El Subte de Buenos Aires es la red de subterráneos de la ciudad de Buenos Aires, compuesta de seis líneas (A, B, C, D, E y H) con una extensión total de 60 km y 78 estaciones en operación. Forma además parte de la red un tren ligero con dos ramales, el Premetro. Es propiedad de Subterráneos de Buenos Aires S.E., empresa del gobierno local. Desde 1994 se encuentra concesionado a la operadora privada Metrovías.
La actual línea A se inauguró en 1913, siendo la primera en su tipo en Iberoamérica y en todo el hemisferio sur. La red se extendió con rapidez durante las primeras décadas del siglo XX, pero el ritmo de ampliación disminuyó fuertemente tras los años que siguieron a la Segunda Guerra Mundial. Hacia fines de la década de 1990 se comenzó un nuevo proceso de expansión de la red, con el planeamiento de cuatro nuevas líneas.
Buenos Aires cuenta con otros medios de transporte ferroviario masivo además del subte. Sumando los sistemas de subte, premetro y trenes suburbanos, la red metropolitana de transporte ferroviario de Buenos Aires supera los 880 km de extensión y transporta anualmente alrededor de 700 millones de pasajeros.
Historia
El presidente Victorino de la Plaza inaugurando la Línea A
Construcción de la línea A bajo la Avenida de Mayo, en 1912
Retiro, cabecera de la línea C, a comienzos de la década de 1940
La línea A data de 1913
Humberto Primo , la mayor estación de la red
Una formación deja la estación Facultad de Medicina
Antecedentes
Los debates sobre la necesidad de construir un sistema de transportes subterráneos en Buenos Aires comienzan a fines del siglo XIX, en directa relación con el sistema de tranvías. Éstos operaban desde 1870, y hacia el 1900 se hallaban en una crisis agravada por la monopolización de las empresas, proceso iniciado frente a la electrificación de este sistema.
En ese contexto surgen las primeras propuestas y pedidos de concesión para la instalación de subterráneos: el primero, en 1886, cuando una casa comercial solicitó al Congreso de la Nación construir un "tranvía subterráneo" entre la Estación Central del Ferrocarril (que se hallaba junto al ala norte de la Casa Rosada) y la Plaza Once. En 1889 Ricardo Norton solicitó la concesión por perpetuidad para instalar dos ferrocarriles subterráneos: uno desde la Estación Central hasta Plaza Lorea, y de allí hasta Once. El otro uniría Plaza Constitución con la intersección de Lima y Avenida de mayo. Estos dos ferrocarriles estaban planeados para tener doble vía y luz eléctrica. En este mismo año un tal Barrabino propuso al Concejo Deliberante de la ciudad construir un tranvía que circulase algunos tramos bajo tierra, pero el Ministerio del Interior le negó a la Intendencia la facultad de concesionar construcciones en el subsuelo de la Ciudad. Por este motivo, los proyectos posteriores se presentaron directamente al mencionado ministerio.
Cuando en 1894 se decidió emplazar el edificio del Congreso en su lugar actual, la idea del subterráneo resurgió, pues se buscó acortar el tiempo de viaje entre la Casa Rosada y el Congreso (con el mismo fin también se pensó en construir un tramway aéreo eléctrico que fuera por la Avenida de Mayo). Miguel Cané, que fuera Intendente de Buenos Aires (1892-1893), también expresó en 1896 la necesidad de construir un subterráneo similar al de Londrés.
Pero los distintos proyectos fueron caducando al no lograrse obtener capitales dada, según Miguel Cané, "la tibieza de los ingleses para dar los fondos necesarios a la obra".
Inicios
En 1909, el Concejo Deliberante de Buenos Aires aprobó el contrato entre el intendente Güiraldes y la Compañía de Tranvías Anglo-Argentina (CTAA) para que ésta construyera y explotara por 80 años tres líneas de subterráneos: Plaza de Mayo-Primera Junta (actual línea A), Constitución-Retiro (actual línea C) y Plaza de Mayo-Palermo (parte de la actual línea D). Sólo se concretó la primera.
En 1923, la primera línea de subterráneos ya transportaba el 10% de pasajeros de todo el sistema de subtes y tranvías con sólo el 1% de las vías[cita requerida].
