yoelsanto
Usuario (Argentina)
Licores y aperitivos para hacer en casa Bueh, este post va para todos aquellos, que como yo, les interesa la gastronomía y sobre todo el área de bebidas. Les dejo algunas recetas por si quieren probar de preparar sus propias versiones de licores conocidos, ahorrándose de pagar la marca y con la satisfacción que genera decir “probá esto, lo preparé yo”. Está bueno xq si los pones en una linda botellita hasta podés quedar bien con algún amigo /chichi /parientequesecopa /mecánicoquesejugóytedióunamanoconelauto/ etc. Y seguro que te sobra para beber ocasionalmente (o no) en tu casa. Bueno, manos a la obra y haber que sale… Licor tipo “Baileys ®” casero: Ingredientes: Whisky: 2 tazas Leche condensada: 2 latas Extracto de vainilla: 2 cucharaditas Glicerina: 2 cucharaditas Café instantáneo: 1 cucharada Modo de preparación: Colocar todos los ingredientes en un bol grande y batir despacio durante 5 minutos. Una vez mezclado todo, colocar en una botella de vidrio y guardar en la heladera. Licor tipo “Tía María ®” casero: Ingredientes: Agua: 2 litros Azúcar: 1 kilo Saquitos de té: 4 Alcohol etílico: 1 litro Café instantáneo: 2 cucharadas soperas Modo de preparación: Poner a hervir el agua con el azúcar, cuando rompió el hervor, esperar 5 minutos y retirar del fuego Agregar el café instantáneo, el té y la vainilla. Cuando se enfrió, agregar el alcohol y envasar. A los 4 días esta listo para tomar. Servir con abundante hielo. Licor de huevo casero: Ingredientes: Leche: 1 litro Azúcar: 1 kilo Yemas: 6 Alcohol etílico: 300 cc. Whisky o Ron: 3 cucharaditas Modo de preparación: Hervir la leche con el azúcar y dejar enfriar. Batir las yemas hasta que queden cremosas. Batir en la batidora agregando poco a poco la leche y el azúcar. Colar y agregar el alcohol y el whisky. Envasar, dejar 10 días y utilizar. (Este una vez lo hice y lo tomé el mismo día. No tenía un re gusto pero zafaba…y bueh, era pendejo y me mamé re bien…) Licor de hierbas: Ingredientes: Agua: 1 litro Azúcar: ½ kilo Menta: 1 ramita Ruda: Lo mismo Malva rosa: 3 hojas poderosas Alcohol etílico (fundamental en cada licorcito): ½ litro Modo de preparación: Poner a macerar en el 1/2 litro de alcohol las 3 hojas de malva rosa, una ramita de ruda y dejar 10 días. En una cacerola poner 1/2 kg. de azúcar con 1 litro de agua. Hervir hasta que tenga un punto liviano, enfriar y agregar el alcohol que se haya colocado. Pasar por un papel de filtrar licores y embotellar. Aperitivo tipo “Gancia ®” casero: (No le voy a garcar el post a Javii) Necesitamos 1 pomelo, 1 naranja, 1 limón (bueno nada de cáscara dura, creo el limón norteño sería ideal) , pelarlos y sacarles todo el hollejo (lo blanco que es re amargo) ,procesar o triturar las 3 frutas, la cáscaras y colocarlos en una damajuana de 5 litros previamente esterilizada. Le agregamos 4 clavos de olor, 3/4 kilo de azúcar, 1 ramita de romero de 20 centímetros más o menos. Un litro de alcohol (de 96 grados que se venden en farmacia), y una cucharada de estragón, llenar la damajuana completando lo que falta con agua. Tapar bien, y poner en la oscuridad, una vez al día mover el contenido de la damajuana, sin destapar y dejar macerar 15 días, más o menos. Colar con colador de tela, y embotellar listo para consumir. Nota: En los comentarios del post hay gente que se queja o bromea sobre el tiempo de espera (15 días) que hay que tomarse antes de “tomarse”, pero es así, es más, cuanto más tiempo esté la mezcla absorberá mejor el sabor. Si pueden esperar déjenlo un tiempito más (2 o 3 meses –si, parece mucho-), van a ver que queda de rechupete! Licor de dulce de leche: Ingredientes: Dulce de leche: ½ kilo (de la marca que más les guste) Azúcar: 400 gramos Alcohol etílico: 200 cc. Clavo de olor: 1 Agua: ½ litro Modo de preparación: Poner en un recipiente el azúcar, cubrirlo con el agua y colocar sobre el fuego hasta obtener almíbar a punto de hilo