Antonio Alejandro Gil (1884 - 1952) Escribió un libro de décimas que se titula justamente Tinaja
Tinaja en que recogí
mi vino, mi sal, mi lluvia;
unas gotas de miel rubia
y una pizca de benjuí.
Aquí estoy. Mírame aquí,
bien limpio de polvo y paja;
echa la mirada y baja
al fondo de tu mirada,
si quieres ver decantada
mi vida en una tinaja.
El escritor español Rafael Cansinos Asséns dijo que Antonio Gil habría sufrido mucho para escribir de la forma en que lo hizo.
Antonio Alejandro Gil buscó estructuras más elementales para expresarse: cuartetas, sonetos y décimas.
Presisamente su libro Tinaja reune cien de estas composiciones que por un tiempo fueran llamadas "espinela", en honor al poeta español Vicente Espinela (1550-1624), a quién se atribuye la invención de dicha métrica.
Aquí solo transcribiré algunas de ellas -muy buenas por cierto- ya que transmiten tolerancia para juzgar, sencillez y profundidad para transmitir desde el llano aquellos sentimientos simples para cualquiera que sepa valorarlos.
¿COMO SERÁ?
Todo me pasó en la vida;
todo, menos aburrirme.
Tedio, no logró inferirme
la más levísima herida.
¿Como será la salida
del laberinto en que giro
me agito y ando y respiro,
con este convencimiento,
de haber vivido un momento
tan leve como un suspiro?.
CONFESIÓN
Y que afirme es necesario
de entrada, como castigo,
que fui mi peor enemigo,
mi más tenaz adversario.
No fue el mundo, no fue el diario
medio en que viví;
no fue de allá...Fue de aquí
desde mi misma pasión,
que afloró la sinrazón
de los males que sufrí.
INEXORABLEMENTE.
Como se mella un cuchillo,
como se quiebra una copa,
como envejece la ropa,
como se gasta un anillo;
-languidece todo brillo
con lógica elemental-,
como se seca un rosal,
como se borra una huella,
como se apaga una estrella
como se triza un cristal.
LA QUE NO SE LLORA.
Lágrima que no se llora
cuando debe ser llorada,
insiste, transfigurada,
hecha veneno a deshora.
Alquimia desoladora
de escondido fontanar.
¡Quién pudiera sospechar
que haya tanto ser injusto
por no haber llorado a gusto
en los trances de llorar!.
NUNCA MÁS
Está la jaula desierta;
quién la habitó ya no existe.
El cajón no tiene alpiste;
la puerta, no tiene puerta:
la arranqué. Mi alma no acierta
con la fórmula cabal
que explique aunque explique mal
la paradoja risible
de cómo a más de sensible
se puede ser criminal.
AGRADECIDO
Sí, vida, yo te agradezco
me hicieras como me hiciste,
como soy, un poco triste
y un mucho de quijotesco.
Te agradezco el parentesco
que con lo humilde me has dado;
el sentir acrisolado
de horror por las cosas malas,
y el haber insertado alas
a un pobre canto rodado.
Dejé para el final las tres décimas preferidas por mi.
PERRO ABANDONADO
Cuantas veces me consuelo
-eterno desconsolado-,
ante un perro abandonado
hecho un ovillo en el suelo;
mi desvelo a su desvelo
pongo en linea de igualdad.
Su orfandad con mi orfandad
mido: a silencio me llamo.
Porque ese perro sin amo,
humilla mi soledad.
Y EN SILENCIO
Tiende tu mano al vecino,
porque sí, por elegancia;
que no todo sea ganancia
a lo largo del camino.
Cambia de sabor el vino
cuando no hay con quién brindar...
¿Qué harás con atesorar
y ser opulento en bienes,
si entre tus bienes no tienes
el bien supremo de dar?.
PLANTA UN ÁRBOL
Planta un árbol convencido
-aunque el sitio en que lo plantes
no sea tuyo y mueras antes
de saberlo florecido-,
que hará un pájaro su nido
a su abrigo acogedor;
que a un hombre trabajador
será su sombra propicia,
y que siempre beneficia
lo que se hace por amor.
La literatura es la parte del arte que transmite a través de las palabras, imágenes y sentimientos que llegan a lo más profundo. Tal vez no les llege a todos los que lean este post, pero estas décimas estan cargadas de saudade y vivencias.
