tenmagouki
Usuario (Colombia)
Este post es corto, muy corto, pero, considero, que muy util.Si quieren saciar sus ansias de lectura, les dejo este enlace: http://bibliotecaignoria.blogspot.com/2007/04/descarga-de-libros-completos.html#.UBszWPZy5bw Pueden encontrar desde la A de ABBAGNANO NICOLAS, hasta la zeta de ZWEIG STEFAN, ademas de audiotextos y videos. Todos los libros son descargables.

La Maloca de los indios Tukano por G. Reichel- Dolmatoff.http://rupestreweb.info/col20.jpgDespués de mi primer viaje tan breve en 1952, todos los viajes que hice luego por el territorio del Vaupés fueron por río o a pie...La selva, el río y la maloca. Es en estas tres dimensiones en que se desarrolla la vida diaria del indio Tukano. Una maloca es uno de los ambientes domésticos más agradables que uno pueda imaginarse. Qué vida tan discreta, tan calmada y tan ordenada como aquella maloca de un jefe que ejerce autoridad sin dar órdenes... En una maloca pueden vivir hasta ocho familias nucleares. Frecuentemente se trata de un grupo de hermanos y sus esposas... una maloca es una construcción cósmica y, al mismo tiempo, representa un útero materno. Así la vida dentro de la maloca tiene un carácter intrauterino, sacral, donde reína la armonía y la discreción. Las familias que forman los habitantes de una maloca constituyen una unidad de estrecha colaboración, de reciprocidad y de autodefensa, basada en los más altos valores de cohesión familiar y de responsabilidad social. http://img.socioambiental.org/d/286391-1/habi_tiquie.jpgLos misioneros nunca han entendido eso. Pensando que una tal vivienda multifamiliar tenía que ser un foco de promiscuidad e ignorando que los actos sexuales nunca tienen lugar dentro de la maloca sino siempre fuera de ella y a bastante distancia, han hecho una sistemática campaña contra las malocas obligando a los indios a construir ranchos inmundos para una sola familia.Al destruir las malocas los misioneros están destruyendo un sistema simbólico que daba seguridad a sus habitantes, una memoria artificial cultural en que cada parte, aun la más mínima, estaba cargada de significados. Han destruido la cohesión entre las familias, la reciprocidad, la colaboración espontánea. Han destruido una obra de arte... Las grande malocas...están desapareciendo. Con ellas desaparecen un modo de vida que era el de la colaboración, la discreción, del silencio. La vida en las chozas "civilizadas" es la del ruido, de la discordia, del desorden. Indios de Colombia. momentos vividos- momentos concebidos. G. Reichel- Dolmatoff, p: 134-138. 1991
El movimiento agrario y los orígenes del conflicto La lucha por la tierra en los años 30 y la reforma agraria truncada Camilo Rueda Navarro Diversos historiadores y analistas ubican el origen del conflicto armado contemporáneo en las luchas agrarias de las décadas de 1930 y 1940. En esos años se inició un proceso de modernización y reformas sociales impulsado desde el gobierno liberal. Sin embargo, los avances sociales fueron limitados y reformas como la ley 200 de 1936 vieron frustradas sus metas. Dicha ley estipulaba un plazo para la recuperación de tierras ociosas, que fue aplazado, y a la postre la expropiación nunca se efectuó. Pero nació un movimiento agrario que sería la semilla de lo que después se conocería como las “autodefensas campesinas” en varias regiones del país. Las Ligas Campesinas En 1930 terminó la hegemonía conservadora y el Partido Liberal retorna al gobierno. Las luchas sociales se reavivaron y en particular el movimiento agrario creció en varias regiones del país. En departamentos como Cundinamarca y Tolima se presentan agudos conflictos rurales relacionados con las condiciones de trabajo y con la propiedad y uso de la tierra. Uno de esos conflictos estuvo relacionado con el pesaje de los productos campesinos. En las haciendas, los propietarios sólo usaban sus propias romanas (básculas para pesar), las cuales estaban adulteradas -según testimonios-, con el fin de sacar ventaja en las relaciones de compraventa con los