Los enclaves indispensables
1 Hanga Roa. La capital concentra la oferta hotelera y de actividades, así como el Museo P. Sebastian Englert.
2 Ahu Tahai. Es el enclave mejor restaurado de la isla.
3 Volcán Rano Kau. Es un lugar clave para disfrutar del litoral más salvaje de la isla y, en la aldea ceremonial de Orongo, conocer los antiguos ritos rapanuís.
4 Volcán Rano Raraku. La cantera donde se tallaban los moáis y las estatuas dispersas por la ladera y la caldera volcánica son todo un espectáculo visual.
5 Tongariki. En este conjunto arqueológico se erigen 15 moáis y una plataforma ceremonial o ahu.
6 Playa de Anakena. Esta cala de arena blanca y cocoteros ocupa el denominado Valle de los Reyes.
Rapa Nui
Esta isla Patrimonio de la Humanidad se sitúa a casi 4.000 km de las costas de Suramérica y a otros tantos de Tahití. Chile se la anexionó en 1888.
Rano Kau
De los tres volcanes de la isla, el del vértice sur era el de mayor significado ritual para los antiguos rapanuís. La aldea ceremonial de Orongo se asienta al borde del cráter.
Ocio en Hanga Roa
La capital de Isla de Pascua tiene una buena oferta de actividades turísticas, desde rutas a caballo o a pie, excursiones en barca y submarinismo, hasta música y danzas tradicionales. En el apartado cultural destaca el museo etnográfico Padre Sebastian Englert, diversas galerías de artesanía local y, en la iglesia parroquial, la imagen de santa María Rapanui, una obra que fusiona tradición pagana y cristiana.
La exploración
Los europeos sabían de la isla desde el siglo XVII, pero su nombre se lo dio el holandés Jacob Roggeveen el día de Pascua de Resurrección de 1722. Otras menciones las hicieron James Cook en 1774 y Jean-François La Pérouse en 1786. La divulgación llegó en el siglo XX con las expediciones de Alfred Métraux y Thor Heyerdahl, y con la película Rapa Nui de 1994. En 1957 un barco chileno se hundió cargado con un moái; la figura aún no ha sido hallada, pero los submarinistas pueden imaginárselo mientras bucean junto al sumergido en 2004 frente a la costa.
Rano Kau
Desde el volcán se divisan los islotes Motu Iti, Motu Kao y Motu Nui. Los «hombres pájaro» debían nadar hasta ellos y escalarlos para conseguir huevos de golondrina de mar.
Festival Tapati Rapanui
Los isleños dedican una semana del mes de febrero a festejar su cultura. Durante esos días tienen lugar multitud de eventos artísticos, artesanales y folclóricos en los que participan los mejores tallistas y expertos en pintura corporal, y en los que se exhiben trajes típicos y se entonan cantos. También se organizan competiciones de canoa y de natación, carreras acarreando plátanos y el haka pei, un descenso en troncos por la ladera del cerro Pu’i. La semana culmina con la coronación de la Reina de la Tapati.
Ranu Raraku
La cantera de este volcán reúne moáis en diferentes estados de construcción. Como en un museo a cielo abierto, algunos yacen cubiertos de hierba, otros están a medio hacer.
Anakena
Es la cala más extensa de la isla. De arena blanca y bordeada de cocoteros, guarda los restos de un altar.
Valle de los Reyes
De los siete moáis del ahu Nau Nau, frente a la playa de Anakena, cuatro llevan tocado o pukao.
Ahu Tahai
Las estatuas de este conjunto de santuarios miran hacia tierra. Se localiza cerca de Hanga Roa.
Moáis
Estas enigmáticas figuras tienen más de mil años, pesan entre 20 y 40 toneladas. Se cree que las de Tongariki tenían una función astronómica.
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