ESTADOS UNIDOS: EL TIEMPO DE LA POLARIZACIÓN
El asesinato de Kennedy conmociona al mundo entero, pero las previsiones constitucionales no se ven afectadas y sube a la presidencia Johnson, que desea mantener una línea de continuidad.
LBJ y el liberalismo norteamericano.
Llega a la presidencia con 55 años y una trayectoria brillante, aunque provenía de una familia modesta y de un hogar roto. Aunque pasa primero por el congreso, los verdaderos éxitos los consigue en el Senado a partir de su elección por su estado natal, Texas, en 1948. Al principio tiene una estrecha relación con Roosevelt, aunque acaba evolucionando hacia la derecha. A través de la concesión de emisoras de radio, consigue labrarse una fortuna personal bastante respetable. Con solo 45 años se convierte en el líder demócrata del Senado y domina la cámara como nadie lo había hecho. Aunque no era buen orador, manejaba a los demás mediante la adulación, y si ésta fallaba, no le importaba recurrir a las amenazas. No hace un caballo de batalla de las divergencias con los más conservadores, pero sigue manteniendo sus inquietudes por las reformas sociales, y sobre todo, es dueño de una gran capacidad de trabajo. De Gaulle llegó a decir que Kennedy era la máscara de Estados Unidos y Johnson su verdadero rostro. De todos modos, hay que decir de él que consiguió llevar a buen puerto una parte de las reformas en las que Kennedy había fracasado, quizá ayudado porque era la propia sociedad americana la que sentía deseos de cambio. Son años de crecimiento económico y el presidente consigue que esta bonanza beneficie a todos. Los seis primeros meses del año 64, LBJ los dedica a los derechos civiles, no solamente para que acabe la discriminación racial, sino también las diferencias de género. En las presidenciales del 64 el candidato republicano es el senador Goldwater, de talante bastante reaccionario, y que en la campaña cometió errores de bulto, como decir que no todos los niños tenían derecho a la educación, o usar bombas atómicas para hacer desaparecer los bosques de Vietnam. La victoria demócrata fue abrumadora. De enero a agosto de 1965, LBJ envió 65 mensajes al congreso proponiendo una nueva legislación. El TS empieza a tomar decisiones que encantan a los demócratas más avanzados, como declarar inconstitucional que los niños estén obligados a aprender oraciones religiosas en la escuela. Pero los principales avances fueron los de los negros; sobre todo en cuanto al derecho y seguridad del voto. En educación se triplicó el gasto, e incluso se introdujo un programa de sanidad pública, pues la mitad de los americanos de más de 65 años no tenían seguro de enfermedad. El programa Medicare fue firmado con Truman, pero aún así y añadiendo el programa Medicaid, no se cubría por completo la sanidad. También se cambiaron las leyes de inmigración y por primera vez los inmigrantes podían traerse a Estados Unidos a sus parientes directos. A pesar de todo, LBJ fue un presidente respetado, que no amado, porque sus relaciones con los medios de comunicación siempre fueron malas; y el propio presidente mostró tendencia a magnificar los logros de sus medidas. Muchas de las reformas les parecieron insuficientes a quienes las necesitaban, y hubo un abundante sector que se consideró agraviado porque le parecían excesivas. Este fenómeno se llama backflash y se percibe de igual manera entre los blancos pobres del sur que entre los obreros industriales del norte. En el sur crece el número de republicanos. A mediados de 1965 empiezan los problemas, e incluso algunos líderes negros como Malcom X, hacen bromas sobre el asesinato de Kennedy. La violencia es cada vez mayor. La intervención americana en Vietnam tiene mucho que ver, porque está en juego la visión de una generación entera sobre el exceso de tolerancia hacia las actitudes agresivas. LBJ podría haber rotos con los compromisos de su predecesor, pero su política fue prácticamente la misma, ya que para él Vietnam era como El Álamo , resistencia en pro de la libertad, aunque para muchos americanos acabó siendo la “guerra de Johnson”. Pero para el presidente lo importante no es Vietnam en si, porque él estaba más a favor de las reformas sociales que de la guerra, aunque intentó atender los dos frentes. Realmente, temía que Bob Kennedy le echase en cara que estaba arrojando por la borda la idea de política exterior de su hermano John. Lo que le importaba era la credibilidad de los Estados Unidos, y el envío de soldados ratificaba la decisión de combatir de la administración anterior. Cuando Johnson ganó las elecciones sólo había en Vietnam 25.000 soldados, y él elevó la cifra a un millón. La incapacidad del presidente para explicar la guerra derivó de que ni él mismo la consideraba necesaria. El propio Ball, subsecretario de estado y uno de los opositores iniciales a la guerra, dice de ella que era como someter a la bomba de cobalto a un enfermo de cáncer en fase terminal. Aunque los americanos combatieron bien, estaban en una tierra que les era extraña, con un clima difícil y combatiendo por algo que no entendían. Cuando el presidente se queda sin apoyos en el Congreso y el Senado, e incluso ante la opinión pública, su imagen se deteriora por completo. El momento decisivo es la ofensiva de Tet en 1968, que aunque fue una derrota militar para el Vietcong, resultó una gran victoria de estos mismos vietcongs de cara a la opinión americana. Los americanos incluso le echaban en cara al presidente que la mayor parte de las bajas en los soldados fueran entre los negros.