jornaleros y pequeños campesinos. “La arroba de café que uno trabajaba no era de quince medidas sino de doce, pero la arroba que uno compraba en el comisariato de la hacienda no eran quince medidas sino dieciocho”, narró Isauro Yosa, líder agrario de la época, para Alfredo Molano en la obra Trochas y fusiles. Como respuesta a éstos y otros abusos cometidos por los dueños de la tierra surgen entonces las Ligas Campesinas, organizaciones con influencia del pensamiento socialista y del agrarismo revolucionario. Dichas ligas estuvieron orientadas por la Unión Nacional de Izquierda Revolucionaria (UNIR), movimiento creado por Jorge Eliécer Gaitán en 1933, luego de separarse del Partido Liberal al considerar que las reformas que éste abanderaba no se materializaban. Las Ligas Campesinas también recibieron la influencia del Partido Comunista Colombiano (PCC), fundado el 17 de julio de 1930 sobre el legado de líderes como Ignacio Torres Giraldo y María Cano, entre otros, que la década anterior habían impulsado el “socialismo revolucionario” en el país. La primera tarea para las Ligas Campesinas fue entonces conseguir romanas en buen estado, y luego ir de hacienda en hacienda pesando lo producido por los campesinos. Entre las ligas más importantes estuvo la de Irco y El Limón (en el sur del Tolima), liderada por Isauro Yosa. A partir de las ligas se fundan comisiones de autodefensa que, apoyadas por el UNIR y el PCC, no sólo protegían a los campesinos, sino que también luchaban por el alza de salarios y el acceso a la tierra. La Ley de Tierras En 1936, los miembros de las Ligas se lanzan a las elecciones municipales con candidaturas respaldadas por el Partido Comunista, la UNIR o el Partido Liberal. El movimiento agrario logra llegar a los concejos municipales, donde siguen impulsado su labor a favor del campesinado. La lucha por la tierra se ve favorecida cuando el liberal Alfonso López Pumarejo (1934-1938) llega a la presidencia e impulsa una reforma constitucional. Como parte de ésta, se expide la Ley 200 de 1936, o “Ley de Tierras”, que brinda amplios beneficios a los campesinos. La Ley de Tierras contemplaba un plazo para que las tierras no explotadas de los latifundios volvieran al Estado para entregarlas al campesinado. Esta situación empezó a incomodar a los terratenientes y aumentó los choques entre conservadores, desalojados del gobierno pocos años atrás, y los liberales, que volvían a la Presidencia de la República luego de medio siglo. En 1938, cuando se avecinan nuevas elecciones presidenciales, Gaitán regresa al Partido Liberal y disuelve la UNIR, razón por la cual varios de sus militantes, como Isauro Yosa, pasan a las filas del Partido Comunista. El liberalismo sigue en el gobierno a través de Eduardo Santos, y en 1942 regresa a la presidencia López Pumarejo. En su segundo mandato, López seguía siendo apoyado por las masas, ilusionadas por el espíritu reformista de su primer periodo. Pero su política fue diferente, pues el mandatario decidió darle una pausa a las reformas sociales. Su imagen negativa fue creciendo tanto en el movimiento popular como en la clase dominante, perdiendo respaldo político. López decide renunciar y en 1945 es sucedido por Alberto Lleras Camargo. Para las elecciones de 1946, el liberalismo se divide entre Gabriel Turbay, candidato oficial, y Jorge Eliécer Gaitán, quien aspira a la Presidencia con el respaldo de amplios sectores populares, tras haberse desempeñado como abogado, alcalde de Bogotá, parlamentario y ministro. El Partido Conservador postula a Mariano Ospina Pérez, quien finalmente triunfa sobre el liberalismo gracias a que los votos de éste se dividieron entre Turbay, quien contaba con el apoyo de la maquinaria liberal, y Gaitán, respaldado por amplias masas en campos y ciudades. La tensión política crece y aparecen los primeros grupos violentos que empiezan a producir el destierro masivo de familias liberales. Con su regreso al poder tras 16 años de “República Liberal”, los conservadores proceden a recuperar su control de la