[editar]Desarrollo de la red
La primera línea del subterráneo fue inaugurada el 1 de diciembre de 1913 y fue construida por la Compañía de Tranvías Anglo Argentina, que había recibido la concesión en 1909. Esa línea estaba constituida por uno de los actuales tramos de la línea A, que unía las estaciones de Plaza de Mayo y Plaza Miserere. El 1 de abril de 1914 se amplió la línea hasta la estación Río de Janeiro y el 1 de julio se extendió hasta la estación Primera Junta.
En 1912 la compañía Lacroze Hermanos gana una concesión para construir otra línea de subterráneos. Esta línea es la actual línea B y fue inaugurada el 17 de octubre de 1930. En 1933 la Compañía Hispano–Argentina de Obras Públicas y Finanzas (CHADOPYF) comienza la construcción de las restantes líneas de subte.
En febrero de 1939 comienza a funcionar la Corporación de Transportes de la Ciudad de Buenos Aires, compuesta por capitales privados y estatales. Esta corporación tenía la función de consolidar los subterráneos, y también los tranvías, ferrocarriles, colectivos y ómnibus. Por las importantes deudas que poseía, en 1948 la empresa entra en liquidación. Es sustituida en 1952 por la Administración General de Transportes de Buenos Aires, que dependía directamente del Ministerio de Transporte de la Nación. AGTBA comenzó a desprenderse de todos los sistemas de transporte, salvo del subterráneo. Al liquidarse en 1963, el Estado la reemplazó por otra empresa de origen público, Subterráneos de Buenos Aires, que en 1977 adquirió plena autonomía al convertirse en una Sociedad del Estado, siendo el paquete accionario transferido a la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires en 1979.
Expansión de la red a través del tiempo
La red hacia 1955. Varios nombres de estaciones han sido modificados
La red en 1966, con la extensión de la línea E a Bolívar y Avenida La Plata
La red en 1987, con los colores de Subterráneos de Buenos Aires
La red entre 2003 y 2007, con extensión de línea B a Los Incas
La red en 2008, inaugurado el primer tramo de la línea H
La red en 2010, una vez inaugurada la estación Corrientes de la línea H y la Extensión a Carabobo de la línea A
Red de subterráneos en operación y en obra (en gris) a octubre de 2011
Hipotético plano de la red con las extensiones de las líneas A, B, H y E
Hipotético plano de la red con todas las extensiones planeadas en la ley 670
Concesión del servicio
Señalética refaccionada entre 2006 y 2007
La Ley 23.696 promulgada el 18 de agosto de 1989 fijó el marco regulatorio para la privatización de empresas que pertenecían al Estado nacional. Finalmente el Poder Ejecutivo Nacional dispuso mediante el artículo 13 del decreto 2074/90, firmado el 3 de octubre de 1990, la concesión de explotación de los servicios prestados por Subterráneos de Buenos Aires S.E.. Mediante este decreto firmado por el presidente Carlos Saúl Menem se concesionarían las líneas de subte y el Premetro por 20 años, y quien las explotara debía también operar el Ferrocarril General Urquiza.
Cada postulante debía presentar tres juegos de sobres: el Nº 1 debía incluir los antecedentes de la empresa, el Nº 2-A debía contener el plan empresarial y el rol del operador extranjero en la organización y el Nº 2-B las diferentes ofertas económicas. El 5 de junio de 1992 fue la fecha en que se estipuló la recepción de las propuestas, aunque en un principio se había acordado como fecha el 26 de mayo de ese año, y se presentaron las siguientes empresas o consorcios: Benito Roggio y otros, Ferrometro Argentino, Metrobaires, Pardo, Rabello y otros y Traimet.
El 24 de enero de 1992 fue creada la Comisión de Trabajo para la Privatización (CNP), que se encargaría de estudiar los pliegos. Al estudiar los antecedentes del sobre Nº 1, la Comisión decidió descalificar a la empresa Traimet. Al verse perjudicada, la empresa interpuso un recurso de reconsideración, pero el P.E.N. la descalificó definitivamente mediante el decreto 1832/92. Luego de estudiar los dos sobres restantes, la concesión fue otorgada al consorcio formado por Benito Roggio e hijos S.A., Cometrans S.A., Burlington Northern RR. Co., Morrison Knudsen Corporation Inc. y S.K.F. SACCIFA., quienes formarían la empresa Metrovías S.A.
El traspaso efectivo se realizó el 1 de enero de 1994, cuando la empresa tomó el control de la explotación del servicio. La concesión incluye la posibilidad de aumento de tarifas por motivos de mejora de servicio o por motivos inflacionarios, pero no incluye la extensión de las líneas, cuya planificación y ejecución están a cargo del gobierno de la Ciudad a través de Subterráneos de Buenos Aires. En 1999 la concesión se extendió hasta el 31 de diciembre de 2017.
