Trabajo Monografico : “La organización del sistema educativo nacional durante el periodo de organización nacional” (1853-1880)
Introducción
En la siguiente monografía se presentara un análisis tomando como eje central el surgimiento del sistema educativo argentino desde 1853 con sanción de la Constitución Nacional hasta el año 1880, abarcando aspectos sociales, políticos y económicos que marcaron a la educación de cada época.
En el presente trabajo se desarrollarán temas como: contexto de surgimiento del sistema educativo, características del Estado naciente, instrumentos legales (leyes), creación de instituciones educativas, la educación como estrategia ideológica en la configuración de una Identidad Nacional y las estrategias de penetración del Estado Nacional.
"La organización del sistema educativo nacional”
La constitución de 1853 fue un programa que derivaba de las grandes ideas del liberalismo de la época. Planteaba que era posible transformar a la Argentina en una nación moderna, estableciendo el liberalismo económico y construyendo un Estado republicano; la inmigración noreuropea transformaría a la sociedad beneficiándola; la libertad industria, comercio expresión y trabajo, la inviolabilidad de la propiedad, el afianzamiento de a paz interior y el ejercicio político de os derechos de todos los ciudadanos harían de la Argentina un país civilizado.
En el marco educativo, el papel de la educación fue delineado en el texto constitucional. “El articulo 5º estableció que las provincias deben asegurar la educación primaria (…); el inciso 16 del articulo 67º estableció entre atribuciones del Congreso la de “dictar planes de instrucción general universitaria”. El nivel medio no estaba aun desarrollado y era apenas una extensión de la enseñanza primaria o preparatorio para la universidad.”
Fueron textos generales y ambiguos y dejaron lugar a interpretaciones diversas. Las discusiones resultantes reflejaron el enfrentamiento entre el Estado nacional y el interior y entre los sectores tradicionalistas y modernos de la sociedad.
La política educativa llevada adelante en esa etapa por los gobiernos de Bs. As. Marco las características de la política educativa de las siguientes décadas. Ya con la caída de Rosas, se creo el Ministerio de Instrucción Pública, pero luego fue disuelto y reemplazado por un Departamento de Primeras Letras. Finalmente se opto por dirigir a educación desde un Departamento de Escuelas, que fue puesto bajo la jefatura de Sarmiento en 1856.
Esta última opción que daba autonomía al sistema escolar respecto a la universidad, estaba motivada en el interés de Sarmiento por abrir la escuela pública a una educación práctica y democracia y diseñar caminos distintos respecto del circuito que subordinaba la cultura universitaria.
“Después de Caseros, la Argentina afrontó todavía graves crisis que hicieron temer seriamente por su unidad final. La segregación de Buenos Aires, a pesar de los sentimientos de unión que animó siempre a las figuras mas serias de ambos bandos, pudo fácilmente degenerar en separación definitiva.”
La política educacional surgida del régimen Caseros estuvo influida por la tensión entre quienes querían una Nación políticamente centralizada en Bs. As. Y los que defendían una distribución federal del poder. Además sufrió las diferencias que se produjeron dentro del propio liberalismo triunfante sobre la relación que se proyectaba entre el sistema y la sociedad. Por un lado Sarmiento propuso que se diera propiedad a la generalización de la educación básica y por otro lado Mitre representaba a quienes querían que el esfuerzo educativo de naciente Estado nacional apuntara a educar a la clase dirigente. Argentina tendría un sistema educativo escolarizado en el cual el Estado jugaría un rol fundamental, se comenzaba a delinear dos estrategias que permanecerían durante años.
Esas diferencias se trataban de un asunto de prioridades. La política de Mitre tuvo una tendencia a la centralización y a la elitización de la dirección de sistema. La propuesta de Sarmiento tuvo una contradicción interna fuerte, debido a que acepto otorgar un poder sobresaliente al gobierno central, pero quiso que el sistema se apoyara en las instituciones de la sociedad civil. “Como por ejemplo la organización del Primer Congreso Pedagógico Sudamericano (1882) se negó a que participaran delegados de todo el país, prefiriendo una reunión mas cerrada para decidir los destinos de la educación nacional.”
