"Pero la libertad tiene un precio, y cuando los traidores fueron derrotados, juramos como nación que nunca olvidaríamos esta traición…”
DESARROLLO DEL TRABAJO
El cine es un medio de comunicación, y por tanto es necesario develar e interpretar lo que en sus contenidos nos quieren comunicar. Por eso una película no basta con verla. Hay que analizarla con ojo crítico, reflexionar, indagar, descubrir e ir más allá de la trama desde múltiples dimensiones. Analizar una película, implica necesariamente, comprender, significar, dar sentido desde un posicionamiento complejo.
En esta oportunidad, se realizará el análisis del film “Los Juegos del Hambre”, operando desde conceptos teóricos vistos en la cátedra “Prácticas Intelectuales y Reflexividad”, de la carrera Cs. de la Educación.
La injusticia y la inequidad, es una problemática muy evidenciada en la película, ya que en el desarrollo de la misma se pone de manifiesto diferentes escenarios que involucran y tienen como protagonistas a los miembros y habitantes de una sociedad que albergan dos realidades contrapuestas.
En el film, El Capitolio de Panem es una ciudad tecnológicamente avanzada donde los ciudadanos ricos y poderosos residen. El Capitolio es también el nombre coloquial para el gobierno de la nación de Panem.
Foucault (1977) plantea que tradicionalmente predomina una concepción del poder como mecanismo esencialmente jurídico, la que dice la ley, la que prohíbe, la que dice no, con toda una letanía de efectos negativos: exclusión, rechazo, barrera, negaciones, ocultaciones, etc.
El autor considera inadecuada esta concepción. Ya que no permite ver la existencia de redes de poder en términos de tecnologías, tácticas y estrategias.
Esto último, se puede evidenciar en la película: El Capitolio gobierna de forma opresiva a los 12 distritos, es una dictadura tiránica, dirigida por un Presidente, y sostiene la política total y el dominio económico de Panem, haciendo cumplir sus reglas a través de un ejército de Agentes de la paz, leyes duras, propaganda y la organización anual de los Juegos del Hambre.
El capitolio, durante todo el film se muestra como el sistema o modelo político que domina, controla y regula las economías de la sociedad, provocando una notable desigualdad para con los distritos que gobierna. El modelo de sociedad que se plantea en la película, no se aleja mucho de la realidad y del contexto en el que en las últimas décadas, en Argentina y Latinoamérica está presente: el capitalismo.
Capitolio o Capitalismo, sin duda alguna, tienen en claro cuáles son sus principios, y no es justamente, el de pregonar una sociedad equitativa. Indudablemente existe una clara diferencia entre, quienes poseen la propiedad, el capital, “los medios de producción”, y quienes poseen solo la fuerza de trabajo, es decir los trabajadores; por lo que otorga a la clase poseedora el poder sobre la clase desposeída.
Esto, permite a los propietarios, no sólo vivir sin trabajar, sino incluso determinar si los no propietarios pueden trabajar o no, y en qué condiciones han de hacerlo. Establece unas relaciones de amo a criado, situando a la clase capitalista en la posición de dar órdenes y a la clase trabajadora en la de verse obligada a obedecerlas. En la película, la clase capitalista, es decir, los ciudadanos que residen en el Capitolio de Panem, gracias a la explotación a que somete a la clase trabajadora, osea a los habitantes de los 12 distritos, se ve ampliamente recompensada con la riqueza, el poder y el prestigio, mientras que la clase trabajadora, son víctimas de la opresión, la pobreza y unas condiciones miserables de vida.
Por otra parte, como resultado de que después del colapso de la civilización moderna y ante la rebelión de los Días Oscuros, los distritos fueron juntados bajo el mando del Capitolio, formando la nación de Panem. Originalmente, eran trece distritos, hasta que el Distrito 13 fue supuestamente destruido por las fuerzas del Capitolio, ya que fueron la fuerza que impulsó la rebelión. A raíz de la rebelión del distrito 13, cansado de soportar esta desigualdad, el Capitolio estableció los Juegos del Hambre, un cruel evento anual, en el que 24 niños con edades entre 12 y 18 años, un niño y una niña de cada distrito, son elegidos en una cosecha para participar en una competencia a muerte, pelear hasta que un solo jugador quede con vida. Este evento, plantea la dominación hacia los habitantes de los distintos distritos. Dominación, entendida como control social, sin posibilidad de reclamo, ni objeciones ante las decisiones que pueda tomar el Gobierno de Capitolio. En términos de Bourdieu, las relaciones de fuerzas y el dominio que se imparte a través de estos juegos, responde a un poder de violencia simbólica. Nos dice Bourdieu, “Todo poder de violencia simbólica, o sea, todo poder que logra imponer significados e imponerlas como legítimas disimulando las relaciones de fuerza en que se funda su propia fuerza, añade su fuerza propia, es decir, propiamente simbólica, a esas relaciones de fuerza” .