burocracia estatal y de las fuerzas armadas. En Boyacá, el gobernador conservador José María Villarreal procede a “repolitizar” las fuerzas militares y la policía, pues consideraba que éstas estaban controladas por el liberalismo. En particular, recurre a reclutar hombres de la vereda Chulavita, municipio de Guavita, donde sus habitantes tenían fama de ser tan violentos como adictos al conservatismo. Chulavita será entonces la principal cantera de la milicia boyacense, primero, y de todo el país después. Y su nombre será adoptado para referirse a las más violentas cuadrillas conservadoras de la época. Tras la muerte de Turbay, Gaitán se convierte en jefe único del Partido Liberal. El caudillo popular gana las elecciones parlamentarias y con un gran respaldo popular y un programa reformista se perfila como el próximo presidente de la República, hasta que llega el 9 de abril de 1948. http://www.semanariovoz.com/2014/05/07/colombia-50-anos-de-guerra-i-parte-el-movimiento-agrario-y-los-origenes-del-conflicto/ La violencia y la resistencia campesina Luego de “El Bogotazo”, se inició la época conocida como “La Violencia”, durante la cual se formaron guerrillas liberales y comunistas en varias regiones del país Las guerrillas del Llano entregaron las armas en los acuerdos de paz de 1954. Guadalupe Salcedo, su principal dirigente, fue asesinado por sicarios en Bogotá. Camilo Rueda Navarro “Ninguna mano del pueblo se levantará contra mí y la oligarquía no me mata, porque sabe que si lo hace el país se vuelca y las aguas demorarán cincuenta años en regresar a su nivel normal”, dijo Jorge Eliécer Gaitán desestimando las advertencias de sus allegados que temían por su vida. El caudillo popular cae asesinado en 1948 y se produce el levantamiento popular conocido como “El Bogotazo”. Las masas se vuelcan a destruir e incendiar los edificios del gobierno y los símbolos del conservatismo. Aunque buena parte de la policía se subleva, la insurrección es aplacada y se mantiene el gobierno conservador. La tensión popular que venía en ascenso desemboca en lucha armada. La policía “chulavita” la emprende contra las familias liberales y se desata la época conocida como “La Violencia”. Entre 1948 y 1958 hubo unos 300 mil muertos, según estudio de Germán Guzmán titulado “La Violencia en Colombia”. En varias localidades del país se deponen las autoridades y se crean juntas revolucionarias que, aunque no trascienden, son muestra del gran descontento popular. Y además surgen guerrillas en varias regiones, como la de Rafael Rangel en Santander y la de Juan de la Cruz Varela en Sumapaz. También en Antioquia, Córdoba, Cundinamarca y Tolima. Pero en los Llanos Orientales es donde se van a organizar las guerrillas más grandes, bajo el liderazgo de hombres como Guadalupe Salcedo, Eduardo Franco y José Alvear Restrepo, entre otros, que organizan todo un ejército que da fuertes golpes a la tropa oficial. Ante la persecución de “pájaros" *y chulavitas”, el Partido Comunista lanza la consigna de organizar “autodefensas de masas” en sus zonas de influencia. En el Tolima, el movimiento agrario organizado en Ligas Campesinas abandona la legalidad y crea comandos armados de autodefensa, principalmente en torno al municipio de Chaparral. Allí se crea la “Columna de marcha Luis Carlos Prestes”, conformada por unas 200 familias que parte hacia la cordillera central. La columna se instala en El Davis, una finca que se convirtió en un asentamiento donde llegaron a vivir cientos de familias. Allí se establecen reglamentos de convivencia y se crean organizaciones de niños, jóvenes y mujeres. En El Davis, la producción se centralizaba y se llevaba a un depósito desde donde se distribuía por familias. Se daban raciones al personal militar y los excedentes se comercializaban para comprar jabón, calzado, ropa y medicamentos. La circulación de dinero era casi nula. El Davis constituyó una experiencia de “zona liberada”, gracias a la orientación que le dieron líderes como Martín Camargo y Pedro Vásquez Rendón. Ruptura con los