El inventor es un ingeniero inglés llamado Peter Dearman.
La idea es simple. Los motores alternativos (es decir, los de pistones) funcionan gracias a que una sustancia (el combustible líquido, mezclado con aire frío) aumenta de forma súbita su volumen gracias a la combustión y generación de gases calientes, con lo que se empujan los pistones, los cuales a su vez acaban transmitiendo el movimiento a las ruedas. En un motor de gasolina o diésel, el aumento de volumen se consigue con la reacción química de combustión.
El motor de nitrógeno funciona con un depósito de nitrógeno líquido, que se encuentra a presión atmosférica y a 77 K (-196 ºC). Se mezclan unas gotitas de nitrógeno líquido con agua (o mejor con un anticongelante, o sea un líquido que no se congele), con lo que el nitrógeno se vaporiza, aumentando su volumen unas 700 veces.
La ventaja es que las temperaturas del motor son cercanas a la del ambiente, con lo que el motor se podría fabricar incluso con materiales plásticos. En este video se muestran unos prototipos del motor.
La idea es simple. Los motores alternativos (es decir, los de pistones) funcionan gracias a que una sustancia (el combustible líquido, mezclado con aire frío) aumenta de forma súbita su volumen gracias a la combustión y generación de gases calientes, con lo que se empujan los pistones, los cuales a su vez acaban transmitiendo el movimiento a las ruedas. En un motor de gasolina o diésel, el aumento de volumen se consigue con la reacción química de combustión.
El motor de nitrógeno funciona con un depósito de nitrógeno líquido, que se encuentra a presión atmosférica y a 77 K (-196 ºC). Se mezclan unas gotitas de nitrógeno líquido con agua (o mejor con un anticongelante, o sea un líquido que no se congele), con lo que el nitrógeno se vaporiza, aumentando su volumen unas 700 veces.
La ventaja es que las temperaturas del motor son cercanas a la del ambiente, con lo que el motor se podría fabricar incluso con materiales plásticos. En este video se muestran unos prototipos del motor.