Tomando una frase textual del libro “…tomar a los chicos de nuestros distritos y obligarlos a matarse entre ellos mientras los demás observamos; así nos recuerda el Capitolio que estamos completamente a su merced, y que tendríamos muy pocas posibilidades de sobrevivir a otra rebelión. Da igual las palabras que utilicen, porque el verdadero mensaje queda claro: «Miren cómo nos llevamos a sus hijos y los sacrificamos sin que puedan hacer nada al respecto. Si levantan un solo dedo, los destrozaremos a todos, igual que hicimos con el Distrito 13»” (Los juegos del Hambre: 2012, P. 14-15). El pensamiento que plasma la protagonista, lleva a la comprensión de que si bien, a pesar de todas las estrategias que usa el estado para garantizar la legitimidad de su dominación, existe por parte de la protagonista (y creo creer que en otros más) un reconocimiento de tal desigualdad, no obstante, esto no disminuye su poder para imponer significados, retomando fragmentos de Castoriadis trabajados en clase: “…autoinstitución explícita -el reconocimiento por parte de la sociedad de que la institución es obra suya- no implica en modo alguno un carácter “endeble” de la institución y de las significaciones que ella encarna”.
Como se vino diciendo, en el evento “Los juegos del Hambre”, hay evidentemente una certeza sobre el ocultamiento del poder, sobre la fórmula de su ejercicio, de su operación social. Relaciones de fuerza que se ocultan al instaurar un poder de violencia simbólica, al imponer unos significados legítimos, ilegitimando a otros no convenientes; por otra parte, fortalecen el ejercicio del poder al ocultar la procedencia del poder. Es decir, se precisa pasar de relaciones arbitrarias, de clara dominación (esclavismo, apropiación total del otro) a relaciones legítimas, el uso de determinaciones superiores, que definen la legitimidad de la dominación: un ejemplo que da cuenta de esta relación es la frase: “-¡Felices juegos del hambre, y que las probabilidades estén siempre a su favor!”. Frase que se repite a lo largo del film, es idóneo el instrumento elegido para tal avasallamiento: La probabilidad, ni más ni menos, como diciendo: “¡Nosotros no elegimos directamente a sus hijos, culpen a su mala fortuna!” por otra parte es estratégico el uso de las “teselas” (raciones de comida) cada niño puede pedir una dotación mas de éstas, no obstante, esto hace que su nombre aparezca en un número igual al que las piden, multiplicando las probabilidades de salir “sorteado”.
Durante 74º años este evento, llevo a los ciudadanos a estar sometidos a las normas, a las desigualdades, y terminar siendo esclavos del sistema, expresando la dominación de un poder con relaciones de fuerza puramente simbólicas: con el juego, los miedos, las esperanzas, las probabilidades, con una inculcación de cierta cosmovisión arbitraria que le es transmitida a los dominados pero está más clara en los dominadores.
A su vez, esto se puede vincular a los procesos de subjetivación, en relación a como los habitantes de los distritos ven a los juegos y a las decisiones del capitolio. Desde de los aportes de Escobar , “lo que se plantea es una idea de subjetividad como resultado de fuerzas de saber/poder vigentes y puestas en escena en el contexto actual”, es decir, creando en los ciudadanos de los distritos una conciencia colectiva: tener que vivir entre determinadas circunstancias (pobreza, escasez de alimentos, etc.), por saber que se puede ser la próxima persona en ser seleccionado para aquellos juegos y no saber si podrán sobrevivir al año siguiente, es decir el reconocimiento de la precariedad de su situación.
Los juegos, sirven para dos propósitos: el primero para demostrar el poder abrumador del Capitolio que tiene sobre los distritos por llevar a sus hijos a la fuerza y obligarlos a matarse unos a otros en una competencia sin reglas. Esto era una prueba de que el control del Capitolio era tan inexorable e imparable que podía hacer algo tan cruel como para obligar a los hijos de sus enemigos a matarse unos a otros en una batalla real. El segundo propósito es puro entretenimiento. Los Juegos del Hambre es un evento televisado a nivel nacional parecido a un reality show, los participantes son consideraros prácticamente unas celebridades y los eventos son algo dramáticos y glorificados.
