Hola a todos, quería compartir con ustedes un post sobre las tradiciones Rusas. Tiene cosas muy curiosas e interesantes. Espero les guste.




SUPERSTICIONES RUSAS



Desde la antigüedad en la cultura rusa se mantienen muchas creencias y supersticiones populares sin las cuales no se puede concebir la cultura y la vida cotidiana de los rusos. La fe en estas supersticiones, como suele ocurrir, tiene su inicio en la época en la que la humanidad todavía no poseía casi ningún bagaje de conocimientos científicos y necesitaba dar explicación a diferentes fenómenos de la naturaleza y acontecimientos de la vida cotidiana.

Aunque desde esos tiempos han pasado varios siglos, muchas de las creencias y supersticiones tradicionales penetraron en la conciencia de la gente tan profundamente que incluso ahora, con todos los adelantos de la ciencia y la tecnología, continúan influyendo en la vida de los rusos. Les presentamos las más extendidas:

Viajes y caminos

Muchas supersticiones del pueblo ruso están relacionadas con el camino. Es costumbre sentarse en silencio solo o con la familia o amigos por algunos minutos antes de partir a un largo viaje para que el camino sea exitoso. Se considera que un minuto de silencio ayuda a los viajeros a concentrarse y prepararse mentalmente para el camino. Volver a casa inmediatamente después de haber partido de viaje es un mal agüero que pronostica un camino tortuoso. Si el viajero necesita volver a casa, pera evitar la mala suerte debe mirarse al espejo antes de salir por segunda vez.

Si el día de la partida es lluvioso, es un signo que presagia un buen viaje ya que, según las antiguas creencias, la lluvia lava tristezas y males. Encontrar en el camino a una mujer con baldes llenos de agua es un buen signo, mientras que una mujer con baldes vacíos es un mal augurio para el viajero. Cruzarse con un monje solitario también es de mal agüero.



Dinero y abundancia

Una gran cantidad de supersticiones se refieren al dinero e indican la abundancia o escasez de recursos en el futuro. Así, dejar botellas vacías sobre la mesa es un signo que presagia falta de dinero, como quitar las migajas de la mesa con la mano. Silbar dentro de casa es también una actividad que presagia escasez de recursos económicos o problemas financieros.



Si una persona regala una cartera a alguien, esta debe contener una moneda o un billete, lo que significa que siempre estará llena de dinero. Además, es mejor no prestar dinero tras el ocaso, ya que la deuda no será devuelta. En la antigüedad se creía que la puesta del sol simbolizaba el comienzo del “reinado de la oscuridad”, cuando las fuerzas oscuras intentan enemistar a las personas.

Utensilios y objetos de la vida cotidiana

Muchos objetos que se utilizan en la vida cotidiana también figuran entre las supersticiones del pueblo ruso. Por ejemplo, si se rompe una pieza de vajilla, es una buena señal. Siguiendo esta tradición, los recién casados tradicionalmente rompen platos y copas durante las fiestas de boda para que su vida en matrimonio sea feliz.

Los directores de cine también rompen un plato antes de rodar un filme para que el rodaje transcurra exitosamente; y los marineros rompen una botella de champagne antes de botar un barco para que su navegación sea segura. Estas supersticiones no solo son populares en Rusia, sino también en otros países. Al mismo tiempo, guardar la vajilla rota en casa es considerado un “imán” para la mala suerte.



Los cubiertos también son elementos caseros sujetos a superstición. Si un tenedor cae al suelo, significa que pronto llegará a casa alguna mujer; si cae un cuchillo, vendrá un varón; y si lo que cae es una cuchara, entonces vendrá un huésped. Si no queremos que esto suceda debemos golpear el suelo con el cubierto y decir “quédate en casa”.

Una prenda de vestir puesta al revés presagia que la persona será agredida. Para evitarlo, tiene que pedir a sus parientes que le golpeen en la espalda. Regalar objetos puntiagudos (como navajas o alfileres) es considerado un presagio de riña. En ese caso, la persona que recibe tal regalo tiene que “rescatarlo”, pagando simbólicamente una moneda a la persona que se lo entrega. Otro presagio de conflictos es cuando se derrama la sal durante una comida. En este caso hay que golpearse a sí mismo en la frente o reírse para apartar los malos augurios.

Es signo de buena suerte encontrar una herradura vieja y colgarla encima de la entrada de la casa para que prevenga desgracias. Entre los peores augurios destaca el espejo roto. Esto presagia la cercanía de la muerte de algún pariente o amigo.



Los animales

Existen también muchas tradicionales supersticiones rusas relacionadas con los animales. El signo de mala suerte más conocido es cuando un gato negro se cruza en el camino. Pero esto es así solo si el gato se cruza en el camino de un hombre, corriendo desde la derecha a la izquierda. En caso contrario es señal de buena suerte. Con las mujeres esta superstición funciona al revés.



Otro mal presagio es un pájaro que entra volando en la casa. Según las antiguas creencias, en los pájaros viven las almas de los difuntos y por ello un pájaro que se mete en una casa causa la muerte de uno de sus habitantes. Es deseable dejar salir al pájaro lo más rápido posible y tratar de no pasar la siguiente noche en esa casa. Una mariposa que entra en casa también presagia males para el hogar.

Las partes del cuerpo y los números

Otro grupo de supersticiones populares está vinculado al cuerpo humano. Así, si una persona tiene hipo, esto significa que alguien se esta acordando de ella. Sentir un zumbido en el oído derecho es augurio de buenas noticias, y en el izquierdo, de malas noticias. Si a alguien le pica el ojo derecho, esto indica alegría y felicidad, mientras que cuando pica el izquierdo, es indicio de lágrimas en el futuro.

Es muy normal ver a un ruso hacer el gesto de escupir tres veces. Esto se hace para conjurar la mala suerte, especialmente cuando se están tratando planes o expresando deseos.



Varios ritos y supersticiones relacionados con los números también se conservan en la vida de los rusos. Por ejemplo, el número 13, que desde hace mucho tiempo se considera un número que trae mala suerte en muchas culturas. La cifra 666, conocida como el “número del diablo” también continúa espantando a muchas personas que, por ejemplo, rechazan poner tal número de registro en su coche.



PASCUA



La Pascua es la principal fiesta cristiana. Es la celebración de la Resurrección de Cristo y simboliza el paso de la muerte a la vida y de la Tierra al Cielo. En Rusia esta fiesta no solo la celebran los rusos más devotos, sino también rusos que rara vez frecuentan la iglesia.

En el año 2010 más de 3,5 millones de rusos, el 2,5% de la población total, asistieron a la Vigilia Pascual a lo largo del país, según el Ministerio del Interior.