Sarmiento pudo volcar sus ideales educativos como concejal del municipio en Bs. As., desde el Departamento de Escuelas del Estado de Buenos Aires y como senador de la Legislatura provincial (1857-1860). Desde la Jefatura del Departamento de Escuelas doto a los establecimientos educativos de rentas propias para garantizar su financiamiento mas allá de los vaivenes políticos de los gobiernos; fundo nuevas escuelas; hizo construir edificios modernos para as llamadas Catedral al Norte y Monserrat y para las escuelas de muchas poblaciones rural. Publico numerosos textos de uso escolar y fundo la primera revista pedagógica de país, “Anales de la Educación Común”; creo la escuela mixta.
“La batalla de Pavón, creaba una situación sin precedentes en la historia institucional del país. A partir de entonces la lucha política se entabló desde posiciones diferentes. De un conflicto “horizontal” entre pares, se pasó a una confrontación “vertical”, entre desigualdades.”
El triunfo de Pavón donde Mitre venció al jefe de las fuerzas de la Confederación (J. José de Urquiza), consolido la unidad nacional y abrió las puertas para el proyecto pedagógico centralista de la oligarquía liberal. En 1862 Mitre asume la presidencia, que ejerció hasta 1868; nombro como ministro de gobierno a Sarmiento. Durante 1862 y 1864 Sarmiento fue nombrado gobernador militar de San Juan para que aniquilara desde allí a las montoneras criollas. Durante su mandato organizo el sistema educativo provincial. Sanciono la primera ley de educación en la cual estableció un fondo estatal permanente para su financiamiento, ya que consideraba que la renta para la enseñanza debía provenir de un impuesto pagado por los habitantes con ese fin especial, y que solo en caso de déficit el gobierno debía pagar los gastos de su presupuesto general. Sarmiento afianzo el cumplimiento de la obligatoriedad escolar, autorizo las subvenciones a establecimientos particulares y extendió la red escolar. También se ocupo de la enseñanza media fundando el Colegio Preparatorio. Las críticas nacionales por su manejo en la campaña contra Chaco desembocaron en la renuncia de su mandato y fue enviado entonces a misiones especiales a Chile, Perú y Estados Unidos. En 1868 accedió a la presidencia de la Republica, que ejerció hasta 1874, con Nicolás Avellaneda como su ministro de Justicia e Instrucción Publica. En 1869 se realizo en censo nacional, que revelo que mas de un millón de personas no sabían leer ni escribir, sobre una población total de 1.737.076 habitantes.
En 1870 Sarmiento fundo la Escuela Normal de Paraná, sobre la base del Colegio Paraná. Desde 1870 hasta 1896 se fundarían en el país 38 escuelas normales, acordes al modelo paranaense.
Sarmiento trajo al país 23 maestras norteamericanas. También fundo el Colegio Militar y la Escuela Naval. Era su meta la extensión del sistema de educación publica ha abarcar el conjunto de la población “educable”. De este modo la educación actuaría sobre a sociedad, cambiando su naturaleza y haciendo posible su progreso. “El acceso a la presidencia de la nación brindo a Sarmiento una nueva oportunidad para intentar llevar a cabo su programa.”
Mitre otorgaba a la enseñanza un valor social y consideraba que era un servicio que debía prestar el Estado. De la educación dependían en gran parte el progreso, la justicia y la democracia.
Con la necesidad de ayudar a las provincias a mejorar su red escolar, incluyo en el presupuesto una partida con ese destino, subrayando el carácter transitorio de la resolución. Proyecto también una serie de medidas para garantizar la existencia de un fondo de apoyo a la educación, que no llegaron a aplicarse por consecuencia de la Guerra del Paraguay.
Pero el interés principal de Mitre era desarrollar una educación secundaria dirigida a minoría ilustrada. Aspiraba a formar una inteligencia capaz de gobernar un país y vencer definitivamente a la “barbarie”. Interpreto la Constitución Nacional de manera que a las provincias se ocuparan de la educación primaria y a la Nación de la general (que asimilaba a secundaria) y la universitaria.