Aparte del tema más grave, que fue el de Vietnam, la intervención en Santo Domingo fue criticada porque se consideró que era una respuesta un tanto excesiva a un peligro comunista que muchos consideraban inexistente. No se tuvo en cuenta que Johnson ordenó detener cualquier tipo de atentado contra Fidel Castro. Tanto De Gaulle como los propios británicos se mostraron bastante apartados de la política externa de Norteamérica, quizá a causa sobre todo de la Guerra de Vietnam.
La polarización de la sociedad norteamericana
A mediados de los sesenta, la fe en las instituciones americanas era una excepción. Lippman y Kennan, dos de los principales ensayistas americanos, detectaron en la sociedad una radical ausencia de propósitos verdaderamente nacionales. Y no había factores económicos que alentaran este cambio, sino que Vietnam actuó como catalizador de una situación con profundo trasfondo social y cultural, especialmente entre la juventud. A estos jóvenes en la universidad se les trataba como a menores de edad, y de hecho como consecuencia de la prohibición de repartir propaganda política en el campus, tiene lugar la primera protesta universitaria en Berkeley. La película El graduado es una prueba de que los valores tradicionales se repudian entre la juventud. La canción The sounds of the silence, de Simon y Garfunkel, banda sonora de la misma, daba buena nota de la distancia que separaba el mundo de los jóvenes del de los adultos.
Hello darkness, my old friend,
I've come to talk with you again,
Because a vision softly creeping,
Left its seeds while I was sleeping,
And the vision that was planted in my brain
Still remains
Within the sound of silence.
In restless dreams I walked alone
Narrow streets of cobblestone,
'Neath the halo of a street lamp,
I turned my collar to the cold and damp
When my eyes were stabbed by the flash of a neon light
That split the night
And touched the sound of silence.
And in the naked light I saw
Ten thousand people, maybe more.
People talking without speaking,
People hearing without listening,
People writing songs that voices never share
And no one dare
Disturb the sound of silence.
'Fools' said I, 'You do not know
Silence like a cancer grows.
Hear my words that I might teach you,
Take my arms that I might reach you.'
But my words like silent raindrops fell,
And echoed
In the wells of silence
And the people bowed and prayed
To the neon god they made.
And the sign flashed out its warning,
In the words that it was forming.
And the sign said, 'The words of the prophets
are written on the subway walls
And tenement halls.'
And whisper'd in the sounds of silence.
Para el comité de estudiantes contra la no violencia, el descubrimiento de la actitud pasiva de los federales y la posición renuente que se respiraba en el Sur, así comos condiciones de vida de la mayoría negra, hace que sus actitudes cambien. Los Estudiantes por una sociedad democrática, en 1962 estaban muy integrados dentro de los valores norteamericanos tradicionales, pero con el tiempo van cambiando. Los nuevos activistas ya no sienten tanto temor por los comunistas e incluso pueden admirar a algunos a los que sus padres habían visto como enemigos. Los jóvenes critican la guerra de Vietnam más bien por las armas que se han empleado o por lo inmoralidad de su causa, y en 1967 ya la lucha por los derechos civiles se encuentra bastante dividida: en las universidades de elite se protesta más, y hay otra tendencia, que aboga más por la protesta pacífica, y que intenta defender los derechos propios mediante acciones judiciales. En 1963 aparece el libro de Betty Friedman, The femenine Mistyque, considerado como la biblia feminista; y en 1966 nace la Organización Nacional de Mujeres. Pero las protestas más violentas nacen de la defensa de los derechos de los negros, y hay motines con resultados de heridos y muertos. El Black Power justificaba la acción mediante la violencia, y los Panteras Negras hacían gala de un vago izquierdismo que sentía atracción por el Tercer Mundo. Aparecen comportamientos sociales peligrosos, y en el período de 1963 a 1970 se dobla la tasa de homicidios. Si en generaciones anteriores la vía de escape era el alcohol, ahora lo es la marihuana. Pero por extraño que pueda parecer, esta década acabó favoreciendo a la derecha, sobre todo porque los intelectuales aumentaron el conservadurismo. Muchos liberales de antaño evolucionaron hacia posiciones más