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Usuario (Argentina)
Registrate y eliminá la publicidad! La muerte tambien se toma vacaciones Fuente: Internet en general Si llegaste hasta aca comenta,si te gusto comenta,si lo mandas a favoritos comenta.

Registrate y eliminá la publicidad! Aca les traigo unas cuantas tapas de CDs que son totalmente horribles. Arranco con el hermano menor de Ron Jeremy. A Joselito le dijeron “tomá un poco de sol, después afeitate, vestitebien y venite para el estudio que vamos a hacer la foto para poner enel discazo en el que le confesarás a tu madre que sos un cristianohomosexual (cosa, en apariencia, incompatible), además de vestirte comoel upite”. Sigo con Herbie Mann, que empuja y empuja como si estuviera cagando consu disco “Push Push”. Esta vendría a ser la foto que lo retrata en elinstante en que sale del baño, todo chivado y con cara de “me saquéesto del culo”. Indispensable el aire de trofeo fisiológico expulsadocon orgullo. Mike Terry (una suerte de Vergara Leumann fusionado con Elton John yMaría Marta Serra Lima en sus años mozos), sentado al piano y contentopor su tercer puesto. Para la ocasión, Mike viste una especie de sotanade religión futurista, se ha tirado tres litros de agua oxigenada en lacabeza, y muestra con orgullo la sonrisa tabacal que corona una papadapropia de quienes viven bajo el lema “no le hago asco a ningún postre”. Todo un clásico. Freddie Gage, si te llega a agarrar Crónica TV, salís las 24hs con unpar de placas rojas entre tema y tema que te vayas entonando. ¡Qué amargura esta gráfica! Un requiem para esos amigazos que escucharon tu disco… A ninguno de los cinco Larz Kristerz les veo mucha pinta de ágiles paraseguir haciendo carrera, me juego el mate a que éste fue su últimodisco. Capusotto/Casero: he descubierto la fuente de vuestros talentos, el secreto está develado: Fuerza, Millie, si no es para sacar un buen disco, al menos para cagar como una lady, con el zapato en la mano (¿?): La tapa de “Ken, by request only” es lo que yo pondría en lasenciclopedias para ilustrar el término “cara de boludo”. ¿Qué necesidadhabía? ¿Se habrán inspirado en él para nombrar así al muñeco? Casi me caigo de culo con esto. A ver: tenemos la aguja fantasma queatraviesa a la mujer, las botellas de la Pantera Rosa y a esta RoseMarie jubilada que se para en el estrado. Tenemos un diseñador gráfico fumón malcolgado, me parece. O, cuando menos, al marido de la vieja metiendo mano. Esto es lo más parecido que vi a la banda de sonido de la película queharía Bruce Lee hoy, si viviera. No puedo evitar sentir que encualquier momento aparece el gordo Casero con el loguito de I-Sat y nospresenta a esta joyita: Mike Crain, el predicador karateca - ¡GOD’SPOWER! ¿Es un monstruo saliendo del agua en medio de una competencia de velas?¿Es Silvio Soldán cuando joven, antes de que lo tapara por completo ellíquido elemento? Nones. Y si alguien tiene el mail de Kjell Kraghe, avísenle que yasalió el Photoshop CS y que lo anda buscando para cagarlo a patadas porsu mal gusto. Definitivamente, necesito tener este disco. ¿Por qué querrán Francisco y Fernando ir a la playa? Estoy seguro deque la idea fue del de la derecha y que el otro todavía lo estáputeando; nada más incómodo que andar en cuero y con una mochila en ellomo, bajo la luz de estudio, mientras se posa frente a una foto deparedón de sala de espera de dentista jovato. Buena onda, los muchachos. NE-CE-SI-TO saber quién de ellos es Al Davis. Lo juro por mi hermano. Si a esto lo hubiera pintado alguien en la Edad Media, el cuadro se habría llamado “Boludo con Paloma”, a secas. ¿Los “twins” no tienen que ser iguales también