Su obra comenzó con la fundación del Colegio Nacional sobre la base del antiguo Colegio de Ciencias Morales. En 1864 se decreto a creación de os Colegios Nacionales de Catamarca, Tucumán, Mendoza, San Juan y Salta. Los planes de estudio y lo reglamentos serian semejantes a los vigentes en el Colegio Nacional de Buenos. Aires. Entre 1863 y 1898 se crearon diecisiete colegios nacionales.
“Pero la función política de la enseñanza tuvo todavía un significado mas: a través de ella se tendió a formar un tipo de hombre apto para cumplir papeles políticos, excluyendo otros objetivos, tales como el de formar un tipo de hombre apto para cumplir papeles políticos, excluyendo otros objetivos, tales como el de formar un hombre apto para las actividades productivas.”
Ese tipo de característica, la de convertir la enseñanza como objetivo de patrimonio de una elite, se produce porque el personal político que admite cualquier sistema, y mas un sistema oligárquico como el de entonces, son necesariamente reducido. Es por eso que podemos hablar de la educación argentina del siglo pasado como una educación oligárquica. Pero sin embargo, lo que unifica a todo el pensamiento educativo de la época dentro de la categoría de oligárquico es que aun los intentos diversificadotes-pragmáticos tuvieron ese carácter.
El sentido que le otorgaron a la creación de colegios nacionales en varias capitales de provincias, elaborado por el gobierno de Mitre, fue un consenso generalizado, en la cual, en unos de los discursos de Mitre, “(…) tenemos que educar a los ignorantes bajo pena de vida, es robustecer la acción que ha de obrar sobre la ignorancia, sin desperdiciar un solo peso del tesoro cuya gestión nos esta encomendad, para aplicarlo al mayor progreso y a la mayor felicidad de la sociedad, antes que la masa bruta predomine y se haga ingobernable y nos falte el aliento para dirigirla por los caminos de la salvación…”
El gobierno nacional tenia que apropiarse de ciertos instrumentos de regulación social hasta entonces impuestos por la tradición, legalizados por la colonia o asumidos por instituciones como la iglesia no había en estos casos una clara lógica de sustitución se resolvía de forma pragmática.
En general el Estado se apropió de las actividades como registro de personas, casamiento y cementerios, sustituyendo en su ejecución a otros agentes sociales esta sustitución, casi siempre imperativa, implicaba una transferencia y concentración de ámbitos funcionales cuyo control representaría, a la vez, una fuente de legitimación y poder el estado comenzaba a hallar espacio institucional y a reforzar los atributos que lo definían como sistema de dominación esto sacudió las raíces las formas tradicionales de organización social y ejercicio del poder político por eso después de la instauración del gobierno de Mitre las reacciones no tardaron en producirse.
A pesar de que el movimiento indiciado en Bs. As. contaba con aliados de causa en el interior, fue la rápida movilización de su ejercito el argumento más contundente para “ganar la adhesión” de las provincias la centralización del poder y los recursos resultaba insuficiente sin embargo esta presencia no podía ser solo, si la represión aparecía como condición necesaria para lograr el monopolio de la violencia y el control territorial la creación de bases consensuales de dominación aparecía también como atributo de estatidad ello suponía no solamente la constitución de una alianza política estable, sino además una presencia que soldara relaciones sociales y afianzara los vínculos de la nacionalidad. “De aquí el carácter multifacético que debía asumir la presencia estatal y la variedad de formas de penetración que la harían posible.”
