villar_0
Usuario (Argentina)
Capítulo I: Burgueses y proletarios Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad, es una historia de luchas de clases. Libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba, maestros y oficiales; en una palabra, opresores y oprimidos, frente a frente siempre, empeñados en una lucha ininterrumpida, velada unas veces, y otras franca y abierta, en una lucha que conduce en cada etapa a la transformación revolucionaria de todo el régimen social o al exterminio de ambas clases beligerantes. En los tiempos históricos nos encontramos a la sociedad dividida casi por doquier en una serie de estamentos, dentro de cada uno de los cuales reina, a su vez, una nueva jerarquía social de grados y posiciones. En la Roma antigua son los patricios, los équites, los plebeyos, los esclavos; en la Edad Media, los señores feudales, los vasallos, los maestros y los oficiales de los gremios, los siervos de la gleba, y dentro de cada una de esas clases todavía nos encontramos con nuevos matices y gradaciones. La moderna sociedad burguesa que se alza sobre las ruinas de la sociedad feudal no ha abolido los antagonismos de clase. Lo que ha hecho ha sido crear nuevas clases, nuevas condiciones de opresión, nuevas modalidades de lucha, que han venido a sustituir a las antiguas. Sin embargo, nuestra época, la época de la burguesía, se caracteriza por haber simplificado estos antagonismos de clase. Hoy, toda la sociedad tiende a separarse, cada vez más abiertamente, en dos grandes campos enemigos, en dos grandes clases antagónicas: la burguesía y el proletariado. De los siervos de la gleba de la Edad Media surgieron los “villanos” de las primeras ciudades; y estos villanos fueron el germen de donde brotaron los primeros elementos de la burguesía. El descubrimiento de América, la circunnavegación de África abrieron nuevos horizontes e imprimieron nuevo impulso a la burguesía. El mercado de China y de las Indias orientales, la colonización de América, el intercambio con las colonias, el incremento de los medios de cambio y de las mercaderías en general, dieron al comercio, a la navegación, a la industria, un empuje jamás conocido, atizando con ello el elemento revolucionario que se escondía en el seno de la sociedad feudal en descomposición. El régimen feudal o gremial de producción que seguía imperando no bastaba ya para cubrir las necesidades que abrían los nuevos mercados. Vino a ocupar su puesto la manufactura. Los maestros de los gremios se vieron desplazados por la clase media industrial, y la división del trabajo entre las diversas corporaciones fue suplantada por la división del trabajo dentro de cada taller. Pero los mercados seguían dilatándose, las necesidades seguían creciendo. Ya no bastaba tampoco la manufactura. El invento del vapor y la maquinaria vinieron a revolucionar el régimen industrial de producción. La manufactura cedió el puesto a la gran industria moderna, y la clase media industrial hubo de dejar paso a los magnates de la industria, jefes de grandes ejércitos industriales, a los burgueses modernos. La gran industria creó el mercado mundial, ya preparado por el descubrimiento de América. El mercado mundial imprimió un gigantesco impulso al comercio, a la navegación, a las comunicaciones por tierra. A su vez, estos, progresos redundaron considerablemente en provecho de la industria, y en la misma proporción en que se dilataban la industria, el comercio, la navegación, los ferrocarriles, se desarrollaba la burguesía, crecían sus capitales, iba desplazando y esfumando a todas las clases heredadas de la Edad Media. Vemos, pues, que la moderna burguesía es, como lo fueron en su tiempo las otras clases, producto de un largo proceso histórico, fruto de una serie de transformaciones radicales operadas en el régimen de cambio y de producción. A cada etapa de avance recorrida por la burguesía corresponde una nueva etapa de progreso político. Clase oprimida bajo el mando de los señores feudales, la burguesía forma en la “comuna” una asociación autónoma y armada para la defensa de sus intereses; en unos sitios se organiza en repúblicas municipales independientes; en otros forma el tercer estado tributario de las monarquías; en la época de la manufactura es el contrapeso de la nobleza dentro de la monarquía feudal o absoluta y el fundamento de las grandes monarquías en general, hasta que, por último, implantada la gran industria y abiertos los cauces del mercado mundial, se conquista la hegemonía política y crea el moderno Estado representativo. Hoy, el Poder público viene a ser, pura y simplemente, el Consejo de administración que rige los intereses colectivos de la clase burguesa. La burguesía ha desempeñado, en el transcurso de la historia, un papel verdaderamente revolucionario. Dondequiera que se instauró, echó por tierra todas las instituciones feudales, patriarcales e idílicas. Desgarró implacablemente los abigarrados lazos feudales que unían al hombre con sus superiores naturales y no dejó en pie más vínculo que el del interés escueto, el del dinero contante y sonante, que no tiene entrañas. Echó por encima del santo temor de Dios, de la devoción mística y piadosa, del ardor caballeresco y la tímida melancolía del buen burgués, el jarro de agua helada de sus cálculos egoístas. Enterró la dignidad personal bajo el dinero y redujo todas aquellas innumerables libertades escrituradas y bien adquiridas a una única libertad: la libertad ilimitada de comerciar. Sustituyó, para decirlo de una vez, un régimen de explotación, velado por los cendales de las ilusiones políticas y religiosas, por un régimen franco, descarado, directo, escueto, de explotación. La burguesía despojó de su halo de santidad a todo lo que antes se tenía por venerable y digno de piadoso acontecimiento. Convirtió en sus servidores asalariados al médico, al jurista, al poeta, al sacerdote, al hombre de ciencia. La burguesía desgarró los velos emotivos y sentimentales que envolvían la familia y puso al desnudo la realidad económica de las relaciones familiares. La burguesía vino a demostrar que aquellos alardes de fuerza bruta que la reacción tanto admira en la Edad Media tenían su complemento cumplido en la haraganería más indolente. Hasta que ella no lo reveló no supimos cuánto podía dar de sí el trabajo del hombre. La burguesía ha producido maravillas mucho mayores que las pirámides de Egipto, los acueductos romanos y las catedrales góticas; ha acometido y dado cima a empresas mucho más grandiosas que las emigraciones de los pueblos y las cruzadas. La burguesía no puede existir si no es revolucionando incesantemente los instrumentos de la producción, que tanto vale decir el sistema todo de la producción, y con él todo el régimen social. Lo contrario de cuantas clases sociales la precedieron, que tenían todas por condición primaria de vida la intangibilidad del régimen de producción vigente. La época de la burguesía se caracteriza y distingue de todas las demás por el constante y agitado desplazamiento de la producción, por la conmoción ininterrumpida de todas las relaciones sociales, por una inquietud y una dinámica incesantes. Las relaciones inconmovibles y mohosas del pasado, con todo su séquito de ideas y creencias viejas y venerables, se derrumban, y las nuevas envejecen antes de echar raíces. Todo lo que se creía permanente y perenne se esfuma, lo santo es profanado, y, al fin, el hombre se ve constreñido, por la fuerza de las cosas, a contemplar con mirada fría su vida y sus relaciones con los demás. La necesidad de encontrar mercados espolea a la burguesía de una punta o otra del planeta. Por todas partes anida, en todas partes construye, por doquier establece relaciones. La burguesía, al explotar el mercado mundial, da a la producción y al