sumasur
Usuario (Argentina)
Comparto con todos, una “fórmula, un ejercicio mental” que enseño a mis alumnos para fijar la mente y emitir pensamientos correctos, con el fin de atraer y abrir las puertas para que se cumpla aquello que desean profesionalmente. Nada como una limpieza y organización mental para ayudarnos a dar un empujoncito al Universo. Emitiendo nuestra mejor energía y nuestras mejores cualidades para atraer lo que deseamos profesionalmente. Esto sirve para todo lo que deseamos en la vida. La vida está hecha de intercambios, dar y recibir. Entonces, tenemos que “proponerle” al Universo un cambio justo por lo que deseamos. Normalmente sabemos lo que deseamos y sabemos mentalizarnos en lo que queremos. Sin embargo, no siempre tenemos de forma nítida en nuestra mente y nuestro corazón, qué es lo que daremos a cambio. Pedir, rezar, desear alguna cosa. Todos pedimos y a veces, pedimos las mismas cosas. Pero, ¿Quiénes son los que consiguen lo que desean sin ser deshonestos? Esas personas son las que saben perfectamente lo que tienen para ofrecer de bueno y de positivo a cambio para la posición o el tipo de trabajo que tienen como objetivo, y también, lo que generarán de positivo para las personas involucradas. Esas personas que conocen su potencial se transforman en imanes completos. Son personas que emiten lo que el mundo recibirá de ellas, al mismo tiempo en que emiten lo que desean a cambio. Imagine un ejemplo sencillo de esto: Digamos que 20 personas están emitiendo el deseo de tener un coche. Todos se mentalizan todo el tiempo: “Quiero un coche, necesito un coche”. Son 20 pensamientos iguales. Pero si uno de los 20 emite además, el pensamiento/sentimiento “seré un óptimo y responsable conductor y voy a ayudar a facilitar la vida de muchos con mi coche”, esa persona se destacará entre los 20, ya que está emitiendo señales positivas a cambio. Su vibración está completa. Probablemente conseguirá su auto antes que los otros con mucha más facilidad. Su energía, se junta con la energía de las personas que recibirán ayuda también, además de las personas que desean más consciencia y responsabilidad en el tránsito, etc. Entonces, más allá de ciertos términos de deseo, tenemos que tener verdaderamente entendidos cuáles son nuestras potencialidades, nuestras cualidades y los cambios positivos que provocaremos en las personas involucradas. Tenemos que saber lo que vamos a ofrecer de bueno. Escribir y hacer listas ayuda bastante en este proceso, ya que nos vemos frente a frente con nuestros pensamientos organizados. Procure describir sus anhelos, sus expectativas, sus sueños profesionales.Ahora, procure definir objetivamente, de la forma más clara posible, lo que desea y cómo lo desea en términos de estructura, salarios, etc. Pero sin hacer que esto condiciones lo demás, tenemos que garantizar un espacio suficiente para que el Universo, nos pueda proponer nuevas puertas, nuevas formas.Ahora haga listas de sus cualidades y talentos, sean profesionales o personales, esto es lo que puede ofrecer de positivo para las personas involucradas. Listo, ahora emítalo, siéntalo. De vez en cuando, lea lo que escribió para que las energías no se queden vagando en su mente. Y abra los ojos y oídos a las ideas y propuestas que surjan. Este atento, pues lo que desea puede venir en un formato inesperado, y si está cerrado o distraído no verá la puerta que se abre. Buena suerte y que se abra a su sueño y a todo lo que merece de positivo, haciendo la diferencia en la vida de los otros también. La vida es un intercambio constante. Con cariño y el deseo que tenga éxito, Feliz 2015. Vera Calvet Extracto del libro indicado para trabajar la prosperidad. “Estoy cansado, voy a luchar!”