Las diversas modalidades con que se manifestó la penetración pueden ser categorizadas y analíticas:
La primera modalidad, es la Represiva, que supuso la organización de una fuerza militar unificada y distribuida territorialmente, con el objetivo de prevenir y sofocar todo intento de alteración del orden impuesto por el estado nacional. La segunda, denominada Cooptativa, incluyó la captación de apoyos entre los sectores dominantes y gobiernos del interior a través de la formación de alianzas y coaliciones basadas en compromisos y prestaciones recíprocas. Una tercera denominada Material, presupuso diversas formas de avance del estado nacional, a través de la localización en territorio provincial de obras, servicios y regulaciones indispensables para su progreso económico. Y por ultimo, una cuarta llamada, Ideológica, que consistió en la creciente capacidad de creación y difusión de valores, conocimientos y símbolos reforzadores de sentimientos de nacional que tendían a legitimar el sistema de dominación establecido.
Conclusión
En conclusión, la política educativa llevada adelante a partir del año 1853 por los gobiernos de Bs. As. marcó las características de la política educativa de las siguientes décadas, reflejadas hoy en día en la actualidad, en la cual somos partícipes de ella.
Invertir en educación es apostar a cambiar la sociedad, a crear subjetividades, sujetos pensantes, críticos, por eso tanta postergación al docente, persecuciones ideológicas, tristes recuerdos de censura, y quema de libros en nuestra historia.
Biografía General
• Oszlak Oscar (1982) “La conquista del orden político y la formación historia del estado nacional”. Pág. 5 a 57. Editorial CEDES. Buenos Aires.
• Zanotti Luis Jorge (1959): “El normalismo” Capitulo II: El desarrollo del normalismo. Pag. 16 al 32. Comité permanente de la educación media.
• Puiggrós Adriana (1990) Tomo II “sujetos, disciplina y currículo en los orígenes del sistema educativo argentino. Capítulos III “Heredando al sujeto sarmiento” Pagina 77 a 114. Editorial GALERNA. Buenos Aires.
• Puiggrós Adriana (1996) Que pasó en la educación Argentina desde la conquista al menemismo. Capitulo IV: “La organización del sistema educativo nacional”. Pagina 53 a 65. Editorial Kapelusz. Buenos Aires.
• Tedesco Juan Carlos (1986) “Educación y sociedad en la argentina (1880-1945) Capitulo II. “Economía y sociedad”. Capitulo III: “La función política de la educación”. Pág. 37 a 88. Ediciones solares. Buenos Aires.
Introducción
En la siguiente monografía se presentara un análisis tomando como eje central el surgimiento del sistema educativo argentino desde 1853 con sanción de la Constitución Nacional hasta el año 1880, abarcando aspectos sociales, políticos y económicos que marcaron a la educación de cada época.
En el presente trabajo se desarrollarán temas como: contexto de surgimiento del sistema educativo, características del Estado naciente, instrumentos legales (leyes), creación de instituciones educativas, la educación como estrategia ideológica en la configuración de una Identidad Nacional y las estrategias de penetración del Estado Nacional.
"La organización del sistema educativo nacional”
La constitución de 1853 fue un programa que derivaba de las grandes ideas del liberalismo de la época. Planteaba que era posible transformar a la Argentina en una nación moderna, estableciendo el liberalismo económico y construyendo un Estado republicano; la inmigración noreuropea transformaría a la sociedad beneficiándola; la libertad industria, comercio expresión y trabajo, la inviolabilidad de la propiedad, el afianzamiento de a paz interior y el ejercicio político de os derechos de todos los ciudadanos harían de la Argentina un país civilizado.
En el marco educativo, el papel de la educación fue delineado en el texto constitucional. “El articulo 5º estableció que las provincias deben asegurar la educación primaria (…); el inciso 16 del articulo 67º estableció entre atribuciones del Congreso la de “dictar planes de instrucción general universitaria”. El nivel medio no estaba aun desarrollado y era apenas una extensión de la enseñanza primaria o preparatorio para la universidad.”
Fueron textos generales y ambiguos y dejaron lugar a interpretaciones diversas. Las discusiones resultantes reflejaron el enfrentamiento entre el Estado nacional y el interior y entre los sectores tradicionalistas y modernos de la sociedad.
