Después de que una lluvia de balas rociara durante 20 horas la embajada estadounidense, el cuartel general de la OTAN y diversos edificios de la policía nacional de Afganistán; después de que murieran 11 personas (tres de ellos niños) en lo que se considera uno de los ataques más cruentos a estadounidenses en ese país; después de que tres terroristas se suicidaran utilizando explosivos, después de todo eso, es hora de determinar quién está de la ofensiva. El embajador de EEUU en el país, Ryan Crocker lo tiene claro: es culpa del clan Haqqani , una familia de Waziristan, en Pakistán, relacionada con los talibanes y Al Qaeda; no en vano, se le considera una de las amenazas más importantes para la estabilidad de Afganistán.

Las fuerzas de seguridad afganas transportan a una de las víctimas del ataque talibán.
Los Haqqani empezaron a operar en 2001, especializándose en complicados ataques suicidas. Son una familia dirigida durante años por el patriarca, Jalaluddin Haqqani , un veterano soldado de unos 60 años que luchó contra la presencia soviética en su país en la década de 1980, lo cual le confirió un halo de credibilidad que ha facilitado la inclusión de adeptos a su causa.
De los nueve hijos de Jalaluddin Haqqani , hay dos, llamados Salahuddin y Sirajuddin, que han ido ocupado puestos de importancia en el mando de la familia. El que más le quita el sueño a la inteligencia estadounidense es Sirajuddin. Es, con bastante probabilidad, el líder del grupo y se le considera el miembro más radical y violento de la familia. Así consta en los informes de los militares en la zona, en particular uno firmado por el general Jeffrey Scholesser. Otro, redactado por una fuente anónima, lo tilda de "muy afín al extremismo global de Al Qaeda", con unos vínculos que le hacen ser más mucho más violento de lo que jamás fue su padre".

Sirajuddin Haqqani , en una foto de 1998 (AP Photo/Mohammad Riaz)
Se sospecha que Sirajuddin, más conocido como "Siraj" en los documentos oficiales de EE.UU., se hizo con el mando de la sangrienta empresa familiar hace unos cinco años. Desde entonces, ha recrudecido sus actuaciones: se sospecha que ha ampliado la organización a otros países como Chechenia o Turquía. Entre sus ataques más recientes está el tiroteo en el Hotel Inter-Continental de Kabul, en el que seis hombres detonaron sus explosivos mientras otros tantos disparaban desde el tejado.
La familia es parte de la tribu Zadran, situada en la frontera entre Afganistán y Pakistán, conocida por su carácter beligerante y orgulloso. Esto explica la facilidad con la que "Siraj" se esconde de la inteligencia estadounidense: él manda, pero la organización corre a cuenta de diversas células que operan de forma prácticamenete independiente.
Como explicaba el teniente coronel Dave Andrews en un comunicado de prensa: "Siraj es parte de una generación más joven y agresiva del liderazgo talibán, que está apartándose de los líderes anteriores, mayores en edad y más respetados".
Documental argentino sobre los Haqqani .