OK, el grito de Munch es una de las pinturas más conocidas de la escuela expresionista. Acá les dejo una reseña sobre su historia y varias variaciones sobre su sentido. Ok, me estoy durmiendo, disfrutenlo y chau
El grito infinito de Edvard Munch
Un símbolo de la enajenación del hombre moderno.
Es una de las pinturas más famosas y más reproducidas del mundo, y su robo el fin de semana de un museo en Noruega causó conmoción. ¿Cuál es la historia de "El grito", la pintura más conocida de Edvard Munch?
La obra forma parte de una serie llamada "El friso de la vida", que Munch calificó como "un poema de vida, amor y muerte".
Munch, uno de los mayores exponentes del expresionismo nórdico, nació en Loten, en el este de Noruega, en 1863. Comenzó a pintar en Oslo a los 17 años, pero pasó muchos años estudiando y trabajando en Francia y Alemania.
Se encontraba en Berlín cuando creó "El grito", que se ha convertido, según los críticos, en un símbolo de la enajenación del hombre moderno.
El cuadro vibra con una fuerte expresión de conflicto y tensión: el personaje central apoyado en la baranda de un puente, la boca abierta, el rostro entre las manos, la expresión de angustia y la distorsión de colores.
El propio Munch describió las circunstancias que rodearon la creación de la obra: "Estaba caminando a lo largo de un sendero con dos amigos. Se estaba poniendo el sol, y de pronto el cielo se tornó de un color rojo sangre".
"Hice una pausa, sintiéndome exhausto, y me apoyé en la cerca. Había sangre y lenguas de fuego sobre el fiordo de color negro azulado y sobre la ciudad".
"Mis amigos siguieron caminando y yo me quedé ahí temblando de ansiedad y sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza", agrega Munch.
Ansiedad y melancolía
Estaba caminando a lo largo de un sendero con dos amigos. Se estaba poniendo el sol, y de pronto el cielo se tornó de un color rojo sangre".
"Hice una pausa, sintiéndome exhausto, y me apoyé en la cerca. Había sangre y lenguas de fuego sobre el fiordo de color negro azulado y sobre la ciudad".
"Mis amigos siguieron caminando y yo me quedé ahí temblando de ansiedad y sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza
Edvard Munch
Pocos años después de pintar "El grito", Munch sufrió una crisis nerviosa y regresó en 1908 a Noruega, donde pasó el resto de su vida.
De acuerdo al Museo Munch, de donde fue robada la obra, "su paleta se volvió más brillante (...) pero su arte reflejó con el mismo vigor los mismos problemas existenciales de sus primeros años".
Munch, quien murió en 1944 a los 81 años, manifestó durante toda su vida una pasión intensa por reflejar el sufrimiento y los miedos de la humanidad.
Los títulos de muchos de sus cuadros reflejan lo que algunos consideran una obsesión: "Melancolía", "El niño enfermo", "El pecado", o "Ansiedad", una obra en la que puede verse, de acuerdo al Museo Munch, "una serie de rostros pálidos que se dirigen a nosotros como en una procesión de fantasmas, en una fila que puede verse como un cortejo fúnebre".
Versiones y técnicas múltiples
El museo, fundado en 1963, fue establecido en base a la donación del propio Munch a la ciudad de Oslo, a la que dejó cerca de 1.000 pinturas, 4.500 dibujos y 18.000 grabados.
Munch solía hacer varias versiones de sus obras y recurría a técnicas diferentes en cada una de ellas.
La versión que fue robada el fin de semana está pintada en témpera sobre cartón y mide 83,5 por 66 centímetros.
Otra versión de "El grito" está en el Museo Nacional de Noruega. Fue robada en 1994, pero fue recupearada pocos meses después.
Espero les haya gustado, yo me quedo roncando, chau
El grito infinito de Edvard Munch
Un símbolo de la enajenación del hombre moderno.
Es una de las pinturas más famosas y más reproducidas del mundo, y su robo el fin de semana de un museo en Noruega causó conmoción. ¿Cuál es la historia de "El grito", la pintura más conocida de Edvard Munch?
La obra forma parte de una serie llamada "El friso de la vida", que Munch calificó como "un poema de vida, amor y muerte".
Munch, uno de los mayores exponentes del expresionismo nórdico, nació en Loten, en el este de Noruega, en 1863. Comenzó a pintar en Oslo a los 17 años, pero pasó muchos años estudiando y trabajando en Francia y Alemania.
Se encontraba en Berlín cuando creó "El grito", que se ha convertido, según los críticos, en un símbolo de la enajenación del hombre moderno.
El cuadro vibra con una fuerte expresión de conflicto y tensión: el personaje central apoyado en la baranda de un puente, la boca abierta, el rostro entre las manos, la expresión de angustia y la distorsión de colores.
El propio Munch describió las circunstancias que rodearon la creación de la obra: "Estaba caminando a lo largo de un sendero con dos amigos. Se estaba poniendo el sol, y de pronto el cielo se tornó de un color rojo sangre".
"Hice una pausa, sintiéndome exhausto, y me apoyé en la cerca. Había sangre y lenguas de fuego sobre el fiordo de color negro azulado y sobre la ciudad".
"Mis amigos siguieron caminando y yo me quedé ahí temblando de ansiedad y sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza", agrega Munch.
Ansiedad y melancolía
Estaba caminando a lo largo de un sendero con dos amigos. Se estaba poniendo el sol, y de pronto el cielo se tornó de un color rojo sangre".
"Hice una pausa, sintiéndome exhausto, y me apoyé en la cerca. Había sangre y lenguas de fuego sobre el fiordo de color negro azulado y sobre la ciudad".
"Mis amigos siguieron caminando y yo me quedé ahí temblando de ansiedad y sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza
Edvard Munch
Pocos años después de pintar "El grito", Munch sufrió una crisis nerviosa y regresó en 1908 a Noruega, donde pasó el resto de su vida.
De acuerdo al Museo Munch, de donde fue robada la obra, "su paleta se volvió más brillante (...) pero su arte reflejó con el mismo vigor los mismos problemas existenciales de sus primeros años".
Munch, quien murió en 1944 a los 81 años, manifestó durante toda su vida una pasión intensa por reflejar el sufrimiento y los miedos de la humanidad.
Los títulos de muchos de sus cuadros reflejan lo que algunos consideran una obsesión: "Melancolía", "El niño enfermo", "El pecado", o "Ansiedad", una obra en la que puede verse, de acuerdo al Museo Munch, "una serie de rostros pálidos que se dirigen a nosotros como en una procesión de fantasmas, en una fila que puede verse como un cortejo fúnebre".
Versiones y técnicas múltiples
El museo, fundado en 1963, fue establecido en base a la donación del propio Munch a la ciudad de Oslo, a la que dejó cerca de 1.000 pinturas, 4.500 dibujos y 18.000 grabados.
Munch solía hacer varias versiones de sus obras y recurría a técnicas diferentes en cada una de ellas.
La versión que fue robada el fin de semana está pintada en témpera sobre cartón y mide 83,5 por 66 centímetros.
Otra versión de "El grito" está en el Museo Nacional de Noruega. Fue robada en 1994, pero fue recupearada pocos meses después.
Espero les haya gustado, yo me quedo roncando, chau