La política educativa llevada adelante en esa etapa por los gobiernos de Bs. As. Marco las características de la política educativa de las siguientes décadas. Ya con la caída de Rosas, se creo el Ministerio de Instrucción Pública, pero luego fue disuelto y reemplazado por un Departamento de Primeras Letras. Finalmente se opto por dirigir a educación desde un Departamento de Escuelas, que fue puesto bajo la jefatura de Sarmiento en 1856.
Esta última opción que daba autonomía al sistema escolar respecto a la universidad, estaba motivada en el interés de Sarmiento por abrir la escuela pública a una educación práctica y democracia y diseñar caminos distintos respecto del circuito que subordinaba la cultura universitaria.
“Después de Caseros, la Argentina afrontó todavía graves crisis que hicieron temer seriamente por su unidad final. La segregación de Buenos Aires, a pesar de los sentimientos de unión que animó siempre a las figuras mas serias de ambos bandos, pudo fácilmente degenerar en separación definitiva.”
La política educacional surgida del régimen Caseros estuvo influida por la tensión entre quienes querían una Nación políticamente centralizada en Bs. As. Y los que defendían una distribución federal del poder. Además sufrió las diferencias que se produjeron dentro del propio liberalismo triunfante sobre la relación que se proyectaba entre el sistema y la sociedad. Por un lado Sarmiento propuso que se diera propiedad a la generalización de la educación básica y por otro lado Mitre representaba a quienes querían que el esfuerzo educativo de naciente Estado nacional apuntara a educar a la clase dirigente. Argentina tendría un sistema educativo escolarizado en el cual el Estado jugaría un rol fundamental, se comenzaba a delinear dos estrategias que permanecerían durante años.
Esas diferencias se trataban de un asunto de prioridades. La política de Mitre tuvo una tendencia a la centralización y a la elitización de la dirección de sistema. La propuesta de Sarmiento tuvo una contradicción interna fuerte, debido a que acepto otorgar un poder sobresaliente al gobierno central, pero quiso que el sistema se apoyara en las instituciones de la sociedad civil. “Como por ejemplo la organización del Primer Congreso Pedagógico Sudamericano (1882) se negó a que participaran delegados de todo el país, prefiriendo una reunión mas cerrada para decidir los destinos de la educación nacional.”
Sarmiento pudo volcar sus ideales educativos como concejal del municipio en Bs. As., desde el Departamento de Escuelas del Estado de Buenos Aires y como senador de la Legislatura provincial (1857-1860). Desde la Jefatura del Departamento de Escuelas doto a los establecimientos educativos de rentas propias para garantizar su financiamiento mas allá de los vaivenes políticos de los gobiernos; fundo nuevas escuelas; hizo construir edificios modernos para as llamadas Catedral al Norte y Monserrat y para las escuelas de muchas poblaciones rural. Publico numerosos textos de uso escolar y fundo la primera revista pedagógica de país, “Anales de la Educación Común”; creo la escuela mixta.
“La batalla de Pavón, creaba una situación sin precedentes en la historia institucional del país. A partir de entonces la lucha política se entabló desde posiciones diferentes. De un conflicto “horizontal” entre pares, se pasó a una confrontación “vertical”, entre desigualdades.”
El triunfo de Pavón donde Mitre venció al jefe de las fuerzas de la Confederación (J. José de Urquiza), consolido la unidad nacional y abrió las puertas para el proyecto pedagógico centralista de la oligarquía liberal. En 1862 Mitre asume la presidencia, que ejerció hasta 1868; nombro como ministro de gobierno a Sarmiento. Durante 1862 y 1864 Sarmiento fue nombrado gobernador militar de San Juan para que aniquilara desde allí a las montoneras criollas. Durante su mandato organizo el sistema educativo provincial. Sanciono la primera ley de educación en la cual estableció un fondo estatal permanente para su financiamiento, ya que consideraba que la renta para la enseñanza debía provenir de un impuesto pagado por los habitantes con ese fin especial, y que solo en caso de déficit el gobierno debía pagar los gastos de su presupuesto general. Sarmiento afianzo el cumplimiento de la obligatoriedad escolar, autorizo las subvenciones a establecimientos particulares y extendió la red escolar. También se ocupo de la enseñanza media fundando el Colegio Preparatorio. Las críticas nacionales por su manejo en la campaña contra Chaco desembocaron en la renuncia de su mandato y fue enviado entonces a misiones especiales a Chile, Perú y Estados Unidos. En 1868 accedió a la presidencia de la Republica, que ejerció hasta 1874, con Nicolás Avellaneda como su ministro de Justicia e Instrucción Publica. En 1869 se realizo en censo nacional, que revelo que mas de un millón de personas no sabían leer ni escribir, sobre una población total de 1.737.076 habitantes.