flojo. Entibiar y verter sobre el dulce de leche batiendo bien la preparación hasta enfriar. Añadir el alcohol y filtrar con un lienzo húmedo. Envasar. Aperitivo tipo “Fernet ®” casero: Ingredientes: Caramelo: 150 cc. Azafrán: 1 pizca Clavo de olor: 7 Azúcar: 400 gramos Alcohol etílico: 1 litro Laurel: 2 hojas Menta: un par de hojas Poleo Ajenjo Cedrón (De todo esto un puñado generoso) Romero Tomillo Orégano (Y de esto un poquito) Modo de preparación: Poner en una damajuana todo esto, completar con agua dejando 5 cm. del cogote vacíos (Para que se pueda mezclar viteh…), dejar en reposo por 2 meses y como el de Gancia, remover cada día sin destapar. Colar y envasar. Notas: 1) La damajuana debe estar MUY LIMPIA, es decir hay que asegurarse de su higiene si se puede y se tiene una olla tipo militar, hacerla hervir... o bien dejarla un par de días con agua con mucha lavandina y detergente... después lavarlas muy bien 2) los ingredientes aportan mejor sabor si están frescos... 3) Tarda bastante pero vale la pena. Ah y no es el mismo sabor porque el original lleva 40, si cuarenta, hierbas diferentes… Licor de nueces: Ingredientes. Nueces pelada y sin piel: 60 o 70 (Muchas) Canela: 1 ramita Clavos de olor: 4 Nuez moscada rallada: ½ Azúcar: 200 gramos Alcohol etílico: 500 a 600 cc. Modo de preparación: Se ponen en un botellón con tapa, en 1 litro de aguardiente las nueces trituradas groseramente, la canela en rama, los clavos de olor y la ralladura de la nuez moscada. Tapar y dejar pasar 1 mes. Se cuela, se le agrega el azúcar y se deja otros 15 días. Pasado este tiempo, se vuelve a filtrar y se embotella. Licor de chocolate al whisky: Ingredientes: Leche condensada: 1 lata Chocolate amargo: 150 gramos Crema de leche: 100 cc. Esencia de vainilla: Poco Whisky: 400 cc. Modo de preparación: Derretir el chocolate a baño maría, después agregarle la leche condensada, la crema, y la esencia de vainilla. (Si te parece procesalo). Después añadirle el whisky y lo envasas. Después de quince días ya lo podés usar para emborrachar a alguna niña en beneficio pura y exclusivamente personal (Y con buenas intenciones, obvio). Licor de yerba mate: Ingredientes: Yerba mate sin palo: 5 cucharadas potentes Azúcar (En terrones es mejor): 600 gramos Alcohol etílico: ½ litro Modo de preparación: En una frasco grande (1.5 litros maso...), poné el alcohol y anda agregándole la yerba mientras lo revolvés con una cuchara de madera. Después lo tapas y lo dejás reposar (8, 10 días esta bien). Siempre moviendo uno o dos minutos el frasco cada día. Después de una semana, y si todavía te siguen las ganas de preparar el licor (Porque por ahí ves un post de armar veladores y te olvidás de los licores), ponés en una ollita ½ litro de agua, le mandas el azúcar, lo hervís y le mandas la mezcla del frasco (Previo paso por el colador). Después lo sacás lo volvés a colar y lo embotellas. Es recomendable esperar otra semanita para que tenga buen sabor pero si la fiesta es esa misma noche y querés sorprender con este licor de yerba llevalo que más de uno te va lo va a agradecer… Nota: En todos los casos la cantidad de alcohol etílico que vayan a utilizar puede variar dependiendo del gusto de cada uno. Además como alternativa al alcohol etílico, tanto por si no hay o por si se le quiere bajar la graduación alcohólica al licor a preparar se puede utilizar vodka (40 % de alcohol), ya que esta bebida es casi imperceptible en su sabor mezclada con otros ingredientes. BEBER CON MODERACIÓN. PROHIBIDA SU VENTA SINO HAY UNA DINERILLO PARA MI. AH…Y NO SEAN DOLOBUS, SI PIENSAN IR A ALGUNA FIESTA Y MAMARSE CON ESTAS PREPARACIONES POR FAVOR NO LLEVEN EL AUTO O VUELVAN EN UN TAXI. Depende de cómo repercuta este post entre la comunidad taringuera seguiré publicando este tipo de cosas. Y ya saben, cualquier duda sobre coctelería no duden en preguntar, no se si ya hay uno, pero sino, quiero ser el bartender de T!.