liberales A medida que se va desarrollando el destacamento de El Davis, los comunistas van implantando formas organizativas que hacen surgir contradicciones con los liberales. Mientras los liberales querían ampliar sus fincas con las de los conservadores, los comunistas querían poblar la región con todos los perseguidos, sin distinguir partido. Por otra parte, los liberales consideraban que las armas eran de propiedad individual, promoviendo la “captura” de armamento de manera desordenada, al contrario de los comunistas, quienes consideraban que las armas eran propiedad del movimiento. Y hacia 1952, la dirigencia del Partido Liberal orienta a sus copartidarios a la ruptura. Uno de los refugiados liberales, Pedro Antonio Marín, no estuvo de acuerdo con la división, y junto con Jacobo Prías Alape (Charro Negro), y Ciro Trujillo, decide separase de los liberales y vincularse al movimiento de El Davis. Marín toma como nombre de combate el de Manuel Marulanda, sindicalista antioqueño asesinado por el gobierno. El rompimiento entre liberales (o “limpios”) y comunistas (o “comunes”) se agudiza hasta llegar a enfrentamientos directos. El golpe de Rojas En agosto de 1952 se realiza en Viotá (Cundinamarca) la Primera Conferencia Nacional Guerrillera o “Conferencia de Boyacá”, donde se busca la unificación del movimiento guerrillero bajo la conducción de Guadalupe Salcedo. Pero en 1953 el general Gustavo Rojas Pinilla da un golpe de Estado y ofrece una amnistía a las guerrillas, a la que se acoge Guadalupe Salcedo y la mayoría de grupos armados del país. El movimiento agrario del sur del Tolima y de Cundinamarca cesa su actividad militar pero no entrega las armas. Los núcleos de autodefensa organizan comisiones y buscan refugio en regiones más apartadas, dando inicio al proceso que algunos académicos han denominado la “colonización armada”. La primera comisión, encabezada por Jacobo Prías Alape y Manuel Marulanda, impulsó el polo de colonización armada del sur del Tolima, en zonas como Marquetalia, Riochiquito y Tierradentro. Otra comisión, al mando de Isauro Yosa (“Líster”) y de José Castañeda (“Richard”), se instaló en Villarrica, Tolima. La dictadura de Rojas ilegaliza al Partido Comunista y lanza un despliegue militar contra las regiones de resistencia campesina. La guerra de Villarrica Villarrica, municipio del oriente del Tolima, se convierte en polo de colonización campesina y allí llegan líderes agrarios como Isauro Yosa, quienes reciben el apoyo de la población y organizan sindicatos y comités. Este movimiento llega a ser considerado una amenaza para la dictadura, por lo cual, en abril de 1955, se lanza un gran operativo militar contra la región. Rojas declara “zona de operaciones militares” a Villarrica, Carmen de Apicalá, Icononzo, Cunday, Pandi y todo el Sumapaz. Se lanzan ametrallamientos y bombardeos, y el primero de mayo ingresa la infantería. Como respuesta resurge el movimiento de resistencia, que pretendió inicialmente conservar sus posiciones y detener el avance del ejército. En junio el gobierno realizó una nueva acción con nueve batallones y esto obliga a los campesinos a evacuar la región y refugiarse en las regiones de El Pato, Guayabero y el Ariari (límites de Meta y Caquetá) en una segunda ola de “colonización armada”. Por su parte, el gobierno censura a los medios de comunicación para ocultar lo que realmente estaba sucediendo en Villarrica. El Frente Nacional El Paro Nacional del 10 de mayo de 1957 da al traste con la dictadura y una Junta Militar toma el mando. Se inician diálogos de paz con el movimiento armado. Las guerrillas comunistas definen convertirse en grupos de autodefensa y conservar el armamento. Se disuelve la estructura militar y se reparten los bienes y la tierra. En Marquetalia, una finca del sur del Tolima, se organiza una colonia con las características de El Davis. Mientras tanto, liberales y conservadores crean el Frente Nacional en el cual se empiezan a alternar la presidencia y a repartirse milimétricamente la burocracia. El 11 de enero