En 1870 Sarmiento fundo la Escuela Normal de Paraná, sobre la base del Colegio Paraná. Desde 1870 hasta 1896 se fundarían en el país 38 escuelas normales, acordes al modelo paranaense.
Sarmiento trajo al país 23 maestras norteamericanas. También fundo el Colegio Militar y la Escuela Naval. Era su meta la extensión del sistema de educación publica ha abarcar el conjunto de la población “educable”. De este modo la educación actuaría sobre a sociedad, cambiando su naturaleza y haciendo posible su progreso. “El acceso a la presidencia de la nación brindo a Sarmiento una nueva oportunidad para intentar llevar a cabo su programa.”
Mitre otorgaba a la enseñanza un valor social y consideraba que era un servicio que debía prestar el Estado. De la educación dependían en gran parte el progreso, la justicia y la democracia.
Con la necesidad de ayudar a las provincias a mejorar su red escolar, incluyo en el presupuesto una partida con ese destino, subrayando el carácter transitorio de la resolución. Proyecto también una serie de medidas para garantizar la existencia de un fondo de apoyo a la educación, que no llegaron a aplicarse por consecuencia de la Guerra del Paraguay.
Pero el interés principal de Mitre era desarrollar una educación secundaria dirigida a minoría ilustrada. Aspiraba a formar una inteligencia capaz de gobernar un país y vencer definitivamente a la “barbarie”. Interpreto la Constitución Nacional de manera que a las provincias se ocuparan de la educación primaria y a la Nación de la general (que asimilaba a secundaria) y la universitaria.
Su obra comenzó con la fundación del Colegio Nacional sobre la base del antiguo Colegio de Ciencias Morales. En 1864 se decreto a creación de os Colegios Nacionales de Catamarca, Tucumán, Mendoza, San Juan y Salta. Los planes de estudio y lo reglamentos serian semejantes a los vigentes en el Colegio Nacional de Buenos. Aires. Entre 1863 y 1898 se crearon diecisiete colegios nacionales.
“Pero la función política de la enseñanza tuvo todavía un significado mas: a través de ella se tendió a formar un tipo de hombre apto para cumplir papeles políticos, excluyendo otros objetivos, tales como el de formar un tipo de hombre apto para cumplir papeles políticos, excluyendo otros objetivos, tales como el de formar un hombre apto para las actividades productivas.”
Ese tipo de característica, la de convertir la enseñanza como objetivo de patrimonio de una elite, se produce porque el personal político que admite cualquier sistema, y mas un sistema oligárquico como el de entonces, son necesariamente reducido. Es por eso que podemos hablar de la educación argentina del siglo pasado como una educación oligárquica. Pero sin embargo, lo que unifica a todo el pensamiento educativo de la época dentro de la categoría de oligárquico es que aun los intentos diversificadotes-pragmáticos tuvieron ese carácter.
El sentido que le otorgaron a la creación de colegios nacionales en varias capitales de provincias, elaborado por el gobierno de Mitre, fue un consenso generalizado, en la cual, en unos de los discursos de Mitre, “(…) tenemos que educar a los ignorantes bajo pena de vida, es robustecer la acción que ha de obrar sobre la ignorancia, sin desperdiciar un solo peso del tesoro cuya gestión nos esta encomendad, para aplicarlo al mayor progreso y a la mayor felicidad de la sociedad, antes que la masa bruta predomine y se haga ingobernable y nos falte el aliento para dirigirla por los caminos de la salvación…”
El gobierno nacional tenia que apropiarse de ciertos instrumentos de regulación social hasta entonces impuestos por la tradición, legalizados por la colonia o asumidos por instituciones como la iglesia no había en estos casos una clara lógica de sustitución se resolvía de forma pragmática.