conservadoras. Los años ochenta resultaron ser todo lo contrario de lo que los sesenta habían representado. El punto álgido de la polarización se produjo en 1968, sobre todo debido a que la televisión daba a todo, incluida la guerra del Vietnam, una mayor inmediatez y realismo. La muerte de Luther King en un atentado fue otro golpe bajo al pacifismo de la minoría negra. Tras su muerte, la violencia en los barrios negros se multiplicó, y algunos de los colaboradores de King se convirtieron en críticos de la presencia americana en Vietnam. La protesta negra se traslada también al Norte, y en octubre de 1968 una de las mayores protestas la protagonizan los atletas negros del equipo olímpico. Todo esto influye en el presidente y sus futuras acciones. Obsesionado por sus antagonistas, ordena que unos 7000 americanos sean investigados por la CIA. En las elecciones de 1968 no participa por motivos de salud, pero también porque sabía que estaba en peligro la unidad de su partido e incluso del país. Anuncia que no desea la reelección, y se reducen los bombardeos en Vietnam del Norte. El Partido demócrata no va bien. Se presenta la candidatura del senador Eugene Mc Carthy, aunque Bobby Kennedy le supera y es el único que aún puede unir a los demócratas; ya que había evolucionado hacia un mayor radicalismo, y se había convertido en defensor de los inmigrantes hispanos, por ejemplo. En junio de 1968 es asesinado, con lo cual el partido se queda sin una importante baza. Por eso la convención demócrata de agosto se convierte en un desastre, y salen dañados tanto el propio partido como los candidatos, que al final serán Wallace, Nixon y Humphrey. El primero no era favorable a la guerra del Vietnam; mientras Nixon da una apariencia más centrista. Humphrey había sido vicepresidente con Johnson y esto le pasa factura. La campaña de 1968 es la primera en donde se hace uso de la televisión. El 97% de los negros votan a los demócratas, y Nixon consigue sus mejores resultados al este del Mississippi.
La presidencia de Richard Nixon
Se ha dicho de él que era sobre todo un superviviente, y triunfó representado a aquellos americanos que abogaban por la ley y el orden y porque se acabasen las protestas. Era de humilde procedencia y su vocación para la política se despertó a temprana edad, puesto que ya a los 39 años fue candidato a la vicepresidencia. Estaba casado con la hija de Eisenhower, aunque las relaciones con su suegro siempre fueron complicadas. Al ser derrotado en 1962, intenta conseguir el puesto de gobernador de California, pero no lo logra. Su personalidad siempre fue un tanto contradictoria, pues nunca fue capaz de conservar sus amistades o incluso de hacer amigos de verdad; y era capaz de mentir y usar a las personas; además de tener una cierta obsesión por el poder y el dinero. Sus virtudes eran una voluntad de hierro, buena memoria, quería sinceramente aprender y gozaba de una inmensa capacidad de trabajo. Fue odiado por los jóvenes, aunque no se trataba de un republicano al uso, sino más bien un centrista. Apoyó las leyes de derechos civiles y tuvo entre sus colaboradores reformistas demócratas. Su flexibilidad en el terreno económico le hizo pasar al keynesianismo, aunque no puede tenerse la seguridad de que sus posturas fuesen sinceras casi nunca. Utilizó a la CIA y al FBI en contra de sus adversarios. Entre sus colaboradores, hay que mencionar muy especialmente a Henry Kissinger, con gran capacidad para las relaciones públicas, y con idéntico deseo de poder al del presidente. Era demócrata, pero no le importó traicionar a su partido como asesor de los republicanos para aumentar su poder político. Era muy realista en materia de relaciones internacionales. En su libro Un mundo restaurado, describe la etapa posterior al Congreso de Viena, relatando como una serie de personajes de gran talla política, basándose en la prudencia consiguen evitar un conflicto. Pensaba Kissinger que en la política americana había un exceso de moralismo, con lo cual no tuvo reparos en aceptar operaciones encubiertas, como el derribo de Allende en Chile. A pesar de todo, sus relaciones con Nixon no eran demasiado cordiales. El presidente en sus memorias le describe como maquiavélico e incapaz de guardar un secreto; y Kissinger a él como un ser obsesivo. Pero lógicamente quien llevaba la batuta en esta relación era Nixon, y a él se debe la política seguida en Asia, sobre todo en China.
