Por Vanesa Bindenamister
Mis Clases de Español - http://misclasesdespanol.blogspot.com/
Claro, apláudanlo. Cuando el alumno comete un error nos está demostrando, no sólo que es humano (hoy en día no es algo obvio, con tanto robot dando vuelta) sino que está aprendiendo. La adquisición de una lengua es una sucesión de etapas por las que el alumno de español va pasando para interiorizar y usar las normas de la lengua como herramienta de comunicación. Pero este proceso es complejo y está lleno de dificultades y barreras que el alumno debe ir pasando. Y en este proceso el alumno comete errores y muchos….
Anímense, el error es bueno
Muchos maestros habrán pensado más de una vez ¿Por qué Francis se sigue confundiendo? ya le dije mil veces que no se dice yo conto, sino cuento…" Pero Francis sigue diciendo "conto." Primero, aliéntense, la mayoría de alumnos comete errores y muchas veces, los seguirá cometiendo aunque que se lo hayamos corregido MIL veces. Anímense, Francis está aprendiendo, Francis está interiorizando. Francis está generalizando la regla. Miren la parte llena del vaso, Francis sabe "la regla general" ya llegará su tiempo de interiorizar las excepciones a esta regla.
Mis alumnos siempre se ríen cuando cometen un error, los corrijo, pero a la vez los felicito diciéndoles: ¡ese es un buen error! Es un error que me demuestra que el alumno está incorporando conocimientos. Por ejemplo, el alumno sabe el gerundio (estoy caminando). Y se le enseña en clases posteriores el pretérito perfecto. Después de dos clases, en conversación libre, el alumno dice "A la mañana yo he caminando al trabajo." Ha cometido un error, pero uno de los buenos. Este error me cuenta que el alumno ha incorporado los dos temas, ahora el próximo paso será discernir entre las dos estructuras.
Perdiendo el miedo al error
Lo que el maestro de español quiere, lo que el alumno quiere, es comunicarse a través de la lengua. La mayoría no estudia para leer libros o periódicos, o para saber palabras sueltas o sólo entender cuando mira una telenovela. La mayoría (sino todos) estudian para comunicarse. Y en su intento de comunicación el alumno se equivocará. Si la finalidad es la comunicación ¿Por qué alterarse tanto (maestro y alumno) al hacer un error? ¿El alumno interacciona? ¿Se comunica? No tomemos al error como algo negativo. ¡Perdamos miedo al error! este es parte del proceso de adquisición de la lengua. Justamente la satisfacción de superar ese error y seguir comunicándose en español es lo que motiva tanto al alumno, como al maestro para continuar. Nuestra función como docentes es ayudarles en ese camino. Ayudarles por sobre todo a perderle miedo al error quitándole su valoración negativa y dándole mucho más importancia a la comunicación.
Tratamiento de los errores
Aunque el error sea "bueno" no significa que nosotros como maestros de español, debamos ignorarlo. Para poder "tratar el error" debemos ante todo entenderlo. Saber o descubrir por qué el alumno cometió ese error. No basta con corregir, debemos atacar la "causa" para poder arrancarlo de raíz.
Primero, debemos identificar que tipo de error es: de gramática (Yo voy a tren), de ortografía (qeso), de pronunciación (pero – en vez de perro), de vocabulario (Mi hermano está cansado con Valeria), de comprensión.
Luego, debemos tratar de entender el motivo por el cual el alumno se confunde, esto nos dará la pauta de cómo solucionar el error (y no sólo corregirlo). Hay muchos motivos o causas. Algunos de ellos: el alumno no entendió la explicación o confunde dos temas parecidos, realiza analogía con su idioma materno (El mesa – porque la palabra mesa es en masculino en su idioma. Si nos damos cuenta de esto podremos decir al alumno que en este tema de género, no hay analogías entre los dos idiomas, Entenderemos también que su error no se debe a que no entendió las reglas de género). Pueden cometer errores, por cansancio (tal vez decidimos hacer una actividad que los despierte o distienda), por generalización de reglas (como he mencionado anteriormente), por que la regla no está bien entendida o fue mal interpretada o como profesor no la he explicado claramente (la solución será volver a explicarla de otro modo). Muchas veces los alumnos cometen errores por "flojos" porque no quieren pensar o esforzarse a utilizar una nueva estructura más difícil, en este caso deberé buscar el modo de motivar al alumno para que utilice lo aprendido y deje de lado la flojera lingüística.