consumo de todos los países un sello cosmopolita. Entre los lamentos de los reaccionarios destruye los cimientos nacionales de la industria. Las viejas industrias nacionales se vienen a tierra, arrolladas por otras nuevas, cuya instauración es problema vital para todas las naciones civilizadas; por industrias que ya no transforman como antes las materias primas del país, sino las traídas de los climas más lejanos y cuyos productos encuentran salida no sólo dentro de las fronteras, sino en todas las partes del mundo. Brotan necesidades nuevas que ya no bastan a satisfacer, como en otro tiempo, los frutos del país, sino que reclaman para su satisfacción los productos de tierras remotas. Ya no reina aquel mercado local y nacional que se bastaba a sí mismo y donde no entraba nada de fuera; ahora, la red del comercio es universal y en ella entran, unidas por vínculos de interdependencia, todas las naciones. Y lo que acontece con la producción material, acontece también con la del espíritu. Los productos espirituales de las diferentes naciones vienen a formar un acervo común. Las limitaciones y peculiaridades del carácter nacional van pasando a segundo plano, y las literaturas locales y nacionales confluyen todas en una literatura universal. La burguesía, con el rápido perfeccionamiento de todos los medios de producción, con las facilidades increíbles de su red de comunicaciones, lleva la civilización hasta a las naciones más salvajes. El bajo precio de sus mercancías es la artillería pesada con la que derrumba todas las murallas de la China, con la que obliga a capitular a las tribus bárbaras más ariscas en su odio contra el extranjero. Obliga a todas las naciones a abrazar el régimen de producción de la burguesía o perecer; las obliga a implantar en su propio seno la llamada civilización, es decir, a hacerse burguesas. Crea un mundo hecho a su imagen y semejanza. La burguesía somete el campo al imperio de la ciudad. Crea ciudades enormes, intensifica la población urbana en una fuerte proporción respecto a la campesina y arranca a una parte considerable de la gente del campo al cretinismo de la vida rural. Y del mismo modo que somete el campo a la ciudad, somete los pueblos bárbaros y semibárbaros a las naciones civilizadas, los pueblos campesinos a los pueblos burgueses, el Oriente al Occidente. La burguesía va aglutinando cada vez más los medios de producción, la propiedad y los habitantes del país. Aglomera la población, centraliza los medios de producción y concentra en manos de unos cuantos la propiedad. Este proceso tenía que conducir, por fuerza lógica, a un régimen de centralización política. Territorios antes independientes, apenas aliados, con intereses distintos, distintas leyes, gobiernos autónomos y líneas aduaneras propias, se asocian y refunden en una nación única, bajo un Gobierno, una ley, un interés nacional de clase y una sola línea aduanera. En el siglo corto que lleva de existencia como clase soberana, la burguesía ha creado energías productivas mucho más grandiosas y colosales que todas las pasadas generaciones juntas. Basta pensar en el sometimiento de las fuerzas naturales por la mano del hombre, en la maquinaria, en la aplicación de la química a la industria y la agricultura, en la navegación de vapor, en los ferrocarriles, en el telégrafo eléctrico, en la roturación de continentes enteros, en los ríos abiertos a la navegación, en los nuevos pueblos que brotaron de la tierra como por ensalmo... ¿Quién, en los pasados siglos, pudo sospechar siquiera que en el regazo de la sociedad fecundada por el trabajo del hombre yaciesen soterradas tantas y tales energías y elementos de producción? Hemos visto que los medios de producción y de transporte sobre los cuales se desarrolló la burguesía brotaron en el seno de la sociedad feudal. Cuando estos medios de transporte y de producción alcanzaron una determinada fase en su desarrollo, resultó que las condiciones en que la sociedad feudal producía y comerciaba, la organización feudal de la agricultura y la manufactura, en una palabra, el régimen feudal de la propiedad, no correspondían ya al estado progresivo de las fuerzas productivas. Obstruían la producción en vez de fomentarla. Se habían convertido en otras tantas trabas para su desenvolvimiento. Era menester hacerlas saltar, y saltaron. Vino a ocupar su puesto la libre concurrencia, con la constitución política y social a ella adecuada, en la que se revelaba ya la hegemonía económica y política de la clase burguesa. Pues bien: ante nuestros ojos se desarrolla hoy un espectáculo semejante. Las condiciones de producción y de cambio de la burguesía, el régimen burgués de la propiedad, la moderna sociedad burguesa, que ha sabido hacer brotar como por encanto tan fabulosos medios de producción y de transporte, recuerda al brujo impotente para dominar los espíritus subterráneos que conjuró. Desde hace varias décadas, la historia de la industria y del comercio no es más que la historia de las modernas fuerzas productivas que se rebelan contra el régimen vigente de producción, contra el régimen de la propiedad, donde residen las condiciones de vida y de predominio político de la burguesía. Basta mencionar las crisis comerciales, cuya periódica reiteración supone un peligro cada vez mayor para la existencia de la sociedad burguesa toda. Las crisis comerciales, además de destruir una gran parte de los productos elaborados, aniquilan una parte considerable de las fuerzas productivas existentes. En esas crisis se desata una epidemia social que a cualquiera de las épocas anteriores hubiera parecido absurda e inconcebible: la epidemia de la superproducción. La sociedad se ve retrotraída repentinamente a un estado de barbarie momentánea; se diría que una plaga de hambre o una gran guerra aniquiladora la han dejado esquilmado, sin recursos para subsistir; la industria, el comercio están a punto de perecer. ¿Y todo por qué? Porque la sociedad posee demasiada civilización, demasiados recursos, demasiada industria, demasiado comercio. Las fuerzas productivas de que dispone no sirven ya para fomentar el régimen burgués de la propiedad; son ya demasiado poderosas para servir a este régimen, que embaraza su desarrollo. Y tan pronto como logran vencer este obstáculo, siembran el desorden en la sociedad burguesa, amenazan dar al traste con el régimen burgués de la propiedad. Las condiciones sociales burguesas resultan ya demasiado angostas para abarcar la riqueza por ellas engendrada. ¿Cómo se sobrepone a las crisis la burguesía? De dos maneras: destruyendo violentamente una gran masa de fuerzas productivas y conquistándose nuevos mercados, a la par que procurando explotar más concienzudamente los mercados antiguos. Es decir, que remedia unas crisis preparando otras más extensas e imponentes y mutilando los medios de que dispone para precaverlas. Las armas con que la burguesía derribó al feudalismo se vuelven ahora contra ella. Y la burguesía no sólo forja las armas que han de darle la muerte, sino que, además, pone en pie a los hombres llamados a manejarlas: estos hombres son los obreros, los proletarios. En la misma proporción en que se desarrolla la burguesía, es decir, el capital, desarrollase también el proletariado, esa clase obrera moderna que sólo puede vivir encontrando trabajo y que sólo encuentra trabajo en la medida en que éste alimenta a incremento el capital. El obrero, obligado a venderse a trozos, es una mercancía como otra cualquiera, sujeta, por tanto, a todos los cambios y modalidades de la concurrencia, a todas las fluctuaciones del mercado. La extensión de la maquinaria y la división del trabajo quitan a éste, en el régimen proletario actual, todo carácter autónomo, toda libre iniciativa y todo encanto para el obrero. El trabajador se