En general el Estado se apropió de las actividades como registro de personas, casamiento y cementerios, sustituyendo en su ejecución a otros agentes sociales esta sustitución, casi siempre imperativa, implicaba una transferencia y concentración de ámbitos funcionales cuyo control representaría, a la vez, una fuente de legitimación y poder el estado comenzaba a hallar espacio institucional y a reforzar los atributos que lo definían como sistema de dominación esto sacudió las raíces las formas tradicionales de organización social y ejercicio del poder político por eso después de la instauración del gobierno de Mitre las reacciones no tardaron en producirse.
A pesar de que el movimiento indiciado en Bs. As. contaba con aliados de causa en el interior, fue la rápida movilización de su ejercito el argumento más contundente para “ganar la adhesión” de las provincias la centralización del poder y los recursos resultaba insuficiente sin embargo esta presencia no podía ser solo, si la represión aparecía como condición necesaria para lograr el monopolio de la violencia y el control territorial la creación de bases consensuales de dominación aparecía también como atributo de estatidad ello suponía no solamente la constitución de una alianza política estable, sino además una presencia que soldara relaciones sociales y afianzara los vínculos de la nacionalidad. “De aquí el carácter multifacético que debía asumir la presencia estatal y la variedad de formas de penetración que la harían posible.”
Las diversas modalidades con que se manifestó la penetración pueden ser categorizadas y analíticas:
La primera modalidad, es la Represiva, que supuso la organización de una fuerza militar unificada y distribuida territorialmente, con el objetivo de prevenir y sofocar todo intento de alteración del orden impuesto por el estado nacional. La segunda, denominada Cooptativa, incluyó la captación de apoyos entre los sectores dominantes y gobiernos del interior a través de la formación de alianzas y coaliciones basadas en compromisos y prestaciones recíprocas. Una tercera denominada Material, presupuso diversas formas de avance del estado nacional, a través de la localización en territorio provincial de obras, servicios y regulaciones indispensables para su progreso económico. Y por ultimo, una cuarta llamada, Ideológica, que consistió en la creciente capacidad de creación y difusión de valores, conocimientos y símbolos reforzadores de sentimientos de nacional que tendían a legitimar el sistema de dominación establecido.
Conclusión
En conclusión, la política educativa llevada adelante a partir del año 1853 por los gobiernos de Bs. As. marcó las características de la política educativa de las siguientes décadas, reflejadas hoy en día en la actualidad, en la cual somos partícipes de ella.
Invertir en educación es apostar a cambiar la sociedad, a crear subjetividades, sujetos pensantes, críticos, por eso tanta postergación al docente, persecuciones ideológicas, tristes recuerdos de censura, y quema de libros en nuestra historia.
Biografía General
• Oszlak Oscar (1982) “La conquista del orden político y la formación historia del estado nacional”. Pág. 5 a 57. Editorial CEDES. Buenos Aires.
• Zanotti Luis Jorge (1959): “El normalismo” Capitulo II: El desarrollo del normalismo. Pag. 16 al 32. Comité permanente de la educación media.
• Puiggrós Adriana (1990) Tomo II “sujetos, disciplina y currículo en los orígenes del sistema educativo argentino. Capítulos III “Heredando al sujeto sarmiento” Pagina 77 a 114. Editorial GALERNA. Buenos Aires.
• Puiggrós Adriana (1996) Que pasó en la educación Argentina desde la conquista al menemismo. Capitulo IV: “La organización del sistema educativo nacional”. Pagina 53 a 65. Editorial Kapelusz. Buenos Aires.
• Tedesco Juan Carlos (1986) “Educación y sociedad en la argentina (1880-1945) Capitulo II. “Economía y sociedad”. Capitulo III: “La función política de la educación”. Pág. 37 a 88. Ediciones solares. Buenos Aires.