LO QUE VAN A LEER es un resumen y explicacion de como el fillósofo Max Weber relaciona el desarrollo mundial del capitalista con el protestantismo... para entrar en tema: si China tiene 2000 años mas de historia que Estado Unidos, por que no domina el mundo como lo comenzó a hacer Estados Undios despues de la primera guerra mundial?? Según Weber, la ética protestante es la repsuesta: (PD: Me ayudó para mis parciales en la facultad)
LA ÉTICA PROTESTANTE
La ética protestante, donde explica Weber la aparición del capitalismo moderno no por una sucesión de causas económicas sino por la conjunción de una situación económica favorable (que también se había dado en otros momentos de la historia sin generar un efecto similar) y una mentalidad religiosa que veía en el éxito económico la señal de la predestinación para la salvación eterna.
Max Weber no pretendía explicar el comportamiento económico a partir de la religión, sino mostrar que las ideas y la visión del mundo que tienen los grupos humanos ejercen una influencia en la conducta individual, independiente de otras fuerzas sociales (como el trabajo y las relaciones de producción). Las creencias y los valores son tan reales como las fuerzas materiales para explicar la historia y la acción humana. Además, Weber, estaba convencido de que las concepciones religiosas son factores esenciales en la transformación económica de las sociedades. Sobre esta dos cuestiones gira su estudio: quiere saber por qué el capitalismo se desarrolló exclusivamente en Occidente.
El gran sociólogo alemán, señalaba que la característica distintiva del capitalismo moderno frente al antiguo era su carácter de empresa productiva, racional y eficiente, frente a la mera búsqueda del beneficio, a costa de la expoliación y el saqueo, que distinguía al capitalista aventurero de la Antigüedad.
Weber definió al capitalismo, aún, de una manera más simple: como existente dondequiera que se realiza la satisfacción de necesidades de un grupo humano, con carácter lucrativo y por medio de “empresas” y a una “explotación racionalmente capitalista” como una explotación “con contabilidad de capital”, recurrió, además, al espíritu del capitalismo “para describir la actitud que busca la ganancia, - racional y sistemáticamente”.
Weber, advirtió magistralmente que el origen del capitalismo estaba en el surgimiento de un nuevo tipo de normas y valores que llamó “la ética protestante”. Observó que el capitalismo moderno floreció primero en países protestantes, como Inglaterra y los Países Bajos. El protestante es estimulado a trabajar duramente y a practicar la austeridad para mayor gloria de Dios. En el calvinismo, la doctrina de la predestinación alienta al creyente a buscar signos de su elección, entre los cuales se destaca el éxito en el trabajo y en el mundo financiero.
Weber distingue cuatro corrientes principales del protestantismo ascético: calvinismo, metodismo, pietismo y sectas baptistas. El estudio que hace Weber del protestantismo ascético no pretende una descripción general de sus dogmas, sino que se interesa solamente por aquellos elementos de sus doctrinas que afectan en forma más directa y significativa a la conducta práctica de los individuos en su actividad económica. La parte mas importante del análisis se concentra en el calvinismo.
Weber sostiene que la consecuencia de esta doctrina para el creyente debe haber sido de "una inaudita soledad interior", "el asunto que para los hombres de la reforma era más decisivo, la salvación eterna, el hombre se veía obligado a recorrer solo su camino hacia un destino decretado por él desde la eternidad". Desde este punto de vista crucial, cada hombre estaba solo; no había nadie, ni sacerdote ni laico, que pudiera interceder ante Dios para conseguir su salvación. Esta erradicación de la posibilidad de una salvación por medio de la iglesia y los sacramentos es, según Weber, la diferencia mas decisiva que separaba al calvinismo tanto del luteranismo como del catolicismo. Con ello, el calvinismo provocó la conclusión final de un gran proceso histórico que Weber estudia detalladamente en otra parte: el proceso gradual del "desencadenamiento del mundo".
Es evidente que esto exponía al calvinista a una enorme tensión. La pregunta decisiva, sobre la que todo creyente debía sentirse obligado a interrogarse (¿estoy yo entre los escogidos?) no podía responderse.