A través de esto, los residentes del Capitolio y gracias a la manipulación de los medios de comunicación, tratan a Los Juegos del Hambre como evento deportivo y una fuente muy esperada de entretenimiento, es una tradición, una festividad: “algo que los une” . Hablando de los medios de comunicación, sin duda, llega a los habitantes de los distritos, actuando estos como meros receptores, sin participación ni posibilidad de expresión o creación de sus propios instrumentos culturales con los cuales identificarse. El consumismo de este evento, por parte de los residentes del Capitolio, es tan imponente, que en el film se ve, como algunos de ellos, se enorgullecen en apostar por los tributos quitándoles su humanidad y convirtiéndolos en simple entretenimiento disfrazado en una ostentosa festividad: es tan macabro que mientras más sangre y peleas hay en la arena, mejor es el entretenimiento para el Capitolio y mayores las apuestas. Es notable que el mismo gobierno se beneficia de este mecanismo porque a medida que avanza el acontecimiento mayor es el precio a pagar por participar.
La prosperidad de la ciudad está impulsada por las industrias y el trabajo forzoso de los 12 distritos, donde el trabajo esta bastante dividido, encargándose cada distrito de producir un rubro especifico (carbón, joyería, verduras, etc) y enviando todo directamente al capitolio.
Evidentemente existen formas en que la resistencia es demostrada, en el caso de katniss esta se infiltra furtivamente a los bosques a cazar y asi mantener a su familia, su mejor amigo gale en numerosas ocasiones manifiesta su descontento ante el sistema, por otra parte el primer ganador del distrito, Haymitch, casi al final de la película manifiesta el apoyo a las ideas de katniss (el mismo incluso en su participación en los juegos busco incesantemente alguna forma de evadir el sistema).
Las acciones de los personajes descriptos anteriormente, sin lugar a dudas, logran una actitud de autonomía de su pensamiento, se puede decir que es alcanzada “cuando arriba al estado de reflexión, cuando deviene un sujeto reflexivo, como instancia que va más allá del individuo socializado, ya que implica la capacidad de cuestionar las significaciones imaginarias sociales” . Los hombres como conjunto, pueden salir de la heteronomía cuando pueden darse a sí mismos sus leyes.
Es imposible no pensar a los ideales de los protagonistas como utópicos, buscando la igualdad y equidad que garanticen las condiciones de su supervivencia y el fruto de su trabajo. No obstante las ideas no son suficientes y se les hace imposible luchar contra el sistema del Capitolio, por otra parte como una manera para desafiar a los “Agentes de la paz”, en las últimas escenas de la película, Katniss piensa en la idea de suicidarse con Peeta usando las bayas, con la esperanza de que el Capitolio preferiría tener dos vencedores perderlos a ambos.
CONCLUSIÓN
La película, indiscutiblemente nos lleva repensar y problematizar el sistema o modelo hegemónico que prevalece en nuestros tiempos. Sin duda, el argumento de la película y la crítica hacia los gobiernos totalitarios, hacia los medios de comunicación, y a la sociedad, es un llamado de atención para empezar a cuestionar y combatir este modelo que lentamente nos ahoga.
Un sistema, que cotidianamente nos presenta escenarios sociales a los que “debemos superar” todos los días. Escenarios sociales de desigualdad, que naturalizamos y escuchamos en voces de personas que la viven, en donde “no queda otra que continuar”, sin posibilidad de lucha; lograron que algunos bajen los brazos, a que algunos estén completamente ciegos ante el poder que ejercen, a responder a sus intereses sin objeciones.
Constantemente juegan con nuestra esperanza, con hacernos creer que estamos ante esa situación de vida, porque eso nos tocó, con el sobrevivir del día a día, instaurando en nuestra sociedad la ley de que el “más apto, es el que sobrevive”. A no tener la posibilidad de luchar; un sistema capitalista y globalizador, donde ellos son la fuerza omnipotente, y por lo tanto, nosotros debemos de actuar ante sus intereses… Una lucha con pocas posibilidades de ser escuchada.
Actualmente el hombre forma parte de un engranaje hacia un modelo practico de la razón instrumental, donde el objetivo es vender y comprar, el sujeto no es constituyente de su realidad, por el contrario, las relaciones de la estructura constituyen esa realidad y estas relaciones son materiales (económicas) como decía Marx, no es la conciencia del hombre la que determina su existencia si no sus condiciones materiales.