de 1960 cae asesinado Jacobo Prías Alape, “Charro Negro”. El asesinato es cometido por el ex guerrillero liberal “Mariachi”, quien con el apoyo del gobierno había organizado un grupo para perseguir a los comunistas. Se desata entonces una nueva ola de violencia y emerge el “bandolerismo”, con el cual las Fuerzas Militares se valen para perseguir al movimiento armado comunista. La guerra también llega al Congreso, donde el conservador Álvaro Gómez Hurtado lanza acusaciones contra lo que llamó las “Repúblicas Independientes”, zonas que escapaban al control del gobierno central. Tras los señalamientos de Gómez, las autoridades deciden atacar. http://www.semanariovoz.com/2014/05/21/colombia-50-anos-de-guerra-ii-parte-la-violencia-y-la-resistencia-campesina/ * Se denomina Pájaros a un grupo armado ilegal en Colombia que existió durante los años de La Violencia conformado por campesinos y habitantes de filiación conservadora procedentes de pueblos con dicha filiación principalmente en el Valle del Cauca y sobre todo en Tuluá, además de hacer contrapeso a los Chulavitas, facción de la policía conservadora que operaba en la región cundiboyacense. El objetivo de los "pájaros", nombre dado en 1953 tras el ascenso de Laureano Gomez a la presidencia y con el poder definitivamente conservador, era asesinar e intimidar a los residentes y campesinos de filiación liberal opositores a los gobiernos de Mariano Ospina Perez y Gómez. Los pájaros eran pagados con buenas sumas de dinero por los caciques conservadores. El término "pájaros" se le daba a dichos sicarios por su comportamiento furtivo; asesinaban y huían rápidamente. No obstante se dice que su alias es dado a que hacían su trabajo rápido o "volando", de ahí la terminología de "pájaro". Al igual que los chulavitas, su filosofía política, radicaba en un estado fuerte y centralista, basado en los principios de Autoritarismo, Militarismo y Nacionalismo, y cercano a la Iglesia católica, por lo cual manifestaban principios clericales; y su objetivo era asesinar a toda persona ya fuere campesino o habitante de pueblo liberal y disponer de sus propiedades las cuales eran expropiadas por los grandes oligarcas conservadores o dadas a los asesinos como pago adicional, pero debido a su aguerrido conservatismo, iniciaron una persecución contra toda persona partidaria de una Ideología distinta a la Conservadora, como liberales, comunistas, ateos y masones, lo que los llevó a ser responsables de varias masacres. Durante la Violencia, los "Pájaros" y Chulavitas se disputaron el poder local del Valle del Cauca hasta su desaparición. Los "pájaros" fueron si bien un grupo paramilitar y parapolicial que no recibió apoyo directo de los gobiernos de turno los cuales si tuvieron conocimiento de los crímenes cometidos por los "pájaros". Aunque estos eran juzgados en los tribunales municipales, los "pájaros" contaron con buenos abogados y con manipulaciones que los dejaban libres para seguir cometiendo sus crímenes con total impunidad. En lo que se sabría posteriormente el famoso "pájaro" León María Lozano gozó siempre de absoluta impunidad aún bajo el apoyo del entonces presidente Gustavo Rojas Pinilla, quien previamente había propiciado el derrocamiento del titular Laureano Gómez. Aunque se dice que los "pájaros" desaparecen con la caída de Rojas Pinilla y el ascenso del Frente Nacional, los "pájaros" desaparecen en fecha desconocida aunque popularmente se vislumbra el fin de estos tras los inicios del Frente Nacional, el cual contempló el fin de la violencia entre ambos partidos. En la cultura popular: El Cóndor León María Lozano es llevado a la literatura por Gustavo Álvarez Gardeazabal en su libro "Cóndores no entierran todos los días" el cual es llevado al cine por el director Francisco Norden. http://es.wikipedia.org/wiki/P%C3%A1jaros_(Colombia) Marquetalia y el inicio del conflicto armado contemporáneo En mayo de 1964 el ejército atacó las “repúblicas independientes”, lo que generó la creación de la guerrilla de las FARC Camilo Rueda Navarro