El calvinismo exige de sus fieles una vida coherente y de disciplina continua, con la cual erradica la posibilidad de arrepentimiento y de remisión del pecado factible en la confesión (el fiel puede confiar sabiendo que la intervención del sacerdote le puede absolver de las consecuencias de la caída moral).
De este modo, el trabajo en el mundo material goza para el calvinista de la más alta valoración ética positiva. La posesión de riqueza no exime de ningún modo al hombre del precepto divino de afanarse en el trabajo de su profesión.
La acumulación de riquezas se condena moralmente sobre la medida en que constituye una incitación al lujo y a la pereza.
Es decisivo en el análisis de Weber el que estas características no son consecuencias lógicas sino psicológicas de la doctrina original de la predestinación formulada por Calvino. La creencia en la predestinación no es exclusiva del calvinismo, y sus consecuencias para la actividad humana varían según las demás creencias asociadas con ella y según el contexto social en que se da.
Los orígenes del espíritu capitalista deben buscarse, por tanto, en aquella ética religiosa que se desarrolló de la forma mas precisa en el calvinismo.
Weber ensaya la ética protestante como una obra pragmática: es una exploración preliminar de un conjunto de temas muy complejos; e insiste en que el alcance de su aplicación es modesto y restringido. El principal logro de la obra, según Weber, consiste en mostrar que la instrumentalidad moral del espíritu del capitalismo es un vástago inesperado de la ética religiosa de Calvino y de un modo mas general, del concepto de profesión-vocación en el mundo, concepto por medio del cual el protestantismo rompió con el ideal monástico del catolicismo.
EL principal efecto de la Reforma, y de la posterior historia de las sectas protestantes, fue trasladar esto desde el monasterio al mundo ordinario
La ética protestante demuestra que hay una "afinidad electiva" entre el calvinismo y la ética económica de la actividad capitalista. Pretende demostrar que la racionalización de la vida económica, actividad característica del capitalismo moderno, está vinculada a opciones valorativas irracionales. Se trata de una tarea preliminar a la evaluación de las relaciones causales, tarea que en si misma, no basta para precisar las causas.
Weber pone muy de relieve que el material analizado en La ética protestante, descalifica "la doctrina del materialismo histórico ingenuo", según el cual las ideas, como las que implican las creencias calvinistas, se consideran como simples "reflejos" de las condiciones económicas.
Por todo el mundo, el capitalismo evoca odio. Esta palabra se asocia al egoísmo, la explotación, la desigualdad, el imperialismo, la guerra. El capitalismo democrático parece haber perdido su espíritu. La invocación de la lealtad hacia el capitalismo democrático porque genera la prosperidad parece una actitud puramente materialista. El talón de Aquiles del capitalismo democrático es el hecho de que durante dos siglos ha apelado demasiado por el espíritu humano.
Esta deficiencia no es obra de la fatalidad. No es una falla absolutamente inevitable sino una omisión intelectual. La falla irónica en el capitalismo democrático es esta: que sus
0xitos en el orden político y en el orden económico lo miran en el orden cultural. Entre más triunfa, más fracasa.
Weber expone un documento de Benjamín Franklin que resume características del “espíritu”, resume los principios de esa ética o ethos del capitalismo moderno (Occidental), que viene a decir que la moralidad es útil porque proporciona crédito y éstas con virtudes que benefician solo al individuo. Esto es un fin vital, el expresar la virtud en el trabajo.
Comenta el autor algunos rasgos del espíritu. Defiende que la mentalidad profesional es el fruto de un proceso educativo, ni se nace con ella ni se induce con salarios. El hombre no existe para el negocio, sino que el negocio existe para el hombre. El “espíritu” rechaza la ostentación y el reconocimiento social, de la importancia a lo cualitativo y no lo cuantitativo.
Después de describir brevemente las características básicas del ethos, se expondrá la visión de Weber respecto a la influencia sobre el mismo del protestantismo.
La palabra “profesión” se utiliza por primera vez en la traducción Luterana de la Biblia (en sentido literal), y en sentido ideal constituye un dogma común a todas las confesiones protestantes. Sienten como un deber la tarea del trabajo y el cumplimiento de los propios deberes es la mejor forma de agradar a Dios. (Esta afirmación constituye la principal aportación de la reforma).