De esta manera actúa este sistema, manipulando y controlando cada acción de la sociedad, de alguna manera limitando e intimidándonos, como con los juegos del hambre y aunque evidentemente nuestra realidad no se manifiesta de forma tan tajante, las situaciones que vivimos dia a dia dan cuenta de la desigualdad.
Pensar en un modelo de sociedad basado en la igualdad de oportunidades, es algo utópico, pero no necesariamente inalcanzable. Estamos transitando por un periodo, en donde la sociedad, cansada de soportar esta fuerza arbitraria, esta limitación de vida, esta inequidad, se está revelando y está ocasionando quiebres y malestares al sistema. Una lucha que necesariamente nos involucra a todos como ciudadanos y habitantes de este mundo, una lucha a paso lento, pero que se escucha, y se hace sentir. Una lucha por la libertad de una clase que siglos se viene oprimiendo, una lucha contra el poder del Estado.
Reflexionar, no es algo exclusivamente de prácticas “académicas” sino que tales capacidades ya están instaladas como parte de las prácticas intelectuales instituidas en lugares.
“El papel del intelectual ya no consiste en colocarse “un poco adelante o al lado” para decir la verdad muda de todos; más bien consiste en luchar contra las formas de poder allí donde es a la vez su objeto e instrumento: en el orden del “saber”, de la “verdad”, de la “conciencia”, del “discurso”” .
Un reconocimiento de los movimientos y organizaciones que luchan contra la globalización en lo local, permite descubrir una mirada de prácticas culturales, comunicativas, ambientales, educativas y de otro tipo, que procuran hacer del lugar espacio de vida y encuentro, un proyecto con vigencia intelectual y política que es muestra de una puja desde lo comunitario, lo solidario y lo convivencial más poético y vitalizante que prosaico y necrófilo.
Lo mejor que tiene la juventud, es sin duda la capacidad de soñar. Soñar con un mundo mejor, con equidad y justicia, con respeto, con que nos escuchemos unos a otros en lo que tenemos para decir.
Solo dejando atrás nuestros vicios y pensando más en la comunidad que en nosotros mismos podremos crear un país perfecto en donde no exista pobreza, maldad, terrorismo, asesinatos, delincuencia e injusticia, regido por nosotros mismos y en donde todos por igual sean felices, un país en donde no se necesita dinero, ni se tiene en cuenta la finura de una tela o el brillante del oro, en donde solo vivamos para ser felices, en donde el mayor placer es la salud y el conocimiento.
BIBLIOGRAFÍA
Barbero, Martín. Autonomía y reflexividad. En, Prácticas Intelectuales y Reflexividad (2011) Proyecto PROHUM- Fac. de Humanidades UNSa. Salta. Ed. Milor.
--------------------- (2002) Jóvenes: comunicación e identidad. Artículo publicado en Pensar Iberoamérica. Revista Cultural Número 0- disponible en http://www.campus-oei.org/pensariberoamerica/ric00a03.htm.
Castoriadis, Cornelius. (1993). La institución imaginaria de la sociedad. Barcelona, Tusquets.
Escobar, Manuel Roberto. “Universidad, conocimiento y subjetividad. Relaciones de saber/poder en la academia contemporánea”. En, Prácticas Intelectuales y Reflexividad (2011) Proyecto PROHUM- Fac. de Humanidades UNSa. Salta. Ed. Milor.
Freire, Paulo (2008). “Cartas a quien pretende enseñar: Primera carta: Enseñar-aprender, lectura del mundo-lectura de la palabra”, Siglo XXI Editores, Bs As, Décima Edición en Español.
Giddens, Anthony. La teoría de la estructuración social de A. Giddens. En, Prácticas Intelectuales y Reflexividad (2011) Proyecto PROHUM- Fac. de Humanidades UNSa. Salta. Ed. Milor.
Mato, Daniel. Producción transnacional de representaciones sociales y transformaciones sociales en tiempos de globalización. En, Prácticas Intelectuales y Reflexividad (2011) Proyecto PROHUM- Fac. de Humanidades UNSa. Salta. Ed. Milor.
Michel, Foucault (1977). Microfísica del poder. Cap. 10: Las relaciones de poder penetran en los cuerpos. Ediciones de La Piqueta. Madrid, España.
Pierre, Bourdieu. (1967). "Campo intelectual y proyecto creador", en Problemas del estructuralismo. México, FCE.
Tenti Fanfani, Emilio. El programa fuerte de la ciencia y la teoría de los campos. En, Prácticas Intelectuales y Reflexividad (2011) Proyecto PROHUM- Fac. de Humanidades UNSa. Salta. Ed. Milor.