Entre los elementos tradicionales de la Pascua nunca falta el huevo pintado. Se trata de un símbolo antiguo de la Pascua de Resurrección que representa el amor y el comienzo de una nueva vida. La gente suele decorar huevos de gallina y de madera. Pintar los huevos de Pascua es la tradición cristiana más popular en Rusia, tanto entre creyentes como entre ateos. Lo hace aproximadamente el 72% de los rusos. La tradición del huevo como símbolo de la Resurrección de Cristo es muy antigua. Según la creencia popular, María Magdalena fue a predicar el Evangelio a Roma. Entonces era costumbre obsequiar al emperador cuando este recibía en audiencia. El origen humilde de María Magdalena no le permitía hacer lujosos presentes, ya que ella solo poseía la fe en Dios, de manera que obsequió al emperador Tiberio con un huevo de gallina mientras decía “¡Cristo ha resucitado!”. Tiberio reaccionó con incredulidad afirmando que tan imposible era creer que una persona había resucitado como creer que un huevo podía cambiar de blanco a rojo. Antes de que pudiese terminar sus palabras, el emperador vio cómo el huevo comenzaba a tomar color rojo. Desde aquel entonces existe la tradición entre los cristianos de considerar el huevo símbolo de la Resurrección de Cristo y la purificación para una nueva vida mejor. El color rojo simboliza la sangre de Cristo.

Los huevos de Pascua se regalan a familiares y a amigos al visitarlos o recibirlos en casa.

El Domingo de Resurrección se felicita diciendo "¡Cristo ha resucitado!", a lo que se responde "¡En verdad ha resucitado!” y se besan tres veces.

La primera frase se escribe abreviadamente como "ХВ" (Del ruso Христос Воскресе, "Cristo ha resucitado" sobre los huevos, los regalos de Pascua, los pasji —pasteles hechos de requesón, típicos de esta época del año— y los bizcocho de Pascua llamados kulich. El kulich es un bizcocho esponjoso, parecido a una gran magdalena, que simboliza la carne de Cristo. A diferencia del pan normal, la masa para el kulich se hace únicamente de harina blanca de calidad superior. Se le añade vainilla, pasas, nueces y otros sabores.

En vísperas de la Pascua la gente lleva los kulichi y los huevos a las iglesias. Los ponen para su bendición y consagración sobre las mesas que están dispuestas fuera de las iglesias el Sábado Santo. Allí uno puede ver verdaderas obras maestras del arte culinario.

Otro elemento típico de la fiesta de Pascua es el kagor, el vino con el que Iglesia ortodoxa rusa celebra la Eucaristía y con el que comulgan los fieles. En esta época es tradicional comprar y beber este vino.

En la noche del Sábado Santo un vuelo especial lleva a Moscú la llama del “Fuego Bendito” de Jerusalén. Enseguida es trasladada a la catedral de Cristo Salvador en el centro de la capital rusa, donde el Patriarca de Moscú y Todas las Rusias oficia la Vigilia Pascual. Desde allí la llama es distribuida a diferentes ciudades de Rusia hasta llegar a la estación ártica.

En Rusia renace la tradición de intercambiar felicitaciones de Pascua firmadas a mano sobre postales. Para la ocasión existe la costumbre de enviar tarjetas de felicitación a parientes y amigos. Muchos artistas rusos famosos elaboran diseños para estas tarjetas.

Antes de la revolución de 1917, la fiesta pascual solía ser una gran celebración en Rusia. Los zares respetaban estrictamente las tradiciones ortodoxas y este día se hacían procesiones festivas en las que participaba toda la élite de Rusia. La gente común organizaba celebraciones multitudinarias en los parques y plazas de las ciudades.

En la Unión Soviética las fiestas religiosas, incluida la Pascua, no solo no recibieron la atención de las autoridades, sino que también se prohibieron tácitamente. La mayoría de las iglesias y viejos monasterios fueron abandonados o destruidos y solo algunas catedrales estaban abiertas para el servicio.

Con la llegada de la Pascua termina la Gran Cuaresma ortodoxa. Estas siete semanas de una de las cuatro vigilias más rigurosas en el mundo ortodoxo destacan por su penitencia y recogimiento para preparar el cuerpo y el espíritu al encuentro con la fiesta de la Resurrección de Cristo, a la percepción del conocimiento sagrado de que cada persona puede unirse con Dios siguiendo los mandamientos del Hijo.

La Gran Cuaresma supone la exclusión de la carne, leche, pescado y huevos de la comida. El sentido de la abstinencia es hacer un ejercicio de purgamiento de las pasiones y pensamientos pecaminosos del alma, de sumisión del cuerpo y el alma al Espíritu Santo. Por eso, enojarse o perder el coraje es igual de pecaminoso que beber vino o comer carne.




SVIATKI



LasSviatki es la versión ortodoxa de las Pascuas católicas, pero tienen sus propias peculiaridades. En la ortodoxia consisten en doce días de fiesta entre la Navidad (el 7 de enero) y el Bautismo del Señor (el 19 de enero), mientras que en el cristianismo católico a las Pascuas les corresponden doce días navideños, que duran del mediodía del 25 de diciembre hasta la mañana del 6 de enero, la Epifanía.

A menudo también las Sviatki se llaman las "noches santas", quizá por celebrarse en honor a los acontecimientos de la Navidad y el Bautismo del Señor, que tuvieron lugar de noche o por la tarde. La fiesta dura tanto tiempo no a causa de alguna característica especial o de la naturaleza del alma rusa, sino porque conserva las tradiciones procedentes de los ritos más antiguos de los antepasados eslavos.

Se distinguen dos tradiciones en la celebración de las Sviatki: la ortodoxa y la pagana.

Antes de la adopción del cristianismo, las Sviatki se llamaban “la fiesta de Sviatovit” (uno de los nombres del dios supremo del cielo del paganismo eslavo). Según algunas fuentes esta palabra proviene del eslavo antiguo "sviatki", que significaba “las almas de los antepasados”. Los ritos de las Pascuas en la antigüedad estaban centrados en las adivinaciones para predecir el futuro de felicidad personal, los cantos, los juegos y los disfraces.

En este mismo periodo se celebraba la fiesta de Koliada (el día del solsticio de invierno), cuando por la noche se encendían hogueras y se bailaba alrededor de ellas. La gente solía disfrazarse para atraer una buena cosecha para el próximo año. El disfraz era el símbolo de la renovación de la naturaleza.

Existe una tradición de las Koliadki que se ha conservado hasta nuestros días. La palabra original rusa “koliadki” da nombre a las canciones eslavas, las felicitaciones satíricas que se cantan durante la Nochebuena y las Sviatki. La tradición de koliada es el rito de recorrer las calles de casa en casa con felicitaciones y canciones. Se sabe que en este rito participó hasta el emperador ruso Pedro el Grande, que castigaba a los que se negaban a participar en la fiesta.

En las Pascuas participa toda la población, tanto los jóvenes como los viejos. Pero es sobre todo una fiesta de la juventud: los juegos, canciones, visitas a las casas, reuniones y adivinaciones creaban la atmósfera inconfundible de la alegría de las Sviatki, las Pascuas de Navidad.

Como en muchos países cristianos, la tradición de celebrar el día del solsticio fue sustituida por las fiestas navideñas. La Iglesia convenció a muchos de que algunos ritos de Sviatki eran pecaminosos. En particular, eso sucedió cuando se advirtió del peligro de las adivinaciones a los ortodoxos. A los que no obedecían y no dejaban de practicar tales ritos se los solía excomulgar.