Existe una diferencia entre emoción y sentimiento. Sentimiento es aquello que percibimos, antes de cualquier pensamiento. Y emoción, es aquello que pensamos que sentimos inmediatamente después. Para definirlo mejor; podemos sentir frio, calor, el sabor de las cosas, dolor físico, etc. o sea, todo lo que estamos viviendo en el momento y puede ser interpretado por nuestros sentidos. A eso lo llamamos sensaciones. Pero existen también los sentimientos que son paz, amor, tranquilidad, respeto, estar y ser que existen dentro de nosotros y que pueden manifestarse cuando tenemos armonía y sincronía entre nuestro pensar y sentir. Las emociones son derivadas del pensamiento, por ejemplo, puedo pensar y sentir tristeza o alegría porque algo se acabó. Y en verdad, lo que estoy haciendo, es “traer” un recuerdo del pasado y compararlo con mi presente, y dependiendo de cómo interpreto la situación actual (la interpretación es un proceso del pensamiento) voy a evaluarla como buena o mala. O puedo simplemente “traer a la memoria” (pensar) un acontecimiento a mi presente, y despertar en mi una emoción. Porque en definitiva, la emoción es derivada del pensamiento, del pensamiento sobre algo en particular. De ahí las diversas emociones; pasión, euforia, alegría, tristeza, angustia, depresión, etc. todas son emociones cargadas de información, que dependiendo de cómo las interpretemos se manifiestan como buenas o malas, y nos alteran más, o menos. Muchas veces ocurre que sentimos, es decir, asumimos que estamos manifestando amor, por ejemplo, cuando en realidad estamos recuperando cierta información sobre lo que es ese sentimiento y por consiguiente, entendemos que estamos expresando una emoción. Además de ser una sensación que tenemos antes de pensar, el sentimiento es también una vibración de frecuencia, donde nuestros hemisferios cerebrales están en sincronía. O sea, está todo afinado, existe armonía y nos sentimos bien. La emoción hace que nuestros hemisferios cerebrales vibren en diferentes frecuencias, causando incomodidad, conflicto y desarmonía, consecuentemente; sufrimiento y dolor. Nuestro inconsciente y nuestro consciente no se entienden. La primera consecuencia de la desarmonía de los hemisferios cerebrales es el estrés, que camuflado, pasa desapercibido. Pero si continuamos persistiendo con este tipo de pensamientos que nos traen emociones alteradas, vamos de a poco desequilibrando nuestro organismo y acabamos afectando nuestro sistema inmunológico y con eso, enfermando. Para poder equilibrar la frecuencia de nuestros hemisferios cerebrales, precisamos conocernos. Precisamos saber qué informaciones están almacenadas en nuestro inconsciente. La meditación y el autoconocimiento son la clave para encontrar esa armonía. Heloisa Aragão * Más textos sobre la meditación e información sobre cursos y charlas gratuitas en http://www.rashuah.com.ar
Todo en nuestra vida que haya sido construido o mantenido por mucho tiempo fuera de la verdad, tiende a un final desastroso. Algunas veces construimos castillos de arena con bases débiles, mantenidas por el ego, el interés personal o una ilusión. Pero viene la marea y echa por tierra nuestro bello castillo. En esos momentos, podemos aprender que la verdad libera y si algo fue destruido, ciertamente es porque no tenía bases sólidas! Deja ir lo que se rompió y reconstruye con bases más fuertes, amorosas y verdaderas! *Extracto del libro “El maestro consejero” de la maestra Vera Calvet. Más información sobre nuestro Instituto y las técnicas de meditación Ráshuah en http://www.rashuah.com.ar link: https://www.youtube.com/watch?v=DPaSYZCH-q4
