La sociopatía es un trastorno mental donde el individuo es incapaz de responsabilizarse o de adaptarse a las reglas, normas o costumbres sociales que lo rodean. También se le conoce Como trastorno antisocial de la personalidad. Es cuando al individuo no le importan las personas que lo rodean, ya sean las que integran su comunidad, su familia e incluso la humanidad y otras formas de seres vivos, animales y plantas. o cuando no le importa o no puede detenerse de pisotear los derechos, garantías o prerrogativas ajenas, si con ello logra cumplir sus deseos. La sociopatía puede ser producida por algún desorden en la educación y entorno, o de madera congénita. Este trastorno mental se suele dar en personas con un nivel de inteligencia normal, no siendo exclusivo de retrasados mentales o personas con una inteligencia sobresaliente. Son personas muy extrovertidas, egocéntricas, irresponsables, inhumanas, inconscientes, no les importan las consecuencias ni de sus palabras ni de sus actos. Son irrespetuosos y no sienten remordimiento de sus actos. Además de ser hedonistas. (El hedonismo es cuando la persona busca solo el placer por el placer, sin responsabilidades ni consecuencias).
Causas.
No existe una causa única de la sociopatía. Existen factores genéticos, sobre todo cuando se proviene de una familia con antecedentes de este trastorno. Así también un daño en ciertas zonas cerebrales que controlan los sentimientos, los impulsos y las decisiones. Ya sea producido por alguna alteración durante la gestación, o alguna enfermedad grave en esa zona. El uso de drogas lo puede producir debido al grave daño que causan. Una infancia difícil o con información negativa o insidiosa hacia la sociedad o hacia los seres que rodean al niño puede llegar a producir en el individuo la sociopatía. Una crianza hedonista, irresponsable y ociosa puede ser fuente, aunque no directa. También un hogar lleno de conflictos. Este tipo de enfermos suelen ser destructivos, depresivos o se aíslan de la convivencia. Cuando la sociopatía es congénita los signos suelen verse desde la infancia, son niños que se aíslan, o se sienten intranquilos o molestos cuando están en compañía de otros individuos. Les cuesta trabajo hacerse de amistades y generalmente lo hacen bajo presión de sus padres. Cuando son agresivos, o el trastorno es intenso, matan animalitos, rompen cosas o agraden física o sentimentalmente a otros. Es una forma de psicopatía. Y cuando no se atiende a tiempo al enfermo, este puede dañar gravemente a las personas que integran su entorno, además de a él mismo. El sociopata no es conciente de que padece una enfermedad, al no serlo la única manera de tratarlo es bajo la influencia de los que forman su circulo más cercano. Y cuando ya es criminal mediante una orden judicial. Es entonces que se le obliga a tomar terapia y ciertos antipsicóticos Como los derivados de las fenotiazinas. Con una terapia adecuada a veces el enfermo logra mejorar, pero al ser una enfermedad crónica muchas veces lo único que se puede hacer para evitar un riesgo a la sociedad es encerrarlos en una institución para enfermos mentales mantenerlos dopados o en una cárcel dependiendo del crimen que cometan.
Síntomas.
Aunque la sociopatía es más común entre los hombres que en las mujeres, no existen barreras de ninguna clase para padecerlo.
Pero, para ser diagnosticado, la persona debe tener al menos 18 años de edad, aunque, por lo menos, desde los 15 años ya puede presentar algunos síntomas para que el trastorno sea dictaminado con precisión.
Entre las características más comunes del TPA se encuentran:
- Ausencia de empatía, miedo y remordimiento.
- Visión de la autoestima distorsionada.
- Constante búsqueda de nuevas sensaciones (que pueden llegar a extremos insólitos).
- Deshumanización de la víctima o la falta de temor a las consecuencias.
- El egocentrismo.
- Falta de responsabilidad.
- Extroversión.
- Exceso de hedonismo.
- Altos niveles de impulsividad y motivación por experimentar sensaciones de control y poder.
Este tipo de psicosis no se relaciona con ataques de pánico o con esquizofrenia.