Desde 1962, los discursos del congresista conservador Álvaro Gómez sobre las “repúblicas independientes” generan controversia nacional. Según el parlamentario, en el país había 16 de éstas “repúblicas”, zonas que escapaban a la soberanía nacional y al control del gobierno central. Producto de estos señalamientos, el gobierno prepara un ataque militar oficial. Un grupo de sacerdotes, catedráticos y políticos liberales plantea la necesidad de establecer diálogo con los campesinos, y propone enviar una comisión a Marquetalia, antes de que se emprendan acciones represivas. El arzobispo de Bogotá, Luis Concha Córdoba, niega el permiso solicitado por los sacerdotes Germán Guzmán, Camilo Torres y Gustavo Pérez para formar parte de esa comisión. Los restantes miembros de la comisión, Gerardo Molina, Orlando Fals Borda y Eduardo Umaña Luna, desisten del viaje. Además, un grupo de intelectuales franceses encabezados por Jean-Paul Sartre, Jacques Duclos y Simone de Beauvoir envían una carta al gobierno colombiano en solidaridad con los campesinos. Por su parte, el Partido Comunista y el Movimiento Revolucionario Liberal emprenden una campaña de solidaridad llamada “Defender a Marquetalia”. El PCC destaca a Luis Morantes (Jacobo Arenas) y la Juventud Comunista a Hernando González para que viajen a Marquetalia a asesorar a los campesinos. El movimiento agrario, además de prepararse para la agresión, lanza una serie de proclamas, cartas y comunicados a todas las instituciones y organismos nacionales y extranjeros, denunciando el inminente ataque. Sin embargo, las iniciativas políticas no son atendidas por el presidente Guillermo León Valencia, que el 18 de mayo de 1964 lanza un ataque con unos 2.400 hombres, según archivos del ejército consultados por la revista Semana. La “Operación Marquetalia” Marquetalia es una región de unos 800 kilómetros cuadrados sobre la cordillera central, ubicada entre las sierras de Atá e Iquirá, en cuya parte central hay un pequeño altiplano. Las condiciones geográficas de esta zona la hacen casi impenetrable, factor que en ese momento favorece al movimiento agrario, que se prepara para la operación organizando a los 48 hombres, y evacuando a las mujeres y a los niños. Se forma un estado mayor y escuadras de diez hombres para desarrollar una especie de guerra de guerrillas móvil. El 27 de mayo de 1964, en el cañón del río Atá, se produce el primer combate entre tropas del ejército y los campesinos al mando del comandante Joselo. Dicho enfrentamiento se toma como punto de referencia del nacimiento de las FARC. En junio prosiguen los combates en la zona, ocasionados principalmente por emboscadas tendidas por los guerrilleros. Con ametrallamientos y bombardeos, el ejército ingresa al área plana. Y el 18 de junio, los mandos oficiales hacen entrega al gobierno de “Marquetalia libre de bandoleros.” Pero en las montañas sigue la acción de los marquetalianos. El ejército continúa con los bombardeos, mientras que el grueso de campesinos se traslada hacia Riochiquito (Cauca). Algunos historiadores y analistas inscriben la agresión a Marquetalia en el Plan LASO (Latin American Security Operation), una especie de programa de asistencia militar estadounidense para América Latina, enmarcado en la nueva concepción de la Doctrina de la Seguridad Nacional dirigida contra los focos guerrilleros campesinos. El Bloque Sur Entre julio y septiembre el ejército logra el control de la zona de Marquetalia, mientras que los guerrilleros se asientan en Riochiquito, donde inician la preparación de una reunión del movimiento armado. En 1965 se celebra la Primera Conferencia del Bloque Sur, que reúne a los destacamentos guerrilleros de Marquetalia, Riochiquito y oriente del Tolima, y los agrupa en un solo movimiento. En la conferencia se plantea la extensión de la lucha guerrillera, se nombra un estado mayor y se elabora un plan de acciones. Además, se da a conocer el Programa Agrario, documento firmado el 20 de julio de 1964 en medio de la confrontación. En Riochiquito, el movimiento