpo huecas, como las vías respiratorias, permiten que el haz de rayos X los atraviese y se ven de color negro. Esta imagen incluye las siete vértebras del área del cuello, la primera vértebra de la columna torácica y los espacios intervertebrales. Esqueleto de las extremidades Cintura escapular y cintura pelviana. Esqueleto del miembro inferior (visto de frente y de perfil); esqueleto del miembro superior mostrando el antebrazo en dos posiciones diferentes. Las cinturas La cintura escapular y la pelviana unen los miembros superiores y los inferiores al tronco. Omóplato La cintura escapular consta de la clavícula y el omóplato. Este hueso presenta, de cara al tórax, una ligera cavidad (la fosa sub-escapular), donde se inserta, sobre dos asperezas, el músculo subescapular. La cara dorsal presenta una protuberancia ósea (4) (la espina del omóplato) que termina en la apófisis acromión (pronunciado saliente del hueso). En la protuberancia se insertan el trapecio y el deltoides. El ángulo superior externo presenta una cavidad glenoidea (2) donde se articula la cabeza del húmero. El acromión se articula con la extremidad externa de la clavícula (3). La apófisis coracoides (1) domina la articulación de la espalda y sirve de punto de inserción del músculo pectoral menor, de la cabeza corta del bíceps braquial y del músculo coracobraquial. Articulaciones y huesos Articulación fija o sutura También denominada sindesmosis, se presenta entre dos huesos planos que están fuertemente unidos, periostio con periostio, sin que sea posible ningún movimiento (por ejemplo, los huesos de la bóveda craneal). El tejido conjuntivo rellena los espacios que quedan en la sutura. Esta imagen (embrollo de muescas y de salientes) refuerza notablemente la adherencia de los huesos. A menudo estas suturas desaparecen al envejecer el individuo y los huesos se sueldan completamente (por ejemplo, el hueso frontal, originado por dos huesos, pero podemos decir que no es más que uno). Se aprecia en la foto la sutura coronal que separa los huesos frontal y parietal y la sutura sagital que separa los parietales. El punto de intersección de las suturas coronal y sagital se denomina bregma. Cráneo de un feto casi formado Obsérvense las fontanelas de la parte superior de la bóveda craneana y de la región temporal. Son unos intersticios que presenta la bóveda craneana antes de su completa osificación. Obsérvese igualmente la sutura vertical del hueso frontal de la que ya se habló anteriormente. La articulación de los huesos de la pelvis se vuelve inmóvil al soldarse; por una parte las cinco vértebras sacras (en algunos casos son seis) forman el hueso sacro, y por otra, el ilion, el isquion y el pubis forman el hueso coxal. Estas soldaduras están ya consolidadas en la edad adulta. En la fotografía se observan de forma parcial algunos ligamentos; éstos son bandas de tejidos conjuntivos que unen las piezas que forman una articulación. Caja torácica Las articulaciones con cartílagos entre las costillas y el esternón permiten la ampliación de la cavidad torácica en los movimientos respiratorios. La caja torácica es una formación ósea constituida por la vértebras dorsales, el esternón y las costillas que protegen al corazón y a los pulmones. El ser humano tiene 12 vértebras dorsales, que se unen al esternón por medio de 12 pares de costillas, que son huesos alargados en forma de arco. Articulaciones del pie Junturas de hueso por articulaciones móviles. Estas junturas permiten ciertos movimientos en los que la dirección y la amplitud dependen de la forma y la solidez de la articulación. La articulación que une la tibia y los huesos tarsianos (articulación del tobillo) presenta una articulación movible, que es una sinovial troclear. Las articulaciones que unen entre sí los huesos del tarso se llaman intertarsianas, que son semimovibles Articulación del antebrazo También denominado radiocubital proximal, es de tipo trocoide. El radio gira alrededor del cúbito; ésta es una articulación especial que hace que el pulgar se pueda oponer a los otros dedos de la mano convirtiéndolo en un órgano prensil. Articulación del codo Fijaos en la apófisis saliente de la extremidad superior del cúbito (apófisis coronoides); impide que el antebrazo continúe su flexión hacia atrás gracias al saliente olécranon. Se trata aquí de una verdadera articulación en bisagra (articulación trocoidea). Articulaciones de la mano Juntura entre los huesos del metacarpo y las falanges: son articulaciones en bisagra. Articulación de la rodilla Existen unos discos cartilaginosos, llamados meniscos, que son los encargados de encajar los huesos. El líquido sinovial es el encargado de engrasar la articulación para facilitar el movimiento. La