Vasquez, Espitía. (2008). "Producción de conocimientos, prácticas intelectuales y reflexividad", en Revista Nómadas N° 29. Bogotá, IESCO-UC.
Zaffaroni, Adriana. Reflexiones poscoloniales y estudios subalternos. En, Prácticas Intelectuales y Reflexividad (2011) Proyecto PROHUM- Fac. de Humanidades UNSa. Salta. Ed. Milor.
ABSTRACT DEL TRABAJO
El Presente trabajo resulta del análisis de la película “Los Juegos del Hambre” (2012), operando a partir de conceptos teóricos vistos en la cátedra “Prácticas Intelectuales y Reflexividad”, de la carrera Cs. de la Educación. En la misma, se presenta una fuerte crítica al sistema de gobierno, a los medios de comunicación y a la sociedad en general. Vivimos en un mundo, donde la desigualdad está presente en todo ámbito de nuestra vida, dando origen al problema: la naturalización de estas desigualdades. Naturalización producto de un modelo capitalista, en el que nos impone la idea del más fuerte como sobreviviente y al mismo tiempo, su aceptación como una ley, manipulando y direccionando nuestro accionar en virtud de sus intereses. Reflexionar, empezar a problematizar y a develar situaciones simbólicas es una tarea que debe ser prioridad como sujetos politicos.
El Presente trabajo resulta del análisis de la película “Los Juegos del Hambre” (2012), operando a partir de conceptos teóricos vistos en la cátedra “Prácticas Intelectuales y Reflexividad”, de la carrera Cs. de la Educación. En la misma, se presenta una fuerte crítica al sistema de gobierno, a los medios de comunicación y a la sociedad en general. Vivimos en un mundo, donde la desigualdad está presente en todo ámbito de nuestra vida, dando origen al problema: la naturalización de estas desigualdades. Naturalización producto de un modelo capitalista, en el que nos impone la idea del más fuerte como sobreviviente y al mismo tiempo, su aceptación como una ley, manipulando y direccionando nuestro accionar en virtud de sus intereses. Reflexionar, empezar a problematizar y a develar situaciones simbólicas es una tarea que debe ser prioridad como sujetos politicos.
DESARROLLO DEL TRABAJO
El cine es un medio de comunicación, y por tanto es necesario develar e interpretar lo que en sus contenidos nos quieren comunicar. Por eso una película no basta con verla. Hay que analizarla con ojo crítico, reflexionar, indagar, descubrir e ir más allá de la trama desde múltiples dimensiones. Analizar una película, implica necesariamente, comprender, significar, dar sentido desde un posicionamiento complejo.
En esta oportunidad, se realizará el análisis del film “Los Juegos del Hambre”, operando desde conceptos teóricos vistos en la cátedra “Prácticas Intelectuales y Reflexividad”, de la carrera Cs. de la Educación.
La injusticia y la inequidad, es una problemática muy evidenciada en la película, ya que en el desarrollo de la misma se pone de manifiesto diferentes escenarios que involucran y tienen como protagonistas a los miembros y habitantes de una sociedad que albergan dos realidades contrapuestas.
En el film, El Capitolio de Panem es una ciudad tecnológicamente avanzada donde los ciudadanos ricos y poderosos residen. El Capitolio es también el nombre coloquial para el gobierno de la nación de Panem.
Foucault (1977) plantea que tradicionalmente predomina una concepción del poder como mecanismo esencialmente jurídico, la que dice la ley, la que prohíbe, la que dice no, con toda una letanía de efectos negativos: exclusión, rechazo, barrera, negaciones, ocultaciones, etc.
El autor considera inadecuada esta concepción. Ya que no permite ver la existencia de redes de poder en términos de tecnologías, tácticas y estrategias.
Esto último, se puede evidenciar en la película: El Capitolio gobierna de forma opresiva a los 12 distritos, es una dictadura tiránica, dirigida por un Presidente, y sostiene la política total y el dominio económico de Panem, haciendo cumplir sus reglas a través de un ejército de Agentes de la paz, leyes duras, propaganda y la organización anual de los Juegos del Hambre.
El capitolio, durante todo el film se muestra como el sistema o modelo político que domina, controla y regula las economías de la sociedad, provocando una notable desigualdad para con los distritos que gobierna. El modelo de sociedad que se plantea en la película, no se aleja mucho de la realidad y del contexto en el que en las últimas décadas, en Argentina y Latinoamérica está presente: el capitalismo.
