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Primer post: 9 ene 2014Último post: 28 ene 2014
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Que son los sirenios?
Que son los sirenios?
Ciencia EducacionporAnónimo1/9/2014

Los sirenios (Sirenia, "sirenas" en griego antiguo) son un orden de mamíferos placentarios con cinco especies vivientes. Pertenecen al superorden de los afroterios; entre los animales actuales los elefantes son sus parientes más cercanos.1 Son los únicos mamíferos marinos herbívoros (de ahí que sean llamados "vacas marinas". Junto con los cetáceos, los sirenios son los únicos mamíferos adaptados completamente a la vida acuática. Son superficialmente parecidos a los pinnípedos (focas y morsas, por ejemplo), con los que no guardan un parentesco evolutivo; se diferencian de éstos, entre otras cosas, por el tipo de alimentación (los pinnípedos son carnívoros mientras que los sirenios son herbívoros) y porque los sirenios son animales totalmente acuáticos, nunca dejan el agua, ni siquiera para parir. Son animales grandes y pesados, y tienen movimientos lentos. Viven en aguas tropicales, en las costas, estuarios e incluso ríos. Son famosos por su docilidad, por esto fueron presas fáciles para la caza, para aprovechar su piel y su carne, lo que los llevó al borde de la extinción. Actualmente son animales protegidos. El nombre de los sirenios viene del griego antiguo Σειρήνες (Seirenes), que significa sirenas. El nombre les viene dado porque supuesta mente se parecen a las sirenas cuando están amamantando a las crías. Se cree que el origen del mito de las sirenas se encuentra en las observaciones de sirenios. La mayoría de las civilizaciones que estaban en contacto con los sirenios les daban nombres y epítetos femeninos; en Egipto se le daba el nombre de "hermosa doncella del mar"; en Kenia, se les llamaba "reina del mar"; en Indonesia se llamaban "princesa dugong", y en la cuenca del río Amazonas se les conocía como "pez-mujer". El dugongo recibe su nombre de la palabra tagalo dugong, que a su vez proviene del malayo duyung. Las dos quieren decir "señora del mar". Por otra parte manatí es una palabra de origen taino que significa teta, en referencia a las mamas que tienen las hembras de estos animales cerca de las axilas. Los marineros confundían las aletas de los manatíes con las manos, y por eso lo llamaron manatí, o "dotados de manos" en latín. Los sirenios son animales de gran tamaño con un cuerpo cilíndrico. Las especies actuales tienen una longitud de entre 2,5 y 4 metros. La vaca marina de Steller (Hydrodamalis gigas), que se extinguió en el siglo XVIII sólo 27 años después de su descubrimiento, podía llegar hasta los 8 metros de longitud. El peso de las especies modernas varía entre 250 y un máximo de 1.500 kg. Las patas delanteras de estos animales se han transformado en aletas, y las patas posteriores han quedado muy reducidas. A diferencia de la mayoría de los cetáceos, no tienen aleta dorsal, y la cola ha quedado transformada en una aleta horizontal. Un músculo cutáneo modificado, el musculus panniculus carnosus, forma el músculo principal de propulsión de la aleta caudal. La forma de la aleta caudal varía y es la característica diferenciadora más importante entre las dos familias modernas. Mientras que los dugongos presentan una aleta en forma de media luna, los manatíes tienen una en forma de círculo o de pala. El morro sobresale marcadamente de la cabeza y es obtuso. Está cubierto de duras vibrisas. La nariz se sitúa en la parte superior del morro. En comparación con el tronco, la cabeza es relativamente grande, pero el cerebro, con un peso de sólo 250-300 gramos, es de los más pequeños de todos los mamíferos en proporción a su cuerpo. La piel es muy gruesa y arrugada, pero en las especies vivientes hoy en día, que viven en aguas tropicales, la epidermis es muy delgada. La vaca marina de Steller, que vivía en aguas polares, se había adaptado con una gruesa epidermis de hasta 7,5 centímetros de grosor, cosa que le dio el sobrenombre de "animal-corteza". Los pelos de los sirenios quedan limitados a algunos pelos próximos a la boca, así como algunos en el tronco. En cambio, los embriones tienen un pelaje completo, y los sirenios recién nacidos tienen mucho más pelo que los adultos. Las regiones que ocupan las especies vivientes de sirenios no se superponen, y además están bastante distantes unas de otras. Así pues, la única especie actual de dugónguido, el dugongo (Dugon dugon), se encuentra exclusivamente en las aguas costeras del océano Índico, incluyendo el mar Rojo. Las tres especies de Trichechus se reparten por una región del golfo de México, delante de la costa de Florida y el sudeste de los Estados Unidos, así como la costa septentrional de Sudamérica (manatí del Caribe);6 en la región del río Amazonas en Sudamérica (manatí amazónico); y finalmente en los sistemas fluviales del río Níger y otros ríos de África occidental , entre Senegal y el norte de Angola (manatí africano). Mientras que todas las especies vivientes en la actualidad habitan en aguas tropicales, el hábitat de la extinta vaca marina de Steller se encontraba en las aguas polares del mar de Bering.

