El hombre superior ama su alma; el hombre inferior ama su propiedad
El humor es parte de la vida y en consecuencia no debe ser excluido, ni aún de la literatura seria
El máximo de poder es la iniciación de la decadencia.
En esta vida hay lágrimas, y lo que importa, después de todo, es ante lo que lloramos
Es muy simple; cuando uno quiere a una persona puede llamarla por cualquier nombre, que siempre tiene un sentido cariñoso.
Hay dos maneras de difundir la luz... ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja."
La belleza de la vida humana consiste en que, al revisar nuestras resoluciones el día de fin de año, descubrimos que hemos cumplido una tercera parte, hemos dejado sin cumplir otro tanto, y no podemos recordar a qué se refería la otra tercera parte.
La sabiduría de la vida consiste en la eliminación de lo no esencial. En reducir los problemas de la filosofía a unos pocos solamente: el goce del hogar, de la vida, de la naturaleza, de la cultura.
La vida está compuesta de insignificancias; el año de instantes y las montañas de granos de arena. Por lo tanto no subestimes nada, por pequeño que te parezca.
Los libros no deben clasificarse nunca. Clasificarlos es una ciencia, pero no clasificarlos es un arte.
Los que son sabios, poco hablan; y los que hablan mucho, son poco sabios.
Perdonamos a los grandes del mundo porque han muerto; pero en vida son imperdonables".
Si no puedes vivir una vida bella, debes soñarla
Un hombre educado es el que tiene los amores y los odios juntos
Un placer como el de una conversación perfecta es necesariamente raro, porque los sabios rara vez saben hablar y los que hablan rara vez que son sabios.
Vive como si no fueras a morir nunca, actúa como si fueras a morir mañana
La mitad de la belleza depende del paisaje y la otra mitad del hombre que la mira.
No hay una edad para empezar a ser galante ni para dejar de serlo.
Bromear es una de las cosas amenas de la vida, pero cuesta muchos años de aprendizaje.
No hay condición tan baja que no tenga esperanzas, ni ninguna tan alta que no inspire temor.
Quiero algunos buenos amigos que sean tan familiares como la vida misma; amigos con los que no haya necesidad de ser cortés y que me cuenten todas sus dificultades, las matrimoniales y las demás; amigos capaces de citar a Aristóteles y de contar cuentos subidos de color; amigos que sean espiritualmente ricos y que puedan hablar de obscenidades y de filosofía con el mismo candor; amigos que tengan aficiones y opiniones definidas sobre las cosas, que tengan sus creencias y respeten las mías.
Seleccionadas de dos libros y algunos sitios en Internet