InicioApuntes Y MonografiasÍndice de libros prohibidos por la Iglesia Católica I
Index librorum prohibitorum


El Index librorum prohibitorum et expurgatorum, en español "Índice de libros prohibidos", también llamado Index expurgatorius, es una lista de aquellas publicaciones que la Iglesia católica catalogó como libros perniciosos para la fe; además establecía, en su primera parte, las normas de la Iglesia con respecto a la censura de los libros.

La última edición data de 1948 y, aunque se siguieron incorporando títulos hasta 1961, una provisión de 1966 decretó que no se siguiera renovando.






Fue creado en 1559 por la Sagrada Congregación de la Inquisición de la Iglesia Católica Romana. El Index contenía nombres de autores cuyas obras estaban prohibidas en su totalidad, obras aisladas de otros autores o anónimas y también un detallado repertorio de los capítulos, páginas o líneas que debían ser cortados o tachados. Esta labor correspondía a los bibliotecarios, que debían ocuparse de ellas antes de dejar los libros en manos de los lectores.

Para el mantenimiento del Index después de la primera edición, de Pío V, se instituyó en 1571 la Sagrada Congregación del Índice. El Índice fue actualizado regularmente hasta su suspensión, con materiales que se fueron agregando tanto por la Congregación como por el Papa. Otras congregaciones, como el Santo Oficio, pasaban a la anterior sus propias correcciones, para que las incorporara. Al final la lista debía ser aprobada por el Papa, que podía indultar a algún autor o añadir otro.

La lista incluyó a autores literarios como Rabelais o La Fontaine, pensadores como Descartes o Montesquieu y científicos o protocientíficos como Conrad Gessner o Copérnico. Este último entró en la lista como consecuencia del proceso de la Inquisición contra Galileo, por un decreto de la Congregación General del Índice de 5 de marzo de 1616, que obligaba expurgar ciertos pasajes, incompatibles con la fe, que mostraban como seguro que la Tierra se mueve en torno a un Sol inmóvil. Las enmiendas fueron publicadas en 1620, pero la obra de Copérnico (De revolutionibus orbis coelestium) no salió del Index hasta 1758. Johannes Kepler, que defendió en 1618 el heliocentrismo de Copérnico, fue a su vez incluido en el Índice.





La trigésima segunda edición, de 1948, última publicada, contenía aproximadamente 4 000 títulos censurados por varias razones: herejía, deficiencia moral, sexo explícito, inexactitudes políticas, entre otras.

Los autores notables por su ateísmo, como Schopenhauer, Marx o Nietzsche, o por su hostilidad a la Iglesia Católica, no suelen figurar en el Índice, puesto que tales lecturas están prohibidas ipso facto. Se incluye, más bien, a aquellos autores y obras de los que los fieles pueden no ser inmediatamente conscientes de que sus posiciones son gravemente contrarias a la doctrina de la Iglesia, como por ejemplo, las actas del Congrès d'histoire du christianisme (Congreso de historia del cristianismo) de 1933.



(Excelente libro, lo recomiendo)


Los efectos de este índice se sintieron por todos lados, más allá del mundo católico. Durante muchos años, en lugares como Quebec, España, Italia y Polonia (países católicos), fue muy difícil encontrar copias de estos libros, especialmente fuera de las grandes ciudades.


Como lista oficial y la excomunión que implicaba su lectura fue abandonada el 14 de junio de 1966, bajo el papado de Pablo VI, seguidamente del final del Concilio Vaticano II y en gran parte debido a consideraciones prácticas. No obstante, puede ser considerado un pecado venial para los católicos el hecho de leer libros que eran injuriosos contra la fe o la moral católica.


En la primera edición (1559) aparecían tres listas que agrupaban:

- Todas las obras y escritos de un autor prohibido.

- Libros específicos de un autor prohibido.

- Escritos específicos de un autor incierto.


Entre los libros específicos se encontraban:

1. De revolutionibus orbium coelestium de Nicolás Copérnico

Es la obra fundamental del astrónomo (19 de febrero de 1473 - 24 de mayo de 1543). Comenzó a escribirla en 1506, terminándola en 1531, aunque no se publicó hasta el año de su muerte, en 1543. Copérnico pensaba que el sistema ptolemaico era demasiado complicado, y quería proponer un modelo alternativo más simple y correcto. Está dividida en seis volúmenes:

- El primer volumen contiene una visión general de la teoría heliocéntrica y una corta explicación de sus ideas del universo.

- El segundo volumen es teórico y habla de los principios de la astronomía esférica. También contiene una lista de estrellas (para dar una base a los argumentos que se desarrollan en los siguientes volúmenes).