rótula es un pequeño hueso de la articulación de la rodilla que, a través de los ligamentos, se conecta a ella; y el fémur es el hueso más largo del cuerpo, que en su parte inferior se articula con la rótula formando la articulación de la rodilla. Articulación de la cadera (coxofemoral) La cabeza del fémur se inserta en la cavidad cotiloidea del hueso ilíaco. La libertad de movimiento de esta articulación está grandemente aumentada por el hecho de que la cabeza del fémur es oblicua con relación al eje principal del mismo. Cápsula articular de un buey Articulación en bisagra. Las superficies articulares están recubiertas por una capa muy lisa de cartílago. A la derecha, se ve un menisco, especie de disco fibrocartilaginoso interarticular. Articulación de un buey Por un lado, dos cóndilos recubiertos de su capa cartilaginosa; por el otro, en el centro, un ligamento; sobre este último, un menisco (el menisco correspondiente se ha quitado); el cartílago es visible allí donde se ha quitado el menisco. Epífisis de un buey Epífisis articular cortada longitudinalmente de un hueso fresco de buey. El hueso esponjoso está lleno de médula roja (que forma leucocitos y hematíes). La pequeña parte del canal medular, visible debajo del hueso esponjoso, encierra la médula amarilla (con células adiposas). Exteriormente el hueso está envuelto por el periostio. En la parte superior del hueso obsérvese la delgada capa de cartílago articular. En las articulaciones móviles, los huesos se encuentran recubiertos por esta capa de cartílago, cuya función es la de disminuir el rozamiento. Fémur humano Corte longitudinal de un fémur humano que ha sido tratado mediante un procedimiento químico, llamado aceración, que lo deja desprovisto de la materia orgánica. El fémur es el hueso más largo de nuestro esqueleto. Obsérvese que presenta una parte media estrecha y alargada, la diáfisis o cuerpo del hueso. El fémur acaba en las dos extremidades más gruesas, las cabezas o epífisis. Sección del fémur Detalle de la parte superior del fémur cortado longitudinalmente y de un corte transversal del hueso compacto. Obsérvense el hueso compacto y las galerías óseas en la parte esponjosa de la cabeza del fémur. Estas galerías en ojiva se orientan siguiendo las líneas de presión que soporta el hueso. Hueso descalcificado Hueso de pollo descalcificado después de haber permanecido en agua acidulada. Las sales minerales (principalmente fosfatos de calcio y carbonato de calcio) han sido disueltas por el ácido y sólo ha quedado la sustancia orgánica: la osteína. El hueso ha conservado su forma primitiva pero se ha vuelto ligero, flexible y elástico (una aguja lo penetra fácilmente). Corte de un dedo de un feto humano Se distinguen el hueso compacto (1) y la médula del hueso (2) por la parte de abajo. Arriba, cartílagos articulares (3) separan dos falanges. El tejido cartilaginoso joven se reconoce por sus células pequeñas diseminadas en un abundante tejido conjuntivo transparente. El cartílago más viejo, en la zona inmediata a la de la osificación, muestra sus células hiper-atrofiadas entre las galerías del tejido conjuntivo. Estas gruesas células degeneran pronto, siendo reemplazadas por tejido óseo formado por células especiales. Hay cartílago que va siendo reemplazado por tejido óseo. Obsérvese también el periostio (4) que envuelve el hueso. Articulación del dedo de un feto humano Detalle de la articulación entre dos falanges de un feto humano. La línea oscura, donde abundan las células, separa las dos falanges. En este lugar el cartílago es fibroso. A ambos lados vemos numerosas células cartilaginosas, a menudo en grupos de dos, rodeadas de un tejido conjuntivo transparente. Hueso esponjoso joven El tejido óseo se presenta aquí en forma de laminillas ramificadas en las cuales se encuentran aquí y allá algunas células óseas que más tarde morirán. En muchos sitios se observan células óseas (osteoblastos) apretadas en una hilera contra el tejido óseo. Estas células óseas regulan el metabolismo interno del hueso y hacen, de esta manera, que se forme en este lugar tejido óseo. Los osteoblastos son células conjuntivas modificadas. Laminillas óseas y médula (1). Osteocitos (osteoblastos). Los puntos negros son los núcleos de las células (2), las agrupaciones (3) están constituidas por glóbulos sanguíneos (leucocitos y hematíes) en formación: las partes claras y ovales (4) por células adiposas. Hueso compacto (1). Osteocitos (osteoblastos). Los puntos negros son los núcleos de las células (2), las agrupaciones (3) están constituidas por glóbulos sanguíneos (leucocitos y hematíes) en formación: las partes claras y ovales (4) por células adiposas
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