Weber critica de Lutero el hecho de que predique la obediencia a la autoridad, que hace que cada cual se “conforme” con lo que le ha tocado en la vida. Weber dice que no hay afinidades muy claras entre Lutero y el capitalismo, por ello desvíala investigación hacia el calvinismo y otras sectas puritanas, con el objetivo de buscar ese nuevo sentido que se da en la ética capitalista, la obra social para Dios, para salvar el alma. Es una ética profesional que está al servicio de la vida terrenal de la colectividad. Son tareas impuestas de manera objetiva e impersonal por ley natural, y no son elegidas por Dios, son “instrumentos” de él y no “recipientes”. Al estado de gracia se llega con la fé en uno mismo, con seguridad.
Esta necesidad del trabajo se inculca para ahuyentar toda duda religiosa, racionalizando así la vida moral, sistematizándola. Dentro de esta ideología entre la preocupación por el porvenir y no por el goce (ascetismo protestante). Esto le acerca bastante al frío espíritu jurídico y activo del empresario burgués capitalista.
El hecho de pasar al estado de gracia a través de la reflexión, le daba a la ideología reformada el carácter ascético y este tenía un poder liberador ya que era una ascesis terrenal, y no sobrenatural (como la ascesis puritana defendía).
En la última parte de su obra, Weber refleja la conexión que hay entre el ascetismo protestante y la economía.
Para esta ideología la riqueza era un grave peligro. Aspirar a ella es absurdo (comparado con la inmensidad de Dios) y éticamente reprobable.
El ascetismo protestante se va aumentando por la influencia de otros dogmas como el movimiento bautizante o los cuáqueros. Surge un nuevo protestantismo ascético más riguroso que el calvinismo (aunque se basa en él).
La nueva ascesis va contra todo ánimo de lucro, riquezas...Es moralmente reprobable descansar en la riqueza y gozar de los bienes. Prohibía tomarse el trabajo como algo ocioso por que era el fin absoluto de la vida prescrito por Dios.
Las consecuencias de esta nueva ascesis son:
Ø Se van especializando los trabajos, se desarrolla mayor destreza, por lo que aumenta tanto cualitativa como cuantitativamente el provecho del bien general. La profesión no fija llevaba al ocio en el trabajo, al desorden en la vida. El trabajador que era profesional tenía un orden en su trabajo, era un ejercicio virtuoso y una comprobación del estado de gracia a través de la honradez, cuidado y método.
Ø No hay que conformarse con lo que “disponga Dios”. Sino que hay que cambiar de trabajo si va a resultar más grato (útil) según criterios éticos, de bienes para la colectividad y de provecho para el individuo. Esto es, no era una lucha contra el lucro racional, sino contra el uso irracional de las riquezas. De este modo, si Dios da un lucro en el camino lo hace por un fin y hay que aprovecharlo. La riqueza es ilícita solo cuando supone un goce y un despreocupación.
Ø Respecto a la producción de bienes, el ascetismo lucha contra la sed de bienes instintivas, deslealtad y consumo. No gastar inútilmente, sino que se debe invertir en fines productivos. Es así como se forma un capital como consecuencia de la acción ascética del ahorro.
Ø El empresario burgués ascético podría girarse por interés de lucro si su estado de gracia era bendecido por Dios. Siempre se mueve dentro de los límites de la corrección normal con una conducta ética intachable, por lo que nunca hacía uso inconveniente de las riquezas.
Ø Éste empresario ponía a su disposición trabajadores sobrios, de gran resistencia y lealtad profesional.
Ø Si existe una repartición desigual de bienes, es obra de la providencia divina.
Ø Respecto a la productividad de los salarios bajos, opinaban que la pobreza movía a la gente a trabajar (Calvino).
Ø De todas estas actitudes de vida se concluye que se ha afianzado la raíz religiosa y aumentado el sentido utilitarista.
Weber, después de este análisis, considera esta ideología ascética como la máxima palanca de la expansión de la concepción de la vida que él llama “Espíritu del Capitalismo”.