Capitolio o Capitalismo, sin duda alguna, tienen en claro cuáles son sus principios, y no es justamente, el de pregonar una sociedad equitativa. Indudablemente existe una clara diferencia entre, quienes poseen la propiedad, el capital, “los medios de producción”, y quienes poseen solo la fuerza de trabajo, es decir los trabajadores; por lo que otorga a la clase poseedora el poder sobre la clase desposeída.
Esto, permite a los propietarios, no sólo vivir sin trabajar, sino incluso determinar si los no propietarios pueden trabajar o no, y en qué condiciones han de hacerlo. Establece unas relaciones de amo a criado, situando a la clase capitalista en la posición de dar órdenes y a la clase trabajadora en la de verse obligada a obedecerlas. En la película, la clase capitalista, es decir, los ciudadanos que residen en el Capitolio de Panem, gracias a la explotación a que somete a la clase trabajadora, osea a los habitantes de los 12 distritos, se ve ampliamente recompensada con la riqueza, el poder y el prestigio, mientras que la clase trabajadora, son víctimas de la opresión, la pobreza y unas condiciones miserables de vida.
Por otra parte, como resultado de que después del colapso de la civilización moderna y ante la rebelión de los Días Oscuros, los distritos fueron juntados bajo el mando del Capitolio, formando la nación de Panem. Originalmente, eran trece distritos, hasta que el Distrito 13 fue supuestamente destruido por las fuerzas del Capitolio, ya que fueron la fuerza que impulsó la rebelión. A raíz de la rebelión del distrito 13, cansado de soportar esta desigualdad, el Capitolio estableció los Juegos del Hambre, un cruel evento anual, en el que 24 niños con edades entre 12 y 18 años, un niño y una niña de cada distrito, son elegidos en una cosecha para participar en una competencia a muerte, pelear hasta que un solo jugador quede con vida. Este evento, plantea la dominación hacia los habitantes de los distintos distritos. Dominación, entendida como control social, sin posibilidad de reclamo, ni objeciones ante las decisiones que pueda tomar el Gobierno de Capitolio. En términos de Bourdieu, las relaciones de fuerzas y el dominio que se imparte a través de estos juegos, responde a un poder de violencia simbólica. Nos dice Bourdieu, “Todo poder de violencia simbólica, o sea, todo poder que logra imponer significados e imponerlas como legítimas disimulando las relaciones de fuerza en que se funda su propia fuerza, añade su fuerza propia, es decir, propiamente simbólica, a esas relaciones de fuerza” .
Tomando una frase textual del libro “…tomar a los chicos de nuestros distritos y obligarlos a matarse entre ellos mientras los demás observamos; así nos recuerda el Capitolio que estamos completamente a su merced, y que tendríamos muy pocas posibilidades de sobrevivir a otra rebelión. Da igual las palabras que utilicen, porque el verdadero mensaje queda claro: «Miren cómo nos llevamos a sus hijos y los sacrificamos sin que puedan hacer nada al respecto. Si levantan un solo dedo, los destrozaremos a todos, igual que hicimos con el Distrito 13»” (Los juegos del Hambre: 2012, P. 14-15). El pensamiento que plasma la protagonista, lleva a la comprensión de que si bien, a pesar de todas las estrategias que usa el estado para garantizar la legitimidad de su dominación, existe por parte de la protagonista (y creo creer que en otros más) un reconocimiento de tal desigualdad, no obstante, esto no disminuye su poder para imponer significados, retomando fragmentos de Castoriadis trabajados en clase: “…autoinstitución explícita -el reconocimiento por parte de la sociedad de que la institución es obra suya- no implica en modo alguno un carácter “endeble” de la institución y de las significaciones que ella encarna”.
Como se vino diciendo, en el evento “Los juegos del Hambre”, hay evidentemente una certeza sobre el ocultamiento del poder, sobre la fórmula de su ejercicio, de su operación social. Relaciones de fuerza que se ocultan al instaurar un poder de violencia simbólica, al imponer unos significados legítimos, ilegitimando a otros no convenientes; por otra parte, fortalecen el ejercicio del poder al ocultar la procedencia del poder. Es decir, se precisa pasar de relaciones arbitrarias, de clara dominación (esclavismo, apropiación total del otro) a relaciones legítimas, el uso de determinaciones superiores, que definen la legitimidad de la dominación: un ejemplo que da cuenta de esta relación es la frase: “-¡Felices juegos del hambre, y que las probabilidades estén siempre a su favor!”. Frase que se repite a lo largo del film, es idóneo el instrumento elegido para tal avasallamiento: La probabilidad, ni más ni menos, como diciendo: “¡Nosotros no elegimos directamente a sus hijos, culpen a su mala fortuna!” por otra parte es estratégico el uso de las “teselas” (raciones de comida) cada niño puede pedir una dotación mas de éstas, no obstante, esto hace que su nombre aparezca en un número igual al que las piden, multiplicando las probabilidades de salir “sorteado”.
