Pocas frutas como la patilla -sandía o melón de agua en otros países- pueden conjurar tanto el calor, tras abrir el rosado tesoro de su pulpa, rico en licopeno, un potente antioxidante de reconocidos propiedades anti cáncer, así como en betacoreno.
Es la fruta más rica en agua (hasta 93 por ciento) por lo que aporta apenas calorías y carbohidratos - 20 y 4,5 cada 100 gramos, respectivamente-, lo que la hace favorita de las dietas de adelgazamiento, a lo que se suma su poder desintoxicante, al ser una fruta diurética.
Es muy popular en el público infantil, por su dulzura y facilidad de comer y los hidrata con éxito en días soleados de playa o piscina, para lo que resulta útil refrigerarla antes de ser consumida como postre saludable al aire libre.
La patilla proviene de las regiones tropicales de África y de ahí pasó a los países mediterráneos; a América llegó de mano de españoles y portugueses.
En la cocina
Más allá de constituir parte de la tradicional ensalada de frutas o tomar licuado su zumo, puede complementar otros platos como la sopa fría española llamada gazpacho, realizar una confitura con la parte blanca que se encuentra tras la corteza, convertirse en delicioso helado frutal -solo insertando un palito de madera en bloques pequeños que se refrigeran- con un toque de chocolate fundido o acompañar cocteles, sorbetes y otros preparados líquidos.
Si es amante de vinos que no sean de uvas, tenga en cuenta que los rusos elaboran uno muy tradicional con su jugo. Con su pulpa procesada, azúcar, cáscara y zumo de limón, puede también preparar una salsa apta para carnes blancas.
Sus numerosas semillas, ricas en vitamina E, también se consumen tostadas como alimento; molidas como cereal para acompañar una masa de pan o en infusiones diuréticas.
Escoja la mejor
Una patilla estará madura y en su mejor punto de dulzura si la mancha de la cáscara que ha estado en contacto con el suelo es de color amarillo cremoso; una mancha blanca o verdosa indica que se recogió antes de tiempo y resultará insípida, pues la patilla es una fruta que para que sea de buena calidad, debe recolectarse cuando está totalmente madura.
También puede constatar su madurez golpeándola con los dedos o las palmas de las manos: debe sonar a "hueco". Verifique que su piel no presente cicatrices, quemaduras de sol, magulladuras u otros defectos.
Luego de recolectada, se conserva en perfecto estado durante dos semanas si se mantiene a unos 15 grados centígrados y hasta tres semanas entre 7 a 10 grados. Después de picada, se puede mantener en la parte baja de la nevera durante cuatro a cinco días.
Virutas de patilla con dados de melón
Ingredientes
(Para 4 personas)
500 gramos de patilla
1/2 melón
250 g de queso fresco
60 g de nueces
60 g de avellanas (opcional)
Romero fresco
Preparación
Primero se abren el melón y la patilla, se pelan y se quitan las semillas. La patilla se corta en láminas muy finas y el melón a dados.
En un plato se disponen las láminas de patilla en abanico y sobre ellas se colocan los dados de melón, unas bolitas de queso fresco y las nueces picadas.
Se adorna el plato con un poquito de romero fresco y se sirve muy frío. Si se desea, además de las nueces, también se pueden salpicar avellanas por encima.
Sopa de patilla y pepino (de Karlos Arguiñano)
Ingredientes
-2 pepinos pequeños
1 kg. de patilla
2 ramas de apio España
150 gr. de queso azul
6 rebanadas de pan duro
6 aceitunas negras
1/4 l. de caldo de verduras
Aceite de oliva
Vinagre y sal al gusto
Perejil (para decorar)
Preparación
Pele y trocee la patilla y colóquela en un bol. Triture con la licuadora, pásela a una jarra y déjela enfriar en el nevera. Reserve.
Ponga la miga del pan en un cuenco, vierta el caldo de verduras. Pele un pepino y deje el otro sin pelar. Trocee los dos y añádalos. Triture con la licuadora. Aliñe con una pizca de vinagre, sal y un chorrito de aceite. Páselo a otra jarra y déjelo enfriar en la nevera.
Pele el apio y rellénelo con el queso azul. Pique las aceitunas negras. Sirva las sopas de pepino y de patilla en plato hondo. Coloca en el centro las aceitunas picadas y acompañe con el apio con queso. Decore el plato con una ramita de perejil.
Patilla en almíbar
Ingredientes
1 patilla
Azúcar (el doble del peso de la pulpa de la fruta)
Preparación
Pele la patilla y corte en dados pequeños la pulpa; deje macerar todo un día la fruta con el azúcar. Lleve a fuego mínimo durante cuatro horas aproximadamente, hasta que la fruta tome un color oscuro y se halla cocido completamente. Guarde en la nevera, en un frasco esterilizado.