ESPERO HAYAN DISFRUTADO Y LES HAYA SERVIDO ESTE POST, DESDE MI PUNTO DE VISTA ES MUY EXPLICATIVO Y ÚTIL. COMENTEN Y PREGUNTEN! HASTA LA PROXIMA! tincho_baul
LA ÉTICA PROTESTANTE
La ética protestante, donde explica Weber la aparición del capitalismo moderno no por una sucesión de causas económicas sino por la conjunción de una situación económica favorable (que también se había dado en otros momentos de la historia sin generar un efecto similar) y una mentalidad religiosa que veía en el éxito económico la señal de la predestinación para la salvación eterna.
Max Weber no pretendía explicar el comportamiento económico a partir de la religión, sino mostrar que las ideas y la visión del mundo que tienen los grupos humanos ejercen una influencia en la conducta individual, independiente de otras fuerzas sociales (como el trabajo y las relaciones de producción). Las creencias y los valores son tan reales como las fuerzas materiales para explicar la historia y la acción humana. Además, Weber, estaba convencido de que las concepciones religiosas son factores esenciales en la transformación económica de las sociedades. Sobre esta dos cuestiones gira su estudio: quiere saber por qué el capitalismo se desarrolló exclusivamente en Occidente.
El gran sociólogo alemán, señalaba que la característica distintiva del capitalismo moderno frente al antiguo era su carácter de empresa productiva, racional y eficiente, frente a la mera búsqueda del beneficio, a costa de la expoliación y el saqueo, que distinguía al capitalista aventurero de la Antigüedad.
Weber definió al capitalismo, aún, de una manera más simple: como existente dondequiera que se realiza la satisfacción de necesidades de un grupo humano, con carácter lucrativo y por medio de “empresas” y a una “explotación racionalmente capitalista” como una explotación “con contabilidad de capital”, recurrió, además, al espíritu del capitalismo “para describir la actitud que busca la ganancia, - racional y sistemáticamente”.
Weber, advirtió magistralmente que el origen del capitalismo estaba en el surgimiento de un nuevo tipo de normas y valores que llamó “la ética protestante”. Observó que el capitalismo moderno floreció primero en países protestantes, como Inglaterra y los Países Bajos. El protestante es estimulado a trabajar duramente y a practicar la austeridad para mayor gloria de Dios. En el calvinismo, la doctrina de la predestinación alienta al creyente a buscar signos de su elección, entre los cuales se destaca el éxito en el trabajo y en el mundo financiero.
Weber distingue cuatro corrientes principales del protestantismo ascético: calvinismo, metodismo, pietismo y sectas baptistas. El estudio que hace Weber del protestantismo ascético no pretende una descripción general de sus dogmas, sino que se interesa solamente por aquellos elementos de sus doctrinas que afectan en forma más directa y significativa a la conducta práctica de los individuos en su actividad económica. La parte mas importante del análisis se concentra en el calvinismo.
Weber sostiene que la consecuencia de esta doctrina para el creyente debe haber sido de "una inaudita soledad interior", "el asunto que para los hombres de la reforma era más decisivo, la salvación eterna, el hombre se veía obligado a recorrer solo su camino hacia un destino decretado por él desde la eternidad". Desde este punto de vista crucial, cada hombre estaba solo; no había nadie, ni sacerdote ni laico, que pudiera interceder ante Dios para conseguir su salvación. Esta erradicación de la posibilidad de una salvación por medio de la iglesia y los sacramentos es, según Weber, la diferencia mas decisiva que separaba al calvinismo tanto del luteranismo como del catolicismo. Con ello, el calvinismo provocó la conclusión final de un gran proceso histórico que Weber estudia detalladamente en otra parte: el proceso gradual del "desencadenamiento del mundo".
Es evidente que esto exponía al calvinista a una enorme tensión. La pregunta decisiva, sobre la que todo creyente debía sentirse obligado a interrogarse (¿estoy yo entre los escogidos?) no podía responderse.
El calvinismo exige de sus fieles una vida coherente y de disciplina continua, con la cual erradica la posibilidad de arrepentimiento y de remisión del pecado factible en la confesión (el fiel puede confiar sabiendo que la intervención del sacerdote le puede absolver de las consecuencias de la caída moral).
