Japón presentará a finales de este mes la candidatura de su cocina tradicional para que sea reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la humanidad por la Unesco y se convierta en un símbolo de su recuperación económica.
Hasta el momento, tan solo cuatro cocinas forman parte de la lista de Patrimonio de la Unesco: la francesa, la mexicana, la mediterránea y la turca.
La Agencia nipona de Asuntos Culturales define su cocina tradicional como una práctica social para fortalecer los lazos de la familia y la comunidad a través del espíritu del "respeto por la naturaleza". A raíz de la alerta nuclear en Fukushima el país lleva a cabo rigurosos controles de los alimentos, especialmente después de que el año pasado se hallaran algunas partidas de carne y cereal contaminadas con radiación procedente de la planta.
La gastronomía japonesa ha recibido numerosos reconocimientos internacionales, y Tokio es señalada como la capital gastronómica del mundo por publicaciones como la prestigiosa guía Michelin.