El Huevo Frito - Teoría y Práctica
El huevo frito es, sin duda, la prueba del nueve de la complejidad que supone la cocina, donde lo más simple puede, con imaginación y nada más, llegar a ser algo sublime.
En Madrid hay un restaurante muy especial, Casa Lucio, en el que los huevos con papas fritas (patatas fritas, french fries) han llegado a ser su símbolo gastronómico, y no es de extrañar que desde Bruce Willis hasta Barbara Bush hayan elegido este local y sus huevos internacionalmente conocidos como lugar donde saciar su apetito.
Pero encuentro en un diario asturiano, La Nueva España, la manera de hacer los huevos fritos como a mí me gustan y como yo no sé hacerlos, dicho se a de paso: los huevos con la yema líquida adentro para poder untarlo en el pan, pero con la clara bien cocida y con puntillitas (crocante en el borde de la clara).
Aunque ahora lo han intentado devaluar, por el colesterol, la vida light y todo eso, es para mí lo más sencillo y rico.
OJO: en este video para mí el aceite no estaba bien caliente y sobrecocinan un poco el huevo, pero si queda con puntillas (crocante el borde de la clara).
Para freir un huevo solo necesitamos: una sartén, aceite (mejor de oliva), sal y, por supuesto el/los huevos!!!
Básico:
1- Tenemos que dejar que el huevo se caliente hasta temperatura ambiente si estava en la heladera (frigorífico)
2- Echar en una sarten no muy grande y antiadherente (si es posible) dos dedos de aceite.
3- Calentarlo hasta que humee. Cuanto más caliente esté el aceite más puntilla saldrá y antes se cocinará la clara sin pasar la yema.
4- Entonces rompemos (cascamos) el huevo y lo hechamos con cuidado en la sartén SIN QUE SE ROMPA LA YEMA.
5- Le ponemos una pizca de sal y entonces con la espumadera echamos un poco de aceite por encima de la clara y esperamos a que se cocine (son solo 1 ó 2 minutos).
YA ESTA!!!
Otras técnicas (yo nunca las uso):
Para la elaboración de los huevos fritos se diferencian tres técnicas:
Huevos a la poele:
Se elaboran echando un poco de grasa a la sartén, normalmente mantequilla, a fuego suave de tal forma que cuando se casquen los huevos sobre la mantequilla, la clara va a ir haciéndose lentamente, quedando la clara compacta a la yema amarilla. Normalmente llevan guarnición de pimientos, jamón o guisantes.
Huevos a la española:
Estos huevos los elaboramos en la sartén con abundante aceite (2 dedos de altura de aceite en la sartén) a fuego fuerte. La clara debe quedar cuajada, con puntillitas (es decir color marroncito por el borde de la clara) y esponjosa y la membrana que cubre a la yema de color blanquecina por encima.
Huevos a la andaluza o al buñuelo:
Se fríen los huevos en abundante aceite (se suele hacer en una sartén alta o en cazuela y con 5 dedos de altura de aceite) a temperatura fuerte. Al introducir los huevos, se voltean rápidamente con la espumadera, envolviendo la yema con la clara y quedando la clara cuajada y la yema líquida como si fuese una bola o buñuelo.