La alegría traviesa, las adivinaciones, el disfraz, el libertinaje de la fiesta, todo esto eran graves pecados de estos días desde el punto de vista ortodoxo. Para limpiarse, lavar estos pecados, todos los participantes de los entretenimientos de las Pascuas de navidad se bañaban obligatoriamente en el pozo durante la noche del Bautismo.



TRADICIONES UNIVERSITARIAS RUSAS



La vida universitaria está llena de momentos inolvidables, algunos de los cuales resultan agradables y otros no tanto, pero que en todo caso quedan grabados en la memoria de todos para siempre. Así los “mártires de la ciencia” rusos que pasan por la difícil y espinosa escuela universitaria suelen recordar las experiencias estudiantiles con mucho cariño y aprecio. La mayoría de los egresados rusos está convencida de que los años universitarios fueron los mejores de su vida, llenos de un optimismo inagotable, numerosas aventuras, maximalismo juvenil y muchas aspiraciones y esperanzas para un futuro mejor.

Tradiciones de otras épocas

Para los que estudiaron en la época soviética una de las experiencias más inolvidables eran los entonces famosos “contingentes de construcción” (en ruso, stroiotriady). Estos contingentes daban la posibilidad a los estudiantes universitarios de trabajar en los meses de verano, además de recibir algún dinero extra. El fin era, según las autoridades de la URSS, no solo obtener una remuneración económica (que, por cierto, era reducida), sino “educar” a los estudiantes en el espíritu del colectivismo creativo y el respeto hacia el trabajo. En la época soviética estos contingentes servían para adoctrinar a los jóvenes social e ideológicamente, inculcándoles “elevados sentimientos” éticos y patrióticos mediante la inmersión en la labor “socialista”. Así se formaban las altas cualidades morales y el “inquebrantable espíritu patriótico” de la juventud soviética, que solía pasar uno o dos meses de verano construyendo viviendas en las zonas rurales o realizando diversas faenas en granjas colectivas.

El terror de los estudiantes

Existe un dicho ruso que a los estudiantes les encanta repetir cuando surge la ocasión, que dice que “entre temporada y temporada de exámenes la vida del estudiante es fácil y alegre”. Hasta en las universidades que actualmente han adoptado el sistema de Bolonia, y donde se exige un alto rendimiento durante todo el curso, para estos “desafortunados” (o al revés, afortunados en cierto modo) la palabra “sessia” (temporada de exámenes) es la que más miedo, nervios y agobios provoca.

El sistema de educación y el número de años que los estudiantes pasan en la universidad varía en función de las reglas de cada institución, de la carrera elegida o de las circunstancias personales de cada estudiante. Pero independientemente de eso, todos suelen celebrar por todo lo alto el final de cualquier sessia (que son dos anuales: en invierno después de las fiestas navideñas y en verano durante el mes de junio).

Ríos de miel por santa Tatiana

En cuanto los exámenes del primer semestre llegan a su fin todos los alumnos mantienen una tradición: celebrar el famoso 25 de enero, día de santa Tatiana, patrona del estudiantado ruso. La tradición estuvo muy asentada inicialmente entre los estudiantes de la Universidad Estatal de Moscú Lomonósov y posteriormente fue adoptada por los estudiantes de otras universidades. Los rasgos principales de la fiesta son la medovuja (una bebida fermentada elaborada a base de miel), bailes, actuaciones artísticas y la ceremoniosa liturgia en la iglesia de Santa Tatiana.

En Moscú el programa de celebraciones de la santa patrona incluye fiestas humorísticas, conciertos de artistas aficionados y el concurso Miss Estudiantado, durante el cual las chicas se esfuerzan en mostrar sus dotes intelectuales y atractivo físico.

El año 2010, por ejemplo, muchas universidades moscovitas decidieron cambiar el programa tradicional por la entrega de invitaciones a la pista de hielo montada en la Plaza Roja de Moscú, donde aquellos que estuvieran cansados de la temporada de exámenes pudiesen patinar cantando con las estrellas de la música pop rusa y disfrutar gratis el alquiler de los patines.

La Universidad Estatal de Moscú Lomonósov (Moskovski Gosudarstvenny Universitet, MGU) tiene la larga tradición de reunirse con el rector para beber la famosa medovuja, traída de las colmenas personales del ex alcalde moscovita Yuri Luzhkov. El rector de la Universidad es el primero en catar la bebida y, después de dar su visto bueno, invita a todos los asistentes a sumarse al alegre y desenfrenado proceso de beber la dulce medovuja.

Una de las canciones más populares entre los estudiantes durante esas celebraciones es el himno universitario Gaudeamus igitur, que tiene una larga historia que se remonta a los siglos XII-XIII.

Normalmente los estudiantes pasan cinco años en la universidad pero al finalizar la mitad de la carrera suelen celebrar una fiesta denominada “Ecuador”. Los estudiantes que logran aprobar todos los exámenes de los 2 cursos y medio son considerados ya verdaderos “gurús” en comparación con los novatos de los primeros años y suelen organizar algún viaje o simplemente reunirse con el objetivo de hacer un balance de los conocimientos obtenidos y recordar todos los momentos que han vivido juntos durante esos años. Entonces recuerdan a los profesores más destacados y carismáticos que tuvieron durante la carrera y también a sus compañeros de clase que por diferentes razones ya no están con ellos.

Un poquito de suerte nunca sobra

Eso sí, para llegar a la celebración final, al Vypusknói, la fiesta de celebración de fin de carrera (del ruso “výpusk”, promoción, emisión), hay que aprobar muchas sessii. Es allí, cómo no, donde se revela principalmente el carácter supersticioso y a la vez ingenioso de los estudiantes rusos que harán todo lo posible, y a veces lo imposible, para agarrar la suerte que suele ser tan necesaria y oportuna a la hora de sacar el “número afortunado de la lotería de los exámenes”.

Entre las muchas tradiciones que son más bien particulares de cada universidad o residencia estudiantil, hay algunas que son comunes a todos los estudiantes. Una de ellas se llama “Jaliava” (significa “chollo”, “ganga”) que, según la creencia generalizada, es una dama invisible y misteriosa capaz de traer suerte en las situaciones más desesperadas, pero que al mismo tiempo es muy caprichosa y escurridiza, por lo cual es necesario “atraerla”. Una de las formas de hacerlo es la siguiente: a las 12 de la noche de la víspera del examen es necesario abrir la ventana, sacar la libreta de las notas (una libreta especial que tienen los estudiantes, en la que los profesores registran las notas con sus firmas), gritar con todas las fuerzas: “¡Jaliava, ven!”. Eso no es todo. Luego es necesario cerrar la ventana, poner en la libreta un poco de azúcar (atraerla con algo dulce), luego cerrar la libreta con una goma y ponerla en la nevera, para que la suerte no se “escape”. Al llegar al aula donde tendrá lugar el examen, hay que abrir la libreta “dispersando la suerte” por toda la clase antes de que el profesor ponga en ella la nota deseada.

Algunos estudiantes, expertos en la materia, también recomiendan frotar el sitio de la futura nota en la libreta con alcohol o vodka para que la suerte “se pegue” en el sitio adecuado. Otros recomiendan poner allí migas de pan para “darle de comer” y halagarla de esta forma, aunque no hay que olvidarse de quitarlas de antemano ya que podrían parecer sospechosas a algún profesor profano en la materia.

