Invadir a Siria no es tan sencillo como invadir a Irak o a Libia. Irak estuvo resentido por un embargo petrolero y por un embargo de armamento lo que envejeció su maquinaria de guerra. Libia renuncio a apoyar a los movimientos insurgentes y occidente le hizo creer a Kadafi que nunca lo invadirían. Para anestesiarlo le pusieron a Berlusconi a que lo surtiera de concubinas y concubinos porque sabían que esa era su mayor debilidad. Libia no tenía defensa antiaérea. Incluso Kadafi financiaba candidatos de los partidos políticos europeos. Se tragó el cuento que el lobo y las ovejas pueden ser amigos. Los líderes occidentales posaban con Kadafi y sus atuendos floridos en los cocteles. Siria tiene una defensa antiaérea respetable y además un cúmulo de armas químicas desarrolladas con ayuda de empresas capitalistas cuando no eran tan enemigos. Peligran Israel, Emiratos Árabes y Turquía cuando menos. Para invadir a Siria lo mejor es poner a Rusia a que les quite diplomáticamente el arsenal químico y el presidente Sirio mordió el anzuelo. Se va a desarmar sin desarmar a Israel de sus armas nucleares y de las armas químicas que tiene junto con Arabia Saudita. Después inventan algún pretexto para invadir.