Ni uno ni otro deseaban hacer un cambio radical en la política americana en el exterior, pero si la adaptaron a la nueva paridad nuclear. Llegaron a establecer contactos estrechos con los soviéticos, permitiendo incluso al embajador de la URSS un discreto acceso al Departamento de Estado para los contactos diarios. En 1970 se llega a un acuerdo por el cual los soviéticos dejan de construir una base de submarinos en Cuba, y Nixon se manifiesta dispuesto a no invadir la isla. Los bombardeos de Camboya violan el derecho internacional y las mismas leyes constitucionales de los Estados Unidos. Un tercio de los muertos americanos en esta guerra de Vietnam se produce en la etapa de Nixon. Su presidencia coincidió con la última fase de la polarización social americana, atizada por la guerra del Vietnam. En 1969 una multitud se manifiesta en contra de la presencia americana en Vietnam y muchos colleges son cerrados por actos de protesta, e incluso hay que apelar en bastantes ocasiones a la Guardia Nacional para acabar con los disturbios. Los hechos más dramáticos se producen en mayo de 1970 en Kent State University, donde las fuerzas del orden causan cuatro muertos. Pero la población, tal y como se demuestra en las encuestas, estaba en contra de las protestas, y a veces incluso los obreros industriales se ponen en contra de los estudiantes. En 1970 ya casi el 90% de los negros del sur asistían a escuelas integradas. La administración Nixon se caracterizó por usar procedimientos tortuosos y a veces ilegales con sus adversarios, incluso el robo de fichas psiquiátricas.
El cambio cultural tiene lugar en este momento, y al poco tiempo de la llegada al poder de Nixon, tiene lugar el festival de Woodstock, legendario en la cultura del rock; aunque como todas las cosas, con su parte oscura, como las muertes a edad temprana de cantantes como Janis Joplin y Jimmy Hendrix, por sobredosis de droga. Se reivindican distintas formas de vida, y en junio de 1969 por primera vez dos homosexuales en Greenwich Village protestan por el maltrato que les otorga la policía. En 1974 la Revista Americana de Psiquiatras hace desaparecer la homosexualidad de la lista de enfermedades. En 1973 el TS reconoce el derecho al aborto, y empiezan a proliferar las publicaciones feministas. Surge la mentalidad ecologista, y en 1970 se devuelve al pueblo indígena Taos el Lago Azul, que ellos consideraban sagrado. Se detiene la expansión de los regadíos, y se difunde el culto al cuerpo. En 1972 Nixon no tenía un mucho menos garantizada la reelección, aunque había desaparecido como contrincante viable Ted Kennedy , como consecuencia de un escándalo a causa de un accidente en el que perdió la vida la joven Mary Jo Kopechne. El reverendo Jesse Jackson, un predicador negro, acabó convertido en la figura más destacada, después de la poca fortuna del demócrata George Mc Govern. Por todo ello el segundo mandato de Nixon parece que se avecina próspero, pues los republicanos habían conseguido la mayor parte del voto católico y obrero.
Ahora que por fin se retiran las tropas de Vietman, la Administración Nixon se tambalea con el Watergate, llamado por el propio Nixon un allanamiento de morada de tercera clase, y ni siquiera se trataba de un delito nuevo, porque ya en una campaña electoral un periodista había hecho algo parecido, pero sin castigo alguno. Pero el Watergate sucedió en un momento electoral, por lo cual Nixon lo encubrió. Nunca se pudo probar su responsabilidad directa, pero el caso es que tampoco se probó que el presidente tomase medidas para evitarlo. En 1973 ya se produjeron algunas dimisiones entre sus colaboradores, y el presidente estaba cada vez más aislado, hasta que el propio vicepresidente Agnew se ve obligado a dimitir. Todo esto sucede mientras Kissinger, cada vez más alejado del presidente, es premiado con el Nobel de la Paz. Las grabaciones que Nixon había hecho también habían tenido lugar en otras administraciones, como la de Kennedy, y si Nixon las hubiese destruido no hubiese perdido la presidencia. La vertiente positiva del Watergate fue que supuso una elevación de la exigencia moral en la vida pública americana, y la prensa juega un importante papel. Probablemente Garganta Profunda fue un miembro del FBI. Uno de los periodistas que llevó a cabo la investigación procedía de la contracultura, que al final venció a Nixon cuando éste se vio obligado a dimitir en agosto de 1974. Se toman en el Legislativo una serie de medidas para evitar casos semejantes. Se aprueban varias leyes sobre poderes de guerra, financiación de campañas electorales, libertad de información o normativa respecto de la documentación de los presidentes.
Tan solo cinco años después de abandonar el poder, Nixon empieza a publicar libros sobre la política exterior americana. Pronto llegará la crisis económica producida por la elevación del precio del petróleo, que afecta al mundo entero, tanto en empleo como en inflación, llegando en ambos casos a los dos dígitos, stagflation.