convierte en un simple resorte de la máquina, del que sólo se exige una operación mecánica, monótona, de fácil aprendizaje. Por eso, los gastos que supone un obrero se reducen, sobre poco más o menos, al mínimo de lo que necesita para vivir y para perpetuar su raza. Y ya se sabe que el precio de una mercancía, y como una de tantas el trabajo, equivale a su coste de producción. Cuanto más repelente es el trabajo, tanto más disminuye el salario pagado al obrero. Más aún: cuanto más aumentan la maquinaria y la división del trabajo, tanto más aumenta también éste, bien porque se alargue la jornada, bien porque se intensifique el rendimiento exigido, se acelere la marcha de las máquinas, etc. La industria moderna ha convertido el pequeño taller del maestro patriarcal en la gran fábrica del magnate capitalista. Las masas obreras concentradas en la fábrica son sometidas a una organización y disciplina militares. Los obreros, soldados rasos de la industria, trabajan bajo el mando de toda una jerarquía de sargentos, oficiales y jefes. No son sólo siervos de la burguesía y del Estado burgués, sino que están todos los días y a todas horas bajo el yugo esclavizador de la máquina, del contramaestre, y sobre todo, del industrial burgués dueño de la fábrica. Y este despotismo es tanto más mezquino, más execrable, más indignante, cuanta mayor es la franqueza con que proclama que no tiene otro fin que el lucro. Cuanto menores son la habilidad y la fuerza que reclama el trabajo manual, es decir, cuanto mayor es el desarrollo adquirido por la moderna industria, también es mayor la proporción en que el trabajo de la mujer y el niño desplaza al del hombre. Socialmente, ya no rigen para la clase obrera esas diferencias de edad y de sexo. Son todos, hombres, mujeres y niños, meros instrumentos de trabajo, entre los cuales no hay más diferencia que la del coste. Y cuando ya la explotación del obrero por el fabricante ha dado su fruto y aquel recibe el salario, caen sobre él los otros representantes de la burguesía: el casero, el tendero, el prestamista, etc. Toda una serie de elementos modestos que venían perteneciendo a la clase media, pequeños industriales, comerciantes y rentistas, artesanos y labriegos, son absorbidos por el proletariado; unos, porque su pequeño caudal no basta para alimentar las exigencias de la gran industria y sucumben arrollados por la competencia de los capitales más fuertes, y otros porque sus aptitudes quedan sepultadas bajo los nuevos progresos de la producción. Todas las clases sociales contribuyen, pues, a nutrir las filas del proletariado. El proletariado recorre diversas etapas antes de fortificarse y consolidarse. Pero su lucha contra la burguesía data del instante mismo de su existencia. Al principio son obreros aislados; luego, los de una fábrica; luego, los de todas una rama de trabajo, los que se enfrentan, en una localidad, con el burgués que personalmente los explota. Sus ataques no van sólo contra el régimen burgués de producción, van también contra los propios instrumentos de la producción; los obreros, sublevados, destruyen las mercancías ajenas que les hacen la competencia, destrozan las máquinas, pegan fuego a las fábricas, pugnan por volver a la situación, ya enterrada, del obrero medieval. En esta primera etapa, los obreros forman una masa diseminada por todo el país y desunida por la concurrencia. Las concentraciones de masas de obreros no son todavía fruto de su propia unión, sino fruto de la unión de la burguesía, que para alcanzar sus fines políticos propios tiene que poner en movimiento -cosa que todavía logra- a todo el proletariado. En esta etapa, los proletarios no combaten contra sus enemigos, sino contra los enemigos de sus enemigos, contra los vestigios de la monarquía absoluta, los grandes señores de la tierra, los burgueses no industriales, los pequeños burgueses. La marcha de la historia está toda concentrada en manos de la burguesía, y cada triunfo así alcanzado es un triunfo de la clase burguesa. Sin embargo, el desarrollo de la industria no sólo nutre las filas del proletariado, sino que las aprieta y concentra; sus fuerzas crecen, y crece también la conciencia de ellas. Y al paso que la maquinaria va borrando las diferencias y categorías en el trabajo y reduciendo los salarios casi en todas partes a un nivel bajísimo y uniforme, van nivelándose también los intereses y las condiciones de vida dentro del proletariado. La competencia, cada vez más aguda, desatada entre la burguesía, y las crisis comerciales que desencadena, hacen cada vez más inseguro el salario del obrero; los progresos incesantes y cada día más veloces del maquinismo aumentan gradualmente la inseguridad de su existencia; las colisiones entre obreros y burgueses aislados van tomando el carácter, cada vez más señalado, de colisiones entre dos clases. Los obreros empiezan a coaligarse contra los burgueses, se asocian y unen para la defensa de sus salarios. Crean organizaciones permanentes para pertrecharse en previsión de posibles batallas. De vez en cuando estallan revueltas y sublevaciones. Los obreros arrancan algún triunfo que otro, pero transitorio siempre. El verdadero objetivo de estas luchas no es conseguir un resultado inmediato, sino ir extendiendo y consolidando la unión obrera. Coadyuvan a ello los medios cada vez más fáciles de comunicación, creados por la gran industria y que sirven para poner en contacto a los obreros de las diversas regiones y localidades. Gracias a este contacto, las múltiples acciones locales, que en todas partes presentan idéntico carácter, se convierten en un movimiento nacional, en una lucha de clases. Y toda lucha de clases es una acción política. Las ciudades de la Edad Media, con sus caminos vecinales, necesitaron siglos enteros para unirse con las demás; el proletariado moderno, gracias a los ferrocarriles, ha creado su unión en unos cuantos años. Esta organización de los proletarios como clase, que tanto vale decir como partido político, se ve minada a cada momento por la concurrencia desatada entre los propios obreros. Pero avanza y triunfa siempre, a pesar de todo, cada vez más fuerte, más firme, más pujante. Y aprovechándose de las discordias que surgen en el seno de la burguesía, impone la sanción legal de sus intereses propios. Así nace en Inglaterra la ley de la jornada de diez horas. Las colisiones producidas entre las fuerzas de la antigua sociedad imprimen nuevos impulsos al proletariado. La burguesía lucha incesantemente: primero, contra la aristocracia; luego, contra aquellos sectores de la propia burguesía cuyos intereses chocan con los progresos de la industria, y siempre contra la burguesía de los demás países. Para librar estos combates no tiene más remedio que apelar al proletariado, reclamar su auxilio, arrastrándolo así a la palestra política. Y de este modo, le suministra elementos de fuerza, es decir, armas contra sí misma. Además, como hemos visto, los progresos de la industria traen a las filas proletarias a toda una serie de elementos de la clase gobernante, o a lo menos los colocan en las mismas condiciones de vida. Y estos elementos suministran al proletariado nuevas fuerzas. Finalmente, en aquellos períodos en que la lucha de clases está a punto de decidirse, es tan violento y tan claro el proceso de desintegración de la clase gobernante latente en el seno de la sociedad antigua, que una pequeña parte de esa clase se desprende de ella y abraza la causa revolucionaria, pasándose a la clase que tiene en sus manos el porvenir. Y así como antes una parte de la nobleza se pasaba a la burguesía, ahora una parte de la burguesía se pasa al campo del proletariado; en este tránsito rompen la marcha los intelectuales burgueses, que, analizando teóricamente el curso de la historia, han