Robert Hare, psicólogo criminal, diseñó una prueba en 1980 para el diagnóstico de la psicopatía, el cuál es usado aún para determinar si un criminal puede salir bajo fianza o merece penas más severas. Hace unos años, Hare mismo afirmó que “es cuatro veces más probable hallar un psicópata en lo más alto de la escalera corporativa que encontrarlo en la oficina del conserje.”
Tratamiento.
Las personas con trastorno de personalidad antisocial no logran admitir que están frente a un problema que debe ser tratado (egosintonía). Es por ello que es fundamental que exista un estímulo externo que les permita aceptar dicha condición. Puede venir desde la propia familia como también desde la justicia, que le ordene un tratamiento en vistas de los problemas que le puede acarrear.
Este trastorno puede agravarse, en algunos casos, especialmente cuando la persona a tratar tiene como hábito el consumo de drogas. Muchos tipos de terapia pueden colaborar a sobrellevar de mejor modo la enfermedad. La terapia grupal puede ser clave para hacer entender a la persona que puede interactuar con los demás sin necesidad de violencia o desprecio. La terapia de comportamiento cognitivo y la terapia de modificación pueden contribuir a alterar los patrones problemáticos de pensamiento que el tratado posee y a estimular los comportamientos positivos en sociedad.
Dentro de la órbita psiquiátrica, los medicamentos se usan para combatir síntomas específicos, como la agresividad y la irritabilidad. Los fármacos conocidos como “antipsicóticos” han demostrado tener éxito en el tratamiento del trastorno. Si bien se presupone que el TPA es una enfermedad crónica, algunos síntomas -especialmente el comportamiento criminal- pueden ir disminuyendo con lentitud con el paso del tiempo y un tratamiento adecuado.
Ejemplo de sociopatías.
Un hombre cumple con su trabajo diariamente, pero se ha acostumbrado a ejercer el poder sobre sus subordinados, queda en franca rebeldía ante la sociedad, haciendo atrocidades pero cumpliendo los lineamientos sociales que le son asignados. Se convierte en un tirano, pero su evidente capacidad para el trabajo lo mantiene por encima de los demás. Básicamente va en contra de la sociedad pero mide sus límites para no infringir demaiado y conservar su posición. Un sociópata puede considerarse Gregory House en la serie de TV, quien tiene la idea fija de que todas las personas mienten y trata de descubrirlo sin importar los medios ni la reacción social o personal que produzca.
En el libro Confessions of a Sociopath (“Confesiones de una sociópata”), M.E. Thomas describe en primera persona el problema de ser una abogada con un curriculum prestigioso, profesora universitaria y sociópata de tiempo completo. Aunque es una persona “normal” por fuera, Thomas cuestiona los fundamentos mismos de la normalidad al confesar que fantasea constantemente con asesinar personas, se distancia de sus amigos cuando estos tienen problemas personales y dejan de parecerle divertidos, además de la lucha constante contra los periodos de autodestrucción.
Otra clase de sociópatas son los corredores de bolsa de Wall Street. Bernie Madoff, quien se encuentra en prisión por defraudar fiscalmente por $65 mil millones de dólares a accionistas y asociaciones caritativas alrededor del mundo (conflicto tan grave que incluso uno de sus hijos se suicidó a raíz del incidente), le preguntó a su terapeuta si creía que él era un sociópata. Ella respondió que no, puesto que Madoff tiene moral y puede sentir remordimientos: sabe que lo que hizo estuvo mal, aunque no pudiera controlar sus impulsos. Pero el que Madoff haya logrado manipular a tanta gente para hacerse con su dinero no permite hacer una barrera definitiva entre lo que es un sociópata y el que no lo es.
Consecuencias.
De no ser tratado a tiempo, el trastorno de personalidad antisocial puede acarrear graves consecuencias, no sólo para la persona que lo padece sino también para las personas que puedan verse afectadas por estos comportamientos.
El TPA no solo puede generar aislamiento o desprecio hacia las demás personas y normas, sino que puede alcanzar ribetes mucho más drásticos.
El sociópata, al igual que el psicópata, es imputable y plenamente consciente de sus actos. Pero sus impulsos y la necesidad de satisfacer sus deseos hacen que no le importen los métodos que tenga que emplear para lograrlo.
