Las multas que tienen que pagar las empresas por las emisiones contaminantes son absurdas y no ayudan a frenar el daño ambiental.
Absurdo. Así podría calificarse el valor que le ponen a la contaminación del medio ambiente las autoridades, cuestión que será abordada, entre otras, por los negociadores sobre cambio climático, que se reúnen a partir de esta semana en Sudáfrica.
SALE BARATO CONTAMINAR . Las multas a las empresas por la emisión de carbono tienen el mismo valor que una pizza .
Una planta siderúrgica europea que produce una tonelada de acero paga únicamente 12 dólares por las emisiones de carbono resultantes, lo que supone problemas para el mercado de emisiones de carbono de Europa, el mayor del mundo.
Con esos precios, la industria tiene pocos incentivos para reducir su producción de carbono , lo que significa que una de las herramientas más importantes de Europa para luchar contra el cambio climático es inservible.
Analistas dicen que los precios del carbono tendrían que volver a los niveles de 2008 para empezar a cambiar la situación. “Teniendo en cuenta los actuales precios de la materias primas, necesitaríamos (un precio de) 20 euros por tonelada para lograr una reducción significativa de las emisiones”, considera Per Lekander, analista de UBS, según consigna la agencia Reuters.
“Miro el precio por la mañana y no quiero salir de la cama”, afirmó un operador de emisiones con sede en Londres. Londres es el centro del mercado del carbono de la Unión Europea, con operadores, corredores, grupos eléctricos y generadores de proyectos responsables de la mayor parte del comercio.
La forma en que Europa abordará el problema será un tema de interés en Durban, Sudáfrica, donde negociadores de más de 190 países se reúnen para una cumbre de dos semanas que pretende trazar un sucesor al Protocolo de Kioto, que expira el 2012.
Gran Bretaña y varios países más de la UE quieren endurecer la meta climática del bloque, incrementando su objetivo para la reducción de emisiones al 2020 a un 30 por ciento desde un 20 por ciento con respecto a los niveles de 1990.
Sin embargo, el bloque de 27 países ha dicho que no pasará a una meta más estricta si otros grandes emisores, como China y Estados Unidos, no hacen lo mismo, lo que parece poco probable en las negociaciones climáticas.