LOS MAS ALTOS:
En el Sequoia National Park (California), se eleva el General Sherman (foto izda.), una secuoya gigante de entre 2.300-2.700 años que tiene el honor de ser el árbol más voluminoso del mundo y uno de los más altos. Su tronco pesa 1.385 toneladas, es decir, tanto como 19.000 personas. Todo ello sin contar el sistema radical, que puede representar hasta el 40% del peso total del árbol.
Todo en el General Sherman es gigantesco. Su edad, su tamaño e incluso los millones de dólares que genera en concepto de turismo. En la tabla que se acompaña a continuación se señalan sus principales medidas.
Altura 83,8 m.
Circunferencia base 31.1 m.
Diámetro máximo 11.1 m.
Diámetro a 54m. de altura 4.3 m.
Volumen del tronco 1486.6 m3
La secuoya Washington. La agonía de un gigante
Con una altura de 77,60 metros y un perímetro de 30,8, la secuoya Washington, era el segundo árbol más masivo del mundo. Sin embargo, y a pesar de que había aguantado las inclemencias del tiempo durante más de dos milenios, tenía un talón de Aquiles. Los numerosos incendios que había sufrido en su larga vida, habían ahuecado su tronco, convirtiéndola en vulnerable a los vientos y nevadas.
Un incendio en su copa provocado por un rayo en enero de 2003, hizo que este gigante se partiera por su parte superior, perdiendo más de 7 metros de altura. Ver foto izquierda. Pero no se acabaron aquí sus desgracias.
En enero de 2005, una gran nevada, acompañada de fuertes vientos, fracturó a Washington por la mitad. Ver foto derecha. En la actualidad, a este árbol moribundo, sólo le quedan 35 metros de tronco.
Como cualquier otro ser vivo, las secuoyas tienen un final, unas veces como consecuencia de la mano del hombre, otras veces por el fuego o las tormentas, o por que han cumplido su ciclo vital y simplemente, "se caen". De todos modos, los especialistas de Sequoia and Kings Canyon National Park, han comprobado que este árbol todavía conserva algunas ramas verdes y esperan que viva unas décadas más o incluso siglos. El viejo gigante, se resiste a morir.
El General Grant rumbo a las estrellas
En 1977 dos naves espaciales, las Voyager 1 y 2, despegaron de Cabo Cañaveral con una misión para la posteridad. Después de explorar los planetas exteriores, desde Júpiter a Neptuno, abandonaron el Sistema Solar, en un viaje de miles de años rumbo a las estrellas, con la esperanza de ser interceptadas algún día por inteligencias extraterrestres.
Cada nave porta en su interior un disco de cobre y oro que contiene más de noventa minutos de diferentes músicas del mundo, saludos en sesenta idiomas humanos y en el lenguaje de las ballenas, y una colección de 118 fotos representativas de nuestro planeta..
Una de las fotos seleccionadas para ese viaje hacia el infinito, es la que pueden apreciar a la derecha de la pantalla, en ella, aparece el tercer árbol más masivo del mundo, una secuoya de casi 82 m. de altura y más de 2000 años de edad, llamada General Grant. Con suerte, dentro de 50 o 60 mil años, este gigante también podrá ser admirado por los familiares de ET. (Foto Josef Muench)