DOLENCIAS Es normal sentirnos tensos cuando percibimos que (en apariencia) no podemos tener ningún poder para controlar situaciones externas, todavía más, cuando esas situaciones involucran la salud, sea la nuestra o la de alguien próximo. El ser humano tiene el hábito de ser controlador o al menos intentar controlar todo a su alrededor. La falta de salud tiende a ser una de esas situaciones que nos muestra claramente que no tenemos el poder de control que nos gustaría. Y esta constatación puede dejarnos sin consuelo, por la impotencia. Pero es en estos momentos cuando podemos percibir que nuestro poder estará, exactamente, en entender que debemos parar con el intento de controlarlo todo. Puede parecer extraño lo que acabo de decir, porque parece que deberíamos parar de intentar mejorar nuestra salud, que deberíamos desistir de luchar. ¡Pero no es eso! Lo que estaríamos haciendo, es desistir de usar las armas erradas para enfrentar el problema para usar las armas correctas. Observa que siempre que intentas controlar algo que sigue una dirección indeseable nos chocamos contra la vida. Al intentar luchar a los golpes, estaremos parados mentalmente como si tuviéramos un muro delante de nosotros al que necesitamos derrumbar. El simple pensamiento de tener que golpear, de pelear o defendernos de una dolencia, por ejemplo, exige que haya un pensamiento contrario de que el oponente es muy fuerte y que su ataque es poderosísimo. Al pensar en la lucha, aumentamos el poder del adversario, atribuyéndole una fuerza enorme. Tal vez, en vez de usar una bazuca para destruir el muro imaginario, podríamos cambiar el arma y usar el arma de la “verdadera percepción”. Si eligiéramos la herramienta de poder mirar de manera más amplia, veríamos que no existe tal muro que derribar. Si podemos cambiar nuestro foco de atención, nuestro mirar amoroso podrá decirnos que existe siempre algo para aprender en cada momento y que la dolencia también debe ser usada como aprendizaje. Podemos, a través de ella, descubrir algo sobre nosotros mismos que sin ella no hubiéramos visto. Todos conocemos historias de personas que pasaron por momentos difíciles de falta de salud y que salieron transformadas positivamente. Algunos percibieron en sí mismos o en las personas a su alrededor, fuerzas, amor o poderes inimaginables anteriormente y otras empezaron a mirar la vida de una manera diferente, más positiva. No quiero decir con esto que debemos conformarnos con la falta de salud y decretar un estado de entrega, al contrario, pues eso sería convencernos de que el enemigo es más fuerte y que nos ha vencido. Lo que quiero decir es que podemos vencerlo más fácilmente si no le damos a él más poder del que tiene y si usamos su presencia para conocer un poco más acerca de nosotros y sobre la vida. Si la dolencia es falta de energía y de vida, podemos oponernos a ella buscando más energía y más vida. Existe siempre la posibilidad de elegir y la responsabilidad en cada momento que vivimos. Todo puede enseñarnos algo, al entender el mensaje de las situaciones que vivimos podemos evolucionar. Existe un motivo para vivenciar la falta de salud. Ese motivo, sea cual fuera, siempre trae consigo un aprendizaje, una nueva postura frente a la vida. Al adolecer por cuenta de un comportamiento negativo, sea por estar descuidando nuestro cuerpo, estresando nuestra mente o adoptando un comportamiento peligroso para nuestra integridad física, podemos tomar los medicamentos recetados por nuestro médico, hacer los tratamientos e incluso hasta curarnos. Pero, en caso que no haya ninguna transformación positiva en nuestro comportamiento, en caso que no haya ningún aprendizaje con la dolencia, probablemente vamos a repetirla o hasta agravarla, irremediablemente. Las dolencias que normalmente son agravadas, algunas veces provocadas por el estrés emocional, son causadas por la exposición a la vibración de pensamientos negativos por un largo periodo, como puede ser por ejemplo, la ansiedad. Todo se inicia con un pensamiento. Y nuestro cuerpo puede ser condicionado a reaccionar a este pensamiento. Pensamientos positivos, condicionamiento físico positivo. Pensamientos negativos, condicionamiento físico negativo. En nuestro curso de Meditación Ráshuah hablamos largamente sobre este tema. Y