El verdadero origen de la inflación
Los gobernantes suelen con frecuencia dar interesantes explicaciones para justificar elaumento de precios en sus propios paises.
Por lo general, hacen referencia a la "avaricia insaciable de empresarios inescrupulosos"que llevados por una "ambicion desmedida" elevan los precios de los productos hasta "limites insoportables".
Sin embargo, esta claro que la culpa recae siempre sobre los propios gobernantes, ya que es el Estado Nacionalel unico que tiene la potestad exclusiva para fabricar dinero.
Responsabilizando a otros, intentan ocultar las verdaderas causas que lo originan: el elevado gasto publico,los excesivos subsidios, las politicas populistas y el financiamiento al clientelismo.
Entonces ponen en marcha "la maquinita", que es la unica manera que encuentran para hacer frente a lascrecientes erogaciones de dinero publico.
Cuando el circulante (monedas y billetes) no tiene respaldo suficiente en bienes y servicios(que son los productos que demanda la población) se genera la inflación.
No se necesita ser un experto para entender este concepto.
A continuacion, publicamos un escrito que lo explica con mas claridad y sencillez.
El mismo, pertenece al Marquez de Pombal, que fuera Ministro de Jose 1º,que goberno Portugal en el periodo 1750-1777.
"Desde sesenta años a esta parte, las minas de oro constituyen la unica riqueza de Portugal.
No se necesita ser politico; basta saber aritmetica para probar que un Estado que limitatoda su atencion a las minas ha de arruinarse por fuerza.
El oro y la plata son bienes artificiales; cuanto mas se multiplican estos representantesde los valores, tanto mas disminuye el suyo intrinseco, porque van representando menosobjetos.
Cuando España se enseñoreo de Mejico y del Peru, abandono las riquezas naturales de estospaises a su suerte para echarse sobre las artificiales, cuyo valor disminuye a medida quecrece su cantidad.
Entonces habia poco oro y plata en Europa y cuando España de un golpe se vio dueña de unacantidad tan enorme de estos metales, concibio esperanzas que nunca podian realizarse.
Es un principio irrecusable, probado por la experiencia, que las riquezas mineras son paralos Estados que las poseen, bienes puramente imaginarios.
Estos Estados no son mas que distribuidores de sus propios tesoros."
Marquez de Pombal
(Portugal - Siglo XVIII)