Dicen que los estudiantes de las universidades politécnicas son los que con mayor celo guardan la tradición: los vecinos suelen sufrir por los gritos de los estudiantes llamando a la Jaliava durante el período de exámenes.

Otra receta peculiar para que venga la dama de la fortuna es la siguiente: se puede construir un pequeño altar para rezar o traer pequeñas ofrendas como chicles, cerveza, cigarrillos o un poco de dinero. Solo cuando acaben los exámenes se podrán usar las ofrendas para los fines “necesarios”.

Importante observación de los estudiantes que tienen que aprobar educación física (en Rusia casi en todas las universidades se mantiene la tradición de la clase de educación física durante los 2 primeros años de carrera): es mejor que la nota de este examen no sea la primera de la libreta ya que se dice que posteriormente “tendrás que correr mucho por las otras notas”.

Los de la Facultad de Economía suelen barrer el suelo de casa antes del examen, pero no sacan la basura, dejan el montoncito de polvo y ponen la escoba al revés para que la suerte no escape. Con el mismo propósito los cadetes de las academias militares no se quitan la gorra en la que suele estar “atrapada” la suerte y también duermen con el cinturón puesto.

Otra costumbre muy extendida entre los varones es la de no afeitarse y entre las chicas, la de no lavarse el pelo antes del examen porque se puede “lavar todo lo aprendido”. También se recomienda poner debajo de la almohada los apuntes para que se queden “grabados” en la memoria al día siguiente.

Los estudiantes de humanidades de Rusia dicen que para ellos el que trae más suerte es san Néstor, el primer cronista de la Rus de Kiev (antigua Rusia de los siglos IX-XII). Precisamente hacia su monumento suelen ir los estudiantes para pedirle ayuda e inspiración en los exámenes de las asignaturas de humanidades. Así muchos estudiantes de periodismo visitan las santas reliquias que yacen en el monasterio de Pecherska (el monasterio de las Cuevas) en Kiev.

En Moscú también hay varios monumentos que “ayudan” a los estudiantes. Esa es precisamente la razón de que en la estación del metro moscovita Plóschad Revolutsii (Plaza de la Revolución) el hocico de las estatuas que representan a perros pastores brillen tanto: muchísimos estudiantes acuden especialmente a esta estación de metro para frotar sus hocicos de bronce. Se cree que a partir de aquel momento los estudiantes, dotados del olfato, fuerza y perspicacia caninas, pueden superar fácilmente las pruebas universitarias.

Estas son solo algunas de las tradiciones, costumbres y supersticiones a las que los estudiantes rusos suelen recurrir como “última opción” en los momentos más agobiantes de su vida universitaria. Por supuesto que ninguna de ellas podrá aportar los conocimientos necesarios para aprobar los exámenes, pero lo que es capaz de hacer es, sin duda alguna, proporcionar a la vida estudiantil elementos de diversión, alegría y sorpresa.




MÁSLENITSA



La Máslenitsa, que se celebra una semana antes del comienzo de la Cuaresma,esel festejo que simboliza la despedida del invierno, la espera de la primavera y la llegada de esta tan esperada estación. La fiesta tiene origen pagano pero su nombre proviene a la época cristiana y significa “semana de la mantequilla”, precisamente porque en la semana previa de la Cuaresma se permite comer productos lácteos, pescado y mantequilla, o maslo, en ruso, alimentos que no se podrán consumir durante el periodo de abstinencia anterior a la Pascua de Resurrección. La semana se conoce también como la semana de los bliný, panqueques.

Niños, jóvenes y adultos pueden disfrutar de los desfiles de músicos y payasos, actuaciones artísticas, conciertos de música folklórica y moderna, y concursos de disfraces. Uno de los mayores atractivos es el concurso entre los grandes maestros de cocina para hacer las tortitas, bliný, más finas y las más gruesas.

El primer día se llama “la Bienvenida” y se hace un muñeco de paja que simboliza el invierno y todos los vicios para quemarlo el último día de la fiesta. Se instalan pendientes de hielo para deslizarse y se empiezan a cantar canciones tradicionales de esta fiesta.

Los rusos terminan las celebraciones con ritos especiales. Según la tradición, la gente participa en los numerosos festejos que se organizan por todo el país. Durante la fiesta también es costumbre quemar los muñecos de la Máslenitsa, demostrando de este modo que se vence al invierno y a la muerte y se libera el camino para la llegada de la primavera, el calor, la vida y la fertilidad. Además, la gente enciende hogueras para "derretir el hielo y acabar con el frío" y quema cosas viejas e innecesarias.

El fin de la Máslenitsa coincide con la fiesta religiosa ortodoxa del Domingo del Perdón, dedicada a la redención. Este día, en vísperas de la inminente Cuaresma que empieza el lunes y durará siete semanas, los creyentes piden perdón a todo el mundo y deben ser perdonados para poder participar del período de abstinencia sin ningún pecado, para concentrarse en la vida espiritual y, a continuación, para recibir la Pascua con el corazón abierto.

—Perdóname si tengo culpa.

—¡Que Dios te perdone, yo te perdono! —con estas palabras los ortodoxos se saludan unos a otros, es el inicio de la purificación espiritual.



BODA RUSA



En Rusia, desde antaño, se presta mucha atención a la ceremonia nupcial. Las tradiciones contemporáneas se hacen eco de las antiguas ceremonias de la Rus antigua, aunque está claro que con el transcurso del tiempo muchos detalles se han modificado. En todas las regiones de Rusia existen elementos particulares de la ceremonia de la boda; no obstante, hay tradiciones básicas que son comunes en todo el país. A continuación describiremos una boda rusa tradicional y una moderna, a la manera de los moscovitas.

Tradiciones antes de boda

En las familias más tradicionales, el novio va a la casa de la novia para pedir la mano a los padres y recibir el permiso “oficial”. En las regiones sureñas se ha conservado la costumbre de que el novio esté acompañado por los svaty, los casamenteros, normalmente dos. Juntos van a la casa de la novia, donde ya los está esperando la familia de su enamorada, que también está acompañada por casamenteras. Delante de todo el mundo el novio pide la mano de la novia y los casamenteros lo alaban para que finalmente la novia, con el permiso de sus padres y acompañantes, ceda y acepte su propuesta. Después él entrega el anillo de compromiso y se organiza una comida familiar.

Unos días antes de la boda los novios organizan sus fiestas de despedida de solteros. Esta tradición es recién llegada de Occidente. Antes iban a la bania (sauna) o preparaban cerveza casera, pero estas tradiciones se sustituyeron por fiestas en restaurantes o una merienda en el campo.

Tradiciones del día de la boda

Cuando todos los preparativos para la boda ya están listos, llega el día más importante y esperado.