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Detectan 180 especies de peces que brillan intensamente
Detectan 180 especies de peces que brillan intensamente
Ciencia EducacionporAnónimo1/28/2014

Un equipo de investigadores dirigido por científicos del Museo americano de Historia Natural, en Nueva York, Estados Unidos, ha publicado el primer informe de biofluorescencia generalizada en el árbol de la vida de los peces, con la identificación de más de 180 especies que brillan en una amplia gama de colores y diseños. El documento abre la puerta para el descubrimiento de nuevas proteínas fluorescentes que podrían usarse en la investigación biomédica . Publicada este miércoles en 'Plos One', investigación muestra que la biofluorescencia, un fenómeno por el cual los organismos absorben la luz, la transforman y la expulsan como un color diferente, es común y variable entre las especies de peces marinos, lo que indica su potencial uso en la comunicación y el apareamiento. "Durante mucho tiempo hemos sabido de la biofluorescencia submarina en organismos como corales, medusas e, incluso, animales terrestres, como mariposas y loros, pero la biofluorescencia de los peces sólo se ha detallado en unas pocas publicaciones de investigación --señala el coautor principal John Sparks, conservador en el Departamento de Ictiología del Museo--. Este trabajo es el primero en examinar la amplia distribución de fluorescencia en los peces y abre una serie de nuevas áreas de investigación". A diferencia del entorno a todo color en el que los humanos y otros animales terrestres habitan, los peces viven en un mundo que es predominantemente azul, ya que, con la profundidad, el agua absorbe rápidamente la mayor parte del espectro de luz visible. En los últimos años, el equipo de investigación ha descubierto que muchos peces absorben la luz azul restante y la reemiten en verdes, rojos y naranjas neón. "Mediante el diseño científico de una iluminación que imita la luz del océano, junto con cámaras que pueden capturar la luz fluorescente de los animales, ahora podemos echar un vistazo a este universo biofluorescente oculto", resalta el coautor principal David Gruber, profesor asociado de Biología en 'Baruch College', en Nueva York, Estados Unidos, e investigador asociado en el Museo americano de Historia Natural. "Muchos habitantes de los arrecifes de poca profundidad y los peces tienen la capacidad de detectar la luz fluorescente y pueden usar la biofluorescencia de manera similar a cómo los animales usan la bioluminiscencia, para buscar pareja o camuflarse", argumenta. Las investigaciones sobre la biofluorescencia en peces comenzaron con una observación casual de la fluorescencia verde de la anguila en la isla Little Cayman. Sparks, Gruber e investigadores del Laboratorio John B. Pierce de la Universidad de Yale, la Universidad de Kansas, en Estados Unidos, y la Universidad de Haifa, en Israel, junto con fotógrafos y videógrafos profesionales, se embarcaron en expediciones con alta tecnología por aguas tropicales del distrito de Exumas en las Bahamas y las Islas Salomón. Durante las inmersiones nocturnas, el equipo estimuló la biofluorescencia en los peces con matrices de alta intensidad de luz azul. El espectáculo resultante de luz bajo el agua es invisible para el ojo humano, por lo que, para grabar esta actividad, los investigadores utilizaron cámaras submarinas hechas a medida con filtros amarillos, que bloquean la luz azul, así como visores amarillos en la cabeza que permiten ver el resplandor biofluorescente al nadar en el arrecife. La expedición más reciente fue la de la Expedición en las Islas Salomón 'Explore21'. Desde el buque de investigación 'Alucia', los científicos realizaron inmersiones de buceo técnico y descendieron en un sumergible para entre una y tres personas para examinar profundamente biofluorescencia del arrecife de coral hasta una profundidad de 1.000 metros. Estas expediciones revelaron un zoológico de peces con biofluorescencia, tanto linajes cartilaginosos (por ejemplo, tiburones y rayas) como óseos (por ejemplo, anguilas y peces lagarto), especialmente en especies crípticamente estampadas y bien camufladas que viven en los arrecifes de coral. Los investigadores identificaron más de 180 especies de peces biofluorescentes, incluyendo patrones de emisión de cada especie entre parientes cercanos. El equipo también observó que muchos peces biofluorescentes tienen filtros