dividimos el cuerpo en cuadrantes (los cuadrantes Ráshuah) para entender mejor la relación que existe entre nuestro cuerpo y cada pensamiento y sentimiento. El cuerpo nos avisa a través de diversas señales como estamos comportándonos emocionalmente. Vamos a aprender a usar mejor nuestra mente y nuestros pensamientos. ¡La salud agradecida! Bendita sea tu vida y tu cuerpo. Con mucho cariño, Vera Calvet Meditar con las técnicas Ráshuah no es dejar de pensar. Es observar nuestros propios pensamientos y emociones y equilibrarlos para que resulten positivos como medio de auto curación. Cabe aclarar que no tenés que seguir ninguna línea filosófica oriental ni sentarte en posiciones incómodas ni mucho menos cambiar tu orientación religiosa o espiritual para aprender la meditación Ráshuah. Consultas en http://www.facebook.com/rashuah Más información en http://rashuah.com.ar

Sabemos que todo empieza siendo pequeño, y que todo comienza en la mente, como una idea que asociada a una voluntad se transforma en materia y toma vida propia. También sabemos que para que la idea se propague, debe ser concebida de forma pura y entregada al universo. Así crecerá y florecerá de acuerdo a la ley de causa y efecto. Cada cambio es individual y sólo se produce dentro de la persona que así lo quiere, sólo podemos cambiar algo nuestro a partir de nosotros mismos, de nuestra toma de conciencia, de nuestra auto-percepción. No podemos cambiar al otro ni podemos crear expectativas sobre consecuencias o hechos que no se ajusten exclusivamente a nosotros. Somos uno en medio de un engranaje, podemos hacer nuestra parte más no podemos cambiar el mundo. Pero sí podemos empezar por cambiar nosotros mismos. Cada pensamiento comienza siendo pequeño, cada idea empieza pequeña, cada invento comienza pequeño y a medida que va contagiando a otros, va creciendo, ¡creciendo como una bola de nieve! Por eso, siempre debemos tener cuidado con lo que pensamos o queremos lograr, porque nosotros, tenemos toda la responsabilidad. No tiene sentido echarle la culpa a los demás por las cosas que no salen como nos gustaría, a eso le llamamos control. Y el control, además de ser una cosa muy mala, nos causa una gran angustia y dolor. El control nos da una falsa sensación de seguridad. El control es una ilusión, ya que no tenemos el control de nada, excepto de lo que pensamos. Por eso es tan importante saber lo que pasa por nuestra mente, ya que puede convertirse en materia y la responsabilidad del pensamiento es sólo nuestra. Así que vamos a empezar nuestra reforma del mundo a partir de un pensamiento pequeño. Empecemos por respetar a la naturaleza, a los extraños, a los extranjeros, a los enemigos, a los más viejos, a los más jóvenes, a los mejores educados y a los menos favorecidos. A los vecinos, a nuestros primos, al tío molesto, a ese querido amigo, a aquél tránsito infernal y a tantas cosas que nos pasan cerca y lejos con una sola idea en mente: ¡El respeto a nosotros mismos! Sólo una persona que se respete puede tener respeto por otro, ya sea que este otro le guste o no. Y para respetarnos, tenemos que conocernos a nosotros mismos, saber lo que queremos y lo que podemos o no. ¡A partir de este principio podemos tener una pequeña idea y cambiar la historia del mundo! Heloisa Aragao Les dejo un videito sobre el cuerpo mental y cómo se trabaja Meditando link: https://www.youtube.com/watch?v=j5OSifAZarA