logrado ver claro en sus derroteros. De todas las clases que hoy se enfrentan con la burguesía no hay más que una verdaderamente revolucionaria: el proletariado. Las demás perecen y desaparecen con la gran industria; el proletariado, en cambio, es su producto genuino y peculiar. Los elementos de las clases medias, el pequeño industrial, el pequeño comerciante, el artesano, el labriego, todos luchan contra la burguesía para salvar de la ruina su existencia como tales clases. No son, pues, revolucionarios, sino conservadores. Más todavía, reaccionarios, pues pretenden volver atrás la rueda de la historia. Todo lo que tienen de revolucionario es lo que mira a su tránsito inminente al proletariado; con esa actitud no defienden sus intereses actuales, sino los futuros; se despojan de su posición propia para abrazar la del proletariado. El proletariado andrajoso, esa putrefacción pasiva de las capas más bajas de la vieja sociedad, se verá arrastrado en parte al movimiento por una revolución proletaria, si bien las condiciones todas de su vida lo hacen más propicio a dejarse comprar como instrumento de manejos reaccionarios. Las condiciones de vida de la vieja sociedad aparecen ya destruidas en las condiciones de vida del proletariado. El proletario carece de bienes. Sus relaciones con la mujer y con los hijos no tienen ya nada de común con las relaciones familiares burguesas; la producción industrial moderna, el moderno yugo del capital, que es el mismo en Inglaterra que en Francia, en Alemania que en Norteamérica, borra en él todo carácter nacional. Las leyes, la moral, la religión, son para él otros tantos prejuicios burgueses tras los que anidan otros tantos intereses de la burguesía. Todas las clases que le precedieron y conquistaron el Poder procuraron consolidar las posiciones adquiridas sometiendo a la sociedad entera a su régimen de adquisición. Los proletarios sólo pueden conquistar para sí las fuerzas sociales de la producción aboliendo el régimen adquisitivo a que se hallan sujetos, y con él todo el régimen de apropiación de la sociedad. Los proletarios no tienen nada propio que asegurar, sino destruir todos los aseguramientos y seguridades privadas de los demás. Hasta ahora, todos los movimientos sociales habían sido movimientos desatados por una minoría o en interés de una minoría. El movimiento proletario es el movimiento autónomo de una inmensa mayoría en interés de una mayoría inmensa. El proletariado, la capa más baja y oprimida de la sociedad actual, no puede levantarse, incorporarse, sin hacer saltar, hecho añicos desde los cimientos hasta el remate, todo ese edificio que forma la sociedad oficial. Por su forma, aunque no por su contenido, la campaña del proletariado contra la burguesía empieza siendo nacional. Es lógico que el proletariado de cada país ajuste ante todo las cuentas con su propia burguesía. Al esbozar, en líneas muy generales, las diferentes fases de desarrollo del proletariado, hemos seguido las incidencias de la guerra civil más o menos embozada que se plantea en el seno de la sociedad vigente hasta el momento en que esta guerra civil desencadena una revolución abierta y franca, y el proletariado, derrocando por la violencia a la burguesía, echa las bases de su poder. Hasta hoy, toda sociedad descansó, como hemos visto, en el antagonismo entre las clases oprimidas y las opresoras. Mas para poder oprimir a una clase es menester asegurarle, por lo menos, las condiciones indispensables de vida, pues de otro modo se extinguiría, y con ella su esclavizamiento. El siervo de la gleba se vio exaltado a miembro del municipio sin salir de la servidumbre, como el villano convertido en burgués bajo el yugo del absolutismo feudal. La situación del obrero moderno es muy distinta, pues lejos de mejorar conforme progresa la industria, decae y empeora por debajo del nivel de su propia clase. El obrero se depaupera, y el pauperismo se desarrolla en proporciones mucho mayores que la población y la riqueza. He ahí una prueba palmaria de la incapacidad de la burguesía para seguir gobernando la sociedad e imponiendo a ésta por norma las condiciones de su vida como clase. Es incapaz de gobernar, porque es incapaz de garantizar a sus esclavos la existencia ni aun dentro de su esclavitud, porque se ve forzada a dejarlos llegar hasta una situación de desamparo en que no tiene más remedio que mantenerles, cuando son ellos quienes debieran mantenerla a ella. La sociedad no puede seguir viviendo bajo el imperio de esa clase; la vida de la burguesía se ha hecho incompatible con la sociedad. La existencia y el predominio de la clase burguesa tienen por condición esencial la concentración de la riqueza en manos de unos cuantos individuos, la formación e incremento constante del capital; y éste, a su vez, no puede existir sin el trabajo asalariado. El trabajo asalariado presupone, inevitablemente, la concurrencia de los obreros entre sí. Los progresos de la industria, que tienen por cauce automático y espontáneo a la burguesía, imponen, en vez del aislamiento de los obreros por la concurrencia, su unión revolucionaria por la organización. Y así, al desarrollarse la gran industria, la burguesía ve tambalearse bajo sus pies las bases sobre que produce y se apropia lo producido. Y a la par que avanza, se cava su fosa y cría a sus propios enterradores. Su muerte y el triunfo del proletariado son igualmente inevitables. Capítulo II: Proletarios y comunistas Los autores dejan claro que los comunistas son parte del movimiento proletario y no se encuentran por encima de él. Lo que les distingue del resto del movimiento proletario es destacar en cada acción los intereses comunes que tienen los proletarios de todas las naciones.3 Los autores describen la teoría del comunismo empezando por resumirla en la fórmula: "abolición de la propiedad privada", pero aclarando que no se refieren a la abolición de la propiedad en general, sino de la propiedad privada burguesa, que resulta de la explotación capitalista. A continuación, en forma polémica, los autores responden a "los reproches de la burguesía contra el comunismo": abolición de la propiedad, del trabajo, de la familia, de la nacionalidad, de la individualidad, etc. La respuesta a cada objeción aclara que lo que se busca abolir es la forma burguesa que adoptan todas estas instituciones. En cada caso los autores demuestran cómo estas acusaciones tópicas contra el comunismo, cuando no son directamente calumnias, son una defensa más o menos velada de los intereses de clase de la burguesía haciéndolos pasar por intereses de toda la sociedad. Más adelante los autores señalan la base de las ideas de cada época en "las condiciones de vida, las relaciones sociales, la existencia social del hombre", desmintiendo la existencia de "verdades eternas", y concluyendo "Las ideas imperantes en una época han sido siempre las ideas propias de la clase imperante". Como terminación de este capítulo, Marx y Engels vuelven al punto de la conquista del poder político por el proletariado como primer paso de la revolución obrera. Señalan como tarea del proletariado erigido en clase dominante el centralizar los medios de producción "en manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como clase gobernante".4 A continuación los autores esbozan un programa general de expropiaciones, políticas fiscales, medidas jurídicas y reorganización de la economía y de la educación a ser aplicado por el proletariado erigido en clase dominante. Por último matizan que, si bien el proletariado, en lucha contra la burguesía, se ve obligado a la conquista del poder político, una vez "hayan desaparecido las diferencias de clase y toda la producción esté concentrada en manos de la sociedad", la hegemonía política de clase del proletariado dejará de