Colón nació en la República de Génova en 1451, durante el fin de la Edad Media, como hijo de Domingo Colón y Susana Fontanarrosa, entre otros cuatro hermanos. Junto con su hermano Bartolomé tuvo un amor muy profundo hacia el mar, con lo que a los quince años debutó como marinero, y años después como capitán. Con menos de veinte de edad, ya había recorrido todo el mar Mediterráneo, y también había participado de varias disputas armadas. Vivió en Portugal, desde donde hizo varias expediciones marinas, como a Inglaterra. Colón estaba obsesionado con la idea de que se podría llegar navegando hasta la India por el océano Atlántico, así que, con esa obsesión se pasó de país en país europeo proponiendo su proyecto a religiosos, políticos y monarcas, pero no le hacían caso, temiendo muchas veces los mitos de monstruos marinos y a la piratería.
En 1492, otro religioso, el fraile Juan Pérez, se sintió atraído por su idea de llegar hasta Asia por el océano occidental, y contó con su apoyo, así como el de cortesanos distinguidos, como Luis de Santángel, Juan Cabrero o Gabriel Sánchez. Pérez le dio contacto con los Reyes Católicos Fernando e Isabel, ellos atendieron. Ambos reyes recuperaron España de los musulmanes, y tres semanas después, contrataron a Colón para que vaya a la India en nombre de la nueva España. Decretado ello, le entregaron tres carabelas y una nao, junto a varios tipos que lo ayuden. Colón, entonces un anónimo marinero más, partió del puerto de Palos para cruzar el Atlántico. Mil años antes, el vikingo Erik el Rojo de Islandia ya había sido el primer europeo en América, en la actual Groenlandia; si bien falleció ahí, no pasó nada más, y fue un hecho aislado.
Colón, feliz por cumplir su deseo de ir a la India, no quería descubrir nada nuevo, solo confirmar una ruta marina por Occidente, y si es posible, gobernar algo que llegase a descubrir por ahí, pero en nombre de España, no de Génova. Finalmente, tras más de tres meses en el mar, el marinero Rodrigo de Triana observó a la madrugada tierra firme, y Colón salió a su encuentro. Esperando que se tratase de la India, pisaron tierra en las actuales Bahamas de Centroamérica. Creyendo que era la India, exploraron el lugar, pero no hallaron ni elefantes, ni turbantes, ni íconos hinduistas ni nada parecido. En cambio, se encontraron con nativos del lugar, al que sin querer le llamaron indios, mientras ellos veían como dioses a Colón y sus compañeros. Sus compañeros ya no creían que era la India, pero Colón sí. A comienzos del año siguiente, dejó a varios compañeros allí para que conozcan a los indios y los territorios, y regresó contento a España.
Fernando e Isabel le autorizaron un nuevo viaje, con el que esta vez fue con diecisiete carabelas, y el asentamiento de los hombres que dejó allí a comienzos de año estaba destruido con ellos. Pero esta vez, volvía con más de mil tipos. Exploraron nuevas islas y establecieron colonias allí. Para el tercer viaje, ya no consiguieron nuevos acompañantes. En 1502, realizó su cuarto y último viaje al continente, que después sería intensamente explorado por los españoles, británicos, franceses, holandeses y suecos, instalando varias colonias civiles y esclavizando injustamente a las naciones indígenas que habitaban estos lugares. Colón si fue gobernador de algunas de sus colonias. Un par de años antes, Francisco de Bobadilla entró en el puerto de Santo Domingo para sustituir al virrey y gobernador. Colón con Bartolomé y su hijo Diego regresarón encadenados a España. Fernando e Isabel no los repusieron en sus oficios perdidos. Prometieron que lo harían, mientras encargaban el cuarto viaje.
Colón falleció en Valladolid, España, a mediados de 1506. Pero falleció sin creer que había encontrado un continente nuevo, pero el cosmógrafo Américo Vespucio confirmó que si lo era, y por eso lo llamaron América, mientras que Colombia se llama así por el propio Colón. Posteriormente, el navegante James Cook de Inglaterra descubrió nuevos lugares en Oceanía y la Antártida, Génova se convirtió en provincia de Italia y varias colonias americanas se independizaron de Europa; aunque hoy quedan varios territorios a su cargo, pero en estado de democracia. El actual descendiente de Colón, también llamado Cristóbal, es duque en España, y lleva una vida pacífica, casado con la marquesa Isabel Elena, y con sus dos hijos Cristóbal y Ángel Santiago.