------------------------------------------------------------ Gran parte, si no la mayoría de nuestras elecciones son tomadas teniendo en cuenta costumbres y emociones pasadas que fueron siendo reforzadas a lo largo de toda nuestra vida y que de alguna manera, se convirtieron en la creencia que tenemos de vivir “racionalmente” nuestra realidad. En este sentido, nuestras elecciones son tomadas en forma automática por nuestro cerebro de acuerdo a cada caso, eligiendo generalmente la opción de un camino trillado ya recorrido repetidamente en el pasado, de esta manera se evita el mayor gasto de energía que supone, evaluar y elegir conscientemente otro camino. Así, nos convertimos en rehenes de nuestras propias y mismas opciones, de nuestras propias y mismas emociones. Todo este proceso ocurre en décimas de segundo y se da inconscientemente, por lo que no nos damos cuenta que estamos bajo un cierto control emocional y tomamos decisiones o tenemos actitudes que a menudo nos perjudican más de lo que nos ayudan. Tenemos que entender cómo funciona el inconsciente y en particular cómo funciona nuestro propio inconsciente, ya que cada uno de nosotros lo construye de una manera única. Sabemos que se puede interferir en estas pequeñas décimas de segundo para cambiar el curso de nuestras elecciones, cambiar nuestros hábitos y detener el auto sabotaje. El objetivo es llegar a ser realmente conscientes de las verdaderas opciones que tenemos, y así podremos dirigir nuestra vida hacia nuestras metas, y no, en el sentido contrario. ¿Qué es la meditación? link: https://www.youtube.com/watch?v=DPaSYZCH-q4 Facebook http://www.facebook.com/rashuah Twitter http://www.twitter.com/rashuah_arg Website http://www.rashuah.com.ar ============================================================ Copyright © 2015 Instituto Argentino de Meditación y Autoconocimiento Ráshuah, All rights reserved.
Por la noche, llegás cansado de un día complicado en el trabajo y descubrís que no vas a poder mandar un documento importante que habías prometido a tu jefe, porque se cortó la luz en casa. Frustrado, te enojas y pasas toda la cena gritándole a tus hijos porque no dejan de usar el celular. Antes de irte a dormir, notás que te duele el estómago y tomás un antiácido para calmar la gastritis. La mañana siguiente, decidís salir más temprano para el trabajo. Les pedís disculpas a tus hijos y les prometes que por la noche verán juntos el partido. Te prometés a vos mismo no estar más enojado y salís de casa convencido de que teniendo actitudes positivas, vas a tener un día más fácil. Manejando al trabajo, al ponerse el semáforo en verde, un taxi se cruza en tu camino para recoger a un pasajero y comienza a pelearse con otro taxista que intentaba hacer lo mismo. El tiempo pasa y las bocinas se multiplican en tus oídos. Decidís arriesgarte y raspando las llantas contra la vereda lográs esquivar el embotellamiento. A una cuadra de la oficina, una manifestación te impide llegar al estacionamiento y terminás llegando con media hora de retraso. Tu jefe, al recibirte, te reclama el documento no recibido la noche anterior y te recrimina por ser negligente al no haberlo hecho. Estás a punto de decirle algo, pero recordás tu promesa y permanecés callado. Te sentás en tu escritorio dispuesto a trabajar y enviar el documento, cuando descubrís que está caído el sistema. Finalmente lográs enviar el documento cerca de las 14 horas, y te estás muriendo de hambre. Por la manifestación, el lugar donde siempre comés está cerrado y los que están abiertos tienen mucha gente esperando. Decidís comer un sándwich y volver al trabajo. Durante la tarde, otros problemas se suman a los de la mañana, sin embargo, seguís aguantando tu irritación con el firme recuerdo de la promesa realizada por la mañana. Salís del trabajo, y camino a casa quedás embotellado en el tránsito, porque todos quieren llegar temprano para ver el partido. Las bocinas son una pesadilla, pero todavía te mantenés tranquilo, bajo control. En casa, luego de subir 10 pisos por escalera porque el ascensor no funcionaba o porque alguien lo había dejado abierto en el subsuelo, a la hora de cenar, permaneces callado. Tu estómago vacío arde, pero permanecés con la actitud positiva hasta que todos se sientan en el sillón. Agarrás la última cerveza que quedaba y la colocas en la mesa ratona frente al sillón, preparándote para ver el partido con tus hijos. Tu perro viene a saludarte y sin querer derriba la cerveza. No podés creer lo que está pasando y en