En la televisión tenemos muchas ofertas, desde reality shows de comida, intercambio de esposas, problemas familiares, concursos de canto, baile y más, hasta noticiarios, caricaturas, programas de deportes, música, etcétera.
Definitivamente, tanto en la red como en la televisión, hay de donde escoger. Una de las fórmulas de éxito son las parodias. Así es, las copias “humorísticas” engalanan la red.
Sin embargo, por la calidad de muchos programas, cada vez es mucho más difícil distinguir entre las parodias y los “programas reales”. Por eso, no es de extrañarse que algunas producciones que iniciaron como imitaciones, se convirtieran en todo un éxito.
conozcamos cuáles empezaron como una broma, una broma que nadie entendió.
1. El Coyote y el Correcaminos, parodia de Tom y Jerry. El gato y el ratón son pioneros en esa idea de “persecución” en las caricaturas, pues hay muchas sólo tratan de eso, como Silvestre y Piolín, entre otros.
Para 1949, Chuck Jones decidió que quería hacer un dibujo animado que fuera una especie de “golpe” al género de persecución, llevándolo a los extremos. Extremos absurdos.
¿Qué nace de esa idea? El Coyote y el Correcaminos. Una serie animada donde un correcaminos era perseguido incansablemente por un coyote mucho menos inteligente que él, donde situaciones absurdas como pasar por un túnel que acababan de pintar, así como extremadamente violentas gobernaban la animación.
Muchos de nosotros recordamos perfecto la caricatura y tal vez nunca nos imaginamos que empezó como una reacción ante las “persecuciones”. El éxito fue abrumador y lo que parodiaba, lo empezó a imitar.
Así pasó con Tom y Jerry, que empezó a agregar situaciones absurdas a la serie. Jones no estaba contento, pues se sentía decepcionado porque la gente no había entendido lo que quería decir con la caricatura.
Que a final de cuentas no le resultó, pues después fue contratado para dirigir Tom y Jerry, lo que criticaba. Estuvo al frente durante cuatro años.
2. El enigma del Gato de Schrödinger de manera deliberada no tiene sentido alguno. Si tomas a un gato y a un isótopo radioactivo en descomposición, liberando cantidades letales de radiaciones, los pones juntos en una caja completamente cerrada, el gato ¿vive o muere?
Si entendiste algo, quiere decir que estás familiarizado con el problema que propuso el físico, en 1935. Pues tal vez sea este el problema más famoso de todos los tiempos, un experimento imaginario para exponer los aspectos más extraños de la física cuántica.
De acuerdo con las leyes de ésta, el gato está vivo y muerto. La física cuántica dice que saber si el gato vive o no sólo puede responderse probabilísticamente.
Esta paradoja ha estado rodeada de gran controversia. Sin embargo, Erwin Schrödinger no estaba tratando de explicar algo, sino burlándose de la idea.
Obviamente todo ocurre a nivel atómico, pues si encierras a un gato como lo describe, morirá. Sin embargo, el mundo entero tomó el experimento de forma muy formal, y se han realizado varios experimentos a raíz de él.
3. El partido “Polish Beer Lovers Party” inicia como una broma y son votados. La década de los ochentas no fue muy buena para el pueblo de Polonia, que vivieron un colapso económico y violación a los derechos humanos, entre otros problemas.
Para los noventa, cuando iniciaron las primeras elecciones semi-libres, tenían muy poca confianza sobre las posibilidades de un nuevo gobierno.
En ese momento, Janusz Rewinski, un escritor especializado en sátira, se le ocurrió la idea de que una revolución era un tema tan serio como los problemas de alcoholismo. Así que inició un Grupo de Amantes de la Cerveza, que tenía como propósito promocionar la cerveza en lugar del vodka, a manera de prevenir el alcoholismo.
Pero, la desmotivación del pueblo ante la política los llevó a tomar más en serio dicho partido. Los amantes de la cerveza, invitaban al voto asegurando que “no serían mejores, pero que sí sería mucho más divertido”.
La gente escuchó y en las elecciones de 1991, obtuvo 16 de los 460 peldaños en el Parlamento Polaco. Donde enmiendas como “la cerveza no es ni rubia ni negra, es sabrosa” se escuchaban. El partido, con el tiempo, terminó desapareciendo.