- El tercer volumen habla principalmente de los movimientos del Sol y de lo relacionado con ello.

- El cuarto volumen contiene descripciones similares de la Luna y de sus movimientos orbitales.

- El quinto y el sexto volúmenes contienen una explicación del nuevo sistema.

De Revolutionibus comienza con un prólogo anónimo en el que se explica que el sistema propuesto constituye una hipótesis matemática para explicar mejor el movimiento de los planetas y otros cuerpos celestes y que no se traduce forzosamente en una realidad.


2. In Job Commentaria de Diego de Zuñiga

En dicho catálogo aparecen censurados numerosos autores defensores del heliocentrismo, empezando por Rheticus, cuyas obras figuraban ya en el Indice de 1584, y continuando con Kepler y otros copernicanos. Por supuesto, incluye al teólogo y filósofo español Diego de Zúñiga, cuyas referencias a la teoría de Copérnico en su obra In Job commentaria se mandaron eliminar y así figuran tachadas en la mayoría de los ejemplares consultados. Zúñiga al comentar el versículo del libro de Job: “Conmueve la tierra de su lugar y hace temblar sus columnas” había afirmado que la teoría de Copérnico permitía una interpretación del mismo mejor que la de Ptolomeo.


3. Ensayos de Michel de Montaigne


Son la obra cumbre del pensamiento humanista francés del siglo XVI. Montaigne inicia la redacción de esta obra que le ocupará hasta la fecha de su muerte en 1592.

"Conócete a ti mismo": La unidad de los Ensayos reside en el procedimiento original que hace de la investigación filosófica el espejo del autor: "Es a mí a quien pinto." Sea cual sea el tema tratado, el objetivo buscado es el conocimiento de sí mismo, la evaluación de su propio juicio, la profundización de sus inclinaciones: "Últimamente que me retiré a mi casa, librándome en la medida de lo posible de mezclarme en otra cosa que no sea pasar en reposo y apartado lo poco que me queda de vida: me parece que no puedo hacerle mayor favor a mi espíritu que el de dejarlo ocioso, para que se mantenga por sí mismo y que se detenga y se asiente en sí". Más allá de ese proyecto sin precedentes, que nos desvela los gustos y opiniones de un gentilhombre perigordino del Siglo XVI, así como sus costumbres y manías más secretas, el genio de Montaigne consiste en iluminar la dimensión universal de ese autorretrato: en la medida en la que "todo hombre lleva la forma entera de la condición humana", la puesta en marcha del precepto socrático "Conócete a ti mismo" desemboca en una vertiginosa exploración de los enigmas de nuestra condición, en su miseria, su vanidad, su inconstancia, pero también en su dignidad.



4. The arrangement de Francis Bacon

Considerado uno de los padres del empirismo, sus obras y pensamientos ejercieron una influencia decisiva en el desarrollo del método científico. Percibió que el razonamiento deductivo destacaba entonces a expensas del razonamiento inductivo y creyó que, eliminando toda noción preconcebida del mundo, se podía y debía estudiar al hombre y su entorno mediante observaciones detalladas y controladas, realizando generalizaciones cautelosas. Para ello, el estudio que el hombre de ciencia hace de los particulares debe realizarse mediante observaciones que deben validarse. Los científicos deben ser ante todo escépticos y no aceptar explicaciones que no se puedan probar por la observación y la experiencia sensible.

5. Los libros filosóficos de René Descartes (en 1663)


Se considera a Descartes como el padre de la filosofía moderna, independientemente de sus muy relevantes aportes a las matemáticas y la física. Este juicio se justifica, principalmente, por su decisión de rechazar las verdades recibidas, por ejemplo, de la escolástica, combatiendo activamente los prejuicios.

Dice que los libros de los moralistas paganos «contienen muchas enseñanzas y exhortaciones a la virtud que son muy útiles», aunque en realidad no nos ayudan mucho a identificar cuál es la verdadera virtud, pues los casos concretos que citan parecen ejemplos de "parricidio y orgullo"; añade «que la filosofía da medios para hablar con verosimilitud de todas las cosas y hacerse admirar de los menos sabios; que la jurisprudencia y la medicina dan honores y riquezas a los que las cultivan» aunque claro, aquí se echa de menos toda mención de algún interés por la verdad, la salud o la justicia.

Descartes anuncia que empleará su método para probar la existencia de Dios y del alma, aunque es preciso preguntar cómo podrían él, o sus lectores, cerciorarse de que los razonamientos que ofrece para ello tienen genuino valor probatorio.



