Los sirenios (Sirenia, "sirenas" en griego antiguo) son un orden de mamíferos placentarios con cinco especies vivientes. Pertenecen al superorden de los afroterios; entre los animales actuales los elefantes son sus parientes más cercanos.1 Son los únicos mamíferos marinos herbívoros (de ahí que sean llamados "vacas marinas". Junto con los cetáceos, los sirenios son los únicos mamíferos adaptados completamente a la vida acuática. Son superficialmente parecidos a los pinnípedos (focas y morsas, por ejemplo), con los que no guardan un parentesco evolutivo; se diferencian de éstos, entre otras cosas, por el tipo de alimentación (los pinnípedos son carnívoros mientras que los sirenios son herbívoros) y porque los sirenios son animales totalmente acuáticos, nunca dejan el agua, ni siquiera para parir.
Son animales grandes y pesados, y tienen movimientos lentos. Viven en aguas tropicales, en las costas, estuarios e incluso ríos. Son famosos por su docilidad, por esto fueron presas fáciles para la caza, para aprovechar su piel y su carne, lo que los llevó al borde de la extinción. Actualmente son animales protegidos.
El nombre de los sirenios viene del griego antiguo Σειρήνες (Seirenes), que significa sirenas. El nombre les viene dado porque supuesta mente se parecen a las sirenas cuando están amamantando a las crías. Se cree que el origen del mito de las sirenas se encuentra en las observaciones de sirenios. La mayoría de las civilizaciones que estaban en contacto con los sirenios les daban nombres y epítetos femeninos; en Egipto se le daba el nombre de "hermosa doncella del mar"; en Kenia, se les llamaba "reina del mar"; en Indonesia se llamaban "princesa dugong", y en la cuenca del río Amazonas se les conocía como "pez-mujer".
El dugongo recibe su nombre de la palabra tagalo dugong, que a su vez proviene del malayo duyung. Las dos quieren decir "señora del mar".
Por otra parte manatí es una palabra de origen taino que significa teta, en referencia a las mamas que tienen las hembras de estos animales cerca de las axilas. Los marineros confundían las aletas de los manatíes con las manos, y por eso lo llamaron manatí, o "dotados de manos" en latín.
Los sirenios son animales de gran tamaño con un cuerpo cilíndrico. Las especies actuales tienen una longitud de entre 2,5 y 4 metros. La vaca marina de Steller (Hydrodamalis gigas), que se extinguió en el siglo XVIII sólo 27 años después de su descubrimiento, podía llegar hasta los 8 metros de longitud. El peso de las especies modernas varía entre 250 y un máximo de 1.500 kg. Las patas delanteras de estos animales se han transformado en aletas, y las patas posteriores han quedado muy reducidas. A diferencia de la mayoría de los cetáceos, no tienen aleta dorsal, y la cola ha quedado transformada en una aleta horizontal. Un músculo cutáneo modificado, el musculus panniculus carnosus, forma el músculo principal de propulsión de la aleta caudal. La forma de la aleta caudal varía y es la característica diferenciadora más importante entre las dos familias modernas. Mientras que los dugongos presentan una aleta en forma de media luna, los manatíes tienen una en forma de círculo o de pala.
El morro sobresale marcadamente de la cabeza y es obtuso. Está cubierto de duras vibrisas. La nariz se sitúa en la parte superior del morro. En comparación con el tronco, la cabeza es relativamente grande, pero el cerebro, con un peso de sólo 250-300 gramos, es de los más pequeños de todos los mamíferos en proporción a su cuerpo.
La piel es muy gruesa y arrugada, pero en las especies vivientes hoy en día, que viven en aguas tropicales, la epidermis es muy delgada. La vaca marina de Steller,
que vivía en aguas polares, se había adaptado con una gruesa epidermis de hasta 7,5 centímetros de grosor, cosa que le dio el sobrenombre de "animal-corteza". Los pelos de los sirenios quedan limitados a algunos pelos próximos a la boca, así como algunos en el tronco. En cambio, los embriones tienen un pelaje completo, y los sirenios recién nacidos tienen mucho más pelo que los adultos.
Las regiones que ocupan las especies vivientes de sirenios no se superponen, y además están bastante distantes unas de otras. Así pues, la única especie actual de dugónguido, el dugongo (Dugon dugon), se encuentra exclusivamente en las aguas costeras del océano Índico, incluyendo el mar Rojo.
Las tres especies de Trichechus se reparten por una región del golfo de México, delante de la costa de Florida y el sudeste de los Estados Unidos, así como la costa septentrional de Sudamérica (manatí del Caribe);6 en la región del río Amazonas en Sudamérica (manatí amazónico); y finalmente en los sistemas fluviales del río Níger y otros ríos de África occidental , entre Senegal y el norte de Angola (manatí africano).
Mientras que todas las especies vivientes en la actualidad habitan en aguas tropicales, el hábitat de la extinta vaca marina de Steller se encontraba en las aguas polares del mar de Bering.

