“No seas sabio de tu propia opinión. Teme a Yahweh y apártate del mal.”
Biblia. Proverbios 3:7
¿Qué quiere decir la palabra opinión? Porque podríamos opinar de diferentes maneras cuando se trata de opinar, valga la redundancia.
He aquí algunas definiciones tomadas de la Web:
(http://www.1diccionario.com/buscar/opini%C3%B3n)
(Del lat. opinĭo, -ōnis).
* f. Dictamen o juicio que se forma de algo cuestionable.
* f. Fama o concepto en que se tiene a alguien o algo.
* f. Sentir o estimación en que coincide la generalidad de las personas acerca de asuntos determinados.
De lo anterior deducimos: se puede opinar cuando el asunto a dilucidar es “cuestionable”, o sea, que no es algo determinado o probado certeramente.
Está relacionado con la fama, o sea, con los que los demás opinan de determinada persona o cosa, basado en sus propias experiencias personales, necesidades y deseos.
Y se opina en base a la generalidad, a la “mayoría”, lo cual se podría resumir en las siguientes palabras: “seguir la corriente, la costumbre, la tradición y lo que hace todo el mundo.”
Desde este punto de vista vemos lo factible de que la opinión no sea en realidad la verdad, ni mucho menos absoluta. Siempre estará condicionada a ser demostrada, o bien, sencillamente cambiante según las necesidades o expectativas de quien la manifiesta.
Esta es la razón por la cual La Palabra de Dios nos invita a desconfiar de nuestras propias opiniones y buscar más bien, para acercarnos a la verdad, al temor al Dios Todopoderoso Yahweh, y en consecuencia directa nos dice que “apártate del mal.” Definitivamente éste es un camino certero.
Por algo el sabio de los sabios, Salomón, nos dice a modo de conclusión en el Libro de Eclesiastés, en La Biblia, después de disertar acerca de todos los aconteceres, gratos o no, de la existencia humana :
“Una advertencia más, hijo mío:
multiplicar los libros es una cosa interminable
y estudiar demasiado deja el cuerpo exhausto.
En conclusión:
una vez oído todo esto, teme a Yahweh y observa sus mandamientos,
porque esto es todo para el hombre.”
Biblia. Eclesiastés.12:12-13.
¡Qué importancia reviste entonces, el proverbio que encabeza este escrito, que nos exhorta a “no ser sabios de nuestra opinión”!
Hemos visto a través de la historia como, personas no guiadas por el temor a Yahweh se han dejado llevar por sus opiniones personales, y han usado La Palabra de Dios para justificar genocidios, esclavitud, guerras sangrientas y hechos atroces causantes de gran sufrimiento. Y cuántos, a nivel personal, han comprometido su vida eterna por a causa de este mismo error.
Muchas enseñanzas bíblicas, trascendentales, pero sencillas y evidentes, son negadas, desestimadas o soslayadas por esta misma causa. La “opinión” prevalece sobre el temor a Dios Todopoderoso.
En nuestro desempeño como un Ministerio de Enseñanza, observamos con tristeza cómo ocurre esto con tanta frecuencia. La opinión es como una fuerte barrera, una muralla, que le impide las personas aceptar y conocer la verdad y por lo tanto: “apartarse del mal”, como dice el proverbio.
Esto atañe en forma muy específica a la correcta pronunciación del nombre de Dios como debe ser: YAHWEH.
Cuando usamos con amor y reverencia el santo nombre de Dios, inmediatamente vuelan las opiniones, de manera que la verdad de La Escritura queda encubierta. Y aunque insistimos en demostrarlo, en decir que ese Santo Nombre está en La Biblia más de 7000 veces, que los grandes hombres de Dios lo pronunciaron, y los que no lo hicieron , como los reformadores, fue porque no dispusieron de la literatura bíblica completa, limitados por la persecución y el oscurantismo de muchos años de la Edad Media y del imperio de la Iglesia Católica. Pero ahora disponemos de medios lingüísticos, arqueológicos, históricos, medios de difusión, etc. para que este nombre sea reivindicado como fue siempre la voluntad de Dios.
“Por tanto, mi pueblo conocerá mi nombre; así que en aquel día comprenderán que Yahweh es el que dice: ``Heme aquí.” Biblia. Isaías 52:6
¡De cuántos males nos apartaríamos si conociéramos, y usáramos correctamente el nombre de Dios: Yahweh !
Eso es algo de lo nunca nos daremos cuenta, hasta que no lo hagamos personalmente. Nosotros podemos dar ese testimonio. Y de todas maneras, así será en la vida venidera.
