¿Qué es un géiser?
La palabra ‘géiser’ procede, originariamente, del verbo islandés ‘gjosa’, que significa ‘emanar’, y más próximamente, de ‘Geysir’, que es el nombre que recibe una famosa fuente termal islandesa.
Por tanto, un géiser es un orificio en el suelo que, cada cierto tiempo, expulsa abruptamente una columna de agua caliente y vapor. La causa de que esto suceda es bastante simple. Las aguas que se encuentran en el subsuelo son calentadas por las rocas cercanas, que, a su vez, absorben el calor del magma que hay bajo ellas. Este líquido caliente emerge a la superficie a través de rocas porosas por el fenómeno de convección y lo hace muy rápidamente, de lo cual resulta una columna espectacular de agua y aire. Una vez ha salido al exterior, el agua que resta bajo tierra se enfría y la erupción para.
Los géiseres son un fenómeno bastante raro, pues precisan de una geología muy específica. Por ello, tan sólo existen cerca de mil en todo el planeta y casi la mitad se hallan en el Parque Yellowstone, en Estados Unidos. En España, existen algunos en la isla de Lanzarote cuyo suelo, por su composición volcánica, favorece su aparición.
Por otra parte, existen dos tipos de géiseres, en función de donde se encuentren: los géiseres de fuente se hallan en estanques de agua y erupcionan de forma violenta, en series continuadas. Los géiseres de cono, en cambio, se encuentran en montículos de silicio –llamados geiseritas- y erupcionan en chorros únicos y estables.
La rareza de los géiseres hace que sean frágiles. Cualquier alteración de su medio puede provocar su desaparición. El simple hecho de arrojar basura en ellos puede acabar con su actividad. Por ello es recomendable ser respetuosos con su ecosistema.
Columna de agua de un géiser desde la lejanía
Curiosamente, a pesar de las altas temperaturas que llegan a alcanzar, existe vida dentro de ellos. Concretamente, se trata de organismos diminutos, generalmente unicelulares, llamados termófilas e hipertermófilas, y su hallazgo ha posibilitado importantes avances médicos. Incluso el hecho de que estas bacterias sobrevivan en esas condiciones alimenta la esperanza de encontrar vida fuera de nuestro planeta.
Los géiseres más grandes se encuentran , como decíamos, en el Parque Yellowstone, en Estados Unidos, y en Islandia. El llamado Gran Geysir se halla en este último país y está acordonado para evitar las erupciones de otros colindantes, como el Strokkur, que se encuentra a tan sólo veinticinco metros.
Erupciones
La actividad de los géiseres, como toda actividad de fuente termal, es causada por el contacto entre el agua superficial y rocas calentadas por el magma ubicado subterráneamente. El agua calentada geotérmicamente regresa a la superficie por convección a través de rocas porosas y fracturadas. Los géiseres se diferencian de las demás fuentes termales por su estructura subterránea; muchos consisten en una pequeña abertura a la superficie conectada con uno o más tubos subterráneos que conectan con las reservas de agua.
A medida que el géiser se llena, el agua más superficial se va enfriando, pero debido a lo estrecho del conducto, el enfriamiento conectivo del agua en la reserva es imposible. El agua fría de la superficie es presionada desde abajo por el agua caliente, asemejándose a la tapa de una olla a presion, haciendo que el agua de reserva se sobrecaliente, manteniendo el líquido a temperaturas superiores a su punto de ebullición.
Por último, la temperatura del fondo del géiser comienza a subir alcanzando el punto de ebullición; las burbujas del vapor ascienden hasta la punta del conducto. Al atravesar el cráter del géiser, algo de agua se desborda y salpica hacia afuera, reduciendo la anchura de la columna y la presión del agua que hay debajo. Con este escape de presión, el agua sobre calentada se mezcla con el vapor , e bulliendo violentamente por la columna. La espuma resultante entre el vapor y el agua caliente es expulsada fuera del géiser.
El agua restante en el géiser se va enfriando y la erupción finaliza; el agua caliente se comienza a filtrar nuevamente dentro del depósito, y el ciclo comienza de nuevo. La duración de las erupciones y el tiempo entre una y otra varían según el géiser; Strokkur en Islandia erupta algunos segundos cada 14 min, mientras que el Grand Geyser en los E stados Unidos eclosiona durante unos 10 minutos cada 8 o 12 horas.