Horarios nocturnos
En 1913 la línea A funcionaba hasta después de la 1 de la mañana, con una frecuencia de cuatro minutos. Durante muchos años los subtes funcionaron hasta esas horas. Pero cuando el servicio fue privatizado, en 1994, la concesionaria Metrovías redujo el horario, aduciendo que necesitaba tener la red cerrada durante más tiempo para realizar obras de "modernización". Sin embargo, el horario nunca fue extendido hasta lo que era antes de realizar esas obras. La red en la actualidad cierra sus líneas entre las 22 y 23 horas, y las reabre a partir de las 5 de la mañana.8
Paro de actividades histórico
Desde el viernes 3 de agosto a las 21:00 horas hasta el lunes 13 de agosto de 2012 inclusive, por conflictos gremiales entre metrodelegados y la empresa concesionaria del servicio, sumado al enfrentamiento entre el Gobierno Porteño de Mauricio Macri y el Nacional de Cristina Fernández por el manejo del sistema, se produjo un paro de actividades en todas las líneas que duró 10 días. Este cese fue el mas largo de todos los que sufrió el servicio desde que nació (es frecuente que los subtes hagan paros sopresivos o con previo aviso pero la duración de estos nunca supero los 3 dias) y se reanudó el martes 14 de agosto sin inconvenientes.
[editar]Componentes de la red
Líneas
La red está conformada actualmente por seis líneas denominadas con letras —de la A a la E y la H— e identificadas con colores, que suponen unos 52,3 km de vías. La totalidad de la red es subterránea, no existiendo tramo alguno a nivel o en viaducto.
Durante los años 1970 la entonces operadora, Subterráneos de Buenos Aires, asignó un color a cada línea: la línea A fue asociada con el color celeste, la B con el verde, la C con el violeta, la D con el rojo y la E con el amarillo. A mediados de los años 1990 el actual operador, Metrovías, resolvió alterar el esquema. En ese sentido, se invirtieron los colores de las líneas B y D, para la C se adoptó el azul y a la E le fue asignado el violeta. Subterráneos de Buenos Aires comenzó a identificar a la nueva línea H con un tono amarillo.
Adicionalmente, están proyectadas otras tres líneas a construirse en el futuro próximo. De mantenerse los planes de construcción actuales, cuando terminen de construirse las nuevas líneas, la red contará con una longitud total de 75 km de recorrido sin contar las extensiones de las actuales líneas ni el Premetro, y de las actuales 78 estaciones pasará a tener 127.
Combinaciones
Cuando fueron inauguradas las primeras tres líneas A, B y C no existían las combinaciones entre ellas. Con la inauguración de la línea D fue posible realizarlas a través de la estación Carlos Pellegrini (actualmente 9 de Julio) pagando un adicional. Finalmente, el 1 de junio de 1956 se permitió realizar todas las combinaciones en forma gratuita. Las combinaciones de la red son las siguientes:
Línea A:
En estación Perú: con línea D y línea E.
En estación Lima: con línea C.
En estación Plaza Miserere: con línea H.
Línea B:
En estación Carlos Pellegrini: con línea C y línea D.
En estación Pueyredon: con línea H.
Línea C:
En estación Diagonal Norte: con línea B y línea D.
En estación Avenida de Mayo: con línea A.
En estación Independencia: con línea E.
Línea D:
En estación Catedral: con línea A y línea E.
En estación 9 de Julio: con línea B y línea C.
Línea E:
En estación Bolívar: con línea A y línea D.
En estación Independencia: con línea C.
En estación Jujuy: con línea H.
Línea H:
En estación Corrientes: con línea B.
En estación Once: con línea A.
En estación Humberto I: con línea E.
Estadísticas
El gráfico de la derecha indica la evolución de la cantidad de pasajeros que utilizaron el servicio anualmente entre 1993 y 2007 según datos del INDEC.
Si se consideran las cifras anuales, sobre todo de las líneas que no sufrieron modificaciones en los últimos años, se puede apreciar una caída durante los años de recesión previos a la crisis de fines de 2001. En especial pueden observarse las cifras referentes a los años 2001/2002, donde el uso del servicio sufre una caída muy importante. Para 2006 el uso de la red ya había recuperado los niveles anteriores a la crisis, registrándose en 2007 nuevos máximos de utilización.