una actitud intempestiva explotas de rabia. ¡¿Quien dejó que entre el perro?! Gritás, te exasperas y buscás un culpable. Y Te pasás el resto de la noche acusando a todo el mundo de irresponsabilidad. Te enojás tanto que la victoria de tu equipo ya no te importa. Antes de irte a dormir, nuevamente notás que te duele el estómago y volvés a tomar un antiácido, prometiéndote a la vez, que mañana, será un día diferente. Así, van pasándose los días y al final de cada uno de ellos, terminás siempre explotando por algo, irritándote, frustrándote. Y quedando cada vez mas enojado por no conseguir controlar estas emociones, entrando en una interminable espiral de emociones negativas. Te sentís preso, víctima de tus emociones. Frente a las pequeñas frustraciones de cada día, nuestra voluntad va debilitándose cada vez más y por la noche, ya estresados y con la mente intoxicada, no pensamos de manera razonable. El estrés nos hace ver las cosas bajo emociones negativas. Las emociones negativas nos hacen sentir amenazados y cuando nos sentimos amenazados reaccionamos de forma automática. Estas emociones negativas actúan como se fueran cortinas que descienden sobre nuestros ojos, Interpretamos las situaciones de nuestra vida mirando a través de esas cortinas. Hacemos asociaciones emocionales partiendo de esos sentimientos que están frente a nuestros ojos, sin que lo percibamos. Y de esa forma seguimos nuestra vida, guiados por nuestras emociones inconscientes. Intoxicando nuestros cerebros y perjudicándonos cada vez más, sin lograr los cambios que tanto nos gustaría lograr. ¿Cuál es entonces la fórmula para cambiar? El Autoconocimiento! Conociendo nuestros patrones emocionales negativos y cómo reaccionamos a las situaciones es cómo podemos atacarlos para hacer el cambio que tanto queremos. Tenés la oportunidad de modificar tu vida diaria, completá el formulario y nos ponemos en contacto http://rashuah.com.ar/contacto/
El Instituto Argentino de Meditación Ráshuah ofrece cursos de meditación en donde se enseñan técnicas que fueron desarrolladas para que el alumno aprenda a manejar sus emociones, sus pensamientos y su universo interior, dando herramientas para que pueda promover su auto-transformación y alcanzar el auto-conocimiento por sí mismo, sin quedar dependiente de los instructores y los terapeutas. En esta oportunidad queremos invitarlos a una jornada de charlas gratuitas que realizaremos el próximo miércoles 15 de Julio en Palermo. Meditar con las técnicas Ráshuah no es dejar de pensar. Es observar nuestros propios pensamientos y emociones y equilibrarlos para que resulten positivos como medio de auto curación. Cabe aclarar que no tenés que seguir ninguna línea filosófica oriental ni sentarte en posiciones incómodas ni mucho menos cambiar tu orientación religiosa o espiritual para aprender la meditación Ráshuah. Consultas e inscripciones en
Muchas personas llegan a nuestro Instituto quejándose por su desatención, porque no consiguen mantener la concentración por mucho tiempo y porque se dispersan muy fácilmente. La falta de concentración se debe a diversos factores; desde los físicos, los neurológicos, los psicológicos, el verdadero interés en el asunto, etc. hasta el hábito de dejar la mente suelta y sin objetivo. El hábito de pensar sin un foco de atención constante, le puede ocurrir a cualquier persona que no sepa cómo mantener su atención en algo correctamente. Y la elección de lo que sea el foco correcto es lo que causa la mayoría de los hábitos nocivos en la línea de razonamiento. Porque no es tan fácil identificar el foco correcto cuando estamos, por ejemplo, delante de un problema que debe ser resuelto y no conocemos cómo se comporta nuestra mente. La tendencia al estar delante de un problema, en este caso, puede ser la de hacer foco en el problema y no en la solución. Esto causa estrés y además, la no conclusión del pensamiento, que queda dando vueltas en la mente. Veamos un ejemplo: Digamos