Es importante mencionar que el TPA, una vez desarrollado con cierta intensidad, conlleva agresiones de todo tipo, que pueden dirigirse hacia personas (o animales), pero también hacia bienes materiales, derivando en robos, destrucción de la propiedad o violaciones graves a las reglas de convivencia en sociedad.
Por ello, es un hecho de suma importancia el buscar un tratamiento adecuado para el trastorno. No solamente para colaborar con la persona que lo sufre, sino también para salvaguardar a quienes se puedan ver afectados.
Los sociópatas o psicópatas son términos más viejos para lo que hoy en día es llamado por los doctores como “personalidades antisociales”. Una persona no puede ser diagnosticada como sociópata hasta que cumplan los 18 años. La sociopatía solo debe ser diagnosticada por psiquiatras o psicólogos acreditados a través de herramientas como el listado de psicopatía de Hare.
Listado de Psicopatía de Hare.
1. MUCHA LABIA y ENCANTO SUPERFICIAL –- una tendencia a ser suaves, enganchadores, encantadores, hábiles, con facilidad verbal. El encanto psicopático no es en absoluto tímido, prudente, ni con miedo de decir algo. Un psicópata nunca enmudece. Por ejemplo, se han liberado de la convención social de hablar por turnos.
2. AUTOESTIMA OSTENTOSA — una visión extremadamente alta de sus propias capacidades y de lo que valen; seguros de sí mismos, testarudos, engreidos, jactanciosos. Los psicópatas son personas arrogantes que se creen seres superiores.
3. NECESIDAD DE ESTÍMULOS o PROPENSIÓN AL ABURRIMIENTO — una necesidad excesiva de estímulos nuevos, emocionantes y apasionantes, corriendo así riesgos. Los psicópatas a menudo tienen una baja autodisciplina para completar tareas porque se aburren fácilmente. No consiguen conservar el mismo trabajo durante más de un cierto tiempo o, por ejemplo, no terminan tareas que consideran embotadoras o rutinarias.
4. MENTIRAS PATOLÓGICAS — moderadas o altas. De forma moderada serán perspicaces, mañosos, astutos, y listos; en la forma extrema, serán engañosos, secretos, inescrupulosos, manipuladores, y deshonestos.
5. ENGAÑO Y MANIPULACIÓN – el uso de engaño para hacer trampa, estafar o defraudar a otros para su ganancia personal; distinguiéndose del punto 4, en cuanto a que aquí la explotación y la crueldad insensible están presentes, reflejando una carencia de preocupación por los sentimientos y sufrimiento de sus víctimas.
6. CARENCIA DE REMORDIMIENTO O CULPA — una falta de sentimientos o preocupación por las pérdidas, dolor y sufrimiento de las víctimas. Tienden a ser indiferentes, desapasionados, fríos, y faltos de empatía. Este punto es por lo general demostrado por su desdén hacia las víctimas.
7. AFECTO SUPERFICIAL — una pobreza emocional, o una gama limitada de emociones profundas; frialdad interpersonal, a pesar de dar señales de ser abiertamente gregarios.
8. INSENSIBILIDAD Y CARENCIA DE EMPATÍA — una carencia de sentimientos hacia la gente en general; es frío, despectivo, desconsiderado, y sin tacto.
9. UN ESTILO DE VIDA PARASITARIO — una dependencia financiera intencional, manipuladora, egoísta, y explotadora de otros, como se refleja en una carencia de motivación, en poca autodisciplina, y en la inhabilidad de asumir responsabilidades.
10. CONTROL POBRE DEL COMPORTAMIENTO — expresiones de irritabilidad, molestia, impaciencia, amenazas, agresión, y abuso verbal; control inadecuado de su cólera y carácter; actúa sin pensar.
11. COMPORTAMIENTO SEXUAL PROMISCUO — una serie de relaciones breves, superficiales, y una selección indiscriminada de compañeros sexuales; varias relaciones mantenidas simultáneamente; un historial de tentativas de imponerse sexualmente a otros, o una muestra de gran orgullo relatando sus proezas sexuales o conquistas.
