ulaciochacon
Usuario (Argentina)
Comer todos juntos en familia en un restaurante, así, en principio y cuando los chicos están a punto de terminar sus vacaciones, suena a plan perfecto; pero, cuando nuestros hijos son pequeños, la experiencia puede convertirse en una tortura o en la peor de las pesadillas. Ustedes eligen. Ya sabemos que los niños son inquietos, impacientes, que se cansan enseguida y se aburren con facilidad; además, no son tantos los locales acondicionados pensando en ellos –tronas, cambiadores en los baños, zona infantil ajardinada en el exterior...–. Sin embargo, a partir de los 5 o 6 años, ya deberían estar preparados para controlar ciertos comportamientos, aunque sin esperar milagros: por mucho que nos empeñemos, no dejan de ser niños. Y, en la mayoría de los casos, reproducirán en el restaurante, aunque algo más excitados por la novedad, comportamientos similares a los que muestran en casa. Así pues, debemos aplicarnos a enseñarles desde pequeños y día a día, de manera progresiva según su edad, a manejar los cubiertos –primero la cuchara y después el tenedor– y a beber en vaso, sin derramar el líquido. Y ya podemos comenzar a insistir en ciertas normas de educación básicas, como masticar los alimentos con la boca cerrada o a utilizar la servilleta. En pasos sucesivos, les mostraremos cómo sentarse en la silla y, con mucha paciencia y constancia, lograremos que no se levanten 400 veces por segundo de la mesa. Y si ya en el restaurante les escuchamos pedir las cosas “por favor” y dar las “gracias”... nos veremos recompensados con creces.
Kate Middleton, orgullosa madre de la princesa Charlotte, ha revelado que su niña ha empezado a tomar clases de baile. La duquesa reveló el nuevo interés de su hija durante su visita al jardín de la princesa Diana en el Palacio de Kensington. Mientras hablaba con la directora del Ballet Nacional Inglés Tamara Rojo sobre la pasión de Diana por el baile, Kate dijo que a su hija, de 2 años “le encanta bailar”. Durante la conversación con Tamara, el príncipe William habló sobre el baile "fantástico" de su madre, la princesa Diana, diciendo: "Ella amaba el baile, era una bailarina fantástica, hemos estado revisando recientemente su su colección musical y hay algunas cosas bastante eclécticas ahí dentro. Estaba entusiasmada por su habilidad ". Los duques fueron invitados entonces al programa “Mi primer ballet” del Ballet Nacional Inglés , que exhibe pequeñas demostraciones clásicas. William aseguró que le encantaría admirar un espectáculo de esos, diciéndole a Tamara: "Definitivamente tenemos que ir".