ser necesaria, "Y a la vieja sociedad burguesa, con sus clases y sus antagonismos de clase, sustituirá una asociación en que el libre desarrollo de cada uno condicione el libre desarrollo de todos." Capítulo III: Literatura socialista y comunista Entre la nebulosa de propuestas socialistas de la época, los autores del Manifiesto destacan varias tendencias que clasifican en tres: el socialismo reaccionario, el socialismo burgués o conservador, y el socialismo y comunismo crítico-utópicos. Socialismo reaccionario Por socialismo reaccionario Marx y Engels entendían a aquellas variantes de socialismo que, pretendiendo representar intereses obreros, representaban intereses de clases pre-capitalistas. En el socialismo feudal, se trataba de los sectores de la aristocracia desplazada del poder por la burguesía, con los que confluían sectores del clero. En el socialismo pequeñoburgués, se trata de sectores de las clases medias, condenadas a engrosar el proletariado, que critican al régimen burgués desde los intereses de los pequeños burgueses y los campesinos. Como su principal representante, señalan a Sismondi. Sus méritos residen en la crítica correcta del régimen de producción burgués y sus consecuencias antisociales. Pero en cuanto a sus propuestas positivas, no pasan de un retorno a los antiguos medios de producción y de cambio, con el modo de vida asociado a ellos. Por último, el socialismo alemán o "verdadero socialismo" surge a partir de la importación en Alemania de la literatura socialista y comunista francesa. Pero como en Alemania las condiciones sociales eran bastante más feudales que las francesas, esto resultó en una asimilación puramente literaria del socialismo en el marco de una conciencia filosófica reaccionaria. "Y así, donde el original desarrollaba la crítica del dinero, ellos pusieron: “expropiación del ser humano”; donde se criticaba el Estado burgués: “abolición del imperio de lo general abstracto”, y así por el estilo. ". Socialismo conservador o burgués Esta ideología proviene de la sensibilización de parte de la burguesía ante el sufrimiento del proletariado y un intento de mitigar estas injusticias para conservar el orden social burgués. "Se encuentran en este bando los economistas, los filántropos, los humanitarios, los que aspiran a mejorar la situación de las clases obreras, los organizadores de actos de beneficencia, las sociedades protectoras de animales, los promotores de campañas contra el alcoholismo, los predicadores y reformadores sociales de toda laya. " Socialismo y comunismo crítico-utópicos En este socialismo se encuentran las doctrinas y sistemas características de los primeros choques del proletariado como clase contra el régimen burgués. Estas doctrinas realizan una crítica medianamente correcta del mundo burgués y profesan "un ascetismo universal y un torpe y vago igualitarismo" y diseñan modelos de sociedades futuras de carácter utópico. Capítulo IV: Actitud de los comunistas ante los otros partidos de la oposición En este breve último capítulo -que ya en el prólogo de 1872 los autores señalan como desactualizado debido a la desaparición de muchos de los "partidos de oposición" aquí nombrados y a los cambios económicos y políticos ocurridos desde su publicación- Marx y Engels hacen un esbozo de la táctica que deben seguir los comunistas en el contexto político de varios países de Europa: en donde no sea posible llevar a cabo directamente su objetivo, situarse de parte de los partidos más progresivos y contra los más reaccionarios, sin por ello perder su independencia programática y organizativa. "Resumiendo: los comunistas apoyan en todas partes, como se ve, cuantos movimientos revolucionarios se planteen contra el régimen social y político imperante. " Este capítulo, y el manifiesto, termina con la siguiente arenga: "Los comunistas no tienen por qué guardar encubiertas sus ideas e intenciones. Abiertamente declaran que sus objetivos sólo pueden alcanzarse derrocando por la violencia todo el orden social existente. Tiemblen, si quieren, las clases gobernantes, ante la perspectiva de una revolución comunista. Los proletarios, con ella, no tienen nada que perder, como no sea sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo entero que ganar. ¡Proletarios de todos los países, uníos!. " PD: si llegaste hasta acá te felicito sos uno de los poco que se lo leyó entero y si bajaste sin leer una mierda para ver los comentarios y leíste la pd léelo al menos el capitulo uno
Hola taringueros hoy les vengo a hablar de algo muy importante la confusión que hay con el kirchnerismo y los boludos que creen que Cristina es de izquierda acá les voy a dejar 3 razones por la que Cristina no es de izquierda (no soy de izquierda no defiendo la izquierda ni nada a pesar de mi post que habla sobre el manifiesto comunista que lo puso como info nomas) Ojo no me salgan con que Macri esto Macri aquello que me tienen las pelotas llenas las boludeces que haga el presidente de la nación Argentina no tapan de ninguna manera las idioteces de la ex-presidente de la nación Cristina Kirchner y cualquiera que piense que porque Macri se mando una cagada Cristina queda exonerada de todos sus delitos es flor de pelotudo, es como decir que porque Fulanito mato a 20 personas yo puedo matar mínimo a una y no seria delito. Sin mas que decir empecemos con el post. 1_ Poner subsidios en la zona mas rica de la Argentina: Todos saben que Capital tubo una gran cantidad de subsidios en estos últimos años (hablo sobretodo del subsidio a la luz) y que todos los argentinos tuvimos que mantener( a pesar de que Buenos Aires es una de las ciudades con mayor poder adquisitivo del país) y donde puso la mayor cantidad de plata la Nación en subsidios a luz? pues claro la muy necesitada de plata recoleta (porque se nota que en recoleta hay montones de chicos que no tienen para comer ni para tomar o la famosa hambre de agua la re concha de su madre) mientras claro en el norte montones de familias no tienen luz, gas natural y lo que es peor aun comida y agua (que no se si un kirchnerista chupa sangre del estado sepa que se siente) y no se ustedes pero la izquierda reparte la riqueza no le quita a los pobres para regalarlo a los ricos. 2_Las casas de porquería que daba : Una de las mayores ofensas para cualquier zurdo que se respete es no dar viviendas de buenas para arriba, al kirchnerismo le chupo un huevo y se cago en todo porque quería agrandar los números de casas entregadas y dio a los pobres casas inhabitables donde los techos se caían o algo malo tenia, en fin una basura, pero para respaldar lo que digo acá les dejo una noticia http://www.clarin.com/politica/Denuncian-viviendas-entrego-Cristina-Kirchner-inhabitables_0_717528486.html si ya se que es de clarín y van a saltar los k a decir "neeee esAs NoTIciä eS de cl4riñete SOS uñ voludo" pero saben algo yo llevo leyendo clarín desde hace 15 años y ahora me vienen a decir que clarín miente la re concha de su madre. 3_Su auto-enriquecimiento: Creo que esta es la mas obvia y corta pero la puta madre se tiene que decir, ningún zurdo (zurdo de verdad porque sino bueno... igual ya se que encontrarse con un zurdo de verdad es mas difícil que encontrarse un hincha de velez y de gimnasia en un mismo siglo) jamas aumentaría su patrimonio y menos que menos pasarlo de 2.000.000 a 79.000.000 declarados mas la casa en el Calafate y los hoteles. Bueno esta es mi humilde opinión dejen la suya en la caja de comentarios y si usted es kirchnerista no dude en insultarme o denunciar el post pero lo mejor seria verlo intentar cerrarme el orto si lo logra pues le doy la razón pero si me denuncian el post me voy a dar cuenta que son kirchneristas y ademas no tienen la suficiente capacidad intelectual para defender sus principios.
