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Usuario (Argentina)
El Payaso Del Pronóstico Frescos como un cadáver añejándose en la morgue, cuando abrí los ojos ya estaban en mi cabeza. Al parecer empezaron a forjarse la noche anterior. Empiezo a creer que nunca dormí realmente, y mientras creía hacerlo, no se trató más que de un prólogo para el malestar cotidiano. Conozco el estado; cuando despierto con esa sensación sé que voy a seguir subiendo hasta el vacío. Al no comprender de qué trata, después de tantas respuestas sin argumentos y tantas hipótesis irrealistas sin fundamentos, me doy cuenta que de tanto subir toqué el piso. Llegué tan alto que caí al principio. Lo más preocupante es entender cómo funciona y, aún así, ignorarlo. Devastador es conocer la verdad, predecir qué se aproxima. Cuando veo las primeras gotas corro a otra ciudad. Aunque el payaso del pronóstico no sonría suele darnos las malas nuevas con algo de tiempo y cierto grado de certeza. Cuando dice “Hoy: lluvia sobre vos” merece (además de los insultos que no costó regalarle) tu atención y credulidad ganadas por sus años oficiosos, a fin de cuentas va a terminar precipitando en tu cabeza sin importar la ciudad en la que te refugies. Ja, crítico error pensar que después de la tormenta aprendí la lección que (sí, nuevamente) será archivada como un caso resuelto. Cierto es, también, que ya estuve acá y, siendo fiel a la torpe humanidad, deshice cualquier conocimiento adquirido en un instante, dando lugar al comienzo del círculo de vicios que me enamoró con su perversidad de manifiesto. El mismo, masoquista como sólo él, llegará a su fin cuando sacudamos el exceso tantas veces que la alienación y la acidez terminen por exprimir y secar las pocas neuronas funcionales que dejaron a la fecha. Escribo algo ya escrito y recapitulo pensamientos ya amarillentos por la humedad del olvido. Aflojemos la corbata. Está ahí aunque no me haya atrevido a correr el velo del tétrico pesar de la obra clásica. Romper el vínculo implica aprender a despertar, y yo no aprendí nada. Soul Container
Ciudad de San Francisco, CA - 18/3/11 A los desechos de tu mundo interior: El desenlace implicó una travesía sin demasiados obstáculos. No obstante, mis piernas y yo empezados a sentir el dolor característico de una caminata por la calle más larga que alguna vez haya transitado. En el trayecto algo de música para calmar mi espíritu melómano y así distraerme de los fantasmas de piel morena que se cruzan en el camino, portando a la vista de todos, sus caras picarescas al estilo de un western de país tercermundista. Saliendo del marco tétrico determinado por las pinturas en mi cabeza que tienden al lúgubre pesar de un mundo privado y puramente mental (con algunas manchas de espíritu), lleno el contenedor al absorber la realidad misma, externa al circo, pura y objetiva, al momento en que rozo alguna hoja verde de un árbol que encuentro en el camino. Al alzar la vista doy con algunos tonos blancos y azulados (estos últimos por detrás) que se filtran entre las copas. Nexo perfecto entre un yo interno e incompleto y la realidad tangible y precisa, manifiesta en un árbol de copa jovial. De tal manera entiendo el balance armonioso y perfecto, consagrado por un ser interno complementado por las percepciones inmediatas de la realidad misma. Perfección otorgada y observable por el don de la vida. El nudo de la historia no tiene el vuelco revelador característico de un film de San Hollywood, puesto que su trama habla de un instante en el cual el hilo conductor de la historia se ve afectado por tantas variables que no queda más que aceptar la magia de la vida tal como nos es otorgada. El fin de este cuento en carta tiene origen en una plaza de mi ciudad (la cual amo), y dice así: Sin más intención que generar un hecho significativo en tu mundo interior, me despido al ritmo de otra bocanada de vida. Soul Container
Secuelas de un sueño (clásico impulso del inconsciente) Me Agita Ese beso, salido de un sueño, Todavía pide que juguemos En el jardín de un “te quiero”. Y es que ese beso todavía me agita. Soñando con los ojos bien abiertos Caigo en espiral Mientras pienso y te recuerdo, Mis labios no te olvidan. Soul Container
Percepción Vuela, y vos pensando Se escapa, y vos ahí pensando Entró en tu habitación y no hiciste nada, la dejaste Está en tu sien y tus oídos continúan mordiendo su aliento, alimentando la histeria Escupe datos poco exactos y vos pensando. La fragilidad de la bolsa de nylon volando con las hojas secas, yendo y viniendo. Va y viene, y no sé qué es. ¿Es la gloria? ¿Es la condena? ¿Es el instante que se repite una y otra vez? No, sólo es y nada más. Soul Container
Se siente como todo junto…los sonidos son los mismospero la música ya no es igualla ausencia nos quiebray las palabras nos hacen más torpes.Aún, desde la roca más dura,quiero que caigamos en el cielo.A veces morimos por los labioscuando eso es todo lo que tenemos.El sonido de las palabras de alguienque dicen algoque buscan lo que no vemos.Soul Container
Uno de mis primeros escritos, espero resulte orgasmal para sus mentes. Cabe aclarar que quien busque estética puede retirarse sin más que leer hasta este punto. Conservando la Esencia Manifiesto del pensamiento, así se conjugan Las cosas en este momento Como un viejo renegado Miro este mundo drogado No se compensa, los placeres pasados Con las secuelas que dejaron. Tocas fondo para empezar a subir. Ya no ruedan las cabezas, desviadas Y perdidas de tantas mentes siniestras Producto de la degeneración Gritando “sálvese quien pueda” Y no fue más que un alma elegida al azar Que pagó por la degeneración De todos los demás. Cuando la inteligencia académica no alcanza, Insoportable imbecilidad, Siempre estarán ellos, Drug Stars, Profetas del rock y su música prostituida, diciendo: “porque tengo los ojos de perra, los mejores ojos” Hipótesis que atormentan en situaciones desagradables Cuando la felicidad es un concepto egoísta Producto de un pensamiento desvariarte, Veo inscripciones chinas en mis brazos, Quemaduras que arden en mi piel. Para calmarte basta con ser conciente De que siempre puede salir mal. Soul Container