BIBLIOGRAFIA:
EL MUNDO ACTUAL ( J. Tusell)
El asesinato de Kennedy conmociona al mundo entero, pero las previsiones constitucionales no se ven afectadas y sube a la presidencia Johnson, que desea mantener una línea de continuidad.
LBJ y el liberalismo norteamericano.
Llega a la presidencia con 55 años y una trayectoria brillante, aunque provenía de una familia modesta y de un hogar roto. Aunque pasa primero por el congreso, los verdaderos éxitos los consigue en el Senado a partir de su elección por su estado natal, Texas, en 1948. Al principio tiene una estrecha relación con Roosevelt, aunque acaba evolucionando hacia la derecha. A través de la concesión de emisoras de radio, consigue labrarse una fortuna personal bastante respetable. Con solo 45 años se convierte en el líder demócrata del Senado y domina la cámara como nadie lo había hecho. Aunque no era buen orador, manejaba a los demás mediante la adulación, y si ésta fallaba, no le importaba recurrir a las amenazas. No hace un caballo de batalla de las divergencias con los más conservadores, pero sigue manteniendo sus inquietudes por las reformas sociales, y sobre todo, es dueño de una gran capacidad de trabajo. De Gaulle llegó a decir que Kennedy era la máscara de Estados Unidos y Johnson su verdadero rostro. De todos modos, hay que decir de él que consiguió llevar a buen puerto una parte de las reformas en las que Kennedy había fracasado, quizá ayudado porque era la propia sociedad americana la que sentía deseos de cambio. Son años de crecimiento económico y el presidente consigue que esta bonanza beneficie a todos. Los seis primeros meses del año 64, LBJ los dedica a los derechos civiles, no solamente para que acabe la discriminación racial, sino también las diferencias de género. En las presidenciales del 64 el candidato republicano es el senador Goldwater, de talante bastante reaccionario, y que en la campaña cometió errores de bulto, como decir que no todos los niños tenían derecho a la educación, o usar bombas atómicas para hacer desaparecer los bosques de Vietnam. La victoria demócrata fue abrumadora. De enero a agosto de 1965, LBJ envió 65 mensajes al congreso proponiendo una nueva legislación. El TS empieza a tomar decisiones que encantan a los demócratas más avanzados, como declarar inconstitucional que los niños estén obligados a aprender oraciones religiosas en la escuela. Pero los principales avances fueron los de los negros; sobre todo en cuanto al derecho y seguridad del voto. En educación se triplicó el gasto, e incluso se introdujo un programa de sanidad pública, pues la mitad de los americanos de más de 65 años no tenían seguro de enfermedad. El programa Medicare fue firmado con Truman, pero aún así y añadiendo el programa Medicaid, no se cubría por completo la sanidad. También se cambiaron las leyes de inmigración y por primera vez los inmigrantes podían traerse a Estados Unidos a sus parientes directos. A pesar de todo, LBJ fue un presidente respetado, que no amado, porque sus relaciones con los medios de comunicación siempre fueron malas; y el propio presidente mostró tendencia a magnificar los logros de sus medidas. Muchas de las reformas les parecieron insuficientes a quienes las necesitaban, y hubo un abundante sector que se consideró agraviado porque le parecían excesivas. Este fenómeno se llama backflash y se percibe de igual manera entre los blancos pobres del sur que entre los obreros industriales del norte. En el sur crece el número de republicanos. A mediados de 1965 empiezan los problemas, e incluso algunos líderes negros como Malcom X, hacen bromas sobre el asesinato de Kennedy. La violencia es cada vez mayor. La intervención americana en Vietnam tiene mucho que ver, porque está en juego la visión de una generación entera sobre el exceso de tolerancia hacia las actitudes agresivas. LBJ podría haber rotos con los compromisos de su predecesor, pero su política fue prácticamente la misma, ya que para él Vietnam era como El Álamo , resistencia en pro de la libertad, aunque para muchos americanos acabó siendo la “guerra de Johnson”. Pero para el presidente lo importante no es Vietnam en si, porque él estaba más a favor de las reformas sociales que de la guerra, aunque intentó atender los dos frentes. Realmente, temía que Bob Kennedy le echase en cara que estaba arrojando por la borda la idea de política exterior de su hermano John. Lo que le importaba era la credibilidad de los Estados Unidos, y el envío de soldados ratificaba la decisión de combatir de la administración anterior. Cuando Johnson ganó las elecciones sólo había en Vietnam 25.000 soldados, y él elevó la cifra a un millón. La incapacidad del presidente para explicar la guerra derivó de que ni él mismo la consideraba necesaria. El propio Ball, subsecretario de estado y uno de los opositores iniciales a la guerra, dice de ella que era como someter a la bomba de cobalto a un enfermo de cáncer en fase terminal. Aunque los americanos combatieron bien, estaban en una tierra que les era extraña, con un clima difícil y combatiendo por algo que no entendían. Cuando el presidente se queda sin apoyos en el Congreso y el Senado, e incluso ante la opinión pública, su imagen se deteriora por completo. El momento decisivo es la ofensiva de Tet en 1968, que aunque fue una derrota militar para el Vietcong, resultó una gran victoria de estos mismos vietcongs de cara a la opinión americana. Los americanos incluso le echaban en cara al presidente que la mayor parte de las bajas en los soldados fueran entre los negros.