polémica por dibujo animado que se cree traumo a los pibes El dibujo en si se llama "el increíble mundo de gumball" y ha generado polémica por un segmento en el que se puede ver a un oso bastante macabro que les muestra a los alumnos lo importante sobre la seguridad y al final del segmento se puede apreciar que el oso dice de manera distorsionada " el peligro acecha en todos lados". La polémica surgió cuando los padres vieron esto en una caricatura supuestamente ATP . Estos padres realizaron un pedido para que el episodio fuera censurado, por ahora el canal Cartoon Networks no ha hecho nada ni siquiera declaraciones Acá esta el segmento tan criticado link: https://www.youtube.com/watch?v=Nl-5jMaIUqA Ustedes que opinan linces? debería ser censurado? Es una mariconeria de los padres? No sabes de que mierda estoy hablando? Te parece una mierda de caricatura? Te chupa un huevo?
No nos preocuparemos de como exactamente.Simplemente supondremos que hemos encontrado la forma de acelerar la evolución del sol hasta que se convierta en una fría e inerte menor riesgo de erupciones solares: Una erupción solar es una explosión de enorme tamaño que ocurre en la atmósfera del Sol; las partículas elementales más pesadas allí se aceleran a grandes velocidades, cerca de la velocidad de la luz, producto del calentamiento del plasma a muchos millones de grados kelvin de temperatura, lo que libera una energía de magnitudes inimaginables (imagina varias bombas nucleares a la vez). Este calentamiento del plasma a su vez se debe a la rápida liberación de energía magnética almacenada en la corona; por lo mismo es que una erupción solar se asocia por lo general a las manchas solares. mejor servicio por satélite: cuando un satélite de comunicaciones pasa por delante del sol,este puede ahogar la señal del radio del satélite y causar una interrupción en el servicio. Mejor astronomía: Sin el sol,los observatorios terrestres estarían operativos todo el día y el aire mas frío creara menos ruido atmosférico lo que causaría que se reducieran las cargas en los sistemas de óptica adaptativa y facilitaría unas imágenes mas nítidas menores costos en infraestructura: el departamento de transporte estima que mantener todos los puentes cuesta 20.000 millones de dolares durante los próximos 20 años puentes que están encima del agua si esta se congelara ya no se utilizarían puentes Niños mas seguros: los bebes menores de seis meses deben evitar luz solar directa(como los taringueros). Sin luz solar,nuestros niños estarían mas seguros En conclusión, si el sol se apagara, obtendríamos un gran variedad de beneficios en muchos afectos de nuestras vidas. ¿tiene algún inconveniente este supuesto Todos nos congelaríamos y moriríamos Deja bits que labure un montón en esto no seas sorete

La verdad aca es que una persona normal consume menos energía que eso así que quedan tres opciones Facturaron malsi es asi es algo que se soluciona muy rápidamente y lo único que tienes que hacer es ir a EMSA a reclamar y listo problema resuelto sin poner imágenes de este índole Como hace cualquier kuka ardida Tiene un negocio que requiere mucho desgaste de luz Esta es una buena teoría... pero no viene al caso ya que si fuere así la vieja no tendría porque quejarse ya que es sumamente lógico (pensando que la vieja no tiene malas intenciones y no quiere hacer quedar mal ni al gobierno de Macri ni a EMSA) que venga esta factura de luz La mejor teoría de todas La vieja creo el delorean de volver al futuro y esta a punto de sacarlo a la luz Todo el mundo sabe que el delorean de volver al futuro gastaba una increíble cantidad de energía eléctrica así que esta vieja lo estaba testeando para ver si en 2019 Cristina ganaba y ver si podía seguir resistiendo con aguante, como vio que "la jefa" perdía como la guerra se volvió y se dejo el delorean prendido No te olvides de comentar esta desmentida de desmentida de desmentida de... este post
10 formas para joder a un profesor hijo de puta Este post va para los mas pequeños de la audiencia taringuera pero algunos puntos sirven para personas normales que te caigan para el orto. El post esta hecho con humor y con el fin de entretener no me hago responsable de lo que puedan hacer con el sus lectores pero si por alguna loca razón tratas de poner en practica algunos de estos puntos siéntete libre de mandarme un MP con el asunto "jodí a mi profesor" y relatame tu experiencia, sin mas decir empecemos con el post Todos hemos sido víctimas, alguna vez, un profesor hijo de puta. Un fracasado que, por no cumplir sus expectativas, por no llegar nunca lejos en su carrera, por haber fallado en su vida sexual y sentimental, y por no haber tenido el talento suficiente en lo que hacía, se ha metido a profesor. Para entender un poco mejor la dinámica, he preparado un pánel que lo explica mejor: DIRECTOR DE PELÍCULAS crítico de cine... MÉDICO CIRUJANO veterinario PILOTO DE AVIÓN chofer de autobús CUALQUIER OTRA COSA EN LA VIDA profesor Sin embargo hay profesores que son buenas personas, además de maravillosos en el arte de educar (que sí, es un arte)... sin embargo, en muchos casos, es un arma de doble filo: porque es la carrera por excelencia de las personas que tienen mucho veneno y mucha ponzoña para repartir. Sin más preámbulos, he aquí una lista de sabotaje ideal para joder a un profesor...empecemos por lo básico, las cosas que necesitas saber: A. SUS DATOS PERSONALES SON IMPORTANTES Su nombre y apellido ayudarán mucho en tu operación de venganza B. SU NÚMERO DE CELULAR Por razones obvias... C. SU E-MAIL y/o LOS MAILS DEL PERSONAL DE LA ESCUELA /UNIVERSIDAD / TRABAJO ADICIONAL Lo he dicho alrededor de diez mil veces últimamente: no subestimes el poder de internet. D. ¿PUEDES CONSEGUIR EL NOMBRE DE SU ESPOSA Y DE SUS HIJOS? MEJOR TODAVÍA... No te ablandes por eso de meterte con sus hijos: el profesor se está metiendo con los hijos de TUS padres ( oséase, tú) ojo por ojo, diente por diente. E. ¿TIENES LA DIRECCIÓN DE SU CASA? EXCELENTE... Es difícil, pero a veces, por pura coincidencia, uno logra conseguir la dirección de la casa del profesor. Y esto es todo: con estas 5 cosas, puedes hacerle pasar la peor semana de su vida... si de casualidad no logras conseguir alguno de los elementos arriba escritos, no te preocupes... al leer mi lista, confío en que tu imaginación se retroalimente. 