Durante 74º años este evento, llevo a los ciudadanos a estar sometidos a las normas, a las desigualdades, y terminar siendo esclavos del sistema, expresando la dominación de un poder con relaciones de fuerza puramente simbólicas: con el juego, los miedos, las esperanzas, las probabilidades, con una inculcación de cierta cosmovisión arbitraria que le es transmitida a los dominados pero está más clara en los dominadores.
A su vez, esto se puede vincular a los procesos de subjetivación, en relación a como los habitantes de los distritos ven a los juegos y a las decisiones del capitolio. Desde de los aportes de Escobar , “lo que se plantea es una idea de subjetividad como resultado de fuerzas de saber/poder vigentes y puestas en escena en el contexto actual”, es decir, creando en los ciudadanos de los distritos una conciencia colectiva: tener que vivir entre determinadas circunstancias (pobreza, escasez de alimentos, etc.), por saber que se puede ser la próxima persona en ser seleccionado para aquellos juegos y no saber si podrán sobrevivir al año siguiente, es decir el reconocimiento de la precariedad de su situación.
Los juegos, sirven para dos propósitos: el primero para demostrar el poder abrumador del Capitolio que tiene sobre los distritos por llevar a sus hijos a la fuerza y obligarlos a matarse unos a otros en una competencia sin reglas. Esto era una prueba de que el control del Capitolio era tan inexorable e imparable que podía hacer algo tan cruel como para obligar a los hijos de sus enemigos a matarse unos a otros en una batalla real. El segundo propósito es puro entretenimiento. Los Juegos del Hambre es un evento televisado a nivel nacional parecido a un reality show, los participantes son consideraros prácticamente unas celebridades y los eventos son algo dramáticos y glorificados.
A través de esto, los residentes del Capitolio y gracias a la manipulación de los medios de comunicación, tratan a Los Juegos del Hambre como evento deportivo y una fuente muy esperada de entretenimiento, es una tradición, una festividad: “algo que los une” . Hablando de los medios de comunicación, sin duda, llega a los habitantes de los distritos, actuando estos como meros receptores, sin participación ni posibilidad de expresión o creación de sus propios instrumentos culturales con los cuales identificarse. El consumismo de este evento, por parte de los residentes del Capitolio, es tan imponente, que en el film se ve, como algunos de ellos, se enorgullecen en apostar por los tributos quitándoles su humanidad y convirtiéndolos en simple entretenimiento disfrazado en una ostentosa festividad: es tan macabro que mientras más sangre y peleas hay en la arena, mejor es el entretenimiento para el Capitolio y mayores las apuestas. Es notable que el mismo gobierno se beneficia de este mecanismo porque a medida que avanza el acontecimiento mayor es el precio a pagar por participar.
La prosperidad de la ciudad está impulsada por las industrias y el trabajo forzoso de los 12 distritos, donde el trabajo esta bastante dividido, encargándose cada distrito de producir un rubro especifico (carbón, joyería, verduras, etc) y enviando todo directamente al capitolio.
Evidentemente existen formas en que la resistencia es demostrada, en el caso de katniss esta se infiltra furtivamente a los bosques a cazar y asi mantener a su familia, su mejor amigo gale en numerosas ocasiones manifiesta su descontento ante el sistema, por otra parte el primer ganador del distrito, Haymitch, casi al final de la película manifiesta el apoyo a las ideas de katniss (el mismo incluso en su participación en los juegos busco incesantemente alguna forma de evadir el sistema).
Las acciones de los personajes descriptos anteriormente, sin lugar a dudas, logran una actitud de autonomía de su pensamiento, se puede decir que es alcanzada “cuando arriba al estado de reflexión, cuando deviene un sujeto reflexivo, como instancia que va más allá del individuo socializado, ya que implica la capacidad de cuestionar las significaciones imaginarias sociales” . Los hombres como conjunto, pueden salir de la heteronomía cuando pueden darse a sí mismos sus leyes.