12. PROBLEMAS CONDUCTUALES TEMPRANOS –- una variedad de problemas de comportamiento antes de los 13 años, incluyendo mentir, robar, hacer trampas, estar involucrado en actos de vandalismo, abusar de otros, tener una actividad sexual, prender fuegos intencionalmente, aspirar pegamento, hacer uso de alcohol, y escapar de casa.
13. UNA FALTA DE OBJETIVOS REALISTAS Y A LARGO PLAZO – una inhabilidad o fracaso permanentes en desarrollar y ejecutar planes y objetivos a largo plazo. Una existencia nómada, sin objetivo, careciendo de dirección en la vida.
14. IMPULSIVIDAD –- comportamientos no premeditados recurrentes y faltos de reflexión o planificación; inhabilidad de resistir a la tentación, frustraciones, e impulsos; una falta de reflexión sobre las consecuencias de sus acciones; es temerario, precipitado, imprevisible, errático, e imprudente.
15. IRRESPONSABILIDAD — fracaso repetido en realizar o cumplir con obligaciones y compromisos, como por ejemplo no pagar cuentas o préstamos, realizar trabajos sin cuidado, ausentándose o llegando tarde a trabajar, dejando de cumplir con acuerdos contractuales.
16. FRACASO EN ACEPTAR LA RESPONSABILIDAD DE SUS PROPIAS ACCIONES –- fracaso en aceptar la responsabilidad de sus acciones, que se refleja en una toma conciencia baja, en la ausencia de escrúpulos, en la manipulación, la negación de su responsabilidad, y en un esfuerzo para manipular a otros a través de esta negación.
17. MUCHAS RELACIONES MATRIMONIALES A CORTO PLAZO — no se compromete en relaciones de largo plazo, lo que se refleja en compromisos inconsistentes, informales, y no fiables, incluyendo el matrimonial.
18. DELINCUENCIA JUVENIL — problemas de comportamiento entre los 13 y 18 años; sobre todo en conductas que son delitos o que implican claramente aspectos de antagonismo, explotación, agresión, manipulación, o una insensibilidad despiadada.
19. REVOCACIÓN DE LIBERTAD CONDICIONADA — una revocación de un periodo de prueba u otra libertad condicional debido a violaciones técnicas, como por ejemplo el descuido, poco tino, o el dejar de presentarse cuando lo llaman.
20. VERSATILIDAD CRIMINAL — una gran diversidad de tipos de ofensas criminales, sin importar si la persona ha sido detenida o condenada por su culpa; mostrando un gran orgullo al salir indemne.
Causas.
No existe una causa única de la sociopatía. Existen factores genéticos, sobre todo cuando se proviene de una familia con antecedentes de este trastorno. Así también un daño en ciertas zonas cerebrales que controlan los sentimientos, los impulsos y las decisiones. Ya sea producido por alguna alteración durante la gestación, o alguna enfermedad grave en esa zona. El uso de drogas lo puede producir debido al grave daño que causan. Una infancia difícil o con información negativa o insidiosa hacia la sociedad o hacia los seres que rodean al niño puede llegar a producir en el individuo la sociopatía. Una crianza hedonista, irresponsable y ociosa puede ser fuente, aunque no directa. También un hogar lleno de conflictos. Este tipo de enfermos suelen ser destructivos, depresivos o se aíslan de la convivencia. Cuando la sociopatía es congénita los signos suelen verse desde la infancia, son niños que se aíslan, o se sienten intranquilos o molestos cuando están en compañía de otros individuos. Les cuesta trabajo hacerse de amistades y generalmente lo hacen bajo presión de sus padres. Cuando son agresivos, o el trastorno es intenso, matan animalitos, rompen cosas o agraden física o sentimentalmente a otros. Es una forma de psicopatía. Y cuando no se atiende a tiempo al enfermo, este puede dañar gravemente a las personas que integran su entorno, además de a él mismo. El sociopata no es conciente de que padece una enfermedad, al no serlo la única manera de tratarlo es bajo la influencia de los que forman su circulo más cercano. Y cuando ya es criminal mediante una orden judicial. Es entonces que se le obliga a tomar terapia y ciertos antipsicóticos Como los derivados de las fenotiazinas. Con una terapia adecuada a veces el enfermo logra mejorar, pero al ser una enfermedad crónica muchas veces lo único que se puede hacer para evitar un riesgo a la sociedad es encerrarlos en una institución para enfermos mentales mantenerlos dopados o en una cárcel dependiendo del crimen que cometan.
