¿Quién hubiese pensado que dos elementos tan poéticamente de peso degeneren en la "pega" fuerte del sábado a la noche para muchos adolescentes?
La uva, el vino más precisamente, se asoció con el Sr. Jesucristo. Hay un pasaje en la Biblia en que Jesús haceel mlagro de hacer mucho vino, pero mucho vino- San Mateo, capítulo 2-...entonces, los chicos que hacen esta mezcla y los asiduos consumidores de vino- borrachos- están bendecidos por el Señor. Es así. Que no nos venga la Iglesia con que estos chicos son pecadores y estupideces así...esos chicos tienen herida el alma...y son los hijos más mimados del Señor.
Amapola que engendra al Rivotril...con ese Rivotril que genera fortunas... Uva que genera al vino y ambos entrelazados en una mezcla del joven humilde...¿ Hubieras pensado que estos inocentes símbolos serían la marca de una sociedad que grita por ayuda?
Carolina Sánchez Carrizo: Poesía y problemas de la juventud. Obra inédita.