1. ACÚSALO DE PEDERASTA La pederastia está de moda... hay dos tipos de profesionales que brincan nerviososcada vez que escuchan esa palabra 1) Los sacerdotes 2) Los profesores.Desde luego, tú no lo vas a acusar directamente... sino que vas a enviar un mail encadena a todo el personal administrativo de la escuela. Sirve mucho si te haces pasar por una adolescente herida que tiene demasiado miedo como para revelar su nombre.Aquí tienes un extracto de modelo...) no puedo creer lo que me esta pasando y todo lo que quiero es cortarme mis malditas venas, por que me escogio a mi para su cochina depravasion, es un maldito, lo odio y desearia que se mueriese, me siento tambien como una estupida por no haverme defendido yo misma, tal vez meresco lo que me paso por cobarde,mi papa lo mataria si se enterase* * Los errores ortográficos han sido colocados a propósito para imprimirle realismo a la cuestión Cabe la posibilidad de que el director de la escuela no se crea el cuento... de hecho, lo más probable es que no lo haga: pero el asunto es que le estarás causando un disgusto enorme a tu profesor. Sólo ponte en su lugar e imagina que tu jefe te diga "me llegó una carta que deberías leer... se la están pasando a todos en la escuela".Ahora bien, ten en cuenta: A) Envía este mail desde un cybercafé... en una cuenta de hotmail abierta desde dicho local. Recuerda que con tu IP pueden rastrearte y, si el "afectado" da razones legales, puede forzar a la compañía a investigar a fondo quién fue el autor de lcorreo en cuestión. B) La razón por la que digo que la cuenta de hotmail (o yahoo, si lo prefieres) debe ser creada en ese cybercafé tiene su fundamento: es posible que la IP de tu máquina haya quedado registrada si creaste la cuenta desde tu casa. C) Inspírate. No la escribas muy rápido porque luego se te ocurrirán ideas mejores:puedes hacerla previamente en una hoja de papel para transcribirla en el cyber.Quema el papel después. D) Si conoces el mail de algunos padres del salón de clases, envíaselo a ellos también. 2. ENVÍALE MAILS A LA ESPOSA ¿Qué profesor podría tener un buen matrimonio? Si ya se comporta como un perfecto infeliz en el salón de clases, nadie puede asegurar que en su casa no sea la persona más miserable del mundo. Y aquí es donde entramos nosotros para meter ponzoña.¿Qué clases de mensajes se le pueden enviar a la esposa? Aquí te coloco una pequeña lista de títulos de e-mails para que te inspires: - Hola, yo me acosté con tu esposo...- Tu esposo es un pederasta- Hola, soy la amante de 16 años de tu esposo- Vi a tu esposo abusando sexualmente de tu hijo...- Me gustas, cariño...- Hola, soy la amante de 16 años de tu esposo, que vio abusando sexualmente de tu hijo porque nos obligó a hacer un trío en la cama...- Hola, yo me acosté con tu esposo y resulta que tengo sida... Consideraciones a tener en cuenta: A) Si vas a optar por "yo me acosté con tu esposo", procura hacerte pasar por la típica adolescente ridícula, ingenua y cabeza de piedra de 18 años que tuvo sexo con un hombre mayor y ahora se hace la ilusión de que éste va a abandonar a su esposa por ella. B) Como siempre: acude a un cybercafé. Este es un plan más complejo por el hecho de que debes hacer varias visitas al local, para ver cómo va prosperando el asunto. Procura no ir al mismo cyber dos veces. 3. HOLA... ¿SABÍAS QUE TU PAPÁ ABUSÓ SEXUALMENTE DE MÍ? Perfecto para decírselo al hijo o hija del profesor. Este mensaje bien puede ser une-mail, una llamada telefónica o una carta. Sólo piensa en las posibilidades... si el chico (o la chica) acude a una psicólogo y se lo cuenta, ésta se lo va a contar a la madre, y la madre, histérica, a su esposo (tu profesor). Una cadena perfecta que va ensuciando a toda la familia. 4. ENTRA A UN CHAT Y HAZTE PASAR POR "SABRINA" Todos sabemos que, cuando la gente está falta de sexo, se embrutece, y se traga cualquier cosa con facilidad. Si vas a latinchat.com y entras al canal de sexo de X país y te haces pasar por Sabrina, no va a pasar mucho tiempo sin que una avalancha de ñoños te caiga encima...Ahora bien: es aquí cuando es útil el número del teléfono celular de tu profesor.Ten paciencia: no vayas a colocar el número en cuestión en plena sala general porque todos comenzarán a sospechar. Intenta entablar una conversación con diez personas al mismo tiempo por el privado (cierra tu winamp, tu programa para bajarmp3, tu MSN, y todo lo que te ocupe distracción) y date a la divertida tarea de pasarle el celular del profe a TODO el mundo...Si da la casualidad de que lo tiene prendido, acabará por recibir una tonelada de llamadas a media noche... o si no, en la mañana, le esperará un montón de mensajes eróticos de adolescentes excitados.¿Te imaginas si la esposa los revisa? 5. HAZTE PASAR POR SABRINA (PARTE 2) A) Sé que es una putada enorme de tu parte, pero si ves que existe la posibilidad de tener cybersexo con él, muéstrale la foto de cualquiera de tus compañeras declases (preferiblemente que sea bonita, desde luego) y a la mañana siguiente,cuando él la aborde a ella, se llevará una sorpresa del tamaño de la catedral de San Pedro. B) Por el amor de Dios, sé inteligente: DESCONECTA tu webcam antes de hablar con él... lo último que quieres es que vea el pequeño ícono en el MSN y pida verte. C) Si él tiene webcam, convéncelo de que la active... es difícil, pero puede lograrse con un poco de encanto. Si haces foto capturas de su cara y su pene, ya lo tendrá sagarrado de los cojones. 