Normalmente las bodas rusas se celebran durante dos días. La mañana de la boda empieza con el llamado “rescate” de la novia (en ruso výkup). El novio junto con todos sus amigos va a “rescatar” a su futura esposa. Mientras tanto, los parientes y amigos de la novia crean diferentes obstáculos para impedir que el hombre consiga entrar en la casa de la novia. Esta vieja costumbre se acompaña con diferentes tipos de concursos cómicos y le hacen cumplir tareas divertidas (por ejemplo, le hacen preguntas como “¿Cuántos años tiene su futura suegra?” o le hacen pagar con dulces y champán). El výkup proviene de una costumbre muy antigua para evitar el incesto, así los hombres escogían mujeres de otros pueblos, casi siempre enemigos feroces, por lo que debían pelear mucho para conseguirla.

Después, cuando el novio consigue acercarse y ver por primera vez a su futura esposa con el vestido de novia, los padres dan su bendición y todos los invitados se dirigen al Registro Civil. Los novios van en diferentes coches. Esa costumbre también viene de antaño, porque el día de la boda la mujer esperaba en la iglesia a que llegara el novio y solamente entonces se realizaba la ceremonia.

Después de la parte oficial en el Registro Civil y de haber firmado solemnemente el certificado de matrimonio con el acompañamiento musical de la marcha nupcial de Mendelssohn, los recién casados van con sus amigos de paseo a visitar los lugares más destacados de la ciudad. Últimamente en Moscú y otras ciudades grandes los recién casados dan este paseo en una limusina. Un fotógrafo y un camarógrafo acompañan a la pareja durante todo el día de la boda. Detrás de las limusinas de los recién casados van los coches de los amigos y parientes en un cortejo nupcial en el que todos los autos pitan a la vez montando escándalo. Los que pasan al lado pitan también como forma de felicitar a los recién casados. La tradición de pitar viene también de lejos, cuando los recién casados iban a la iglesia haciendo el mayor ruido posible para ahuyentar a todos los espíritus malignos.

En Rusia se considera que encontrarse en la calle por casualidad con unos recién casados da buena suerte. Durante el paseo, los recién casados hacen paradas para tomar champán. Además existen tradiciones como romper vasos para lograr la felicidad y liberar dos palomas blancas como símbolo del comienzo de la vida independiente de la pareja fuera de hogar familiar. En muchas ciudades, los recién casados pasan por la Llama Eterna para dejar allí flores y conmemorar a las personas caídas en las guerras defendiendo su patria, quienes les dieron la posibilidad de vivir y disfrutar la vida.

Banquete

Al finalizar el paseo, empieza la parte festiva de la boda: el banquete. Ahí los recién casados llegan al lugar de la celebración (normalmente es un restaurante), donde los esperan una parte de los invitados (los que no fueron al paseo) para echarles dulces, monedas y arroz para que los novios tengan una vida dulce, rica y fructífera. Según una tradición rusa muy antigua, los padres reciben a los recién casados con una hogaza de pan y sal. Se cree que el que dé el mordisco más grande al pan será el señor de la casa. En el banquete todos los invitados comen y beben. Sin que lo esperen los recién casados, cualquier persona puede gritar “¡Gorko!” y los enamorados tienen que levantarse y besarse. La palabra “gorko” en ruso significa “agrio” y se considera que cuanto más lo griten, más dulce será la vida de la nueva familia. En los últimos años, tanto en las bodas rusas como en algunas europeas, la novia lanza su ramo de flores a las invitadas: se cree que la chica que lo agarre será la siguiente en casarse. Al igual que el ramo de flores de la novia, el novio tira una liga de la novia para saber quién será el siguiente afortunado en probar las mieles del matrimonio.

Otra tradición muy interesante que viene de las regiones del Cáucaso es que durante la boda algún invitado secuestra a la novia, así el novio tiene que estar siempre pendiente durante toda la fiesta y vigilar a su mujer. Si el novio se despista y finalmente alguien consigue llevarse a su “media naranja”, este tiene que pagar un rescate, que puede ser en dinero, o también beber vodka del zapato de la novia.

El banquete habitualmente está dirigido por una persona, el tamadá (palabra de origen georgiano que significa significa “administrador de banquete”). Antes el tamadá se elegía entre las personas cercanas de los novios, familiares y amigos, pero en la Rusia actual existe un gran negocio. Ahora ser tamadá es toda una profesión y existen empresas que se dedican a esta especialidad.

Al día siguiente de la boda todos los invitados se reúnen otra vez, comen y beben para “recuperarse” del día anterior e intercambiar opiniones. Normalmente la fiesta finaliza después del mediodía. A continuación, los novios emprenden el viaje de boda.

Boda por la Iglesia

El matrimonio canónico es un sacramento cristiano para bendecir una pareja que desea unir sus vidas para siempre. Algunas parejas eligen casarse por la Iglesia apenas haberse casado por lo civil y otras prefieren comprobar la autenticad de sus sentimientos y primero vivir juntos algún tiempo.

Los cristianos ortodoxos pueden contraer matrimonio por la Iglesia no solamente con personas de su misma confesión, sino también con otros creyentes cristianos (católicos y protestantes). Hay que decir que la ceremonia del matrimonio canónico no puede celebrarse cualquier día del año, existen semanas y días especiales para realizar este rito.

En ruso, la ceremonia de casamiento religioso se denomina venchaniye. La palabra proviene del nombre de las coronas que los testigos ponen sobre las cabezas de la pareja que quiere unir sus almas con la bendición de Dios.

Sin embargo, cabe mencionar que actualmente pocas parejas se casan por la Iglesia, pues esta ceremonia ya no tiene ningún valor jurídico y requiere mucha responsabilidad y conocimiento

El mejor día para la boda

Hay que destacar que, como Rusia es un país bastante supersticioso, existen creencias relacionadas con diferentes épocas del año que son o no favorables para casarse. Así, los rusos dicen que el mes de mayo no es aconsejable para contraer matrimonio. “Casarse en mayo, toda la vida un fastidio”, decían nuestras bisabuelas. Esa superstición sigue existiendo hoy en día y según las estadísticas en mayo se registra el menor número de bodas. Sin embargo, los meses de otoño se consideran buenas fechas para casarse. Últimamente, las parejas jóvenes no siguen mucho los consejos de nuestros antepasados y se casan cualquier día del año. Ahora está muy de moda casarse en fechas como 09.09.09 o 10.10.10, día en el que hubo un “boom de bodas”.


La fiesta

Puede quedar un poco desubicado, pero aca tienen un curioso vídeo de cómo se divierten en una boda en Rusia. Y me gusta la forma de reventar los globos.







IVÁN KUPALA



La fiesta eslava de solsticio de verano simboliza la unión del agua, el fuego y las hierbas que da fuerzas naturales a los humanos y produce milagros. Suele celebrarse en Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Letonia, Lituania, Estonia y Polonia.

La fiesta caía el 24 de junio del antiguo calendario juliano y ahora el 7 de julio según el contemporáneo gregoriano. El propio solsticio tiene lugar el 21 de junio o el 20 de junio, en años bisiestos. Así que en diferentes países, ciudades y años la celebración suele hacerse en fechas diferentes.

Tanto el nombre ruso de la fiesta, Iván Kupala, como los ritos que se celebran en ella son una mezcla de tradiciones paganas y cristianas.

La antigua fiesta eslava Kupalie estaba dedicada al dios pagano de los frutos de la Tierra, Kupala, que simbolizaba la unión del fuego y el agua, y se celebraba en la noche más corta del año: del 21 al 22 de junio. El nombre de "Kupala" proviene de la misma raíz que la palabra “vkupe” y significa “unión”.