Aparte del tema más grave, que fue el de Vietnam, la intervención en Santo Domingo fue criticada porque se consideró que era una respuesta un tanto excesiva a un peligro comunista que muchos consideraban inexistente. No se tuvo en cuenta que Johnson ordenó detener cualquier tipo de atentado contra Fidel Castro. Tanto De Gaulle como los propios británicos se mostraron bastante apartados de la política externa de Norteamérica, quizá a causa sobre todo de la Guerra de Vietnam.
La polarización de la sociedad norteamericana
A mediados de los sesenta, la fe en las instituciones americanas era una excepción. Lippman y Kennan, dos de los principales ensayistas americanos, detectaron en la sociedad una radical ausencia de propósitos verdaderamente nacionales. Y no había factores económicos que alentaran este cambio, sino que Vietnam actuó como catalizador de una situación con profundo trasfondo social y cultural, especialmente entre la juventud. A estos jóvenes en la universidad se les trataba como a menores de edad, y de hecho como consecuencia de la prohibición de repartir propaganda política en el campus, tiene lugar la primera protesta universitaria en Berkeley. La película El graduado es una prueba de que los valores tradicionales se repudian entre la juventud. La canción The sounds of the silence, de Simon y Garfunkel, banda sonora de la misma, daba buena nota de la distancia que separaba el mundo de los jóvenes del de los adultos.
Hello darkness, my old friend,
I've come to talk with you again,
Because a vision softly creeping,
Left its seeds while I was sleeping,
And the vision that was planted in my brain
Still remains
Within the sound of silence.
In restless dreams I walked alone
Narrow streets of cobblestone,
'Neath the halo of a street lamp,
I turned my collar to the cold and damp
When my eyes were stabbed by the flash of a neon light
That split the night
And touched the sound of silence.
And in the naked light I saw
Ten thousand people, maybe more.
People talking without speaking,
People hearing without listening,
People writing songs that voices never share
And no one dare
Disturb the sound of silence.
'Fools' said I, 'You do not know
Silence like a cancer grows.
Hear my words that I might teach you,
Take my arms that I might reach you.'
But my words like silent raindrops fell,
And echoed
In the wells of silence
And the people bowed and prayed
To the neon god they made.
And the sign flashed out its warning,
In the words that it was forming.
And the sign said, 'The words of the prophets
are written on the subway walls
And tenement halls.'
And whisper'd in the sounds of silence.
Para el comité de estudiantes contra la no violencia, el descubrimiento de la actitud pasiva de los federales y la posición renuente que se respiraba en el Sur, así comos condiciones de vida de la mayoría negra, hace que sus actitudes cambien. Los Estudiantes por una sociedad democrática, en 1962 estaban muy integrados dentro de los valores norteamericanos tradicionales, pero con el tiempo van cambiando. Los nuevos activistas ya no sienten tanto temor por los comunistas e incluso pueden admirar a algunos a los que sus padres habían visto como enemigos. Los jóvenes critican la guerra de Vietnam más bien por las armas que se han empleado o por lo inmoralidad de su causa, y en 1967 ya la lucha por los derechos civiles se encuentra bastante dividida: en las universidades de elite se protesta más, y hay otra tendencia, que aboga más por la protesta pacífica, y que intenta defender los derechos propios mediante acciones judiciales. En 1963 aparece el libro de Betty Friedman, The femenine Mistyque, considerado como la biblia feminista; y en 1966 nace la Organización Nacional de Mujeres. Pero las protestas más violentas nacen de la defensa de los derechos de los negros, y hay motines con resultados de heridos y muertos. El Black Power justificaba la acción mediante la violencia, y los Panteras Negras hacían gala de un vago izquierdismo que sentía atracción por el Tercer Mundo. Aparecen comportamientos sociales peligrosos, y en el período de 1963 a 1970 se dobla la tasa de homicidios. Si en generaciones anteriores la vía de escape era el alcohol, ahora lo es la marihuana. Pero por extraño que pueda parecer, esta década acabó favoreciendo a la derecha, sobre todo porque los intelectuales aumentaron el conservadurismo. Muchos liberales de antaño evolucionaron hacia posiciones más