victortown
Usuario (España)
El yodo es un mineral de suma importancia para el funcionamiento de nuestro oragnismo. Muchos minerales como el hierro o el calcio son muy conocidos y todos nos fijamos si compramos alimentos con hierro o alimentos con calcio. El yodo sin embarago pasa más desapercibido y pocas veces vemos como una persona se interesa por ingerir alimentos que tengan un alto contenido en yodo. El yodo es de gran imporatancia pues previene el hipotiroidismo. Podemos encontrar este mineral en una gran variedad de alimentos: - Pescados y mariscos (lenguado, bacalao, gambas, langostinos etc) - Algunas carnes como la ternera o el hígado de cerdo. - Frutas como el higo, la manzana o los dátiles. - Verduras como la cebolla, el ajo, acelgas, espinacas, etc - También se puede encontrar en algunos cereales - Huevos y lácteos completan esta lista de alimentos con alto contenido en yodo. Para llevar una dieta que nos aporte todos los nutrientes necesarios para llevar una vida saludable, como vemos, debemos tener una dieta muy variada. La mayoría de minerales y vitaminas se encuentran en muchos grupos de alimentos por lo que sólo comiendo de todo podremos alimentarnos de manera saludable.
El hígado es el órgano interno más pesado y grande de nuestro cuerpo, es de gran importancia debido a su actividad metabólica. El hígado pesa alrededor de cuatro libras, es de forma piramidal, su color es rojo oscuro y está situado debajo del pulmón derecho. Funciones del hígado Entre las funciones del higado se incluye la secreción de la bilis que es necesaria para la absorción de grasas y la actividad digestiva, sintetiza las proteínas y almacena vitaminas, glucosa y grasas. Su tarea más importante es la de purificante, ya que elimina toxinas que pueden ser nocivas para el cuerpo y las transforma en otras inocuas en la sangre. La salud del hígado es vital para que nuestro cuerpo funcione a pleno rendimiento. El hígado puede funcionar estando dañado. La clave para el buen funcionamiento y la salud del hígado es una dieta que incluya antioxidantes tales como las verduras y frutas, así como alimentos que contengan alto nivel de azufre, tales como la cebolla y las coles. El hígado es el que se encarga de que el alcohol que ingerimos no sea dañino para nuestro cuerpo. Si el consumo de alcohol es constante, el hígado sufre daños de consideración que pueden degenerar en cirrosis. Enfermedades del hígado Entre las enfermedades principales del hígado podemos indicar: La cirrosis: es causada por el consumo excesivo de alcohol. La hepatitis autoinmune: esta es causada por anticuerpos que hacen que el sistema autoinmune ataque al hígado. Abceso hepático: consiste en una acumulación de pus causada por un parásito intestinal. Hemocromatosis: cuando existe acumulación excesiva de hierro en el cuerpo. Hepatitis D: empeora la condición de quienes sufren ya de hepatitis B. Hepatitis A: es trasmitida por los alimentos y agua contaminadas, así como por contacto con enfermos portadores, es la más fácil de tratar ya que no permanece en el cuerpo después de que el virus se resuelve. Hepatitis B: este virus en la mayoría de las veces se deshace en seis meses, pero el diez por ciento de las personas que lo contraen desarrolla una infección crónica de por vida. Sus portadores pueden propagar la enfermedad por medio de la sangre, jeringuillas infectada, relaciones sexuales sin protección, tatuajes con agujas contaminadas ó de madre a hijo durante el alumbramiento. Hepatitis C: la tienen pacientes que portan su virus, y lo pueden haber recibido si han recibido transfusiones de sangre, si fueron receptores de un órgano de un donante infectado, si se comparte jeringuillas con un portador, si se ha recibido diálisis renal durante mucho tiempo, ó si a causa de su trabajo están en constante contacto con sangre o productos derivados de la sangre.
He aquí un tema polémico que, afortunadamente, se ha ido aclarando en los últimos años gracias a la investigación científica. No hace mucho todavía, el embarazo era considerado casi un evento patológico que recluía a la mujer al “descanso absoluto y obligatorio” para reducir posibles riesgos, como si se tratara de una hepatitis…, o algo peor… En la actualidad se sabe con certeza que entre mayor sea la condición física de la mujer embarazada menores son las probabilidades de que hayan complicaciones. También se sabe que el ejercicio aeróbico de bajo impacto y los ejercicios de estiramiento (o el yoga) realizados durante todo el embarazo no sólo reducen los riesgos de complicaciones, sino que facilitan el trabajo de parto. Ahora bien, lo ideal es que la mujer tenga una buena condición física antes de embarazarse, pero si ya se embarazó y desea mejorar sus hábitos para facilitar el embarazo y el parto, es importante que siempre lo haga bajo supervisión profesional, para evitar cambios bruscos que puedan poner en riesgo su salud y la del feto. Es importante comprender que cualquier cambio en el estilo de vida (alimentación, ejercicio, descanso, etc…) genera un proceso de transición en el que se realizan ajustes fisiológicos y metabólicos dentro del organismo; es por esto que hay que ser prudente en la manera en que se introducen los cambios durante el embarazo. Un cambio brusco podría causar ajustes riesgosos para la salud. Recuerda que debes realizar, junto con tu médico, un seguimiento de tu embarazo semana a semana. Pero ¿qué tan vigoroso puede ser el ejercicio durante el embarazo? Esto depende totalmente de la condición física de la mujer embarazada. Si es alguien que lleva tiempo haciendo ejercicio vigoroso y se embaraza, normalmente puede seguir con la misma intensidad durante los 9 meses, pero esto sólo lo puede determinar un médico experimentado en el tema. Debido a que las particularidades de cada caso marcan grandes diferencias, es fundamental consultar a un profesional para hacer las cosas de manera segura. Por lo pronto, caminar todos los días es muy sano y lo puede hacer todo el mundo. Así que ¡feliz embarazo!