1. El vapor sale del agua caliente
2. El agua se empieza a desbordar
3. La tensión superficial se rompe
4. El agua liberada es expulsada hacia arriba y regresa
La palabra ‘géiser’ procede, originariamente, del verbo islandés ‘gjosa’, que significa ‘emanar’, y más próximamente, de ‘Geysir’, que es el nombre que recibe una famosa fuente termal islandesa.
Por tanto, un géiser es un orificio en el suelo que, cada cierto tiempo, expulsa abruptamente una columna de agua caliente y vapor. La causa de que esto suceda es bastante simple. Las aguas que se encuentran en el subsuelo son calentadas por las rocas cercanas, que, a su vez, absorben el calor del magma que hay bajo ellas. Este líquido caliente emerge a la superficie a través de rocas porosas por el fenómeno de convección y lo hace muy rápidamente, de lo cual resulta una columna espectacular de agua y aire. Una vez ha salido al exterior, el agua que resta bajo tierra se enfría y la erupción para.
Los géiseres son un fenómeno bastante raro, pues precisan de una geología muy específica. Por ello, tan sólo existen cerca de mil en todo el planeta y casi la mitad se hallan en el Parque Yellowstone, en Estados Unidos. En España, existen algunos en la isla de Lanzarote cuyo suelo, por su composición volcánica, favorece su aparición.
Por otra parte, existen dos tipos de géiseres, en función de donde se encuentren: los géiseres de fuente se hallan en estanques de agua y erupcionan de forma violenta, en series continuadas. Los géiseres de cono, en cambio, se encuentran en montículos de silicio –llamados geiseritas- y erupcionan en chorros únicos y estables.
La rareza de los géiseres hace que sean frágiles. Cualquier alteración de su medio puede provocar su desaparición. El simple hecho de arrojar basura en ellos puede acabar con su actividad. Por ello es recomendable ser respetuosos con su ecosistema.
Columna de agua de un géiser desde la lejanía
Curiosamente, a pesar de las altas temperaturas que llegan a alcanzar, existe vida dentro de ellos. Concretamente, se trata de organismos diminutos, generalmente unicelulares, llamados termófilas e hipertermófilas, y su hallazgo ha posibilitado importantes avances médicos. Incluso el hecho de que estas bacterias sobrevivan en esas condiciones alimenta la esperanza de encontrar vida fuera de nuestro planeta.
Los géiseres más grandes se encuentran , como decíamos, en el Parque Yellowstone, en Estados Unidos, y en Islandia. El llamado Gran Geysir se halla en este último país y está acordonado para evitar las erupciones de otros colindantes, como el Strokkur, que se encuentra a tan sólo veinticinco metros.
Erupciones
La actividad de los géiseres, como toda actividad de fuente termal, es causada por el contacto entre el agua superficial y rocas calentadas por el magma ubicado subterráneamente. El agua calentada geotérmicamente regresa a la superficie por convección a través de rocas porosas y fracturadas. Los géiseres se diferencian de las demás fuentes termales por su estructura subterránea; muchos consisten en una pequeña abertura a la superficie conectada con uno o más tubos subterráneos que conectan con las reservas de agua.
A medida que el géiser se llena, el agua más superficial se va enfriando, pero debido a lo estrecho del conducto, el enfriamiento conectivo del agua en la reserva es imposible. El agua fría de la superficie es presionada desde abajo por el agua caliente, asemejándose a la tapa de una olla a presion, haciendo que el agua de reserva se sobrecaliente, manteniendo el líquido a temperaturas superiores a su punto de ebullición.
Por último, la temperatura del fondo del géiser comienza a subir alcanzando el punto de ebullición; las burbujas del vapor ascienden hasta la punta del conducto. Al atravesar el cráter del géiser, algo de agua se desborda y salpica hacia afuera, reduciendo la anchura de la columna y la presión del agua que hay debajo. Con este escape de presión, el agua sobre calentada se mezcla con el vapor , e bulliendo violentamente por la columna. La espuma resultante entre el vapor y el agua caliente es expulsada fuera del géiser.
El agua restante en el géiser se va enfriando y la erupción finaliza; el agua caliente se comienza a filtrar nuevamente dentro del depósito, y el ciclo comienza de nuevo. La duración de las erupciones y el tiempo entre una y otra varían según el géiser; Strokkur en Islandia erupta algunos segundos cada 14 min, mientras que el Grand Geyser en los E stados Unidos eclosiona durante unos 10 minutos cada 8 o 12 horas.
1. El vapor sale del agua caliente
2. El agua se empieza a desbordar
3. La tensión superficial se rompe
4. El agua liberada es expulsada hacia arriba y regresa