[/align]
6.Pensamientos, con notas de Voltaire de Blaise Pascal

Una compleja corriente se inicia en Blaise Pascal, son los filósofos del descentramiento; los que rechazan con furia el antropocentrismo y a la vez desearían entender al hombre para poder salvarlo. Con Pascal se inicia una especial manera de “pensar la religión”. Sería abusivo reducirlo a "pensador religioso", etiqueta hoy desprestigiada, porque en él lo religioso es condición necesaria pero no suficiente de su obra.

En sus «PENSÉES» se encuentran los fundamentos del debate entre razón y fe en la modernidad y, en cierta manera, con él aparece también el complejo tema –luego central en el existencialismo del siglo 20– de la relación entre la fe y el absurdo existencial.

Hasta el día de hoy, a Pascal se le considera un locuaz apologista del cristianismo y defensor de una profunda ética cristiana. Es por eso por lo que algunos críticos del cristianismo, como el abate Meslier o Voltaire, lo atacaron pronto como eximio oponente. Friedrich Nietzsche durante toda su vida discutió con Pascal. Para él, Pascal es "el lógico admirable del cristianismo"; "Pascal, a quien casi amo, porque me ha enseñado infinitas cosas: el único cristiano lógico".

7. Pamela, o La Virtud Recompensada de Samuel Richardson

Novela epistolar que cuenta en primera persona la historia de una virtuosa doncella llamada Pamela Andrews y su modesta delicadeza y determinación para rechazar a su amo, el señor B., que intenta seducirla. Finalmente, ella consigue reformarlo y él demuestra su sinceridad proponiéndole matrimonio.

En la segunda parte de la novela, Pamela intenta acomodarse a la alta sociedad y edificar una relación exitosa con su esposo.

Narrada a través de sus cartas y diario, Pamela es considerada como una influencia seminal de la orientación de la novela hacia el análisis psicológico y el autoexamen.

Cuando Richardson comenzó a escribir Pamela, lo concibió como un libro de conducta, tipo de libro que puede ser considerado como el precursor de los libros de etiqueta y de autoayuda actuales.

8. El contrato social y Emilio, o De la educación de Jean-Jacques Rousseau

El contrato social: o los principios del derecho político, es una obra sobre filosofía política y trata principalmente sobre la libertad e igualdad de los hombres bajo un Estado instituido por medio de un contrato social.

Se dice que este libro fue uno de los muchos incitadores de la Revolución francesa por sus ideas políticas. Bajo la teoría del contrato social se fundamenta buena parte de la filosofía liberal, en especial el liberalismo clásico por su visión filosófica del individuo como fundamental, que luego decide vivir en sociedad por lo que necesita del Estado de Derecho que asegure las libertades para poder convivir. Así también se dice que en este libro se exponen lo que en el futuro serían los principios de la filosofía política socialista, en parte por el concepto de la voluntad general.

Emilio, o De la Educación es un tratado filosófico sobre la naturaleza del hombre. Rousseau la creía la “mejor y más importante de todas sus obras”. Aborda temas políticos y filosóficos concernientes a la relación del individuo con la sociedad, particularmente señala cómo el individuo puede conservar su bondad natural (Rousseau sostiene que el hombre es bueno por naturaleza), mientras participa de una sociedad inevitablemente corrupta. Propone, mediante la descripción del mismo, un sistema educativo que permita al “hombre natural” convivir con esa sociedad corrupta. Acompaña el tratado de una historia novelada del joven Emilio y su tutor, para ilustrar cómo se debe educar al ciudadano ideal.

Hoy se considera el primer tratado sobre filosofía de la educación en el mundo occidental.


9. Crítica de la Razón Pura de Immanuel Kant

Se trata de una indagación trascendental (acerca de las condiciones epistémicas del conocer humano) cuyo objetivo central es lograr una respuesta definitiva sobre si la metafísica puede ser considerada una ciencia.

En esta obra, Kant intenta la conjunción de racionalismo y empirismo, haciendo una crítica de las dos corrientes filosóficas que se centraban en el objeto como fuente de conocimiento, y así, dando un "giro copernicano" al modo de concebir la filosofía, estudiando el sujeto como la fuente que construye el conocimiento.


10. Historia de la decadencia y caída del Imperio romano de Edward Gibbon (1873)


Consta de seis volúmenes publicados por primera vez en cuartos entre 1776 y 1789: el Libro I fue publicado en 1776, los Libros II y III en 1781, y los libros IV, V, y VI en 1788–1789.

Está considerada como una de los mayores logros literarios del siglo XVIII, y como uno de los libros de historia más influyentes de todos los tiempos.