En 1949, como consecuencia de la escasez de transporte automotor, se obtuvo el mayor registro de pasajeros en un año: 410.633.275.11
La actual línea A se inauguró en 1913, siendo la primera en su tipo en Iberoamérica y en todo el hemisferio sur. La red se extendió con rapidez durante las primeras décadas del siglo XX, pero el ritmo de ampliación disminuyó fuertemente tras los años que siguieron a la Segunda Guerra Mundial. Hacia fines de la década de 1990 se comenzó un nuevo proceso de expansión de la red, con el planeamiento de cuatro nuevas líneas.
Buenos Aires cuenta con otros medios de transporte ferroviario masivo además del subte. Sumando los sistemas de subte, premetro y trenes suburbanos, la red metropolitana de transporte ferroviario de Buenos Aires supera los 880 km de extensión y transporta anualmente alrededor de 700 millones de pasajeros.
Historia
El presidente Victorino de la Plaza inaugurando la Línea A
Construcción de la línea A bajo la Avenida de Mayo, en 1912
Retiro, cabecera de la línea C, a comienzos de la década de 1940
La línea A data de 1913
Humberto Primo , la mayor estación de la red
Una formación deja la estación Facultad de Medicina
Antecedentes
Los debates sobre la necesidad de construir un sistema de transportes subterráneos en Buenos Aires comienzan a fines del siglo XIX, en directa relación con el sistema de tranvías. Éstos operaban desde 1870, y hacia el 1900 se hallaban en una crisis agravada por la monopolización de las empresas, proceso iniciado frente a la electrificación de este sistema.
En ese contexto surgen las primeras propuestas y pedidos de concesión para la instalación de subterráneos: el primero, en 1886, cuando una casa comercial solicitó al Congreso de la Nación construir un "tranvía subterráneo" entre la Estación Central del Ferrocarril (que se hallaba junto al ala norte de la Casa Rosada) y la Plaza Once. En 1889 Ricardo Norton solicitó la concesión por perpetuidad para instalar dos ferrocarriles subterráneos: uno desde la Estación Central hasta Plaza Lorea, y de allí hasta Once. El otro uniría Plaza Constitución con la intersección de Lima y Avenida de mayo. Estos dos ferrocarriles estaban planeados para tener doble vía y luz eléctrica. En este mismo año un tal Barrabino propuso al Concejo Deliberante de la ciudad construir un tranvía que circulase algunos tramos bajo tierra, pero el Ministerio del Interior le negó a la Intendencia la facultad de concesionar construcciones en el subsuelo de la Ciudad. Por este motivo, los proyectos posteriores se presentaron directamente al mencionado ministerio.
Cuando en 1894 se decidió emplazar el edificio del Congreso en su lugar actual, la idea del subterráneo resurgió, pues se buscó acortar el tiempo de viaje entre la Casa Rosada y el Congreso (con el mismo fin también se pensó en construir un tramway aéreo eléctrico que fuera por la Avenida de Mayo). Miguel Cané, que fuera Intendente de Buenos Aires (1892-1893), también expresó en 1896 la necesidad de construir un subterráneo similar al de Londrés.
Pero los distintos proyectos fueron caducando al no lograrse obtener capitales dada, según Miguel Cané, "la tibieza de los ingleses para dar los fondos necesarios a la obra".
Inicios
En 1909, el Concejo Deliberante de Buenos Aires aprobó el contrato entre el intendente Güiraldes y la Compañía de Tranvías Anglo-Argentina (CTAA) para que ésta construyera y explotara por 80 años tres líneas de subterráneos: Plaza de Mayo-Primera Junta (actual línea A), Constitución-Retiro (actual línea C) y Plaza de Mayo-Palermo (parte de la actual línea D). Sólo se concretó la primera.
En 1923, la primera línea de subterráneos ya transportaba el 10% de pasajeros de todo el sistema de subtes y tranvías con sólo el 1% de las vías[cita requerida].
[editar]Desarrollo de la red
La primera línea del subterráneo fue inaugurada el 1 de diciembre de 1913 y fue construida por la Compañía de Tranvías Anglo Argentina, que había recibido la concesión en 1909. Esa línea estaba constituida por uno de los actuales tramos de la línea A, que unía las estaciones de Plaza de Mayo y Plaza Miserere. El 1 de abril de 1914 se amplió la línea hasta la estación Río de Janeiro y el 1 de julio se extendió hasta la estación Primera Junta.