Es decir, si sé la causa podré actuar y solucionar, no sólo corregir.
Consideraciones finales
Hay algunas otras cosillas que me gustaría no dejar pasar.
La primera, tengan cuidado, hay alumnos muy tímidos a quienes una sola corrección puede callarlos para todo el curso. Prefiero no corregir que enmudecerlo para siempre. En todo caso, al término del bloque o clase, me acercaré a él a solas y previo felicitarlo por lo bien que habló, le marcaría sus errores.
Cuídense también de la palabra NO para empezar una corrección o frase. Traten de buscar caminos diferentes y evítenla.
Utilicen un tono amable y comprensible al corregir una equivocación, eviten tonos agresivos, arrogantes, recriminatorios o aburridos. Sean cuidadosos al utilizar el humor para la corrección. No lo usen en todas las correcciones, ni con cualquier alumno. Muchas veces esta forma queda fuera de lugar y suena más a una burla.
Si corrigen mucho el o los alumno/s nunca adquirirá/n la confianza necesaria para lanzarse a hablar.
Alienten a sus alumnos, sobre todo cuando comenten errores. Yo siempre empiezo diciendo ¡MUY BIEN! Pero….
Recuerden darle una valoración positiva al error de este modo los alumnos le perderán el miedo y en vez de cohibirlos los motivará.
No olviden que el error es la indicación que tendrán ustedes, como maestros, para saber cuáles son las dificultades del alumno, dónde hay que reforzar, que le está costando. El error puede ser un espejo del estado del alumno en relación a la lengua.
Sean coherentes con su modo de actuar, no sorprendan al alumno. Actúen de una manera parecida siempre. Esto permitirá al alumno conocerlos y por lo tanto tomar confianza en ustedes, lo que los motivará y alentará.
Comunicarse, hablar la lengua, es como la vida, si uno no se arriesga no gana. No gana "lengua," no gana conocimientos, fluidez, interacción, comunicación.
Para artículo completo + errores graciosos de mis alumnos:
Mis Clases de Español - http://misclasesdespanol.blogspot.com/
Claro, apláudanlo. Cuando el alumno comete un error nos está demostrando, no sólo que es humano (hoy en día no es algo obvio, con tanto robot dando vuelta) sino que está aprendiendo. La adquisición de una lengua es una sucesión de etapas por las que el alumno de español va pasando para interiorizar y usar las normas de la lengua como herramienta de comunicación. Pero este proceso es complejo y está lleno de dificultades y barreras que el alumno debe ir pasando. Y en este proceso el alumno comete errores y muchos….
Anímense, el error es bueno
Muchos maestros habrán pensado más de una vez ¿Por qué Francis se sigue confundiendo? ya le dije mil veces que no se dice yo conto, sino cuento…" Pero Francis sigue diciendo "conto." Primero, aliéntense, la mayoría de alumnos comete errores y muchas veces, los seguirá cometiendo aunque que se lo hayamos corregido MIL veces. Anímense, Francis está aprendiendo, Francis está interiorizando. Francis está generalizando la regla. Miren la parte llena del vaso, Francis sabe "la regla general" ya llegará su tiempo de interiorizar las excepciones a esta regla.
Mis alumnos siempre se ríen cuando cometen un error, los corrijo, pero a la vez los felicito diciéndoles: ¡ese es un buen error! Es un error que me demuestra que el alumno está incorporando conocimientos. Por ejemplo, el alumno sabe el gerundio (estoy caminando). Y se le enseña en clases posteriores el pretérito perfecto. Después de dos clases, en conversación libre, el alumno dice "A la mañana yo he caminando al trabajo." Ha cometido un error, pero uno de los buenos. Este error me cuenta que el alumno ha incorporado los dos temas, ahora el próximo paso será discernir entre las dos estructuras.