Síntomas.
Aunque la sociopatía es más común entre los hombres que en las mujeres, no existen barreras de ninguna clase para padecerlo.
Pero, para ser diagnosticado, la persona debe tener al menos 18 años de edad, aunque, por lo menos, desde los 15 años ya puede presentar algunos síntomas para que el trastorno sea dictaminado con precisión.
Entre las características más comunes del TPA se encuentran:
- Ausencia de empatía, miedo y remordimiento.
- Visión de la autoestima distorsionada.
- Constante búsqueda de nuevas sensaciones (que pueden llegar a extremos insólitos).
- Deshumanización de la víctima o la falta de temor a las consecuencias.
- El egocentrismo.
- Falta de responsabilidad.
- Extroversión.
- Exceso de hedonismo.
- Altos niveles de impulsividad y motivación por experimentar sensaciones de control y poder.
Este tipo de psicosis no se relaciona con ataques de pánico o con esquizofrenia.
Robert Hare, psicólogo criminal, diseñó una prueba en 1980 para el diagnóstico de la psicopatía, el cuál es usado aún para determinar si un criminal puede salir bajo fianza o merece penas más severas. Hace unos años, Hare mismo afirmó que “es cuatro veces más probable hallar un psicópata en lo más alto de la escalera corporativa que encontrarlo en la oficina del conserje.”
Tratamiento.
Las personas con trastorno de personalidad antisocial no logran admitir que están frente a un problema que debe ser tratado (egosintonía). Es por ello que es fundamental que exista un estímulo externo que les permita aceptar dicha condición. Puede venir desde la propia familia como también desde la justicia, que le ordene un tratamiento en vistas de los problemas que le puede acarrear.
Este trastorno puede agravarse, en algunos casos, especialmente cuando la persona a tratar tiene como hábito el consumo de drogas. Muchos tipos de terapia pueden colaborar a sobrellevar de mejor modo la enfermedad. La terapia grupal puede ser clave para hacer entender a la persona que puede interactuar con los demás sin necesidad de violencia o desprecio. La terapia de comportamiento cognitivo y la terapia de modificación pueden contribuir a alterar los patrones problemáticos de pensamiento que el tratado posee y a estimular los comportamientos positivos en sociedad.
Dentro de la órbita psiquiátrica, los medicamentos se usan para combatir síntomas específicos, como la agresividad y la irritabilidad. Los fármacos conocidos como “antipsicóticos” han demostrado tener éxito en el tratamiento del trastorno. Si bien se presupone que el TPA es una enfermedad crónica, algunos síntomas -especialmente el comportamiento criminal- pueden ir disminuyendo con lentitud con el paso del tiempo y un tratamiento adecuado.
Ejemplo de sociopatías.
Un hombre cumple con su trabajo diariamente, pero se ha acostumbrado a ejercer el poder sobre sus subordinados, queda en franca rebeldía ante la sociedad, haciendo atrocidades pero cumpliendo los lineamientos sociales que le son asignados. Se convierte en un tirano, pero su evidente capacidad para el trabajo lo mantiene por encima de los demás. Básicamente va en contra de la sociedad pero mide sus límites para no infringir demaiado y conservar su posición. Un sociópata puede considerarse Gregory House en la serie de TV, quien tiene la idea fija de que todas las personas mienten y trata de descubrirlo sin importar los medios ni la reacción social o personal que produzca.