en tamaño? ¿Es un truco fotográfico gestáltico? ¿Qué onda esos sacos? ¡Hallelujah! Acá va una trivia; les doy cinco segundos para que encuentren al que se está cagando. Roger y su cara de drogado con pegamento para empapelado, por seis, que no es poco Si digo todo lo que pienso acerca de la pose de “me duele el culo pero me las banco” que tiene TINO, me van a tildar de malo. Rulli Rendo, hay algo de lo que no se vuelve jamás intacto: el ridículo. Y de tu sastre y de tu peluquero -parece-, tampoco. El nombre del disco debe haber salido después de la reacción del roperolaqueado que figura a la derecha, quien se habrá puesto indio cuandovio que lo dejaron afuera del cuadro. Muy sutil la onda porno Gang Bang con la gimnasta, ¿eh? Ojo. ¿Difusores para el flash? Todavía no compramos… Además de parecer una toma en el Parque Independencia un domingo lluvioso alas tres de la tarde, no comprendo ese look “nos quedamos a mitad decamino entre curas y Elvis pre-pastillazo”. Los salva, de pedo, la Vespa, que es mi moto preferida. Trevor Crozier -vaso de Quilmes Stout en mano- tiene toda la pinta dehaberse desayunado con un frasco de Rivotril con soda después deenterarse que es hijo de Martha Sánchez y Horacio Guaraní. Reconozcoque me cae muy simpático el nombre del disco. Por el juego de palabrasestá perdonado. Li’l Richard consiguió a un par de muñequitos Duracell que no aprobaronel casting y se los trajo para su disco. Les dijo: “tengo un currazo,muchachos”. Fuente: Recopilación de toda internet Hasta aqui llegaron las tapas horribles,espero que les haya gustado,y se hayan reido un poco. ¿No seran gemelos? Si te gusto comenta.

Los personajes que hay en cualquier laburo y que lo hacen más choto En todo laburo hay personajes claramente identificables, que se repiten de manera asombrosa, como si una ley universal obligara a que todos estén presentes en ámbitos de trabajo de más de 10 personas. Son éstos: El chupaortos:No hace falta decir demasiado de él. Le celebra al jefe sus chistes repelotudos, se ofrece a resolver cualquier problema y cuando el hijo de puta se retira le dice "saludos a su señora, señor". El resto celebra cuando el chupaortos sufre desgracias familiares o amputaciones de miembros por alguna enfermedad. El eficiente:No llega a la categoría de chupaortos, pero su eficiencia sobrehumana caga a todos los demás, ya que los jefes lo usan como "ejemplo claro de que se puede rendir más". No se mezclan en las jodas del resto, y nunca se conectan clandestinamente al cable de TV. Pero con frecuencia son inimaginables asesinos seriales. La única que queda es sabotearlo permanentemente, borrándole laburos o infectándole su máquina. El conchudo: Es, por razones a veces inescrutables, un protegido de los jefes. No necesariamente es un chupaortos. Las llegadas tarde que a otros les cuestan soberanas puteadas a la vista de todos, a él le significan apenas un reprochecito de abuela buena. Se borra cuando quiere y es el primero en irse. Es el único al que siempre le dejan elegir cuándo tomarse vacaciones. Es el más inútil de todos, y lo que hace mal lo deben arreglar los otros. Lo único que paga a cambio es ser un guampudo crónico, hasta cuando vive solo. Pero nos queda la duda del porqué de su posición laboral. ¿Los jefes lo empoman a escondidas? El gamba full:Por fortuna, la vida también produce a estos tipos. Solidarios y alegres, nos hacen cagar de risa con sus chistes sobre la rutina diaria. Pero mueren en accidentes de tránsito o son los primeros en ser despedidos cuando hay "ajuste" en la empresa. El rata:Pariente del chupaortos, aunque lo suyo no es la sobada de pija, sino que apuestan todo a la intrascendencia. Buscan