Doscientos años después de su publicación, el libro perdura sobre todo como hito y obra literaria, pero queda al margen de las corrientes historiográficas actuales, dado que el estudio del fin del Imperio romano en el tiempo transcurrido desde su publicación ha cambiado y evolucionado considerablemente; aun así, por su inmensa erudición, suele recurrise a ella para recabar referencias históricas del período en cuestión. Además, la obra está considerada como una crítica argumentada y juiciosa sobre la fragilidad de la condición humana, y es por ello que sigue inspirando a historiadores y estudiantes de literatura inglesa, manteniendo un sólido prestigio que garantiza su reedición de continuo en la actualidad.


11. Justine y Juliette del Marqués de Sade


Justine o los infortunios de la virtud: Justine es una adolescente que recurre a todos los estamentos sociales para preservar su virtud, y en todos los casos, en lugar de recibir ayuda, lo que encuentra es incitaciones al vicio. Justine simboliza la virtud que con una escasa inteligencia debe enfrentarse a las añagazas del vicio y, contrariamente a lo que cabría esperar, en lugar de ser recompensada por mantener su virtud, lo que recibe es toda clase de agravios.

Por el contrario, los libertinos que abusan de ella se ven recompensados. Sade vierte en esta obra su misantropía, describe cómo en la sociedad en la que le tocó vivir practicar la virtud siempre resulta oneroso, mientras que quien practica el vicio encuentra a una sociedad cómplice y corrompida, lo que le permite adquirir ventaja.

Nos encontramos también en una época crítica en la que se culpa a la Iglesia de los problemas económicos del Estado. Por otra parte, el Siglo de las Luces fue también una época convulsa en la que, paradójicamente, aumentaron las supersticiones y se desarrolló una "fiebre vampírica" en la que fueron rescatadas las historias de personajes Isabel Báthory, conocida por sus múltiples asesinatos y sus perversiones sexuales. Así, anticlericalismo y violencia serán los pilares del texto.



grabado del Volumen II. Ed II. Edición de 1797


Juliette o las prosperidades del vicio: Juliette y Justine eran dos niñas que tenían 14 y 12 años respectivamente cuando quedaron huérfanas y totalmente solas. Al salir del convento, ambas decidieron tomar caminos distintos. Juliette, una hermosa joven, decidió comenzar a trabajar en un burdel. Cabe mencionar que en el convento estuvo expuesta a prácticas sexuales diversas, por lo que se adaptó fácilmente al camino del vicio, la depravación y el dinero. Justine, por otra parte, buscó desesperadamente abrirse camino en un mundo cruel, siendo una joven virtuosa. Desgraciadamente se encontrará todo tipo de personajes sádicos y pervertidos que la utilizarán y abusarán de ella.

Juliette se convierte en la cortesana favorita de los hombres de la alta sociedad y, por tanto, logra hacerse a una fortuna. En el transcurso de su vida llega a cometer homicidios e infanticidios sin importarle las repercusiones. La suerte de Juliette aumentó cuando un hombre de apellido Noirceuil se la llevó a su casa para complacer todos sus deseos carnales, a cambio de grandes cantidades de dinero por sus servicios.

Poco a poco Juliette va viviendo cosas cada vez más atroces que le provocan placer. Tiempo después, Noirceuil la pone en contacto con un hombre muy poderoso, Saint Fond, quien ya no se conforma con el mero placer del dolor, sino que llega a cometer homicidios para conseguir mayor placer. Juliette tiene que obedecer a sus órdenes, sin dar la más mínima muestra de bondad, pues si llega a contradecirlo se convertiría en una víctima más de Saint Fond. Al lado de Saint Fond, Julieta puede cometer cualquier acto atroz sin correr ningún riesgo de ser juzgada, pues este hombre tiene muchas influencias.

Juliette pide al lector que la compare con su hermana, pues para ese entonces ella posee una gran fortuna. Cada mes le quedaban dos millones de luises libres para gastar en lo que ella quisiera. A Juliette se le ocurre que si era glorioso negar el bien, resultaría aún más delicioso provocar el mal. Juliette alcanza la fortuna y todos lo deseos banales que tenía, pero se da cuenta que en realidad se encuentra totalmente sola y con un gran cargo de conciencia.

Al encontrar a su hermana desamparada y escuchar las situaciones atroces por las que pasó, ella realmente se siente culpable. No podía creer que su hermana, que fue tan buena, tuviera que vivir tantas desgracias, mientras que ella, siendo una persona egoísta, arrogante y soberbia, obtuvo de la vida mundana un sin fin de placeres. Juliette ve morir a Justine y decide redimir su alma.



Ilustración de una edición holandesa del libro (1800)




Hasta acá la primer parte, en el próximo post el resto de la lista
Datos archivados del Taringa! original
15puntos
527visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
9visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

R
Usuario
Puntos0
Posts8
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.