que tú recibes la cuenta mensual de la luz y por estar desempleado, no tienes en el momento el dinero suficiente para saldarla. Cuando tú haces foco en el problema y no en la solución, viene el miedo y la impotencia, porque tu tendencia será pensar: “Tengo que pagar la cuenta de la luz (problema). Me van a cortar la luz (problema) y si me cortan la luz, no podremos ni tener comida en la heladera (problema), estoy desempleado (problema) y no tengo como pagar la cuenta (problema), pero no puedo hacer nada, si nadie me da empleo (problema), tengo que pagar la cuenta (problema)” Esta línea de pensamiento sigue, haciendo foco en el problema, que crea como consecuencia otros problemas ligados y tiende a volver al problema inicial, estableciendo a partir de ahí, un círculo vicioso. Por culpa de este razonamiento con el foco de atención puesto en el lugar errado, la consecuencia será miedo, impotencia y tensión. Ahora vamos a ver la secuencia de pensamientos que se da con el foco puesto en el lugar adecuado, que es la solución: “Tengo una cuenta a pagar (este es el problema). ¿Cómo puedo resolver ésto? (Esta es la pregunta que va a direccionar tu mente para el lugar correcto). Me puedo ofrecer para hacer y vender la torta para la fiesta de la hija de mi vecina (esta es una solución posible) o puedo ofrecerme para coser y arreglar ropa de los vecinos (otra posible solución) o pintar alguna cosa que necesiten mis vecinos (otra posible solución) o puedo…. y por ahí es el camino, el pensamiento va buscando posibles soluciones, hasta que encuentres una que te guste y que resuelva tu cuestión. Fíjate que el problema “pagar la cuenta” sólo entró en la secuencia recién mencionada una vez, y sirvió sólo para iniciar el razonamiento y mantener la mente en el foco correcto, que es la solución, y no el problema. ¿Estás con problemas de concentración? Busca enfocar tu atención en las posibilidades y no el problema. Esto ayuda mucho! En el curso de meditación Ráshuah Módulo I, tanto en el libro, como en el curso presencial, esta cuestión es tratada a través de la cuarta técnica de Meditación Ráshuah, donde el alumno aprende a focalizar su atención a través de la comprensión de lo que causa su dispersión, y entrena esa focalización a través de la técnica aprendida. Para más información, http://www.rashuah.com.ar y https://www.facebook.com/rashuah
Hoy recibí un mail de mi primo que me pareció muy oportuno, y recordé que al igual que con todo lo que ocurre en nuestras vidas, las casualidades no existen. Yo había terminado un texto referido al estrés y finalicé la última frase con la palabra actitud. Cuando abrí el mail, había un texto con una corta e inspiradora historia, sobre positivismo y actitud. No había información sobre el autor del texto, pero sin duda, ejemplificó la palabra actitud con maestría: “Una mujer se levantó una mañana, se miró al espejo y percibió que tenía solamente tres hilos de pelo en la cabeza. Bueno – dijo ella – Creo que voy hacer una trenza con mis pelos. Así lo hizo y tuvo un día magnífico. Al día siguiente cuando se levantó, se miró al espejo y vio que solo tenía dos hilos de pelos en su cabeza. Hum – pensó – creo que voy a peinarme raya al medio. Así lo hizo y tuvo un día magnifico. Al día siguiente cuando se levantó, volvió a mirarse en el espejo y percibió que tenía, apenas, un hilo de pelo en la cabeza. Bueno – reflexionó – hoy me voy atar el pelo con una cola de caballo. Así lo hizo, y tuvo un día divertido. Al día siguiente cuando se levantó, y se miró al espejo percibió que no había ni siquiera un hilo de pelo en su cabeza. Que belleza– exclamó ella– hoy no me tengo que peinar! Y así, ella tuvo otro día feliz”. La actitud positiva es todo! Es evidente que esta pequeña historia exagera la situación, pero ilustra perfectamente a una persona que toma actitudes positivas delante de lo inevitable. El estrés es una consecuencia constante en la vida de quien intenta controlar inútilmente