4. La mala novela que se volvió un éxito. Mike McGrady, un periodista que trabajaba para el diario Newsday, estaba convencido de que la literatura americana se había vuelto tan simple, que cualquier libro que tuviera contenido sexual seguramente se convertiría en un éxito.
Decidió comprobarlo haciendo una parodia muy mala de esos libros que estaban invadiendo cada rincón. Para hacerlo, pidió la ayuda de 24 amigos periodistas, a quienes les propuso escribir un libro deliberadamente malo donde se involucrara mucho sexo.
Escribieron bajo el pseudónimo de Penélope Ash, papel que fue interpretado por la hermana de McGrady. Y cumpliendo con las expectativas del experimento, el libro fue todo un éxito.
El New York Times lo puso en su lista de Best Seller; la hermana de McGrady estaba dando cientos de entrevistas y se estaba generando mucho dinero.
Es ahí cuando empezaron los problemas. Los verdaderos autores, al darse cuenta de la gran cantidad de dinero que se estaba reuniendo, tuvieron remordimientos y decidieron hacer pública la verdad.
Les ofrecieron hacer una segunda versión, pero no aceptaron. Mas adelante McGrady escribió: Stranger Than Naked o How to Write Dirty Books for Fun and Profit, libro donde cuenta la verdad acerca de “Naked Came the Stranger”.
5. Frank Zappa y el origen de “Valley Girl”. Cada comunidad o hasta círculo de amigos se distingue por la jerga que utiliza, pero ¿de dónde viene cada palabra que usamos? Claro, hablando del caló. Sería bastante complicado descifrar de dónde viene cada vocablo.
Sin embargo, de “valley girl” (jerga para referir a un estereotipo de chica súper guapa, pero superficial y sin la menor idea de quién es. Algo así como una chica fresa y tonta), sí conocemos el origen.
Resulta que el famoso cantante de la década los ochenta, Frank Zappa, en su disco mercado Ship Arriving Too Late to Save a Drowning Witch, incluye el sencillo “Valley Girl”, donde la hija de Zappa, en la letra, satirizaba la manera en que hablaban las jóvenes del Valle de San Fernando, en California.
La canción, por esa sátira, se volvió todo un éxito, dándole un Grammy a Zappa y haciéndolo famoso en otro público por “tener canciones novedosas”. Al cantautor no le gustó el hecho, pues dijo que fue un “accidente” y que no se trataba de nada más que de “contaminación cultural”, refiriéndose a la jerga.
Enojado, se negó a tocar la canción en conciertos, pero lo hecho, hecho estaba. El impacto cultural que tuvo “Valley Girl” fue grande y hasta una cinta al respecto se hizo.
6. ¿Arte? James McAuley y Stewart Harold, dos poetas que se encontraban en el ejército australiano durante la Segunda Guerra Mundial, crearon a un personaje ficticio de nombre Ern Malley, de quien dijeron era un poeta que había fallecido joven. Llevaron su supuesto trabajo, que se trataban de 17 poemas realmente absurdos, a Angry Penguins, donde el editor creyó haber encontrado una joya literaria, así que publicó todo un número de la revista dedicado al supuesto muertito.
Pero el engaño fue expuesto con rapidez y todo se vino abajo. La revista salió de circulación, pero al parecer por la suma de otros problemas. Los poemas mientras tanto, tomaron gran popularidad y nunca se retractaron Harold y McAuley de lo que habían hecho.
Sin embargo, su creación “Ern Malley”, fue sumamente respetado y los poemas que eran una broma, alcanzaron gran popularidad.
Por otro lado, hacia 1924, un novelista de nombre Paul Jordan Smith, cansado del arte contemporáneo y convencido de que la crítica de la literatura y el arte tenían miedo a salirse de los parámetros, decidió crear una serie de pinturas llamadas “Los siete pecados capitales” e inventó el pseudónimo de “Pavel Jerdanowitch”. Piezas que aunque fueron hechas en lienzos sacados de la basura y con pinceles viejos, se convirtieron en todo un éxito de la pintura moderna.