Es imposible no pensar a los ideales de los protagonistas como utópicos, buscando la igualdad y equidad que garanticen las condiciones de su supervivencia y el fruto de su trabajo. No obstante las ideas no son suficientes y se les hace imposible luchar contra el sistema del Capitolio, por otra parte como una manera para desafiar a los “Agentes de la paz”, en las últimas escenas de la película, Katniss piensa en la idea de suicidarse con Peeta usando las bayas, con la esperanza de que el Capitolio preferiría tener dos vencedores perderlos a ambos.
CONCLUSIÓN
La película, indiscutiblemente nos lleva repensar y problematizar el sistema o modelo hegemónico que prevalece en nuestros tiempos. Sin duda, el argumento de la película y la crítica hacia los gobiernos totalitarios, hacia los medios de comunicación, y a la sociedad, es un llamado de atención para empezar a cuestionar y combatir este modelo que lentamente nos ahoga.
Un sistema, que cotidianamente nos presenta escenarios sociales a los que “debemos superar” todos los días. Escenarios sociales de desigualdad, que naturalizamos y escuchamos en voces de personas que la viven, en donde “no queda otra que continuar”, sin posibilidad de lucha; lograron que algunos bajen los brazos, a que algunos estén completamente ciegos ante el poder que ejercen, a responder a sus intereses sin objeciones.
Constantemente juegan con nuestra esperanza, con hacernos creer que estamos ante esa situación de vida, porque eso nos tocó, con el sobrevivir del día a día, instaurando en nuestra sociedad la ley de que el “más apto, es el que sobrevive”. A no tener la posibilidad de luchar; un sistema capitalista y globalizador, donde ellos son la fuerza omnipotente, y por lo tanto, nosotros debemos de actuar ante sus intereses… Una lucha con pocas posibilidades de ser escuchada.
Actualmente el hombre forma parte de un engranaje hacia un modelo practico de la razón instrumental, donde el objetivo es vender y comprar, el sujeto no es constituyente de su realidad, por el contrario, las relaciones de la estructura constituyen esa realidad y estas relaciones son materiales (económicas) como decía Marx, no es la conciencia del hombre la que determina su existencia si no sus condiciones materiales.
De esta manera actúa este sistema, manipulando y controlando cada acción de la sociedad, de alguna manera limitando e intimidándonos, como con los juegos del hambre y aunque evidentemente nuestra realidad no se manifiesta de forma tan tajante, las situaciones que vivimos dia a dia dan cuenta de la desigualdad.
Pensar en un modelo de sociedad basado en la igualdad de oportunidades, es algo utópico, pero no necesariamente inalcanzable. Estamos transitando por un periodo, en donde la sociedad, cansada de soportar esta fuerza arbitraria, esta limitación de vida, esta inequidad, se está revelando y está ocasionando quiebres y malestares al sistema. Una lucha que necesariamente nos involucra a todos como ciudadanos y habitantes de este mundo, una lucha a paso lento, pero que se escucha, y se hace sentir. Una lucha por la libertad de una clase que siglos se viene oprimiendo, una lucha contra el poder del Estado.
Reflexionar, no es algo exclusivamente de prácticas “académicas” sino que tales capacidades ya están instaladas como parte de las prácticas intelectuales instituidas en lugares.
“El papel del intelectual ya no consiste en colocarse “un poco adelante o al lado” para decir la verdad muda de todos; más bien consiste en luchar contra las formas de poder allí donde es a la vez su objeto e instrumento: en el orden del “saber”, de la “verdad”, de la “conciencia”, del “discurso”” .
Un reconocimiento de los movimientos y organizaciones que luchan contra la globalización en lo local, permite descubrir una mirada de prácticas culturales, comunicativas, ambientales, educativas y de otro tipo, que procuran hacer del lugar espacio de vida y encuentro, un proyecto con vigencia intelectual y política que es muestra de una puja desde lo comunitario, lo solidario y lo convivencial más poético y vitalizante que prosaico y necrófilo.
Lo mejor que tiene la juventud, es sin duda la capacidad de soñar. Soñar con un mundo mejor, con equidad y justicia, con respeto, con que nos escuchemos unos a otros en lo que tenemos para decir.
Solo dejando atrás nuestros vicios y pensando más en la comunidad que en nosotros mismos podremos crear un país perfecto en donde no exista pobreza, maldad, terrorismo, asesinatos, delincuencia e injusticia, regido por nosotros mismos y en donde todos por igual sean felices, un país en donde no se necesita dinero, ni se tiene en cuenta la finura de una tela o el brillante del oro, en donde solo vivamos para ser felices, en donde el mayor placer es la salud y el conocimiento.
BIBLIOGRAFÍA
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