agrario se va a caracterizar por el establecimiento de una alianza indígena, campesina, guerrillera, bajo el liderazgo de Ciro Trujillo Castaño, cuya primera acción ofensiva es la toma de Inzá (Cauca). El nacimiento del ELN El entonces coronel del ejército Álvaro Valencia Tovar es encargado de preparar una operación contra Riochiquito, pero a última hora es enviado a Santander a combatir otro levantamiento guerrillero. El 4 de julio de 1964 se había dado creación al Ejército de Liberación Nacional, formado por un grupo de estudiantes inspirados en la revolución cubana y que, con un grupo de campesinos, emprende la primera marcha guerrillera en las montañas de Santander. El 7 de enero de 1965 el ELN se va a dar a conocer ante el país con la toma del municipio de Simacota, en la que difunde un manifiesto y su plataforma. Valencia Tovar comanda operaciones contra el nuevo grupo y sus tropas dan de baja en un combate a Camilo Torres Restrepo, sacerdote y sociólogo que impulsó el Frente Unido del Pueblo y que decidió apoyar la lucha armada vinculándose al ELN. Camilo cae el 15 de febrero de 1966 en un combate en Patio Cemento, municipio de San Vicente de Chucurí, y su figura va a inspirar internacionalmente al movimiento conocido como la “Teología de la Liberación”. La segunda conferencia Por su parte, Manuel Marulanda atraviesa el páramo de Santo Domingo, en la cordillera central, llega al Huila y continúa hacia el oriente del Tolima. Y Jacobo Arenas cruzaba el Tolima hacia el Sumapaz, y luego se ubicaría en el cañón del Río Duda, en el Meta. En 1966, Marulanda y sus compañeros se plantean la creación de un proyecto militar nacional. Se convoca entonces a la Segunda Conferencia Nacional del Bloque Sur, constitutiva de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). En la reunión se usa por primera vez la denominación de FARC. Además se adoptan unos estatutos, un reglamento interno, un régimen disciplinario y normas de comando. También se propone el despliegue a nuevas áreas, se ratifica el carácter de guerrilla móvil ofensiva y se diseñan planes militares, políticos, de propaganda, entre otros. La fuerza se organiza en seis destacamentos guerrilleros, bajo la dirección de Ciro Trujillo, Joselo Losada, Carmelo López, Rogelio Díaz, José de Jesús Rojas Rivas (“Cartagena”) y Manuel Marulanda, respectivamente. Marulanda, en compañía de Jacobo Arenas, se desplaza a la zona de El Pato, en límites de Huila y Caquetá. En el recorrido tiene varios choques con el ejército. Por su parte, Ciro Trujillo concentra su destacamento junto con los de Carmelo López, Rogelio Díaz y “Cartagena” sobre la Cordillera Central, en el Quindío, donde es detectado por el ejército, que les infringe un duro golpe con el que es exterminada más de la mitad de la fuerza guerrillera. Bibliografía “marquetaliana” Algunos protagonistas de Marquetalia escribieron sobre sus vivencias en esta etapa en libros como “Cuadernos de campaña”, de Manuel Marulanda; “Diario de la resistencia de Marquetalia”, de Jacobo Arenas; y “Ciro: páginas de su vida”, de Ciro Trujillo. En estas publicaciones, además del testimonio de los autores, se pueden encontrar valiosos documentos sobre este episodio de la historia de Colombia. http://www.semanariovoz.com/2014/06/04/colombia-50-anos-de-guerra-iii-parte-marquetalia-y-el-inicio-del-conflicto-armado-contemporaneo/ "Porque somos hijos de padres humillados por Europa,simulamos europeísmo, exageramos lo europeo. Nuestra personalidad es vana. Por eso Suramérica no vale nada; pero el día en que se practiquen mis métodos de cultura, el día en que seamos naturalmente desvergonzados, tendremos originalidad. Creo firmemente que yo soy el filósofo de Suramérica; creo en la misión; me veo obligado a ser áspero y seré odiado, pero ¿podría cumplir mi deber con dulces vocablos?... SURAMERICA NO HA SIDO LIBERTADA SINO APARENTEMENTE (...)" GONZALEZ,Fernando. Los negroides. Bedout, Medellín, 4 ed, 1976, pp. 13-36. Citado por GONZALEZ, Luis Jose, Etica, EL Buho,5a reimpresion, 2007, pp. 206-207.