De este modo, el trabajo en el mundo material goza para el calvinista de la más alta valoración ética positiva. La posesión de riqueza no exime de ningún modo al hombre del precepto divino de afanarse en el trabajo de su profesión.
La acumulación de riquezas se condena moralmente sobre la medida en que constituye una incitación al lujo y a la pereza.
Es decisivo en el análisis de Weber el que estas características no son consecuencias lógicas sino psicológicas de la doctrina original de la predestinación formulada por Calvino. La creencia en la predestinación no es exclusiva del calvinismo, y sus consecuencias para la actividad humana varían según las demás creencias asociadas con ella y según el contexto social en que se da.
Los orígenes del espíritu capitalista deben buscarse, por tanto, en aquella ética religiosa que se desarrolló de la forma mas precisa en el calvinismo.
Weber ensaya la ética protestante como una obra pragmática: es una exploración preliminar de un conjunto de temas muy complejos; e insiste en que el alcance de su aplicación es modesto y restringido. El principal logro de la obra, según Weber, consiste en mostrar que la instrumentalidad moral del espíritu del capitalismo es un vástago inesperado de la ética religiosa de Calvino y de un modo mas general, del concepto de profesión-vocación en el mundo, concepto por medio del cual el protestantismo rompió con el ideal monástico del catolicismo.
EL principal efecto de la Reforma, y de la posterior historia de las sectas protestantes, fue trasladar esto desde el monasterio al mundo ordinario
La ética protestante demuestra que hay una "afinidad electiva" entre el calvinismo y la ética económica de la actividad capitalista. Pretende demostrar que la racionalización de la vida económica, actividad característica del capitalismo moderno, está vinculada a opciones valorativas irracionales. Se trata de una tarea preliminar a la evaluación de las relaciones causales, tarea que en si misma, no basta para precisar las causas.
Weber pone muy de relieve que el material analizado en La ética protestante, descalifica "la doctrina del materialismo histórico ingenuo", según el cual las ideas, como las que implican las creencias calvinistas, se consideran como simples "reflejos" de las condiciones económicas.
Por todo el mundo, el capitalismo evoca odio. Esta palabra se asocia al egoísmo, la explotación, la desigualdad, el imperialismo, la guerra. El capitalismo democrático parece haber perdido su espíritu. La invocación de la lealtad hacia el capitalismo democrático porque genera la prosperidad parece una actitud puramente materialista. El talón de Aquiles del capitalismo democrático es el hecho de que durante dos siglos ha apelado demasiado por el espíritu humano.
Esta deficiencia no es obra de la fatalidad. No es una falla absolutamente inevitable sino una omisión intelectual. La falla irónica en el capitalismo democrático es esta: que sus
0xitos en el orden político y en el orden económico lo miran en el orden cultural. Entre más triunfa, más fracasa.
Weber expone un documento de Benjamín Franklin que resume características del “espíritu”, resume los principios de esa ética o ethos del capitalismo moderno (Occidental), que viene a decir que la moralidad es útil porque proporciona crédito y éstas con virtudes que benefician solo al individuo. Esto es un fin vital, el expresar la virtud en el trabajo.
Comenta el autor algunos rasgos del espíritu. Defiende que la mentalidad profesional es el fruto de un proceso educativo, ni se nace con ella ni se induce con salarios. El hombre no existe para el negocio, sino que el negocio existe para el hombre. El “espíritu” rechaza la ostentación y el reconocimiento social, de la importancia a lo cualitativo y no lo cuantitativo.
Después de describir brevemente las características básicas del ethos, se expondrá la visión de Weber respecto a la influencia sobre el mismo del protestantismo.
La palabra “profesión” se utiliza por primera vez en la traducción Luterana de la Biblia (en sentido literal), y en sentido ideal constituye un dogma común a todas las confesiones protestantes. Sienten como un deber la tarea del trabajo y el cumplimiento de los propios deberes es la mejor forma de agradar a Dios. (Esta afirmación constituye la principal aportación de la reforma).