Eterno retorno de la coctelería clásica A pesar de que a cada rato escuchamos hablar de la coctelería de vanguardia y de las grandes creaciones que buscan nuevas fórmulas para mezclar, hay opciones simples, prácticas e indestructibles que se disfrutan en las barras de todo el mundo: los cócteles clásicos. Hay un momento mítico, fundacional e imposible de fechar, en el que se mezclaron distintas bebidas, con y sin alcohol. Se las mezcló y se las sirvió a una persona sedienta. Este bebió y en ese momento, luminoso y fantasmal, nació el primer cóctel del mundo. Pero, aunque la fecha está perdida, el país donde se forja la historia de la coctelería es cierto: Estados Unidos de Norteamérica. Desde ese instante hasta nuestro presente el mundo de la mixología se ha expandido por el mundo y parece no respetar límites en las combinaciones. Utilización de jugos de frutas exóticas, hierbas, especias, variantes en té, frío, calor, hielo y fuego, texturas disímiles y el abanico infinito de bebidas de cada rincón del mundo. Sin embargo, hay un corazón en este universo en expansión, el libro imaginario con las reglas de oro, el abc. Se trata del conjunto de combinaciones tradicionales e indestructibles: la coctelería clásica. Todo buen bartender se ha nutrido del aprendizaje de esta, todo buen bartender ama innovar y buscar su última mezcla alquímica y darla a luz al mundo como un descubrimiento. Pero si les preguntamos qué aman beber, las respuestas casi siempre girarán en torno a los clásicos: Dry Martini, Negroni, Manhattan, Screwdriver, y más de la lista de oro de los cócteles. La arquitectura del sabor clásico Mirando las recetas y observando la preparación de los cócteles clásicos encontraremos la simplicidad con que se elaboran: pocos ingredientes, técnicas simples, combinación de aroma y sabor imbatible. Tomemos un cóctel como el Manhattan; su nombre parece brillar al leerlo en una carta de bar. Según cuenta la historia fue creado en 1886 por el barman del Manhattan Club. ¿La fórmula? En origen llevaba whisky de centeno aunque se ha derivado, sobre todo en nuestras tierras australes, al whisky americano, más fácil de conseguir. El whisky (2/3 del total; usar whisky canadiense o americano como Canadian Club, Jack Daniel’s, Jim Beam) será la base, el corazón del cóctel, lo dotará de la potencia alcohólica y sabores entre dulces y ahumados (carácter del american whisky, elaborado principalmente a partir de maíz y añejado en barricas de roble con un tostado interno muy intenso). Para domar esta furia americana se agrega vermouth rosso (1/3; usar Martini, Cinzano o Noilly). El dulzor del mismo relaja en intensidad la mezcla y baja el nivel alcohólico ya que frente a los más de 40 grados del whisky, el vermouth no sobrepasa los 16-17. Como tercer pilar de la arquitectura de este cóctel está el bitter angostura (tres gotas). Como su nombre lo indica es amargo (bitter), y no sólo suma para contrarrestar y equilibrar el dulzor del vermouth, sino que agrega las notas especiadas de las hierbas, cortezas y especias con que está elaborado. Todo enfriado en el vaso de composición y servido en la fina y elegante copa cóctel, la de la V de cristal. Como decoración para la vista se sumerge una cereza al marrasquino. Fresco, intenso, especiado, salvaje. Es como un animal salvaje al que se ha amansado y ahora descansa junto a nosotros. Otro caso ejemplar es el del Negroni. Nacido en Italia combina en partes iguales Gin, vermouth rosso y bitter (no Angostura sino Campari o Luxardo). Vemos como el ingrediente amargo se repite, es fundamental en la coctelería clásica el componente amargo; este refrescará el cuerpo y combatirá la sed. En este caso, se prepara directamente en un vaso old fashioned (vaso conocido como ‘de whisky’). En él, sin mayor preámbulo ni una destreza técnica especial se sirve el Gin. Esta bebida nacida como ginebra en Holanda fue reestilizada por los ingleses que en su afán colonial experimentaban agregando al alcohol base aromatizado con bayas de enebro, todo tipo de hierbas y especias que traían de sus colonias y viajes a cada rincón del planeta. Con este elixir logramos el corazón del cóctel, la potencia alcohólica y toda la gama de aromas especiados. Luego sumamos el bitter que dará el amargor perfecto para que el trago sea refrescante. Sumará los dejos cítricos de la naranja y amainará el tenor alcohólico. Como tercer ingrediente se agrega la misma cantidad que las bebidas anteriores pero de vermouth rosso. Este combate al amargor con su dulzura y equilibra toda la estructura. La nave esta armada, las velas desplegadas, para navegar en nuestros cuerpos. El final es el trozo de naranja que refresca y aromatiza. El tercer ejemplo es el máximo representante de la coctelería clásica y el cóctel más famoso: el Classic Martini o Dry Martini. Este icono del universo de las bebidas y los bebedores hunde sus raíces en diversas historias que explican su origen. La más firme ubica su nacimiento en un bar cercano al pueblo de Martínez, en California. Su receta, esa que todo bartender desearía haber creado, es una combinación de Gin (9/10), Vermouth seco (1/10; usar Martini, Noilly, Lillet) y una aceituna, todo enfriado y servido sin hielo en una copa cóctel previamente enfriada. La simplicidad llevada a su máxima expresión. Gin apenas perfumado por el vermouth seco y las aceitunas como perlas perdidas en su cuerpo transparente y brillante. Beber los clásicos Cuando vaya de bares y ancle su sed en la barra de su bar preferido haga la prueba. Pida al bartender empezar por estos cócteles recién descriptos, experimente su sabor, observe la forma en que lo prepara, y húndase en el placer de lo clásico. Sólo después navegue las aguas de la coctelería excéntrica y vanguardista. Sólo después, deje volar la imaginación del bartender. Sólo después de conocerlos sabrá disfrutar el resto del universo de la coctelería. Postdata: Esta información o nota directamente la copié y pegué de otra página http://www.infobrand.com.ar/nota.php?idx=7938, lo hice así porque me pareció perfecta y ni dudé en que debia estar asi. Si esto no va con el protocolo de T! borren el post sin dudarlo que está todo bien... Postdata 2: Prueben el Negroni...