En 1912 la compañía Lacroze Hermanos gana una concesión para construir otra línea de subterráneos. Esta línea es la actual línea B y fue inaugurada el 17 de octubre de 1930. En 1933 la Compañía Hispano–Argentina de Obras Públicas y Finanzas (CHADOPYF) comienza la construcción de las restantes líneas de subte.
En febrero de 1939 comienza a funcionar la Corporación de Transportes de la Ciudad de Buenos Aires, compuesta por capitales privados y estatales. Esta corporación tenía la función de consolidar los subterráneos, y también los tranvías, ferrocarriles, colectivos y ómnibus. Por las importantes deudas que poseía, en 1948 la empresa entra en liquidación. Es sustituida en 1952 por la Administración General de Transportes de Buenos Aires, que dependía directamente del Ministerio de Transporte de la Nación. AGTBA comenzó a desprenderse de todos los sistemas de transporte, salvo del subterráneo. Al liquidarse en 1963, el Estado la reemplazó por otra empresa de origen público, Subterráneos de Buenos Aires, que en 1977 adquirió plena autonomía al convertirse en una Sociedad del Estado, siendo el paquete accionario transferido a la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires en 1979.
Expansión de la red a través del tiempo
La red hacia 1955. Varios nombres de estaciones han sido modificados
La red en 1966, con la extensión de la línea E a Bolívar y Avenida La Plata
La red en 1987, con los colores de Subterráneos de Buenos Aires
La red entre 2003 y 2007, con extensión de línea B a Los Incas
La red en 2008, inaugurado el primer tramo de la línea H
La red en 2010, una vez inaugurada la estación Corrientes de la línea H y la Extensión a Carabobo de la línea A
Red de subterráneos en operación y en obra (en gris) a octubre de 2011
Hipotético plano de la red con las extensiones de las líneas A, B, H y E
Hipotético plano de la red con todas las extensiones planeadas en la ley 670
Concesión del servicio
Señalética refaccionada entre 2006 y 2007
La Ley 23.696 promulgada el 18 de agosto de 1989 fijó el marco regulatorio para la privatización de empresas que pertenecían al Estado nacional. Finalmente el Poder Ejecutivo Nacional dispuso mediante el artículo 13 del decreto 2074/90, firmado el 3 de octubre de 1990, la concesión de explotación de los servicios prestados por Subterráneos de Buenos Aires S.E.. Mediante este decreto firmado por el presidente Carlos Saúl Menem se concesionarían las líneas de subte y el Premetro por 20 años, y quien las explotara debía también operar el Ferrocarril General Urquiza.
Cada postulante debía presentar tres juegos de sobres: el Nº 1 debía incluir los antecedentes de la empresa, el Nº 2-A debía contener el plan empresarial y el rol del operador extranjero en la organización y el Nº 2-B las diferentes ofertas económicas. El 5 de junio de 1992 fue la fecha en que se estipuló la recepción de las propuestas, aunque en un principio se había acordado como fecha el 26 de mayo de ese año, y se presentaron las siguientes empresas o consorcios: Benito Roggio y otros, Ferrometro Argentino, Metrobaires, Pardo, Rabello y otros y Traimet.
El 24 de enero de 1992 fue creada la Comisión de Trabajo para la Privatización (CNP), que se encargaría de estudiar los pliegos. Al estudiar los antecedentes del sobre Nº 1, la Comisión decidió descalificar a la empresa Traimet. Al verse perjudicada, la empresa interpuso un recurso de reconsideración, pero el P.E.N. la descalificó definitivamente mediante el decreto 1832/92. Luego de estudiar los dos sobres restantes, la concesión fue otorgada al consorcio formado por Benito Roggio e hijos S.A., Cometrans S.A., Burlington Northern RR. Co., Morrison Knudsen Corporation Inc. y S.K.F. SACCIFA., quienes formarían la empresa Metrovías S.A.
El traspaso efectivo se realizó el 1 de enero de 1994, cuando la empresa tomó el control de la explotación del servicio. La concesión incluye la posibilidad de aumento de tarifas por motivos de mejora de servicio o por motivos inflacionarios, pero no incluye la extensión de las líneas, cuya planificación y ejecución están a cargo del gobierno de la Ciudad a través de Subterráneos de Buenos Aires. En 1999 la concesión se extendió hasta el 31 de diciembre de 2017.