pasar inadvertidos, ayudados por una personalidad menos interesante que la biografía de Macri. Generalmente, uno se acuerda de que los tiene de compañeros sólo cuando te avisan que lo asesinaron para robarle la bici. La atorranta camuflada:En todo ámbito de laburo de más de 15 integrantes hay una mina a la que se cogen todos, pero todos creen que fueron los únicos. Cuando termina de cogerse al elenco de compañeros, arranca de nuevo, siempre con un discurso onda "qué bien nos hace esto para imponer la vida sobre la muerte diaria de la oficina". Si prestás atención, en su habitación están todos los regalos que alguna vez viste comprar misteriosamente a tus compañeros. La maricona:Mina que enarbola una permanente y multitemática fragilidad para obtener una suerte de inmunidad diplomática que la protege de todo. Si le reprochás que te cagó en algo, llora. Si por inútil tuviste que hacer su laburo y se lo sacás en cara, llora. Si no hace una mierda y vos planteás que eso recarga al resto, llora. Y, obvio, en todos los casos quedás como un hijo de puta. La única que te queda es tratar de enamorarla, empomarla bien y dejarla al día siguiente. El/la histérico/a:Va cada día con la idea de laburar poco y rápido. Todo lo que implique conferirle obligaciones por encima de eso lo/la lleva a sobreactuar ataques de nervios y gritos contra la explotación inhumana de la que dice ser víctima. Además, se autoerigen en divos/as que "no están para las pequeñas cosas". Resultado, para ahorrarse discusiones, los jefes terminan enchufándole todo lo extra a los giles que no se quejan. Éstos se permiten la módica venganza de imitarlos en los asados (a los que no van, porque tampoco están "para esas reuniones de negros". El langa decadente:En su tiempo, unos 20 años atrás, tuvo su pinta y su arrastre. Ahora es una patética caricatura de aquello, pero todos los demás se enteraron y él no. Resultado: provoca vergüenza ajena al querer seducir a reverendos pedazos de hembras que entran a la oficina por distintas razones, y que piensan que tooooodos los que están ahí son tan pajeros como él. Uno tiene ganas de pararse y explicar, pero no da. En la versión femenina, este personaje ya se volvió un bagre irrecuperable, pero sigue usando vestiditos y accesorios que hasta a Luisana Lopilato ya le quedan fuera de edad. Sólo podrían levantarse algo si existiera Jurassic Park. El enmierdador:Hay que reconocerle su entrega, porque además de hacer su laburo, tiene que dedicar bastante tiempo a ir escritorio por escritorio contando a cada uno las mierdas que de él dijeron los demás en alguna conversación. Después, cuando ya todos se odian en silencio, se va, se sienta y hace lo suyo. Y, claro, también están los jefes, pero se merecen un análisis aparte Comenten pliss
Los viajes largos en colectivo: Y el compañero de asiento es Viajar en colectivo diez horas o más es toda una experiencia, que en realidad no depende tanto -salvo quedadas en ruta y roturas de acondicionador de aire- de la calidad del servicio de transporte, como de las características del ente que el azar nos pone en el asiento de al lado. Veamos los casos: Hormiguero en el orto: Si uno ocupa el lado de la ventanilla, es prácticamente inofensivo. Pero si te toca el lado del pasillo, con este especie vas a parir. Se levanta ocho veces cada cien kilómetros, casi todas para ir al baño, con lo que tenés que retorcerte en el asiento para que el idiota pueda pasar, o levantarte una y otra vez, incluyendo claro la cortada de sueño si lográs dormirte. ¿Qué le pasa al pelotudo?