SER MARCA, MARCA DIFERENCIA
Lo distinto, lo especial, lo propio, lo único, el ser lo que otros no son. Hoy más que nunca, el mundo de las empresas juega día a día a escalar posiciones y a encontrarse un paso delante de sus competidores. En ese mundo, ser marca, casualmente, marca la diferencia. ¿Cómo instalar una marca? ¿Cuál es la forma más fácil y menos desgastante para lograrlo? ¿Cómo?
Crear algo, cualquier cosa que sea, es un talento y una diferencia; un esfuerzo y un logro; es tener algo, que nadie más tiene. Un dibujo, un emblema, una palabra, una imagen y otras formas o combinaciones, pueden distinguirse en el mercado, señalando calidad, beneficios, pertenencia, reuniendo alguno de los atributos que tiene una marca.
¿Cómo inscribir una marca o una patente?, ¿cómo resolver todos los inconvenientes que vayan a surgir durante el proceso de registro?, ¿por qué hacerse problema en estos trámites y no disponer de todo su talento para crear y gestionar?
El Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI) es el organismo oficial dedicado a preservar legalmente todos aquellos proyectos (patentes) y marcas, protegiendo los derechos de propiedad industrial. Más allá que muchas veces se los confunda entre sí, no se trata de lo mismo. Marca es todo signo con capacidad distintiva que permite diferenciar un producto/servicio, de otro. Patente es un derecho exclusivo que es otorgado al inventor de un determinado producto.
“La marca juega un papel importantísimo en el terreno de la competencia” explican desde el INPI; y todos sus componentes (imágenes, colores, logo es todo aquello que se inscribe cuando se registra una marca).
“En un entorno altamente hostil y de cambios constantes, este derecho es una real ventaja competitiva para el desarrollo, el crecimiento y la creación de valor de una empresa, de un producto/servicio”.
Según los especialistas, luego de este primer paso comienza una etapa de mantener protegido la marca inserta en el mercado en constante movimiento. Una solución a este posible conflicto consiste en contratar un grupo de expertos en la propiedad industrial, para que sean ellos los encargados en negociar los conflictos que puedan llegar a aparecer.
Usar una marca reconocida y exitosa ayuda a bajar costos en lo relativo a inversiones para lograr conocimiento del producto. Acelera la velocidad de ingreso al mercado de un nuevo producto. Una marca conocida y aceptada en una determinada categoría genera más confianza, facilita la prueba de un nuevo producto. Lograr lo mismo con una marca desconocida es más lento y más costoso.
El Derecho de Propiedad es el sello principal que le otorga el valor al producto creado.
Papel comercial de la marca: Para el consumidor: le proporciona información, garantía y seguridad de calidad y nivel de satisfacción; le permite reconocer el producto con rapidez en el lineal y su existencia en la mayoría de puntos de venta se traduce en un ahorro de tiempo en su búsqueda. Es importante señalar que, en muchas ocasiones, el consumidor adquiere un producto más por sus atributos y prestaciones, que por el valor simbólico que la marca le transfiere. Son marcas que responden a necesidades psicológicas de afirmación personal y social. Desventajas del consumidor ante la marca: Un producto con marca suele tener un precio más elevado ya que ese producto tiene que realizar una gran inversión en publicidad y promoción; al existir un número elevado de marcas para un mismo producto se dificulta la elección de compra.
Revista Pyme – Edición Mes de Abril 2010
Lo distinto, lo especial, lo propio, lo único, el ser lo que otros no son. Hoy más que nunca, el mundo de las empresas juega día a día a escalar posiciones y a encontrarse un paso delante de sus competidores. En ese mundo, ser marca, casualmente, marca la diferencia. ¿Cómo instalar una marca? ¿Cuál es la forma más fácil y menos desgastante para lograrlo? ¿Cómo?
Crear algo, cualquier cosa que sea, es un talento y una diferencia; un esfuerzo y un logro; es tener algo, que nadie más tiene. Un dibujo, un emblema, una palabra, una imagen y otras formas o combinaciones, pueden distinguirse en el mercado, señalando calidad, beneficios, pertenencia, reuniendo alguno de los atributos que tiene una marca.
¿Cómo inscribir una marca o una patente?, ¿cómo resolver todos los inconvenientes que vayan a surgir durante el proceso de registro?, ¿por qué hacerse problema en estos trámites y no disponer de todo su talento para crear y gestionar?
El Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI) es el organismo oficial dedicado a preservar legalmente todos aquellos proyectos (patentes) y marcas, protegiendo los derechos de propiedad industrial. Más allá que muchas veces se los confunda entre sí, no se trata de lo mismo. Marca es todo signo con capacidad distintiva que permite diferenciar un producto/servicio, de otro. Patente es un derecho exclusivo que es otorgado al inventor de un determinado producto.
“La marca juega un papel importantísimo en el terreno de la competencia” explican desde el INPI; y todos sus componentes (imágenes, colores, logo es todo aquello que se inscribe cuando se registra una marca).
“En un entorno altamente hostil y de cambios constantes, este derecho es una real ventaja competitiva para el desarrollo, el crecimiento y la creación de valor de una empresa, de un producto/servicio”.
Según los especialistas, luego de este primer paso comienza una etapa de mantener protegido la marca inserta en el mercado en constante movimiento. Una solución a este posible conflicto consiste en contratar un grupo de expertos en la propiedad industrial, para que sean ellos los encargados en negociar los conflictos que puedan llegar a aparecer.
Usar una marca reconocida y exitosa ayuda a bajar costos en lo relativo a inversiones para lograr conocimiento del producto. Acelera la velocidad de ingreso al mercado de un nuevo producto. Una marca conocida y aceptada en una determinada categoría genera más confianza, facilita la prueba de un nuevo producto. Lograr lo mismo con una marca desconocida es más lento y más costoso.
El Derecho de Propiedad es el sello principal que le otorga el valor al producto creado.
Papel comercial de la marca: Para el consumidor: le proporciona información, garantía y seguridad de calidad y nivel de satisfacción; le permite reconocer el producto con rapidez en el lineal y su existencia en la mayoría de puntos de venta se traduce en un ahorro de tiempo en su búsqueda. Es importante señalar que, en muchas ocasiones, el consumidor adquiere un producto más por sus atributos y prestaciones, que por el valor simbólico que la marca le transfiere. Son marcas que responden a necesidades psicológicas de afirmación personal y social. Desventajas del consumidor ante la marca: Un producto con marca suele tener un precio más elevado ya que ese producto tiene que realizar una gran inversión en publicidad y promoción; al existir un número elevado de marcas para un mismo producto se dificulta la elección de compra.
Revista Pyme – Edición Mes de Abril 2010