La alta actividad solar limpia la órbita terrestre de basura espacial
(En este dibujo, cada punto representa un un trozo de basura espacial conocido y de al menos 10 cm en órbita terrestre baja.)
(En este dibujo, cada punto representa un un trozo de basura espacial conocido y de al menos 10 cm en órbita terrestre baja.)
La órbita terrestre baja acaba de recibir una limpieza gratis, gracias al Sol. Resulta que el normal aumento de actividad solar en los últimos años ha removido parte de los restos de satélites atascados en esta región, haciéndola temporalmente un poco más segura para otros satélites y astronautas.
El Sol alcanzará un pico en su actividad –conocido como máximo solar- en 2013. Conforme se aproxima el máximo, los pequeños aumentos en la radiación solar calientan una capa de la atmósfera de la Tierra llamada termosfera, forzándola a expandirse en el espacio. Esto pone a las moléculas atmosféricas en el camino de los restos que se encuentran en órbita baja, disminuyendo su velocidad orbital y provocando que reingresen a la atmósfera antes de lo esperado, dónde generalmente se queman.
En la última edición de las Noticias Trimestrales de Desechos Orbitales de la NASA, Nicholas Johnson señala que la termosfera hinchada ha acelerado el ritmo de reingreso de los restos de Fengyun-1C, un satélite que China destruyó intencionalmente en una prueba de un misil anti-satélite en 2007, y de la colisión entre el Kosmos 2251 (Rusia) y el Iridium 33 (Estados Unidos) en 2009. Este es un “bienvenido, aunque breve, descanso de lo que de otro modo sería una población de desechos orbitales en aumento”, dice Johnson.
Es un descanso de corta duración, dado que, en el largo plazo, el cambio climático calentará el planeta y al mismo tiempo enfriará la atmósfera –y así mantendrá la basura espacial más tiempo en órbita-, dice el investigador de desechos espaciales Hugh Lewis de la Universidad de Southampton, Reino Unido.