¿Se cayó adentro de un tanque lleno de Activia antes de subir al cole? El que no daña la capa de ozono: Claro, pero no la daña a costa de no usar desodorante. El hijo de puta empieza el viaje con una baranda nivel amarillo, que pasa a naranja luego de los primeros 400 kilómetros y entra en zona de alerta roja en el interminable tramo final. El chofer que reparte los sánguches, cuando pasa, te mira con un gesto de infinita piedad. El que vio "Antes del amanecer": Sujeto que es padecido por mujeres. El vago vio la pelìcula "Antes del amanecer", donde dos pibes se conocen en un viaje entre dos ciudades europeas y en un parada deciden recorrer juntos el lugar de destino de él. Luego ella seguirá hacia París. Resultado: son los amores de sus vidas. Bueno, éste intenta por todos los medios repetir la historia, y castiga a la pobre infeliz con el relato de mil anécdotas absolutamente porongosas sobre su vida, que él cree interesantes. Al llegar, él le pide desesperadamente su número de celu. Ella se lo da, obviamente que cambiando todos los dígitos. El gasoducto: Variante tenebrosa del Hormiguero en el Orto. A este algo grave le pasa, o simplemente es un turro de mierda. Al principio, vos no lo podés creer, y pensás que la fetidez que percibe tu nariz viene del baño, o de algún matadero junto a la ruta. La reiteración del episodio te hace confirmar que es lo que temías: el de lado se está rajando una clase de pedos que hasta están prohibidos por la Convención de Ginebra. De yapa todos los de alrededor creen que sos vos, y la bola va corriendo, hasta que alguien desde el fondo, asignándote como nombre el color de tu chomba, grita desde el anonimato: "¡Che, Azul, cerrá el culo quenostamomuriendo conchatumadre!". El que de pibe quería que le regalen un asiento reclinable: O por lo menos eso cree uno, porque el pajero que va delante no deja de inclinar y luego volver a enderezar su asiento. En cada ciclo obviamente te revienta las rodillas, porque lo hace a lo bestia. Aunque terminás de hacértelas mierda, asumís la heroica actitud de clavarlas en el respaldo de él para que no pueda más que permanecer en la posición vertical. Generalmente, el forro lo advierte, y de allí en más lanza ataques sorpresivos, gatillando el reclinador con una velocidad de cowboy, pero el estar alerta te permite frustrar cada intento y lentamente ver cómo la bestia se va domando y rindiendo a la superioridad del ser humano. Los conversadores: Dupla que va detrás o delante, y que habla las doce horas de viaje, en un tono tal que no podés dejar de escuchar absolutamente todo. Siempre en estos casos, pero siempre, la conversación es absolutamente pedorra. Llegás a destino sabiendo perfectamente cuánto medía el pedazo de intestino que le sacaron al tío Tito, cómo fue toda la operación, y de qué tamaño y forma le salen ahora los soretes como resultado de la cirugía. Y habría más para contar, pero lo dejamos para ustedes, sin olvidar, claro, el suplicio que es el gusto de las empresas de colectivos para elegir la pelìcula que van a pasar en el viaje. A él se suma el hachazo de que luego de sobrevivir a la proyección de la última de Steven Seagal, el de al lado te diga: "Qué peliculón, eh". Son algunas de los estrenos que te pasan en el bondi,personalmente, Tras las lineas enemigas, la vi 6 veces llendo en colectivo, si kieren les pongo los dialogos me los se de memoria. Fuente: http://www.angaunoticias.com.ar/variete/709-viajescolectivo.html Si llegaste hasta ca comenta,si te gusto comenta,si lo mandas a favoritos comenta