lo inevitable y por eso sufre la presión de la frustración y del estrés en su vida. El estrés no es propiamente una dolencia, es un estado del organismo sometido constantemente al esfuerzo y a la tensión. En una situación estresante, el cuerpo sufre reacciones químicas normales, que preparan el organismo para enfrentar la situación. El deterioro sucede cuando las situaciones estresantes son continuas y el organismo comienza a sufrir con constantes reacciones químicas que se suceden una detrás de la otra, sin que haya tiempo para eliminar esas sustancias y sin el tiempo necesario de descanso y recuperación física y emocional después de cada situación. Por esa razón de no ser propiamente una dolencia, los síntomas del estrés son indefinidos y al mismo tiempo abarcadores. Pueden ir desde un dolor de cabeza, disturbios en el sueño, irritabilidad, cansancio, dificultad para concentrarse o tensión muscular, hasta dificultades respiratorias, problemas de memoria, problemas digestivos, presión alta, problemas cardíacos, e incluso disturbios psíquicos como síndromes de depresión o pánico. Entre las innumerables causas del estrés en el ambiente de trabajo y en la vida personal, podemos citar, básicamente, tres principales: Un alto patrón de exigencia personal, miedo y frustración. El tipo de vida que nos auto-imponemos, donde pensamos que es necesario obtener muchos más recursos financieros de lo que realmente necesitamos, nos exige un mayor esfuerzo para poder cumplir con ese patrón establecido y nos coloca delante de conflictos en la vida profesional, en donde hay cada vez más competencia y menos espacio. Ese patrón profesional es establecido, también, para diversos aspectos de nuestras vidas, pues existen patrones estéticos donde la belleza física es un patrón ideal, que sólo existe en las revistas y las pasarelas. Existe también un sin número de patrones de comportamiento y sentimiento, en donde son establecidos patrones para el desempeño ideal de los padres con los hijos, de hijos con los padres, patrones para las amistades, para relaciones amorosas, en fin, tenemos patrones y cajitas cerradas en todos los sectores de nuestras vidas, donde debemos encajarnos de una u otra forma. Cómo, entonces, ¿no auto-exigirse tanto, ni tener miedo o sentirse frustrado frente a esta situación? Intenta al menos pensar y sentir si realmente concuerdas y aceptas entrar y vivir dentro de estas cajitas apretadas… Busca investigar la verdad de tus sentimientos y deseos… ¿Es realmente imposible vivir sin auto? ¿Trabajas en lo que realmente te gusta y para lo que tienes talento? ¿No piensas que puedes ser amado por lo que eres en vez de ser amado por tu apariencia? ¿Quién eres? ¿No es verdad que dejaste que los patrones transformen tu vida? No suma reclamar ante tu jefe, ni ante la empresa, ni a tu esposa, hijos, o marido. Ellos no consiguen verte, si en verdad, ni tú mismo te conoces lo suficiente para mostrarles quien eres. Pará! Date un tiempo para descubrir y percibir la persona maravillosa que eres. Autoconocimiento: no hay como vivir feliz y realizado sin él, porque no hay manera de vivir sin conocer a quien realmente está viviendo la vida que uno dice que es propia. ¿Quién vive tu vida? ¿Tu o un patrón, un personaje? Estamos todos delante del enigma de la gran esfinge que dice ¡Descíframe o te devoraré Y la esfinge somos nosotros – La Esfinge eres tú. Descífrate a ti mismo, o podrás ser devorado por el personaje que creaste, sin percibirlo. ¿No crees merecerlo? Debes saber que solo existe una cura para el estrés: Actitud Que la medicina esté avanzada y preparada para luchar con los síntomas ligados al estrés, no contribuye a la sanación. Debes tener una actitud positiva con relación a ti mismo. Aprende a relajarte para aprender a manejar el estrés, porque el mundo puede que no cambie, pero tu delante del mundo puedes cambiar y mucho. Este jueves brindaremos una charla gratuita en Palermo, están todos invitados.