conservadoras. Los años ochenta resultaron ser todo lo contrario de lo que los sesenta habían representado. El punto álgido de la polarización se produjo en 1968, sobre todo debido a que la televisión daba a todo, incluida la guerra del Vietnam, una mayor inmediatez y realismo. La muerte de Luther King en un atentado fue otro golpe bajo al pacifismo de la minoría negra. Tras su muerte, la violencia en los barrios negros se multiplicó, y algunos de los colaboradores de King se convirtieron en críticos de la presencia americana en Vietnam. La protesta negra se traslada también al Norte, y en octubre de 1968 una de las mayores protestas la protagonizan los atletas negros del equipo olímpico. Todo esto influye en el presidente y sus futuras acciones. Obsesionado por sus antagonistas, ordena que unos 7000 americanos sean investigados por la CIA. En las elecciones de 1968 no participa por motivos de salud, pero también porque sabía que estaba en peligro la unidad de su partido e incluso del país. Anuncia que no desea la reelección, y se reducen los bombardeos en Vietnam del Norte. El Partido demócrata no va bien. Se presenta la candidatura del senador Eugene Mc Carthy, aunque Bobby Kennedy le supera y es el único que aún puede unir a los demócratas; ya que había evolucionado hacia un mayor radicalismo, y se había convertido en defensor de los inmigrantes hispanos, por ejemplo. En junio de 1968 es asesinado, con lo cual el partido se queda sin una importante baza. Por eso la convención demócrata de agosto se convierte en un desastre, y salen dañados tanto el propio partido como los candidatos, que al final serán Wallace, Nixon y Humphrey. El primero no era favorable a la guerra del Vietnam; mientras Nixon da una apariencia más centrista. Humphrey había sido vicepresidente con Johnson y esto le pasa factura. La campaña de 1968 es la primera en donde se hace uso de la televisión. El 97% de los negros votan a los demócratas, y Nixon consigue sus mejores resultados al este del Mississippi.
La presidencia de Richard Nixon
Se ha dicho de él que era sobre todo un superviviente, y triunfó representado a aquellos americanos que abogaban por la ley y el orden y porque se acabasen las protestas. Era de humilde procedencia y su vocación para la política se despertó a temprana edad, puesto que ya a los 39 años fue candidato a la vicepresidencia. Estaba casado con la hija de Eisenhower, aunque las relaciones con su suegro siempre fueron complicadas. Al ser derrotado en 1962, intenta conseguir el puesto de gobernador de California, pero no lo logra. Su personalidad siempre fue un tanto contradictoria, pues nunca fue capaz de conservar sus amistades o incluso de hacer amigos de verdad; y era capaz de mentir y usar a las personas; además de tener una cierta obsesión por el poder y el dinero. Sus virtudes eran una voluntad de hierro, buena memoria, quería sinceramente aprender y gozaba de una inmensa capacidad de trabajo. Fue odiado por los jóvenes, aunque no se trataba de un republicano al uso, sino más bien un centrista. Apoyó las leyes de derechos civiles y tuvo entre sus colaboradores reformistas demócratas. Su flexibilidad en el terreno económico le hizo pasar al keynesianismo, aunque no puede tenerse la seguridad de que sus posturas fuesen sinceras casi nunca. Utilizó a la CIA y al FBI en contra de sus adversarios. Entre sus colaboradores, hay que mencionar muy especialmente a Henry Kissinger, con gran capacidad para las relaciones públicas, y con idéntico deseo de poder al del presidente. Era demócrata, pero no le importó traicionar a su partido como asesor de los republicanos para aumentar su poder político. Era muy realista en materia de relaciones internacionales. En su libro Un mundo restaurado, describe la etapa posterior al Congreso de Viena, relatando como una serie de personajes de gran talla política, basándose en la prudencia consiguen evitar un conflicto. Pensaba Kissinger que en la política americana había un exceso de moralismo, con lo cual no tuvo reparos en aceptar operaciones encubiertas, como el derribo de Allende en Chile. A pesar de todo, sus relaciones con Nixon no eran demasiado cordiales. El presidente en sus memorias le describe como maquiavélico e incapaz de guardar un secreto; y Kissinger a él como un ser obsesivo. Pero lógicamente quien llevaba la batuta en esta relación era Nixon, y a él se debe la política seguida en Asia, sobre todo en China.