Trucos sencillos para joder la Navidad a todos ¿Hay una forma de no sentirse mal en Nochebuena y Navidad? No. Por eso mismo, una buena alternativa es no jodernos solos, sino también cagarles esas celebraciones a las personas que las compartan con nosotros. A continuación, una serie de sencillos trucos para que nadie la saque barata. -La comida. Todos sabemos que la celebración está hecha, básicamente, para morfar. Usted ya pasó la edad en que la fiesta le servía para recibir regalos divertidos, y también la edad de usarla para cogerse algo. Cargarse a quien o quienes tuvieron la responsabilidad de elaborar el menú es un placer del que no se tiene que privar. Sea sutil, con frases del tipo: "No, gracias, más vittel thone no. La que lo hacía rico era la tía Yoli, eh, ¿se acuerdan?"; o "¡Qué bien preparado está este asado! Lástima que la carne no te ayudó una mierda". -La ropa. Todavía hay gente que compra ropa para estrenarla en la reunión del 24, y todavía hay quienes lo confiesan diciendo, más o menos, "me compré esto en Garomp's y me salió tanto". Agregue, mientras pone hielo en el vaso: "Pucha, boluda, me hubieses dicho y te prestaba la tarjeta, por ahí había otra cosa". -Los regalos. Tras la medianoche, cuando sobrinos y otros pendejos ya anden mostrando los regalos recibidos, ponga el dedo en la llaga reuniendo a todos los mocosos y preguntándoles: "¿Qué pasó que ninguno le pidió a Papá Noel la Play Station 3?". Todos los chicos contestarán que sí lo hicieron, y todos los padres mirarán hacia el cielo como distraídos en los fuegos artificiales, mientras lo odian en silencio. Si se tienta, incluso puede agregar: "Y eso que no es cara". -Las culpas. No se sabe bien por qué, pero en este tipo de cenas tarde o temprano los matrimonios presentes comienzan a hablar de sus años de casados. Cuando se esté en ese tema con una pareja en particular, y aprovechando algún silencio de 5 segundos, diríjase a él para preguntar: "Che, ¿y sabés qué es de la vida de la Tamara?" (Obviamente, el nombre utilizado debe referir a una ex amante del tipo al que va dirigida la pregunta, condición que todo el resto de los presentes debe conocer en secreto, y que su esposa debe sospechar, para que la pregunta tenga el efecto deseado y toda la noche quede embebida en veneno). -Los deterioros de la edad. Son un terreno en el que no hace falta mucho ingenio, simplemente no olvide aprovechar el rubro. Recomendamos una opción para cada género: "Che, así como lo ves, no sabés el arrastre que tenía este hijo de puta con las minas cuando todavía la llevaba con una cierta dignidad" y "Siempre les cuento a los chicos cómo moríamos los vagos por vos, Mariana, y no me creen". -El futuro incierto. Al momento de la despedida, es común que se digan frases hechas sobre volver a repetir la cena al cabo de un año. Acote: "Seamos realistas, podemos volver a reunirnos, pero no todos. Esta noche éramos 30 adultos de más de 40 años. Por una simple cuestión estadística está claro que para la próxima Navidad morirá uno o dos de los que hoy estuvimos acá". -La casa anfitriona. También inevitablemente, en algún momento se hace un balance del estado de la casa en que se hace la reunión. Con modestia falsa o sincera, los anfitriones dirán frente a los falsos elogios ajenos algo así como: "No, todavía faltan cositas por hacer". Se la dejan servida como para elegir tres niveles de mazazo: 1) "Bueno, por lo menos el terreno es grande". 2) "Sí, faltan cositas pero con medio millón de mangos ya la podrías dejar bastante pasable". 3) "Por ahí en vez de seguir reformando les convendría demolerla y empezar de nuevo, ¿no?". Finalmente, tampoco descarte aprovechar el momento de lanzar pirotecnia para matar por accidente al perro o el gato de la casa. Fuente: http://www.angaunoticias.com.ar/variete/518-navidaddepre.html Si llegaste hasta aca comenta,si te gusto comenta,si lo mandas a favoritos comenta.