Biblia. Proverbios 3:7
¿Qué quiere decir la palabra opinión? Porque podríamos opinar de diferentes maneras cuando se trata de opinar, valga la redundancia.
He aquí algunas definiciones tomadas de la Web:
(http://www.1diccionario.com/buscar/opini%C3%B3n)
(Del lat. opinĭo, -ōnis).
* f. Dictamen o juicio que se forma de algo cuestionable.
* f. Fama o concepto en que se tiene a alguien o algo.
* f. Sentir o estimación en que coincide la generalidad de las personas acerca de asuntos determinados.
De lo anterior deducimos: se puede opinar cuando el asunto a dilucidar es “cuestionable”, o sea, que no es algo determinado o probado certeramente.
Está relacionado con la fama, o sea, con los que los demás opinan de determinada persona o cosa, basado en sus propias experiencias personales, necesidades y deseos.
Y se opina en base a la generalidad, a la “mayoría”, lo cual se podría resumir en las siguientes palabras: “seguir la corriente, la costumbre, la tradición y lo que hace todo el mundo.”
Desde este punto de vista vemos lo factible de que la opinión no sea en realidad la verdad, ni mucho menos absoluta. Siempre estará condicionada a ser demostrada, o bien, sencillamente cambiante según las necesidades o expectativas de quien la manifiesta.
Esta es la razón por la cual La Palabra de Dios nos invita a desconfiar de nuestras propias opiniones y buscar más bien, para acercarnos a la verdad, al temor al Dios Todopoderoso Yahweh, y en consecuencia directa nos dice que “apártate del mal.” Definitivamente éste es un camino certero.
Por algo el sabio de los sabios, Salomón, nos dice a modo de conclusión en el Libro de Eclesiastés, en La Biblia, después de disertar acerca de todos los aconteceres, gratos o no, de la existencia humana :
“Una advertencia más, hijo mío:
multiplicar los libros es una cosa interminable
y estudiar demasiado deja el cuerpo exhausto.
En conclusión:
una vez oído todo esto, teme a Yahweh y observa sus mandamientos,
porque esto es todo para el hombre.”
Biblia. Eclesiastés.12:12-13.
¡Qué importancia reviste entonces, el proverbio que encabeza este escrito, que nos exhorta a “no ser sabios de nuestra opinión”!
Hemos visto a través de la historia como, personas no guiadas por el temor a Yahweh se han dejado llevar por sus opiniones personales, y han usado La Palabra de Dios para justificar genocidios, esclavitud, guerras sangrientas y hechos atroces causantes de gran sufrimiento. Y cuántos, a nivel personal, han comprometido su vida eterna por a causa de este mismo error.
Muchas enseñanzas bíblicas, trascendentales, pero sencillas y evidentes, son negadas, desestimadas o soslayadas por esta misma causa. La “opinión” prevalece sobre el temor a Dios Todopoderoso.
En nuestro desempeño como un Ministerio de Enseñanza, observamos con tristeza cómo ocurre esto con tanta frecuencia. La opinión es como una fuerte barrera, una muralla, que le impide las personas aceptar y conocer la verdad y por lo tanto: “apartarse del mal”, como dice el proverbio.
Esto atañe en forma muy específica a la correcta pronunciación del nombre de Dios como debe ser: YAHWEH.
Cuando usamos con amor y reverencia el santo nombre de Dios, inmediatamente vuelan las opiniones, de manera que la verdad de La Escritura queda encubierta. Y aunque insistimos en demostrarlo, en decir que ese Santo Nombre está en La Biblia más de 7000 veces, que los grandes hombres de Dios lo pronunciaron, y los que no lo hicieron , como los reformadores, fue porque no dispusieron de la literatura bíblica completa, limitados por la persecución y el oscurantismo de muchos años de la Edad Media y del imperio de la Iglesia Católica. Pero ahora disponemos de medios lingüísticos, arqueológicos, históricos, medios de difusión, etc. para que este nombre sea reivindicado como fue siempre la voluntad de Dios.
“Por tanto, mi pueblo conocerá mi nombre; así que en aquel día comprenderán que Yahweh es el que dice: ``Heme aquí.” Biblia. Isaías 52:6
¡De cuántos males nos apartaríamos si conociéramos, y usáramos correctamente el nombre de Dios: Yahweh !
Eso es algo de lo nunca nos daremos cuenta, hasta que no lo hagamos personalmente. Nosotros podemos dar ese testimonio. Y de todas maneras, así será en la vida venidera.