de color amarillo en los ojos, lo que, posiblemente, permitiendo ver exposiciones fluorescentes ocultas que se desarrollan en el agua. Aunque se necesita más investigación, este hallazgo indica que la biofluorescencia puede utilizarse para la comunicación entre una especie mientras permanece camuflada a los depredadores, una capacidad que podría ser especialmente importante durante las lunas llenas, cuando se ha demostrado que los participan en los rituales de apareamiento. Además, el trabajo reveló que la biofluorescencia de los peces es extremadamente variable, desde simples a anillos oculares brillantes de mucosidad verde secretada al exterior por los peces hasta patrones fluorescentes complejos en todo el cuerpo, incluso internamente, lo que sugiere que la capacidad de resplandor se ha desarrollado varias veces en los peces. El estudio adicional sobre la mecánica de este fenómeno podría descubrir nuevas proteínas fluorescentes para su uso en biología experimental.

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¿Son ecológicos los biocombustibles?
¿Son ecológicos los biocombustibles?
Ciencia EducacionporAnónimo1/21/2014

Diversas fuentes los culpan de destruir ecosistemas, incrementar las desigualdades sociales o aumentar los precios de los alimentos básicos Los biocombustibles, derivados de materiales tan diversos como los cereales o los aceites desechados apenas representan hoy día el 0,5% de los combustibles consumidos por el transporte por carretera. Pero esta situación puede cambiar en breve: Presentados como una alternativa ecológica a los combustibles fósiles, la Unión Europea pretende multiplicar por 10 el consumo actual de biocarburantes (bioetanol y biodiesel) para 2010 y por 20 para 2020. Estados Unidos, basándose en el bioetanol a partir del maíz, se ha propuesto el objetivo del 10% para el 2015. Por su parte, Brasil asegura autoabastecer sus necesidades de combustible gracias a ellos. Sin embargo, cada vez más científicos, ecologistas o agricultores levantan su voz contra su actual modelo de desarrollo. La destrucción de los ecosistemas, el aumento de las desigualdades sociales o el alza de los precios de los alimentos básicos son algunas de sus críticas. ¿Por qué están siendo atacados? Un estudio publicado en Science en agosto aseguraba que el incremento de la producción de biocombustibles podría despedir nueve veces más dióxido de carbono (CO2) durante las próximas tres décadas que los combustibles fósiles. El trabajo era además el primero en calcular el impacto de las emisiones de CO2 de los biocombustibles en todo su ciclo productivo. El incremento de la producción de biocombustibles podría despedir nueve veces más CO2 durante las próximas tres décadas que los combustibles fósiles Asimismo, sus responsables, un grupo de investigadores de la Universidad de Leeds y del World Land Trust, del Reino Unido, consideraban desacertado destruir bosques para instalar en su superficie cultivos de biocombustible, ya que con ello se estaría liberando el CO2 guardado en los árboles, además de causar un impacto ambiental grave en forma de pérdida de hábitat y de fauna y flora, desertificación, y desequilibrios en el clima. En este sentido, Karmele Llanos, de la ONG Internacional Animal Rescue, y que se encuentra en Indonesia para tratar de salvar a los orangutanes de la extinción, afirma que el aceite de palma, uno de los principales biocombustibles, se ha convertido en este país en la causa principal de la destrucción de su hábitat. En cualquier caso, no es la primera vez que se critica a los biocombustibles, hasta el punto de que algunos expertos prefieren llamarlos "agrocombustibles", una denominación más descriptiva que elimina su supuesta etiqueta "bio" o ecológica. Por ejemplo, un estudio del ecólogo de la Universidad de Cornell David Pimentel publicado en 2005 aseguraba que el balance energético del etanol a partir de maíz es negativo, es decir, la energía necesaria para producirlo sería superior a la que genera. En este sentido, instituciones como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han realizado críticas a las condiciones actuales en las que se están desarrollando los biocombustibles. Según la FAO, 500 millones de hectáreas de tierras arables desaparecerán, contando sólo al tercer mundo. Por su parte, expertos reunidos en Estocolmo en la conferencia World Water Week, un encuentro anual sobre el estado del agua en el mundo, afirmaron que