Con la época cristiana en Rusia, el nombre pagano poco a poco se combinó con el nombre de la fiesta religiosa dedicada a San Juan Bautista, que en ruso es “Iván”. Como las tradiciones de las dos celebraciones coincidían y consistían en sumergir a personas en el agua, no tardaron mucho en asociarse. En la época moderna, Kupala recibió un segundo sentido, “kupat”, literalmente “bañar”, y empezó a hacerse referencia inmediata a los ritos del agua, el fuego y las hierbas en las celebraciones. La fecha fue desplazada y perdió su simbología astronómica.

En Rusia antes de la época soviética esta fiesta era una de las más importantes pues contaba con la participación de toda la población rural y todos debían cumplir al detalle con el ritual.

Tradiciones

Durante la noche de Iván Kupala no se puede dormir ya que recuperan su increíble poder y se hacen muy activas la fuerzas malignas: kikímory (ninfas de los pantanos) y rusalki (ninfas de ríos y lagos, o sirenitas). Las dos están al servicio de Vodianói, el genio mayor de las aguas; de brujas, diablos y de Leshi, el genio de los bosques, y pueden raptar a los que no estén despiertos y atentos, en particular a los niños, para hacerlos sus esclavos.

Como medio de protección los hombres solían usar manojos de ortiga que colocaban en los umbrales y huecos de ventanas: se creía que impedían a los genios malos penetrar en las casas. También guardaban con muchas precauciones todo el ganado y caballos para quitarles a las brujas la posibilidad de robarlos y ir montadas en ellos a los aquelarres, en los que ni animales ni humanos tendrían la menor posibilidad de sobrevivir.

Además, se creía que esta era la única noche en la que se podía oír cómo hablan entre sí las plantas y animales y entenderlos e, incluso, ver cómo los árboles se desplazan de un lugar a otro. Y si alguien logra atravesar sin parar 12 huertas se le cumplirá cualquier deseo.

Agua

Nadar o sumergirse en el agua el día de Iván Kupala es una costumbre común a todos los eslavos. Sin embargo, en la época antigua algunas tribus creían lo contrario: se abstenían de acercarse a las fuentes ya que creían que este día Vodianói, el genio de las aguas, celebra su cumpleaños y, como odia que lo molesten, ahoga a los humanos.

Fuego

Uno de los elementos principales del día, o mejor dicho, de la noche de Iván Kupala, son las hogueras a las orillas de los ríos. Se baila alrededor y se salta por encima de ellas. Los que salten más tendrán mejor suerte. Las parejas saltan cogidos de las manos y si logran llegar al otro lado de la hoguera sin separarse significa que estarán juntos durante toda la vida y serán muy felices.

En la época antigua hacían pasar al ganado por las llamas purificadoras para protegerlo de la peste. También tiraban al fuego las ropas de niños enfermos para que con las prendas se quemaran también las enfermedades.

Hierbas

Otro elemento imprescindible de la noche son las hierbas. Una de las tradiciones de las jóvenes solteras es recoger hojas de llantén durante la fiesta y ponerlas debajo de la almohada a la noche siguiente. Así durante el sueño podrá ver a su futuro novio.

Otra costumbre es hacer un ramito de hierbas y flores recogidas al azar y ponerlo bajo la almohada. Si al despertar hay en el manojo doce especies de plantas diferentes serás feliz toda la vida, te casarás y gozarás de buena salud.

Siempre se ha creído que las hierbas curativas recogidas durante la noche de Iván Kupala tienen una fuerza superior. Se usaban tanto para curar enfermedades, como para practicar encantamientos. Además, se empleaban para asustar a las fuerzas malignas y durante las tormentas las arrojaban en las estufas encendidas para proteger la casa de los rayos.

El helecho sigue siendo hasta hoy en día el protagonista y una de las mayores atracciones de las celebraciones para los jóvenes entusiasmados. Se cree que esta noche es la única del año en la que florecen los helechos por unos instantes a la medianoche. Y con esta flor se puede conseguir cualquier tesoro, por más escondido que esté. Así que miles de personas invaden parques, jardines, prados y bosques en búsqueda de la flor milagrosa. Se dice que los que la encuentran tienen garantizada prosperidad, buena suerte y sabiduría. La botánica puede ayudar a explicar esta creencia: los helechos nunca florecen, ellos se reproducen por esporas. Pero el sueño de encontrar la flor maravillosa continúa.

Unión de agua, fuego y hierbas

La unión de agua, fuego y hierbas siempre ha sido un símbolo de amor feliz y fertilidad. Y, al parecer, esta es la parte más fascinante para los jóvenes hasta hoy día.

Las chicas solteras se esconden de los ojos ajenos y depositan candelas encendidas en coronas de flores que han hecho a mano. Luego, dejan flotar las coronas en la corriente del río con la intención de adivinar su suerte. Si la guirnalda tarda poco en hundirse, predice desgracia y mala suerte, soltería, traición o enfermedades. Pero la joven cuya candela permanezca encendida más tiempo, será más longeva. Y aquella, cuya corona logre viajar más lejos por el río, será muy feliz en su matrimonio.

Mientras tanto, los muchachos intentan recoger las coronas corriente abajo con la esperanza de agarrar aquella que pertenezca a la mujer deseada.

Además, las solteras suelen colocar guirnaldas de flores en sus cabellos e internarse entre los árboles y arbustos. Las siguen los jóvenes solteros fingiendo buscar hierbas o helechos. Este era el comienzo de una floreciente relación y antiguamente resultaba que la mayor tasa de natalidad ocurría en marzo.



EL TÉ AL ESTILO RUSO



Durante más de tres siglos el té ha sido una de las bebidas preferidas de los rusos. Por el nivel de consumo de esta infusión, Rusia solo cede ante “potencias” tradicionales del té como China, la India y Japón.

El té apareció en Rusia en 1638 con el nombre de “hierba china”. Lo trajo de una visita diplomática a la sede de uno de los kanes mongoles el boyardo ruso Vasili Starkov. En agradecimiento a sus obsequios, el diplomático recibió unos 64 kilos de té. En la corte del zar Miguel I de Rusia la bebida resultó muy del gusto de todos y en 1679 se firmó el primer contrato de suministro de té desde China. Se vendía en Rusia en unas pequeñas cajas con aspecto de joyeros.

¿De dónde proviene la palabra rusa “chai” que se traduce como “té”? En el norte de China, zona con la que tradicionalmente Rusia mantuvo relaciones comerciales, el té se llama “chai”, mientras que en las ciudades del sureste del país, donde solían anclar los barcos europeos, el té lleva el nombre de “tie” o “tii”. De aquí proviene la palabra “chai” en ruso y otras formas similares en turco, portugués y la mayoría de las lenguas eslavas y “té” o similares en la mayoría de países occidentales europeos.

Originariamente se bebía té por sus propiedades medicinales, por ejemplo, para el dolor de estómago. Más tarde advirtieron que esta infusión tenía otra buena peculiaridad: quitaba el cansancio y aumentaba el tono vital. Poco a poco se empezó a servir después de la comida o como bebida independiente.