En el libro Confessions of a Sociopath (“Confesiones de una sociópata”), M.E. Thomas describe en primera persona el problema de ser una abogada con un curriculum prestigioso, profesora universitaria y sociópata de tiempo completo. Aunque es una persona “normal” por fuera, Thomas cuestiona los fundamentos mismos de la normalidad al confesar que fantasea constantemente con asesinar personas, se distancia de sus amigos cuando estos tienen problemas personales y dejan de parecerle divertidos, además de la lucha constante contra los periodos de autodestrucción.
Otra clase de sociópatas son los corredores de bolsa de Wall Street. Bernie Madoff, quien se encuentra en prisión por defraudar fiscalmente por $65 mil millones de dólares a accionistas y asociaciones caritativas alrededor del mundo (conflicto tan grave que incluso uno de sus hijos se suicidó a raíz del incidente), le preguntó a su terapeuta si creía que él era un sociópata. Ella respondió que no, puesto que Madoff tiene moral y puede sentir remordimientos: sabe que lo que hizo estuvo mal, aunque no pudiera controlar sus impulsos. Pero el que Madoff haya logrado manipular a tanta gente para hacerse con su dinero no permite hacer una barrera definitiva entre lo que es un sociópata y el que no lo es.
Consecuencias.
De no ser tratado a tiempo, el trastorno de personalidad antisocial puede acarrear graves consecuencias, no sólo para la persona que lo padece sino también para las personas que puedan verse afectadas por estos comportamientos.
El TPA no solo puede generar aislamiento o desprecio hacia las demás personas y normas, sino que puede alcanzar ribetes mucho más drásticos.
El sociópata, al igual que el psicópata, es imputable y plenamente consciente de sus actos. Pero sus impulsos y la necesidad de satisfacer sus deseos hacen que no le importen los métodos que tenga que emplear para lograrlo.
Es importante mencionar que el TPA, una vez desarrollado con cierta intensidad, conlleva agresiones de todo tipo, que pueden dirigirse hacia personas (o animales), pero también hacia bienes materiales, derivando en robos, destrucción de la propiedad o violaciones graves a las reglas de convivencia en sociedad.
Por ello, es un hecho de suma importancia el buscar un tratamiento adecuado para el trastorno. No solamente para colaborar con la persona que lo sufre, sino también para salvaguardar a quienes se puedan ver afectados.
Los sociópatas o psicópatas son términos más viejos para lo que hoy en día es llamado por los doctores como “personalidades antisociales”. Una persona no puede ser diagnosticada como sociópata hasta que cumplan los 18 años. La sociopatía solo debe ser diagnosticada por psiquiatras o psicólogos acreditados a través de herramientas como el listado de psicopatía de Hare.
Listado de Psicopatía de Hare.
1. MUCHA LABIA y ENCANTO SUPERFICIAL –- una tendencia a ser suaves, enganchadores, encantadores, hábiles, con facilidad verbal. El encanto psicopático no es en absoluto tímido, prudente, ni con miedo de decir algo. Un psicópata nunca enmudece. Por ejemplo, se han liberado de la convención social de hablar por turnos.
2. AUTOESTIMA OSTENTOSA — una visión extremadamente alta de sus propias capacidades y de lo que valen; seguros de sí mismos, testarudos, engreidos, jactanciosos. Los psicópatas son personas arrogantes que se creen seres superiores.
3. NECESIDAD DE ESTÍMULOS o PROPENSIÓN AL ABURRIMIENTO — una necesidad excesiva de estímulos nuevos, emocionantes y apasionantes, corriendo así riesgos. Los psicópatas a menudo tienen una baja autodisciplina para completar tareas porque se aburren fácilmente. No consiguen conservar el mismo trabajo durante más de un cierto tiempo o, por ejemplo, no terminan tareas que consideran embotadoras o rutinarias.
4. MENTIRAS PATOLÓGICAS — moderadas o altas. De forma moderada serán perspicaces, mañosos, astutos, y listos; en la forma extrema, serán engañosos, secretos, inescrupulosos, manipuladores, y deshonestos.
5. ENGAÑO Y MANIPULACIÓN – el uso de engaño para hacer trampa, estafar o defraudar a otros para su ganancia personal; distinguiéndose del punto 4, en cuanto a que aquí la explotación y la crueldad insensible están presentes, reflejando una carencia de preocupación por los sentimientos y sufrimiento de sus víctimas.