los cultivos energéticos, es decir, destinados a la producción de biocombustibles, pueden poner en peligro las provisiones de este preciado elemento. José Santamarta, responsable en España del Instituto World Watch y colaborador del Ministerio de Medio Ambiente, destaca algunos estudios realizados en California que apuntan a una mayor contaminación que la gasolina a la que sustituye el etanol en mezclas que van del 5% al 85%. Asimismo, según Santamarta, los biocombustibles contribuyen a perpetuar un modelo energético y de transporte insostenible, sustituyendo pequeños porcentajes del consumo de gasolina y gasóleo por etanol y biodiésel, respectivamente. Todo ello podría generar, además, unas graves consecuencias sociales para muchas personas que viven en el ámbito rural, así como las más pobres en muchos países del Sur, como explica Miquel Ortega, coordinador de la revista "Ecología Política": "Mientras que los beneficios económicos se pueden centrar en pocas manos, los perjuicios pueden extenderse a capas amplias de la población menos capacitadas o que apuesten por un modelo agrario diferente". Para Heikki Mesa, experto en energía y cambio climático de WWF/Adena, los biocombustibles "comestibles" eran moderadamente sostenibles cuando estaban hechos con aceites vegetales reciclados, o con materia prima proveniente de campos agrícolas marginales, y para consumo local. Ahora bien, explica, "al plantearse escalas de producción gigantescas, como en EEUU o en la UE, la demanda de estas materias primas afecta a la ley del mercado internacional. La cuestión es quién puede pagar más por el recurso. Los países desarrollados podemos permitirnos pagar más por biocombustibles y alimentos (aunque tampoco a largo plazo), pero los países en vías de desarrollo se pueden quedar sin ambos". En este contexto, parece que las críticas están siendo escuchadas. Los responsables de los departamentos de Energía y Transporte de la Comisión Europea, inmersos en pleno análisis de una futura ley sobre biocombustibles que podría debatirse por los 27 gobiernos de la UE a fines de este año, anunciaban recientemente una posible prohibición a los subsidios para el desarrollo de biocombustibles que pudieran dañar al medio ambiente. ¿Culpables del encarecimiento de los alimentos básicos? Los biocombustibles también han sido criticados en las últimas semanas en España al responsabilizarlos del encarecimiento de los cereales. En este sentido, el precio de alimentos de primera necesidad como el pan, la leche o los huevos han subido en los últimos doce meses alrededor del 5%, y tanto los responsables gubernamentales como el Banco de España han vaticinado nuevos incrementos. Sin embargo, la Ministra de Pesca y Agricultura, Elena Espinosa, ha calificado de "análisis simplista" asociar la subida del precio de los cereales con la producción de biocombustibles. La responsable ministerial afirma que la producción que se está colocando en el mercado no es suficiente para la demanda actual, y recordaba por ejemplo que países como China están incrementando su demanda para alimentación. Por ello, Espinosa ha asegurado que los países de la UE pondrán en cultivo un 10% de tierras que antes eran de retirada obligatoria, lo que permitirá incrementar la producción. Por su parte, la Comisión Europea también ha negado la relación entre el bioetanol y el alza de los precios de los alimentos básicos. Los responsables de la CE señalan que la producción de biocarburantes constituye en estos momentos una salida "marginal" para las cosechas de cereales de la UE. Pero no todo el mundo coincide con estas explicaciones. Algunos expertos citan los casos de otros países: En México, el incremento del uso del maíz para producir etanol ha provocado su subida, y con ello, diversos disturbios. En Italia, la disminución de los cultivos de trigo por los de maíz para fabricar biocarburantes podría suponer el incremento de los precios de la pasta. No es probable que se pueda sustituir ni el 10% del actual consumo mundial de petróleo con los actuales biocarburantes "comestibles" simplemente por falta de área agrícola Jose Santamarta asegura que negar la relación entre el desarrollo de los biocombustibles y el encarecimiento de los cereales (en el caso del etanol) y de los aceites vegetales (biodiésel), supone "ignorar los mecanismos de la oferta y la demanda en los mercados reales". Además, en su opinión, "el coste de oportunidad es muy alto, ya