6. SUSCRÍBELO A UNO DE ESOS SITES DE VENTAS DE CARROS /ALQUILER DE APARTAMENTOS ¿Quién no anda buscando un buen carro hoy día? ¿O un apartamento?Desde estudiantes, hasta turistas, pasando por gente con necesidad. Suscríbelo a uno de esos sitios de internet con su celular y/o mail y diviértete pensando que lo has condenado a recibir al menos 30 llamadas y/o mensajería de voz inservible.Consideraciones a tener en cuenta: A) Se sutil... coloca un precio excelente (pero realista) de un vehículo que esté bien demandado, para que lo llame mucha gente interesada. B) Lo mismo si decides optar también por el apartamento. C) Mientras más sitios lo suscribas, más llamadas recibirá, la cuota puede aumentar a 40, 50 e incluso 60 llamadas diarias. Especifica en los detalles "no me importa que llamen hasta las 12:00 de la noche, yo trabajo hasta tarde". D) Hay servicios de venta por internet que preguntan muchos datos y se ponen caprichosos... ten paciencia. Recuerda buscar 5 o 6 sitios para aumentar la cantidad de gente que lo llame. E) Puedes suscribirlo también a una de esas webs de Testigos de Jehová. 7. CÓMPRATE UNA BUENA CAJA DE CERVEZAS Y ACUDE AL TELÉFONO PÚBLICO MÁS CERCANO Si eres una de esas personas que, para su edad, lo tiene prácticamente todo en la vida, no te dolerá gastar un buen dinero en monedas telefónicas (o tarjetas).Compra una caja de cerveza (o una de pepsi, cualesquiera que sean tus gustos) y ponte cómodo al lado de un teléfono público moderadamente cercano a tu casa alas 12 de la noche, para hacerle llamadas a la casa al profesor.¿Que qué puedes decir? ¡Nada! Con tan sólo llamar y quedarte escuchando hasta que él o su esposa pierdan la paciencia es ya de por sí divertido. Al principio da miedo, pero es como saltar de un trampolín: una vez que veas que no hay peligro,lo harás una y otra, y otra vez. Puede que incluso sea un ejercicio saludable para tu auto estima.Después de la octava o la novena llamada, puedes comenzar a imitar la respiraciónde Darth Vader, reírte, o hacer pedorretas. Consideraciones a tener en cuenta: A) Si un policía te descubre, corta rápidamente la llamada y dile que estás despechado, tratando de que tu novia te atienda el teléfono. Desármalo diciendo "¿Qué no haría usted por amor, oficial?" 8. ESCRIBE UN MENSAJE MUY COMPROMETEDOR EN EL BAÑO... Cuando los estudiantes de los 80's dicen que nosotros, los de la nueva generación,lo tenemos todo fácil gracias al Internet, definitivamente, no se equivocan. ¿Cómo hacían ellos en aquél entonces? Los métodos de la vieja escuela también son muy,pero muy efectivos.Puedes escribir un mensaje sumamente comprometedor con marcador negro en la puerta de cualquier inodoro de tu escuela... que sea grande y en letras gruesas.Pronto, alguien lo leerá, y la voz acabará por correrse, ora porque el típico idiota lame-botas vaya a decírselo directamente al profesor, ora porque el chismoso/a de turno se lo cuente a todo el mundo. El profe, aún sabiendo que fue víctima de una jugarreta cruel, se verá en una situación terriblemente incómoda, sobre todo si, en el mensaje, lo has acusado de pederasta. Es una situación en la que o ganas o ganas: si no se corre como arroz el rumor de que es pederasta, entonces le habrás ocasionado una situación incómoda de todos modos. Consideraciones a tener en cuenta: A) Deshazte del marcador apenas termines de usarlo. POR NADA del mundo lo dejes en tu mochila o lo metas en tu bolsillo. 9. RÁYALE EL AUTO CON UNA LLAVE Pueden ser las llaves de tu casa, de tu apartamento, de tu carro...Conseguirás mucho más fácil llevar a cabo esta operación si ya no estudias en dicha escuela... puedes pasar un día temprano por el estacionamiento y rayarle elcarro a gusto. Consideraciones a tener en cuenta: A) No seas marica: AFINCA BIEN la llave y déjale un rayón de esos que se puedan ver a 100 metros. B) Haz dibujitos y figuras psicodélicas sobre la puerta, como las que se puede veren la última tapa del cuaderno de los estudiantes que no prestan atención a las clases... eso lo hará enojar el triple. 10. ROMPE EL VIDRIO DEL AUTO Y VIERTE UN TUBO DE MIERDA ADENTRO La opción número diez se destaca en el mismo "fashion" que la 9, sólo que si se quiere, es todavía peor. Si le rayas el carro, lo llevará al taller en el acto, pero ¿te imaginas si le llenas el asiento de mierda?Si tienes un perro, coge un guante de cocina y vierte todos los mojones que puedas dentro... luego toma la manguera y dispara un chorro de agua lo suficientemente fuerte para pulverizar el excremento, llenando el tubo hasta poco menos de la mitad. Más tarde coge un palo y revuelve la "fórmula" aplastando la mierda que todavía esté muy sólida.¡Listo! Parte el vidrio de un patadón y vierte la mezcla adentro.Consideraciones a tener en cuenta: A) Si no quieres hacer ruido, entonces vierte la mierda sobre el vidrio o el capót del auto... no jode tanto, pero jode de todos modos.

5) Macri le va a vender el país a los del campo Acá vemos que si Macri trata de favorecer al campo estos se van a cagar en el país no van a producir nada o algo así sinceramente me cuesta entender el razonamiento que es algo así "ahora que le quitaron los impuestos a los del campo no va a ingresar nada y ellos se van a hacer ricos" y ustedes dirán "pero vos sos tonto o que? si ellos ganan mas vas a incentivar la producción lo que traerá mucha mas plata que si no les dejas trabajar ni sacar ganancias para que los k se lo lleven (y afanen)" a lo que el camporista responderá " Macri roba puto, te comiste el verso" y aca te bloquea para que no puedas responder ( @locabro) 4) la luz viene muy cara bueno flaco te hago cuentas, yo vivo en La Pampa gasto y gastaba en el gobierno de Cristina $700 de luz por mes mientras que los porteños pagaban $50 por bimestre gastando la misma cantidad de luz que yo así que si hacemos cuentas 50 x 6= $300 al año mientras que yo en un solo mes gastaba el doble Cristina: Igualdad? Me la paso por las pelotas 3) Macri generó la inflación Claro, porque en 3 meses haces que la inflación suba, no en 12 años, que va? 2) Resistiendo con aguante Hace falta explicar? 1) Se va en (inserte un periodo de tiempo de ahora a dos meses, repita el proceso y si no ve resultados prueve mas chori) man Lo mismo y recuerden taringueros sin chori y sin cerveza el jony pierde la cabeza