Saludos!
Tinaja en que recogí
mi vino, mi sal, mi lluvia;
unas gotas de miel rubia
y una pizca de benjuí.
Aquí estoy. Mírame aquí,
bien limpio de polvo y paja;
echa la mirada y baja
al fondo de tu mirada,
si quieres ver decantada
mi vida en una tinaja.
El escritor español Rafael Cansinos Asséns dijo que Antonio Gil habría sufrido mucho para escribir de la forma en que lo hizo.
Antonio Alejandro Gil buscó estructuras más elementales para expresarse: cuartetas, sonetos y décimas.
Presisamente su libro Tinaja reune cien de estas composiciones que por un tiempo fueran llamadas "espinela", en honor al poeta español Vicente Espinela (1550-1624), a quién se atribuye la invención de dicha métrica.
Aquí solo transcribiré algunas de ellas -muy buenas por cierto- ya que transmiten tolerancia para juzgar, sencillez y profundidad para transmitir desde el llano aquellos sentimientos simples para cualquiera que sepa valorarlos.
¿COMO SERÁ?
Todo me pasó en la vida;
todo, menos aburrirme.
Tedio, no logró inferirme
la más levísima herida.
¿Como será la salida
del laberinto en que giro
me agito y ando y respiro,
con este convencimiento,
de haber vivido un momento
tan leve como un suspiro?.
CONFESIÓN
Y que afirme es necesario
de entrada, como castigo,
que fui mi peor enemigo,
mi más tenaz adversario.
No fue el mundo, no fue el diario
medio en que viví;
no fue de allá...Fue de aquí
desde mi misma pasión,
que afloró la sinrazón
de los males que sufrí.
INEXORABLEMENTE.
Como se mella un cuchillo,
como se quiebra una copa,
como envejece la ropa,
como se gasta un anillo;
-languidece todo brillo
con lógica elemental-,
como se seca un rosal,
como se borra una huella,
como se apaga una estrella
como se triza un cristal.
LA QUE NO SE LLORA.
Lágrima que no se llora
cuando debe ser llorada,
insiste, transfigurada,
hecha veneno a deshora.
Alquimia desoladora
de escondido fontanar.
¡Quién pudiera sospechar
que haya tanto ser injusto
por no haber llorado a gusto
en los trances de llorar!.
NUNCA MÁS
Está la jaula desierta;
quién la habitó ya no existe.
El cajón no tiene alpiste;
la puerta, no tiene puerta:
la arranqué. Mi alma no acierta
con la fórmula cabal
que explique aunque explique mal
la paradoja risible
de cómo a más de sensible
se puede ser criminal.
AGRADECIDO
Sí, vida, yo te agradezco
me hicieras como me hiciste,
como soy, un poco triste
y un mucho de quijotesco.
Te agradezco el parentesco
que con lo humilde me has dado;
el sentir acrisolado
de horror por las cosas malas,
y el haber insertado alas
a un pobre canto rodado.
Dejé para el final las tres décimas preferidas por mi.
PERRO ABANDONADO
Cuantas veces me consuelo
-eterno desconsolado-,
ante un perro abandonado
hecho un ovillo en el suelo;
mi desvelo a su desvelo
pongo en linea de igualdad.
Su orfandad con mi orfandad
mido: a silencio me llamo.
Porque ese perro sin amo,
humilla mi soledad.
Y EN SILENCIO
Tiende tu mano al vecino,
porque sí, por elegancia;
que no todo sea ganancia
a lo largo del camino.
Cambia de sabor el vino
cuando no hay con quién brindar...
¿Qué harás con atesorar
y ser opulento en bienes,
si entre tus bienes no tienes
el bien supremo de dar?.
PLANTA UN ÁRBOL
Planta un árbol convencido
-aunque el sitio en que lo plantes
no sea tuyo y mueras antes
de saberlo florecido-,
que hará un pájaro su nido
a su abrigo acogedor;
que a un hombre trabajador
será su sombra propicia,
y que siempre beneficia
lo que se hace por amor.
La literatura es la parte del arte que transmite a través de las palabras, imágenes y sentimientos que llegan a lo más profundo. Tal vez no les llege a todos los que lean este post, pero estas décimas estan cargadas de saudade y vivencias.
Saludos!