Horarios nocturnos
En 1913 la línea A funcionaba hasta después de la 1 de la mañana, con una frecuencia de cuatro minutos. Durante muchos años los subtes funcionaron hasta esas horas. Pero cuando el servicio fue privatizado, en 1994, la concesionaria Metrovías redujo el horario, aduciendo que necesitaba tener la red cerrada durante más tiempo para realizar obras de "modernización". Sin embargo, el horario nunca fue extendido hasta lo que era antes de realizar esas obras. La red en la actualidad cierra sus líneas entre las 22 y 23 horas, y las reabre a partir de las 5 de la mañana.8
Paro de actividades histórico
Desde el viernes 3 de agosto a las 21:00 horas hasta el lunes 13 de agosto de 2012 inclusive, por conflictos gremiales entre metrodelegados y la empresa concesionaria del servicio, sumado al enfrentamiento entre el Gobierno Porteño de Mauricio Macri y el Nacional de Cristina Fernández por el manejo del sistema, se produjo un paro de actividades en todas las líneas que duró 10 días. Este cese fue el mas largo de todos los que sufrió el servicio desde que nació (es frecuente que los subtes hagan paros sopresivos o con previo aviso pero la duración de estos nunca supero los 3 dias) y se reanudó el martes 14 de agosto sin inconvenientes.
[editar]Componentes de la red
Líneas
La red está conformada actualmente por seis líneas denominadas con letras —de la A a la E y la H— e identificadas con colores, que suponen unos 52,3 km de vías. La totalidad de la red es subterránea, no existiendo tramo alguno a nivel o en viaducto.
Durante los años 1970 la entonces operadora, Subterráneos de Buenos Aires, asignó un color a cada línea: la línea A fue asociada con el color celeste, la B con el verde, la C con el violeta, la D con el rojo y la E con el amarillo. A mediados de los años 1990 el actual operador, Metrovías, resolvió alterar el esquema. En ese sentido, se invirtieron los colores de las líneas B y D, para la C se adoptó el azul y a la E le fue asignado el violeta. Subterráneos de Buenos Aires comenzó a identificar a la nueva línea H con un tono amarillo.
Adicionalmente, están proyectadas otras tres líneas a construirse en el futuro próximo. De mantenerse los planes de construcción actuales, cuando terminen de construirse las nuevas líneas, la red contará con una longitud total de 75 km de recorrido sin contar las extensiones de las actuales líneas ni el Premetro, y de las actuales 78 estaciones pasará a tener 127.
Combinaciones
Cuando fueron inauguradas las primeras tres líneas A, B y C no existían las combinaciones entre ellas. Con la inauguración de la línea D fue posible realizarlas a través de la estación Carlos Pellegrini (actualmente 9 de Julio) pagando un adicional. Finalmente, el 1 de junio de 1956 se permitió realizar todas las combinaciones en forma gratuita. Las combinaciones de la red son las siguientes:
Línea A:
En estación Perú: con línea D y línea E.
En estación Lima: con línea C.
En estación Plaza Miserere: con línea H.
Línea B:
En estación Carlos Pellegrini: con línea C y línea D.
En estación Pueyredon: con línea H.
Línea C:
En estación Diagonal Norte: con línea B y línea D.
En estación Avenida de Mayo: con línea A.
En estación Independencia: con línea E.
Línea D:
En estación Catedral: con línea A y línea E.
En estación 9 de Julio: con línea B y línea C.
Línea E:
En estación Bolívar: con línea A y línea D.
En estación Independencia: con línea C.
En estación Jujuy: con línea H.
Línea H:
En estación Corrientes: con línea B.
En estación Once: con línea A.
En estación Humberto I: con línea E.
Estadísticas
El gráfico de la derecha indica la evolución de la cantidad de pasajeros que utilizaron el servicio anualmente entre 1993 y 2007 según datos del INDEC.
Si se consideran las cifras anuales, sobre todo de las líneas que no sufrieron modificaciones en los últimos años, se puede apreciar una caída durante los años de recesión previos a la crisis de fines de 2001. En especial pueden observarse las cifras referentes a los años 2001/2002, donde el uso del servicio sufre una caída muy importante. Para 2006 el uso de la red ya había recuperado los niveles anteriores a la crisis, registrándose en 2007 nuevos máximos de utilización.
En 1949, como consecuencia de la escasez de transporte automotor, se obtuvo el mayor registro de pasajeros en un año: 410.633.275.11