que se les exime de los impuestos y se les ofrece subvenciones (200 euros anuales por hectárea cultivada), por lo que merman los ingresos del Estado, que tendrán que salir de algún lado." Por ello, Santamarta asegura que estos recursos serían mejor empleados en otras energías renovables y en el desarrollo de las pilas de combustible y el hidrógeno: "Los biocombustibles ocupan de 10 a 20 veces más superficie que la que sería necesaria para obtener la misma cantidad de energía a partir de la eólica y la solar como fuentes primarias y el hidrógeno como vector energético." En este sentido, Heikki Mesa explica que aumentar la superficie cultivada para atender la creciente demanda conllevaría en los países desarrollados un mayor uso de abonos artificiales, pesticidas, agua, petróleo para tractores, y en los países en vías de desarrollo también la deforestación de sus bosques tropicales. Además, asevera, "no es probable que se pueda sustituir ni el 10% del actual consumo mundial de petróleo con los actuales biocarburantes 'comestibles' simplemente por falta de área agrícola." Por su parte, diversos representantes de asociaciones del sector agroalimentario, así como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) mostraban en el diario Cinco Días su convencimiento de que impulsar el bioetanol tiene como efecto el aumento de los precios agrícolas. Cómo hacerlos realmente ecológicos En cualquier caso, los biocombustibles reúnen factores tan diversos que los convierten en un fenómeno muy complejo, hasta el punto de que por ejemplo, Luis González, coordinador de Ecologistas en Acción, reconoce que su asociación se halla inmersa en un debate interno sobre su posición al respecto. Ahora bien, sí están de acuerdo en diversos puntos: No son una solución al cambio climático, sino un mecanismo para disminuir las emisiones que podría generar más problemas de los que solucionara. De este modo, como mucho, se deberían entender como una energía de transición hacia las renovables. En caso de usarse, deberían ser de producción cercana, algunos de ellos como el metano de los vertederos o el aceite usado. No es que haya que oponerse al completo, sobre todo a los de segunda generación, pero hay que ser muy cautos y hacer bien las cuentas En opinión de Miquel Ortega, la discusión consiste en si es posible su difusión masiva y al mismo tiempo que los beneficios superen a los perjuicios. "Para ello, sería necesario acompañarlos de nuevas condiciones de comercio y propiedad de la tierra, así como un estudio particularizado en las zonas donde se quiere realizar la explotación", razona. Según Heikki Mesa, para mejorar la sostenibilidad del transporte no se puede apostar sólo por cambiar el tipo de combustible que se utiliza sino que es necesario tomar medidas en tres líneas de actuación: Mejoras tecnológicas en el proceso de consumo, como la mejora de la eficiencia energética en el motor de los coches, o utilizar fuentes de energía diferentes, como el motor con electricidad de origen renovable. Cambios en los hábitos de consumo, eliminando por ejemplo los desplazamientos innecesarios en coche, o planificando las ciudades de tal forma que se minimice la necesidad de los vehículos motorizados. Desarrollo de los biocombustibles de segunda generación (no comestibles), por ejemplo a partir de plantas lignocelulósicas de rápido crecimiento con gasificación, algo que ya se está planteando en Suecia. Por su parte, un informe de Greenpeace sobre la bioenergía, en el que ofrece diversos consejos sobre cómo deberían ser estos combustibles, recuerda también que el balance energético de cualquier cultivo energético debe ser positivo, "realizando un análisis del ciclo de vida íntegro y exhaustivo de todos los componentes que intervienen en la explotación agraria". En definitiva, como explica Santamarta, "no es que haya que oponerse al completo, sobre todo a los de segunda generación, pero hay que ser muy cautos y hacer bien las cuentas". Y en todo caso, añade, recordando su auténtica trascendencia: "Su impacto en las emisiones de CO2 tampoco será muy significativo, pues el transporte por carretera emite el 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), y en el mejor de los casos apenas se reduciría un 8% de este 20% en el horizonte del año 2020, es decir, menos de un 2% de las emisiones de GEI en el mejor de los casos, y con los costes ya comentados."

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