Los rusos tenían su propio rito para preparar y tomar el té. Lo colocaban en una tetera con agua hirviendo y lo dejaban 10 minutos; debía quedar muy fuerte. En cada taza servían un poco de té que luego sería cortado con agua hirviendo, a gusto de cada comensal, servida del samovar (un curioso utensilio que se usa para calentar el agua y mantenerla caliente con un hornillo que se colocaba sobre la mesa). Este utensilio facilitaba mucho los procesos de preparación y toma del té, no solo en casa, sino también de viaje.

Por este motivo el té se difundió por todo el país, conquistando los corazones de todas las capas de la sociedad. Donde más se extendió fue en Moscú, mientras que los habitantes de San Petersburgo, más semejantes a los europeos, preferían tomar café.

Las peculiaridades del té al estilo ruso

Tomar té se convirtió en uno de los pasatiempos favoritos en Rusia. Tomaban el té con frecuencia, en grandes cantidades. En una sesión podían tomar hasta seis u ocho tazas de esta infusión.

Servir el té era un cometido del ama de casa y solo en contadas ocasiones se confiaba este proceso a la hija mayor de la familia. Las tazas, la tetera y el samovar siempre se hallaban al lado de esta figura.

Para servir el té utilizaban un colador que filtraba las hierbas. A los hombres se les servía el té en vasos con portavasos y a las mujeres, en tazas con platillos. Como regla se llenaba la taza o vaso dejando 1 cm. hasta el borde. Esta tradición apareció en las familias acomodadas, donde por norma añadían al té un poco de leche, limón o azúcar. Había que actuar conforme a los gustos del huésped, pero de forma que de su taza o vaso, cuando lo servía el ama de casa, no cayera ni una gota. En las familias de pocos ingresos, como las campesinas, habitualmente llenaban las tazas hasta el borde. Eso se consideraba una muestra de hospitalidad. Sin embargo, existía otra opinión de por qué se hacía eso: no se puede poner mucho azúcar a una taza llena hasta el borde.

Otra manera de tomar té era beberlo de los platillos, soplando la infusión, así el líquido se enfriaba más rápido. Posiblemente, esta tradición llegara de China donde tomaban té en unos pequeños tazones, sorbiendo ruidosamente. Se consideraba que así se apreciaba mejor el sabor del té.

Durante mucho tiempo tomar té fue una forma de ocio, que se ha conservado hasta hoy en día. Toda la familia y los amigos se sientan alrededor de la mesa, comparten sus impresiones, mantienen tertulias. Los rusos suelen decir que la familia cuyos miembros no toman té juntos, tiene problemas. Ese proceso les une, pues supone charlar de lo más íntimo. Otra idea asociada al té es la que muestra el refrán ruso “si quieres deshacerte de los huéspedes no esperados, dales té de ayer”.

El té nunca se ha considerado una bebida que se sirva sola, en Rusia lo toman con leche, azúcar, limón, acompañado de mermelada, empanadillas, miel, etc. En el idioma ruso incluso existe una forma de invitación al respecto: “venga a mi casa a tomar té”, que conlleva que el huésped no abandonará la vivienda con el estómago vacío.

Aunque desde la introducción de la infusión en Rusia se conocía la existencia del té verde, el negro tradicionalmente gozó de mayor popularidad en Rusia. Últimamente esta infusión está cediendo cada vez más ante el café matutino y la cerveza o los cócteles vespertinos. Sin embargo, las tiendas de té nunca están vacías y en todos los hogares se puede encontrar en la cocina.

La producción de té en Rusia

El primer arbusto de té en Rusia fue llevado al Jardín Botánico Nikitski de Crimea (Ucrania actual) en 1817. En los años 1820 se empezó a cultivar el té en Georgia, Azerbaiyán y en la región de Krasnodar. La calidad del té producido en la URSS dejaba mucho que desear, por eso se continuó importando de la India y Ceilán (actual Sri Lanka). Actualmente en el territorio de Rusia el té se cultiva solo en la región de Krasnodar, con ayuda de máquinas que, por supuesto, afectan a la calidad del té.



DACHA




La dacharusa es una casa de campo que suele encontrarse relativamente cerca de la ciudad y usarse estacionalmente. Varían desde sencillas cabañas de madera con un pequeño huerto hasta grandes casas de varios pisos con todas las comodidades, jardines con pabellones y piscinas. En las dachas la gente se dedica a cuidar el huerto y a descansar al aire libre, desde que se derrite la nieve en abril hasta los primeros fríos de noviembre. Las dachas dotadas de sistema de calefacción también son populares para pasar la semana de vacaciones de Año Nuevo.

Con los primeros días soleados muchas personas cansadas de las grandes urbes y del frío invernal se trasladan a sus casas de campo en coche, autobús o en tren. Durante la “temporada de dacha” las carreteras de Moscú, que ya de por sí están demasiado congestionadas, se paralizan de viernes al domingo por la tarde debido al éxodo y el retorno de los dáchniki, los domingueros de dacha. La primera migración en masa del año suele tener lugar en vísperas del puente del primero de mayo, fiesta del Día de la Primavera y del Trabajo. Muchos jubilados incluso suelen pasar en sus dachas la mitad del año y alquilan sus pisos en la ciudad.

En la época soviética la dacha se consideraba uno de los tres elementos esenciales del bienestar económico: “piso, coche y dacha”. Esa frase también se usaba con frecuencia despectivamente en referencia al consumismo y el ansia de exhibir el estatus social.

Los orígenes de las dachas modernas se remontan al principio del siglo XVIII, cuando el emperador Pedro I otorgaba parcelas de tierra a sus allegados y favoritos en los alrededores de la recién construida capital rusa, San Petersburgo. La palabra “dacha” proviene del verbo ruso “dat” que significa “dar”. Las dachas se hicieron inmensamente populares entre los residentes de las ciudades más grandes del Imperio ruso hacia el siglo XIX. Ya en 1803, el historiador y escritor Nikolái Karamzín comentaba que Moscú se quedaba vacía en verano.

En los años 30 del mismo siglo aparecieron zonas especiales para los veraneantes en los suburbios de Moscú, que hoy día son barrios residenciales modernos de la capital. Con el desarrollo del transporte ferroviario las dachas empezaron a construirse más lejos de la ciudad, a unos 30 o 50 minutos de viaje en tren. La gente acomodada alquilaba las dachas en pueblos de prestigio, estaban dotadas de ducha y retrete e incluso algunas tenían un teatro de verano donde acudían con regularidad las compañías metropolitanas. Los empleados con ingresos menores alquilaban habitaciones o incluso chozas en los patios de los campesinos. A finales del siglo XIX, casi la cuarta parte de Moscú —unas 40 000 personas— se trasladaba a dachas en el verano, llevando consigo todas sus cosas, muebles incluidos, para no pagar el alquiler del piso urbano.

En 1930, las autoridades soviéticas solo concedían casas de campo a los altos funcionarios públicos así como a las personalidades distinguidas del ámbito cultural o científico.