6. CARENCIA DE REMORDIMIENTO O CULPA — una falta de sentimientos o preocupación por las pérdidas, dolor y sufrimiento de las víctimas. Tienden a ser indiferentes, desapasionados, fríos, y faltos de empatía. Este punto es por lo general demostrado por su desdén hacia las víctimas.
7. AFECTO SUPERFICIAL — una pobreza emocional, o una gama limitada de emociones profundas; frialdad interpersonal, a pesar de dar señales de ser abiertamente gregarios.
8. INSENSIBILIDAD Y CARENCIA DE EMPATÍA — una carencia de sentimientos hacia la gente en general; es frío, despectivo, desconsiderado, y sin tacto.
9. UN ESTILO DE VIDA PARASITARIO — una dependencia financiera intencional, manipuladora, egoísta, y explotadora de otros, como se refleja en una carencia de motivación, en poca autodisciplina, y en la inhabilidad de asumir responsabilidades.
10. CONTROL POBRE DEL COMPORTAMIENTO — expresiones de irritabilidad, molestia, impaciencia, amenazas, agresión, y abuso verbal; control inadecuado de su cólera y carácter; actúa sin pensar.
11. COMPORTAMIENTO SEXUAL PROMISCUO — una serie de relaciones breves, superficiales, y una selección indiscriminada de compañeros sexuales; varias relaciones mantenidas simultáneamente; un historial de tentativas de imponerse sexualmente a otros, o una muestra de gran orgullo relatando sus proezas sexuales o conquistas.
12. PROBLEMAS CONDUCTUALES TEMPRANOS –- una variedad de problemas de comportamiento antes de los 13 años, incluyendo mentir, robar, hacer trampas, estar involucrado en actos de vandalismo, abusar de otros, tener una actividad sexual, prender fuegos intencionalmente, aspirar pegamento, hacer uso de alcohol, y escapar de casa.
13. UNA FALTA DE OBJETIVOS REALISTAS Y A LARGO PLAZO – una inhabilidad o fracaso permanentes en desarrollar y ejecutar planes y objetivos a largo plazo. Una existencia nómada, sin objetivo, careciendo de dirección en la vida.
14. IMPULSIVIDAD –- comportamientos no premeditados recurrentes y faltos de reflexión o planificación; inhabilidad de resistir a la tentación, frustraciones, e impulsos; una falta de reflexión sobre las consecuencias de sus acciones; es temerario, precipitado, imprevisible, errático, e imprudente.
15. IRRESPONSABILIDAD — fracaso repetido en realizar o cumplir con obligaciones y compromisos, como por ejemplo no pagar cuentas o préstamos, realizar trabajos sin cuidado, ausentándose o llegando tarde a trabajar, dejando de cumplir con acuerdos contractuales.
16. FRACASO EN ACEPTAR LA RESPONSABILIDAD DE SUS PROPIAS ACCIONES –- fracaso en aceptar la responsabilidad de sus acciones, que se refleja en una toma conciencia baja, en la ausencia de escrúpulos, en la manipulación, la negación de su responsabilidad, y en un esfuerzo para manipular a otros a través de esta negación.
17. MUCHAS RELACIONES MATRIMONIALES A CORTO PLAZO — no se compromete en relaciones de largo plazo, lo que se refleja en compromisos inconsistentes, informales, y no fiables, incluyendo el matrimonial.
18. DELINCUENCIA JUVENIL — problemas de comportamiento entre los 13 y 18 años; sobre todo en conductas que son delitos o que implican claramente aspectos de antagonismo, explotación, agresión, manipulación, o una insensibilidad despiadada.
19. REVOCACIÓN DE LIBERTAD CONDICIONADA — una revocación de un periodo de prueba u otra libertad condicional debido a violaciones técnicas, como por ejemplo el descuido, poco tino, o el dejar de presentarse cuando lo llaman.
20. VERSATILIDAD CRIMINAL — una gran diversidad de tipos de ofensas criminales, sin importar si la persona ha sido detenida o condenada por su culpa; mostrando un gran orgullo al salir indemne.