Leandro N. Alem es una localidad del Partido de Leandro N. Alem, Provincia de Buenos Aires, Argentina.
Se encuentra sobre la RN 7. Dista 40 km de la ciudad de Junín, 300 km de Buenos Aires, y 15 km de Vedia.
Su producción agrícola en un 70% (soja, maíz, girasol), 20 producción láctea, y 10 % producción ganadera.
Historia
Fundado por Martin de Irigoyen a principios del siglo XX, su medio de comunicación más importante fue el ferrocarril San Martín y la Ruta Nacional 7.
Luego de un crecimiento moderado, este sufre una desaceleración con la construcción de la Ruta Nacional que lo une con ciudades como Junín, Buenos Aires, Mendoza, San Luis y otras.
En 1990 se inicia la lucha por la autonomía de Vedia y creación de un municipio autónomo. Liderado por Roberto Ibáñez (a) "Don Ibañe" (n. 1 de marzo de 1934 Los Toldos), como resultado de este trabajo en el que se embarcaron muchos habitantes de la localidad , y el de otras localidades con idéntica problemática, se logra que la Cámara de Diputados de la Pcia, diera media sanción a una ley que permitiría la creación de nuevas comunas, sólo en Pcia de Bs. As.
Dentro de su superficie (1.603,49 kilómetros cuadrados), se disfruta de un clima templado pampeano y de los beneficios ofrecidos por el relieve de la llanura pampeana.
El partido encierra las localidades de Vedia (ciudad cabecera), Leandro N. Alem, Juan Bautista Alberdi, El Dorado, Fortín Acha, y los parajes rurales de Edmundo B. Perkins y Trigales. Además de limitar con los partidos bonaerenses de General Arenales, Junín, Lincoln y General Pinto; como así también con la parte sur de la provincia de Santa Fe.
Clima
Es típicamente pampeano, con más lluvias en verano y primavera, con tendencia seca en invierno. La media anual es de 900 milímetros, variable a través del tiempo, con períodos lluviosos, con inundaciones más frecuentes y secas.
Los inviernos son benignos, y los veranos con algunos días realmente cálidos.
Vegetación
La vegetación natural originaria ya casi no existe, por el intenso trabajo realizado en la tierra.
Dominan las especies implantadas por el hombre, no obstante, la antigua vegetación aún puede ser observada en caminos abandonados, vías del ferrocarril, etc. Las mencionadas, son especies típicas de la pampa como los géneros: Poa, Bromus, Merilotus, Andropogón, ect. Lo mismo ocurre en tierras no aptas para cultivos, y que nunca fueron trabajadas; y ahí es dable observar algunas especies descriptas por los primeros naturalistas que visitaron la zona: Typha Sp, Malacoxylon, Solanun, Cyperus Retundus, P. Vaginatun, Distículis Spicata, etc.
Entre las malezas, es típico el cardo, la rama negra, el yuyo colorado, nabo, sorgo de alepo, quínoa, apio cimarrón, gramilla, etc.
No es muy frecuente encontrar ombúes.
Vedia es una ciudad del extremo noroeste de la Provincia de Buenos Aires, República Argentina. Es la cabecera del Partido de Leandro N. Alem.
La Plaza es el punto de partida de la diagramación urbana, exponiendo un gran mástil y el Monumento a la Madre, se ve rodeada por los principales edificios: la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús da muestra de su antigua arquitectura; el Palacio Municipal es el centro político del Partido de Leandro N. Alem. Un poco más alejada la Estación del Ferrocarril regala su conservada fachada de estilo inglés y el Monumento al Caballo recuerda la importancia que este animal tiene para los lugareños.
A lo largo de la Avenida Dunckler se concentra la mayor parte de la actividad comercial de la localidad. Los visitantes se tentarán con la oferta gastronómica compuesta de Restaurantes y Parrillas; los confortables Hoteles; los divertidos bares y discotecas, y todas las opciones que brinda esta arbolada arteria.
¿Qué hacer en Vedia?
Un lugar ineludible será el Balneario Municipal que se levanta sobre las márgenes de una gran laguna. Las 70 hectáreas de parque exponen el verde brillante de sus arboledas e instigan al turista a largas caminatas que permiten respirar el aire puro de la llanura bonaerense. En los días de verano, las piscinas atraen a los visitantes ansiosos de refrescarse: con una pileta para adultos y otra para niños, toda la familia podrá disfrutar de este encantador predio.
Con todas las condiciones para un excelente día al aire libre, es un lugar que convoca amigos alrededor de improvisados partidos de fútbol o vóley; donde se matea a la sombra de los frondosos árboles; ó los niños juegan aprovechando el extenso espacio disponible.
Pero las propuestas de esta localidad no se terminan aquí. Un recorrido por el conglomerado urbano permitirá apreciar imponentes edificios como el Palacio Municipal y la Iglesia; conocer un poco de su historia visitando la Estación del Ferrocarril; deleitarse con los exquisitos menús en los restaurantes, entre otras opciones que esperan con ansiedad el disfrute del turista.