Suegras, el infierno tan temido Todos los científicos coinciden en que después de la boa constrictora y la anguila eléctrica, la suegra es la integrante más despreciable del reino animal. Pero a diferfencia de las otras dos especies, ella está vacunada contra cualquier riesgo de extinción. La suegra se reproduce a sí misma, salvo escasas excepciones. Ante este oscuro panorama, sólo queda conocerla tan profundamente como se pueda, para estar atentos a sus características y buscar los modos de paliar y resistir sus permanentes ataques. Estos son los distintos tipos de suegras: La aliada: Variedad absolutamente inusual. Se calcula que este tipo de suegras se da apenas con un caso cada 440 millones. Estas suegras son aliadas de sus yernos. En casos extremos, hasta permiten que sus "hijos políticos" se empomen a sus hijas en sus casas. Advertencia a los novatos: se trata de un consentimiento tácito, no explícito. Es decir, no crean que por encontrarse con una suegra aliada pueden matraquear a la hija delante de ella mientras bate la mayonesa. Pero son seres de extrema nobleza, que hasta pasan datos sobre cómo quedar bien con las chicas luego de alguna cagada propia o baten a posibles patas de lana que acechan en el horizonte. La pérfida: Tipo totalmente opuesto al anterior. Estas suegras no tienen códigos, al punto que no se les pueden activar líneas telefónicas móviles justamente porque no hay forma de que tengan siquiera un código de área. Inventan historias sobre sus yernos de modo de desacreditarlos ante sus hijas. Si hace falta, dirán que los vieron drogándose en la plaza mientras eran sodomizados por búfalos. El asesinato de estos seres suele no estar penado, al quedar los casos encuadrados en la legítima defensa. La atorranta: No son casos habituales, pero tampoco escasean. La suegra atorranta galguea a su yerno, a veces descaradamente, en abierta competencia de seducción con su hija, pero la mayoría de las ocasiones a escondidas de ella. Siempre hay un integrante de la familia que la juna al toque, al advertir que la llegada del yerno provoca en la señora súbitos arreglos cosméticos, el uso de vestuario atorrantesco y un notable cambio en el tono de voz. También se la detecta por la permanente preparación de comidas especiales para su "nuevo hijo". Cuando puede hablar a solas con él, sugiere que su hija es frígida y con artilugios busca averiguar cuál es el tamaño de la garompa de él. Suele no quedar más remedio que baquetearlas una o dos temporadas. La sibilina: Variante de perfidia en la que impera la famosa duplicidad de actitudes. Ante el yerno, esta suegra hace comentarios elogiosos. Ejemplo: "Qué elegante tu padre, Pedro, y qué fina y distinguida tu mamá, te felicito", dirá ella al conocer a los progenitores del novio de su hija. Cuando las visitas se vayan, encarará a la hija diciéndole: "Por Diosss, qué pinta de borracho tenía el viejo de mierda, que me miró las tetas toda la cena, y la madre, pffff, se nota que se la dieron en el puerto desde los 20 años hasta hace una semana. ¿Y esa familia de insectos querés mezclar con la nuestra, eheh??". La bipolar: Desconcertante ejemplar que nunca aprenderemos a manejar. A veces uno la encuentra convertida en una madraza italiana, amiga de los tallarines dominicales entre risas y relatos eufóricos. Otras veces se la halla entre las penumbras de la casa, tirada en un sillón, fumando tabaco negro y con una botella de caña sobre el camisón, sin que siquiera conteste el saludo. Conviene, antes de visitarla, mandar un concuñado a modo de globo exploratorio, y pedirle por mensaje de texto un informe de la situación del día. La quilombera: Algunos prefieren su frontalidad a los movimientos traicioneros de la sibilina. El tema es para discutirlo un rato largo. La quilombera suele tener un perfil bastante reo, cuestión que uno ya advierte en las primeras visitas, cuando la ve cagar a piñas al marido porque el pobre infeliz rompió el corcho al intentar destapar un vino. Tienen un aspecto que, antes que a Meryl Streep, las acercan a Hugo Moyano. Si uno se manda una cagada con su hija, no tiene problemas en caer a tu laburo y reventarte a sopapos delante de todos diciéndote sutilezas del tipo: "Andá ahora a revolcarte con la puta de aquella (y señala a una secretaria con la que te vieron), 'generado de mierda, te via romper bieennnnn la jettta si te acercá de nuevo a la Brendita, ¿tendiste? Tennnndissste te'ijjjeee", insistirá mientras te patea en el suelo. Pero también hay que ver el lado bueno: las suegras hacen buenos bizcochuelos. Fuente: http://www.angaunoticias.com.ar/variete/680-suegrass.html Otro post del mismo tipo muy bueno: http://www.taringa.net/posts/humor/2186274/%C2%BFTenes-un-vecino-de-mierda.html Si llegaste hasta aca comenta,si te gusto comenta,si lo mandas a favoritos comenta