En 1934, por recomendación del escritor Maxim Gorki, el Gobierno soviético concedió un solar en la localidad de Peredélkino, en el oeste de Moscú, para la creación de un pueblo de 90 dachas para los escritores. Al cabo de varios años se habían construido 50 casas de madera con diseño alemán. Entre los primeros habitantes del complejo había famosos escritores, poetas, dramaturgos y traductores de la URSS como Borís Pasternak, Isaak Bábel, Iliá Erenburg, Lev Kassil, Iliá Ilf y Yevgueni Petrov, etc. El pueblo creció después de la guerra y se convirtió en un símbolo de la élite cultural del país.

Desde mediados de los años 30, las dachas se emplearon como huertas, en las cuales se cultivaban papas, zanahorias, pepinos, tomates, verduras, frutas etc. A menudo estos productos ayudaban a las personas a sobrevivir y a alimentar a su familia en los años de hambre o déficit, cuando solamente se podía adquirir comida con cartillas de racionamiento.




BAÑO RUSO




Una de las tradiciones más conocidas en Rusia es la de darse un buen baño en una típica bania (baño, sauna).

No es de extrañar que, por ejemplo, la primera escena de una de las películas predilectas de los rusos La ironía del destino o ¡Goce de su baño!, comedia que se emite por televisión cada Nochevieja, se inicie precisamente en una típica bania moscovita.

Durante muchos siglos, los viajeros se han visto atraídos por esta peculiar tradición rusa, cuyo equivalente en español sería sauna o baño, y la describen con frecuencia y con todo lujo de detalles, algunos ciertos, algunos falseados.

Actualmente sigue ocupando una parte importante de las actividades semanales de los rusos y, en realidad, uno no puede decir que ha estado en Rusia y que la conoce si no se ha dado un buen baño en la bania rusa.

Historia de la bania

La tradición de la bania está profundamente arraigada en la cultura rusa y nació en el antiguo asentamiento vikingo de Nóvgorod.

Muchos hechos históricos, al igual que obras literarias y científicas, testimonian el amor del pueblo ruso hacia este pasatiempo peculiar. Así el historiador Piotr Strajov en uno de sus libros escribe que una de las costumbres de los zares rusos consistía en recibir a los embajadores y otros huéspedes en dichas instalaciones.

Aunque ya aparecen en literatura rusa desde el siglo X (por ejemplo en Povest vremennyj let, la Crónica de Néstor, que data de 945), la historia cuenta que oficialmente los baños públicos para los ciudadanos empezaron a construirse por decreto del zar Alejo I en el siglo XVII. Hasta aquel entonces pertenecían a particulares. Eran construcciones de un piso, normalmente a orillas de un río. Se calentaban, al igual que los baños en los pueblos de ahora, con leña y consistían en tres instalaciones: guardarropa, sala de duchas y parilka (sala de vapor).

La parilka es una pequeña habitación de madera con bancos en escalera que retiene el calor que surge de una estufa sobre la cual hay piedras al rojo vivo.

Un famoso historiador ruso Kostomarov escribe que este tipo de baño para los rusos era una necesidad principal, tanto higiénica como placentera. Según el científico era el principal tratamiento medicinal contra todos los males y enfermedades.

Así uno de los generalísimos más reconocidos de la historia en Rusia, famoso por no haber perdido nunca una batalla, Alexandr Suvórov, de niño era muy débil y enfermizo y tan solo gracias al ejercicio físico y el buen temple que obtuvo en la sauna rusa se convirtió en uno de los militares más fuertes y tenaces del país. Este famoso jefe militar mostraba un buen ejemplo a su tropa afirmando que “un soldado tiene que amar tanto el frío insoportable como el calor bochornoso, tanto la sequía como la lluvia torrencial”.

En la Rus antigua ninguna celebración podía llevarse a cabo sin la bania. En víspera de las bodas los novios solían celebrar una “despedida de soltero” con sus amigos, pero de manera separada. Al día siguiente después de la ceremonia los novios repetían la sesión, pero juntos. Así era la costumbre de entonces. También era típico que las comadronas administraran un baño de vapor a las mujeres durante el parto y solían proporcionar un pequeño masaje con abedul al recién nacido para que creciera sano y fuerte.

El ritual del baño y sus beneficios

Para agasajar a los huéspedes y como forma de mostrar la hospitalidad de la familia era importante preparar muy bien la bania. ¿Cómo preparaban el vapor? La receta era bastante fácil y la tradición continúa hasta hoy día. Primero se calienta una estufa de piedra. Después se echa agua sobre las piedras calientes y la sauna se llena de vapor. Si el humo de la estufa sale por una chimenea eso quiere decir que se calienta “por lo blanco”, es decir de manera pulcra. Si el humo se expulsa por ventanillas o rendijas especiales eso significa que se prepara de manera rudimentaria, “por lo negro”. Después de la sesión “por lo negro” el interior se ventila para evitar concentración de gases nocivos. La tradición ha ido pasando de generación en generación durante siglos y no ha sufrido cambios importantes hasta ahora.

El baño ruso ha adquirido fama mundial. Millones de personas asiduamente recurren a este método simple y a la vez seguro para mantener un buen estado de salud, belleza, tono vital y buen ánimo.

Muchos lingüistas consideran que el nombre ruso bania procede del griego y significa “quito el dolor y la tristeza”.

Es bien conocido que la bania mejora circulación de la sangre y ayuda a la liberación de toxinas del organismo. Precisamente por eso hay muchos aficionados a este “deporte”. Muchos rusos conservan la tradición de reunirse una vez por semana o mes para dirigirse juntos a sus baños favoritos para pasar una tarde agradable (se cree que el mejor día de la semana es el jueves). Es posible, y normalmente así sucede, que lleven termos con té o botellas de cerveza y otras bebidas alcohólicas. Después de desnudarse en el vestuario y de desearse un buen baño con las palabras ¡Liogkogo para! (“¡Que tengas un baño agradable!”), los bañistas se duchan, se ponen unos gorros especiales y se dirigen a la parilka. Después del azote con las ramas de abedul, los bañistas salen y, según la valentía de cada cual, se sumergen en una piscina o pozo con agua helada o se dan una ducha fría. Con los párpados caídos, los bañistas vuelven tambaleándose hacia el vestuario y sus compañeros les dicen ¡S liogkim parom! (“¡Espero que hayas tenido un baño agradable!”). Para acabar, se tapan con unas sábanas y se ponen, por ejemplo, a filosofar sobre las glorias y tragedias mundiales, antes de repetir el proceso. Se recomienda realizar este mismo ritual entre tres y cinco veces por visita (en 1,5-2,5 horas).

Ahora se pueden encontrar banias públicas en cualquier ciudad grande. Algunas tienen flamantes instalaciones privadas. Las fastuosas banias Sanduný, ubicadas en pleno centro de Moscú desde principios del siglo XIX, son toda una institución con sus tradiciones y costumbres. San Petersburgo también cuenta con algunos buenos lugares, y en la ciudad de Ust-Barguzin hay un museo dedicado a esta forma de ocio. También hay muchas banias particulares en las dachas de los rusos.

Así que si uno viaja a Rusia, que no pierda la oportunidad de disfrutar de un buen baño terapéutico y no se asuste por las técnicas que utilizan, que a primera vista podrían parecer un poco “masoquistas”. M
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