Visitar un parque de diversiones puede ser un dolor de cabeza: largas esperas, mucha gente circulando por todas partes y precios bastante altos. Esto se potencia si pensamos visitar al parque de atracciones más conocido del mundo: Walt Disney World. Sin embargo, siguiendo algunos consejos y siendo organizados, es posible reducir al máximo las esperas y también ahorrar visitando el parque del ratón.
LAS ENTRADAS A LOS PARQUES
NO hay vuelta que darle: LAS ENTRADAS A LOS PARQUES SON CARAS. Una entrada a un parque cuesta en promedio unos 100 dólares. Sin embargo, hay descuentos por estadías de una semana e, inclusive, cuando contratamos un paquete que incluya hospedaje, entradas a los parques (y quizás también el servicio de comidas) podemos reducir los costos considerablemente.
EL ALOJAMIENTO
Quedarse en un hotel de Disney puede ser cómodo e inclusive nos puede permitir acceder a algunos beneficios como las Extra Magical Hours (cada parque permanece abierto exclusivamente para los huéspedes de los hoteles de Disney durante determinadas horas, lo cual ameniza bastante la visita), sin embargo es importante destacar que Orlando es una ciudad que gira alrededor del turismo que traen los parques temáticos como Disney y Universal y, por ende, abundan los hoteles y eso hace que los precios sean bastante accesibles. Si disponemos de un coche para trasladarnos, alojarnos en un hotel por fuera de Disney nos puede salir bastante rentable: hay hoteles que pueden llegar a costar unos 20 dólares la noche (recomiendo buscarlos en hostelworld.com).
LA COMIDA
A la hora de comer es importante distinguir entre dos tipos de servicios: el Full service y el Quick service. El primero es el de los restaurantes a la carta, el segundo el de la “comida al paso” o fast food.
El precio promedio por persona de comer en un Full service ronda los 30 / 35 dólares, mientras que en un Quick service podemos comer por menos de 15. Vale la pena destacar que algunos Quick service son bastante buenos y ofrecen algo más que solamente hamburguesas con papas fritas (recomiendo especialmente los del World Showcase de Epcot que ofrecen comida de calidad de diferentes partes del mundo a un precio bastante razonable para estar dentro de Disney).
Sin embargo, la alternativa más barata sigue siendo llevar nuestra propia comida. Aunque es imposible llevar toda la comida que uno va a comer durante todo un día en el parque, es aconsejable llevar algunos alimentos y bebidas para reducir los costos. Por ejemplo, es importante tener una botella de agua para rellenar ya que hay muchas fuentes alrededor de todos los parques y, créanme, en un día nos dejaríamos un presupuesto importante en agua si lleváramos una botella para rellenar ya que el clima de Orlando y las distancias a caminar nos exigen estar bebiendo constantemente.
En un próximo artículo, les comento cómo hacer para reducir al máximo las esperas y aprovechar al máximo cada día en los parques de Disney.
FUENTE
uqbari.com