Los hechos y situaciones que te indican que tenés un vecino de mierda Buena parte de la calidad de vida de uno depende no tanto de la ciudad en que vive, del trabajo que tiene ni del nivel de contaminación del aire, sino de la calidad de vecinos que hay alrededor. De ahí que sea tan importante saber si tenés viviendo al lado a buenas personas o a gente de mierda. ¿Cómo te das cuenta de que tenés un vecino soretoso? Se cumplen los siguientes puntos: * La música: Es fanático de Los Palmeras, Los Pibes Chorros y otros grupos que en lugar de dedicarse al desagote de pozos negros decidieron grabar discos. Desde las 8 de la mañana los hacen sonar a todo volumen (en equipos de audio de mierda, que como están al mango hacen que las canciones, además de ser porongosas, suenen distorsionadas). Si reclamás, bajan medio decibel durante cinco minutos. Luego, todo vuelve a su estado anterior. * Los ruidos: La casa de esa gente parece estar endemoniada. A la siesta y a la madrugada se oyen permanenemente ruidos de todo tipo: armarios que parecen ser arrastrados de un lugar a otro, clavos que nunca terminan de ser colocados y portazos tan continuados que llegás a pensar que la casa de al lado, a pesar de ser una Fonavi como la tuya, tiene 48 habitaciones. * La susceptibilidad: A pesar de lo anterior, vos, que sos un pelotudo que hasta se cuida de tirarse pedos fuertes para no molestar a los de al lado, ni bien hacés un sonido indebido -por ejemplo, porque se te cayó un lampazo-, recibís la inmediata queja mediante golpes feroces aplicados a la pared compartida con tu vecinito. * La susceptibilidad II: Algo parecido al punto precedente. Estás con tu jermu, matraqueando feliz, y la cama, claro, hace un suave ronroneo por el movimiento empomatorio. Del otro lado, la impresentable esposa de tu vecino golpea la pared con un palo mientras grita "¡Dejen de cogeeeerrrr, carajo, que alguno tenemo que trabajáaaaaaa!". * La intromisión: Las construcciones Fonavi, que el Estado paga a las empresas constructoras como si fueran castillos medievales, hacen que la pared que separa y une a las casas vecinas tengan menos espesor que un pensamiento de Karina Jelinek. "¡Felicidades para los que van a ser papás!", te grita el almacenero cuando entrás a comprar una birra. Sin salir de la sorpresa, ves que está pagando una lata de tomates tu vecina. Ahí te das cuenta de que la guacha estaba escuchando, oreja pegada a la pared, tu conversación de la noche anterior con tu esposa. * Siempre de joda: Con pavor, al poco tiempo de instalarte en la casa, descubrís que la de al lado es una especie de bailanta ad honorem. Todos los viernes y sábados hay joda. No sabés con qué excusa festejan, pero no fallan nunca. Y los domingos al mediodía se come el rejunte de sobras de las dos noches previas, con la presencia de las sobras humanas que quedaron del maratón de cumbia, asado y tetra. * La no reciprocidad: Al revés, cuando sos vos el que cada muerte de obispo organiza una jodita -el cumpleaños de tu viejo, por ejemplo-, si te pasás de la una con los temas de Serrat demasiado fuertes, empiezan a llover ladrillazos sobre las chapas de tu techo, cuales misiles disparados desde bases de lanzamiento ocultas en la noche. * La invasión del espacio aéreo: El tipo de al lado tiene un árbol de mango gigante. La mitad de la copa queda sobre tu patio. Vos sos alérgico al mango , y encima en el verano la superpoblación de frutas hace que el lugar se llene de ratas. Le avisás que vas a podar esa parte. "Ok, pero fijate que la planta no se enferme", te contesta el tipo con cara de tenértela jurada. A los dos días, encontrás toda la membrana del techo levantada y tajeada. * La pirotecnia: En diciembre, los festejos de fin de año te revelan que tu vecino es un fanático que se gasta fácil una luca en cohetería, bombas de estruendo y otras porquerías, la mitad de las cuales revientan en tu patio o tu techo. Calentísimo, vas, golpeás la puerta y puteás. Él te mira con infinita pena y te dice: "Güe, vecino, ¿al final dónde está el espíritu cristiano de estas fiestas?". Fuente: http://www.angaunoticias.com.ar/variete/634-vecinomierdoso.html Si llegaste hasta aca comenta,si te gusto comenta,si lo mandas a favoritos comenta