Weber critica de Lutero el hecho de que predique la obediencia a la autoridad, que hace que cada cual se “conforme” con lo que le ha tocado en la vida. Weber dice que no hay afinidades muy claras entre Lutero y el capitalismo, por ello desvíala investigación hacia el calvinismo y otras sectas puritanas, con el objetivo de buscar ese nuevo sentido que se da en la ética capitalista, la obra social para Dios, para salvar el alma. Es una ética profesional que está al servicio de la vida terrenal de la colectividad. Son tareas impuestas de manera objetiva e impersonal por ley natural, y no son elegidas por Dios, son “instrumentos” de él y no “recipientes”. Al estado de gracia se llega con la fé en uno mismo, con seguridad.
Esta necesidad del trabajo se inculca para ahuyentar toda duda religiosa, racionalizando así la vida moral, sistematizándola. Dentro de esta ideología entre la preocupación por el porvenir y no por el goce (ascetismo protestante). Esto le acerca bastante al frío espíritu jurídico y activo del empresario burgués capitalista.
El hecho de pasar al estado de gracia a través de la reflexión, le daba a la ideología reformada el carácter ascético y este tenía un poder liberador ya que era una ascesis terrenal, y no sobrenatural (como la ascesis puritana defendía).
En la última parte de su obra, Weber refleja la conexión que hay entre el ascetismo protestante y la economía.
Para esta ideología la riqueza era un grave peligro. Aspirar a ella es absurdo (comparado con la inmensidad de Dios) y éticamente reprobable.
El ascetismo protestante se va aumentando por la influencia de otros dogmas como el movimiento bautizante o los cuáqueros. Surge un nuevo protestantismo ascético más riguroso que el calvinismo (aunque se basa en él).
La nueva ascesis va contra todo ánimo de lucro, riquezas...Es moralmente reprobable descansar en la riqueza y gozar de los bienes. Prohibía tomarse el trabajo como algo ocioso por que era el fin absoluto de la vida prescrito por Dios.
Las consecuencias de esta nueva ascesis son:
Ø Se van especializando los trabajos, se desarrolla mayor destreza, por lo que aumenta tanto cualitativa como cuantitativamente el provecho del bien general. La profesión no fija llevaba al ocio en el trabajo, al desorden en la vida. El trabajador que era profesional tenía un orden en su trabajo, era un ejercicio virtuoso y una comprobación del estado de gracia a través de la honradez, cuidado y método.
Ø No hay que conformarse con lo que “disponga Dios”. Sino que hay que cambiar de trabajo si va a resultar más grato (útil) según criterios éticos, de bienes para la colectividad y de provecho para el individuo. Esto es, no era una lucha contra el lucro racional, sino contra el uso irracional de las riquezas. De este modo, si Dios da un lucro en el camino lo hace por un fin y hay que aprovecharlo. La riqueza es ilícita solo cuando supone un goce y un despreocupación.
Ø Respecto a la producción de bienes, el ascetismo lucha contra la sed de bienes instintivas, deslealtad y consumo. No gastar inútilmente, sino que se debe invertir en fines productivos. Es así como se forma un capital como consecuencia de la acción ascética del ahorro.
Ø El empresario burgués ascético podría girarse por interés de lucro si su estado de gracia era bendecido por Dios. Siempre se mueve dentro de los límites de la corrección normal con una conducta ética intachable, por lo que nunca hacía uso inconveniente de las riquezas.
Ø Éste empresario ponía a su disposición trabajadores sobrios, de gran resistencia y lealtad profesional.
Ø Si existe una repartición desigual de bienes, es obra de la providencia divina.
Ø Respecto a la productividad de los salarios bajos, opinaban que la pobreza movía a la gente a trabajar (Calvino).
Ø De todas estas actitudes de vida se concluye que se ha afianzado la raíz religiosa y aumentado el sentido utilitarista.
Weber, después de este análisis, considera esta ideología ascética como la máxima palanca de la expansión de la concepción de la vida que él llama “Espíritu del Capitalismo”.
ESPERO HAYAN DISFRUTADO Y LES HAYA SERVIDO ESTE POST, DESDE MI PUNTO DE VISTA ES MUY EXPLICATIVO Y ÚTIL. COMENTEN Y PREGUNTEN! HASTA LA PROXIMA! tincho_baul