Perdiendo el miedo al error
Lo que el maestro de español quiere, lo que el alumno quiere, es comunicarse a través de la lengua. La mayoría no estudia para leer libros o periódicos, o para saber palabras sueltas o sólo entender cuando mira una telenovela. La mayoría (sino todos) estudian para comunicarse. Y en su intento de comunicación el alumno se equivocará. Si la finalidad es la comunicación ¿Por qué alterarse tanto (maestro y alumno) al hacer un error? ¿El alumno interacciona? ¿Se comunica? No tomemos al error como algo negativo. ¡Perdamos miedo al error! este es parte del proceso de adquisición de la lengua. Justamente la satisfacción de superar ese error y seguir comunicándose en español es lo que motiva tanto al alumno, como al maestro para continuar. Nuestra función como docentes es ayudarles en ese camino. Ayudarles por sobre todo a perderle miedo al error quitándole su valoración negativa y dándole mucho más importancia a la comunicación.
Tratamiento de los errores
Aunque el error sea "bueno" no significa que nosotros como maestros de español, debamos ignorarlo. Para poder "tratar el error" debemos ante todo entenderlo. Saber o descubrir por qué el alumno cometió ese error. No basta con corregir, debemos atacar la "causa" para poder arrancarlo de raíz.
Primero, debemos identificar que tipo de error es: de gramática (Yo voy a tren), de ortografía (qeso), de pronunciación (pero – en vez de perro), de vocabulario (Mi hermano está cansado con Valeria), de comprensión.
Luego, debemos tratar de entender el motivo por el cual el alumno se confunde, esto nos dará la pauta de cómo solucionar el error (y no sólo corregirlo). Hay muchos motivos o causas. Algunos de ellos: el alumno no entendió la explicación o confunde dos temas parecidos, realiza analogía con su idioma materno (El mesa – porque la palabra mesa es en masculino en su idioma. Si nos damos cuenta de esto podremos decir al alumno que en este tema de género, no hay analogías entre los dos idiomas, Entenderemos también que su error no se debe a que no entendió las reglas de género). Pueden cometer errores, por cansancio (tal vez decidimos hacer una actividad que los despierte o distienda), por generalización de reglas (como he mencionado anteriormente), por que la regla no está bien entendida o fue mal interpretada o como profesor no la he explicado claramente (la solución será volver a explicarla de otro modo). Muchas veces los alumnos cometen errores por "flojos" porque no quieren pensar o esforzarse a utilizar una nueva estructura más difícil, en este caso deberé buscar el modo de motivar al alumno para que utilice lo aprendido y deje de lado la flojera lingüística.
Es decir, si sé la causa podré actuar y solucionar, no sólo corregir.
Consideraciones finales
Hay algunas otras cosillas que me gustaría no dejar pasar.
La primera, tengan cuidado, hay alumnos muy tímidos a quienes una sola corrección puede callarlos para todo el curso. Prefiero no corregir que enmudecerlo para siempre. En todo caso, al término del bloque o clase, me acercaré a él a solas y previo felicitarlo por lo bien que habló, le marcaría sus errores.
Cuídense también de la palabra NO para empezar una corrección o frase. Traten de buscar caminos diferentes y evítenla.
Utilicen un tono amable y comprensible al corregir una equivocación, eviten tonos agresivos, arrogantes, recriminatorios o aburridos. Sean cuidadosos al utilizar el humor para la corrección. No lo usen en todas las correcciones, ni con cualquier alumno. Muchas veces esta forma queda fuera de lugar y suena más a una burla.
Si corrigen mucho el o los alumno/s nunca adquirirá/n la confianza necesaria para lanzarse a hablar.
Alienten a sus alumnos, sobre todo cuando comenten errores. Yo siempre empiezo diciendo ¡MUY BIEN! Pero….
Recuerden darle una valoración positiva al error de este modo los alumnos le perderán el miedo y en vez de cohibirlos los motivará.
No olviden que el error es la indicación que tendrán ustedes, como maestros, para saber cuáles son las dificultades del alumno, dónde hay que reforzar, que le está costando. El error puede ser un espejo del estado del alumno en relación a la lengua.
Sean coherentes con su modo de actuar, no sorprendan al alumno. Actúen de una manera parecida siempre. Esto permitirá al alumno conocerlos y por lo tanto tomar confianza en ustedes, lo que los motivará y alentará.
Comunicarse, hablar la lengua, es como la vida, si uno no se arriesga no gana. No gana "lengua," no gana conocimientos, fluidez, interacción, comunicación.
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