Ni uno ni otro deseaban hacer un cambio radical en la política americana en el exterior, pero si la adaptaron a la nueva paridad nuclear. Llegaron a establecer contactos estrechos con los soviéticos, permitiendo incluso al embajador de la URSS un discreto acceso al Departamento de Estado para los contactos diarios. En 1970 se llega a un acuerdo por el cual los soviéticos dejan de construir una base de submarinos en Cuba, y Nixon se manifiesta dispuesto a no invadir la isla. Los bombardeos de Camboya violan el derecho internacional y las mismas leyes constitucionales de los Estados Unidos. Un tercio de los muertos americanos en esta guerra de Vietnam se produce en la etapa de Nixon. Su presidencia coincidió con la última fase de la polarización social americana, atizada por la guerra del Vietnam. En 1969 una multitud se manifiesta en contra de la presencia americana en Vietnam y muchos colleges son cerrados por actos de protesta, e incluso hay que apelar en bastantes ocasiones a la Guardia Nacional para acabar con los disturbios. Los hechos más dramáticos se producen en mayo de 1970 en Kent State University, donde las fuerzas del orden causan cuatro muertos. Pero la población, tal y como se demuestra en las encuestas, estaba en contra de las protestas, y a veces incluso los obreros industriales se ponen en contra de los estudiantes. En 1970 ya casi el 90% de los negros del sur asistían a escuelas integradas. La administración Nixon se caracterizó por usar procedimientos tortuosos y a veces ilegales con sus adversarios, incluso el robo de fichas psiquiátricas.
El cambio cultural tiene lugar en este momento, y al poco tiempo de la llegada al poder de Nixon, tiene lugar el festival de Woodstock, legendario en la cultura del rock; aunque como todas las cosas, con su parte oscura, como las muertes a edad temprana de cantantes como Janis Joplin y Jimmy Hendrix, por sobredosis de droga. Se reivindican distintas formas de vida, y en junio de 1969 por primera vez dos homosexuales en Greenwich Village protestan por el maltrato que les otorga la policía. En 1974 la Revista Americana de Psiquiatras hace desaparecer la homosexualidad de la lista de enfermedades. En 1973 el TS reconoce el derecho al aborto, y empiezan a proliferar las publicaciones feministas. Surge la mentalidad ecologista, y en 1970 se devuelve al pueblo indígena Taos el Lago Azul, que ellos consideraban sagrado. Se detiene la expansión de los regadíos, y se difunde el culto al cuerpo. En 1972 Nixon no tenía un mucho menos garantizada la reelección, aunque había desaparecido como contrincante viable Ted Kennedy , como consecuencia de un escándalo a causa de un accidente en el que perdió la vida la joven Mary Jo Kopechne. El reverendo Jesse Jackson, un predicador negro, acabó convertido en la figura más destacada, después de la poca fortuna del demócrata George Mc Govern. Por todo ello el segundo mandato de Nixon parece que se avecina próspero, pues los republicanos habían conseguido la mayor parte del voto católico y obrero.
Ahora que por fin se retiran las tropas de Vietman, la Administración Nixon se tambalea con el Watergate, llamado por el propio Nixon un allanamiento de morada de tercera clase, y ni siquiera se trataba de un delito nuevo, porque ya en una campaña electoral un periodista había hecho algo parecido, pero sin castigo alguno. Pero el Watergate sucedió en un momento electoral, por lo cual Nixon lo encubrió. Nunca se pudo probar su responsabilidad directa, pero el caso es que tampoco se probó que el presidente tomase medidas para evitarlo. En 1973 ya se produjeron algunas dimisiones entre sus colaboradores, y el presidente estaba cada vez más aislado, hasta que el propio vicepresidente Agnew se ve obligado a dimitir. Todo esto sucede mientras Kissinger, cada vez más alejado del presidente, es premiado con el Nobel de la Paz. Las grabaciones que Nixon había hecho también habían tenido lugar en otras administraciones, como la de Kennedy, y si Nixon las hubiese destruido no hubiese perdido la presidencia. La vertiente positiva del Watergate fue que supuso una elevación de la exigencia moral en la vida pública americana, y la prensa juega un importante papel. Probablemente Garganta Profunda fue un miembro del FBI. Uno de los periodistas que llevó a cabo la investigación procedía de la contracultura, que al final venció a Nixon cuando éste se vio obligado a dimitir en agosto de 1974. Se toman en el Legislativo una serie de medidas para evitar casos semejantes. Se aprueban varias leyes sobre poderes de guerra, financiación de campañas electorales, libertad de información o normativa respecto de la documentación de los presidentes.
Tan solo cinco años después de abandonar el poder, Nixon empieza a publicar libros sobre la política exterior americana. Pronto llegará la crisis económica producida por la elevación del precio del petróleo, que afecta al mundo entero, tanto en empleo como en inflación, llegando en ambos casos a los dos dígitos, stagflation.
BIBLIOGRAFIA:
EL MUNDO ACTUAL ( J. Tusell)